miércoles, 23 de marzo de 2016

REGIÓN DE LOS RIOS Y DE LOS LAGOS DE CHILE



REGION DE LOS RIOS Y REGION DE LOS LAGOS CHILENOS

No quería empezar con comentarios negativos pero el viaje comienza en la Argentina posterior al desastre K y de años de socialistas fracasados en el poder.  Empezamos recorriendo  la ruta de los 7 lagos, está bastante bien, siempre considerando que demoraron tantos años en hacerla que la deben haber empezado en la época de virrey Sobremonte. Pasamos 2 días en el camping  del ACA en  San Martin de Los Andes (recomendable),  allí pudimos disfrutar una ciudad extremadamente limpia y con una arquitectura de montaña  excelente.  A pesar de los gobernantes que nos tocaron, siempre se pueden ver cosas buenas en Argentina, sobre todo la naturaleza  y lo que corresponde a la gestión privada, lo del estado, lamentable.
Después de visitar queridos amigos emprendimos el viaje hacia el paso Tromen pasando por Junín de Los Andes, esta es una típica ciudad de la estepa patagónica  y se caracteriza por su abundante pesca,  lo que la hace un destino turístico para los amantes de la especialidad.  Un  pasable camino pavimentado que rodea el volcán Lanin nos llevó hasta la entrada del parque nacional Lanín, allí empieza el calvario, cuando hicieron el asfalto el proyecto estaba hasta la frontera pero  a un retrógrado guarda-parque con sus correspondientes  jefes aún más retrógrados se les ocurrió negarse en beneficio de lo natural. He conocido unos cuantos integrantes de la jurisdicción de este organismo y no sé porque razón son todos socialistas, pienso que debe ser por la educación que les imparten, la cuestión es que  los pocos kilómetros de ripio que hay hasta la frontera están en un estado absolutamente deplorable, puedo aceptar los argumentos ecologistas que impidieron la pavimentación del tramo,  pero no acepto la negligencia de tener un camino internacional en esas condiciones, eso marca la estupidez socialista de sus fracasados responsables , realmente me sentí avergonzado como patriota Argentino.
Pasada la frontera Chilena la vergüenza de ser argentino se hizo aún mayor, en una zona de parques nacionales  igual que la que dejamos, nos encontramos con una perfecta ruta pavimentada de montaña, excelentemente señalizada y con sus rayas perfectamente  marcadas, esto se repite en todo Chile. Pase por allí hace 3 ó 4 años y ni siquiera la estaban construyendo, lo que indica  la rapidez de su construcción, será hora de aprender del nacionalismo Chileno?
Pasando por un par de poblaciones chicas, empezamos a visualizar el volcán Villarica, este es uno de los tantos volcanes activos de Chile, desde marzo del 2015 los tuvo a “maltraer” y en varias ocasiones el instituto chileno que controla permanentemente casi todos los volcanes, decretó la alerta roja, esto significa que los habitantes de la región tienen que evacuar, por suerte nunca pasó a mayores, solo derramó lava que cubrió una parte de la cumbre de la montaña, hoy se puede ver la lava solidificada que contrasta con la nieve circundante un poco más abajo.  La única forma de actividad que tiene actualmente es un poco de humo y de noche un resplandor rojo que sale de su cráter. Pregunte a uno de los encargados de una estación de servicio, como era convivir con el volcán? Muy tranquilamente me dijo que lo ignoraban y que cuando sonaba la sirena de alerta  roja, simplemente tomaban lo necesario y evacuaban.
Entre las muchas cosas buenas que tiene la república de Chile es el SERNAGEOMIN, este instituto es el más avanzado del mundo en prevención de terremotos y volcanes,  aunque la naturaleza siempre tiene la última palabra, en el caso del Calbuco que explotó en abril del 2015, no pudieron detectarlo  y los tomó de sorpresa, aún así reaccionaron a tiempo y lograron evitar daños personales con las medidas correctas, no ocurrió lo mismo con el Tsunami del terremoto de Concepción que costo muchas vidas, pero eso fue más un error político que de tecnología.
Siempre con la vista del humeante cono, llegamos a Pucón recorriendo una magnífica zona de bosques, praderas y lagos, perteneciente a la zona lacustre de la región de los ríos, por su prolijidad y su belleza nos hizo acordar a Europa,  lo que sucede es que en toda esa zona  hubo una fuerte colonización alemana  que data de 1860, con ellos viajaba su perfeccionismo y su cultura del trabajo, aun actualmente eso se ve en toda la ruta, es muy difícil estar viajando si ver permanentemente gente trabajando en la cinta asfáltica o en la banquina (berna para los chilenos) y a diferencias de nuestros trabajadores que de cada tres  siempre hay uno trabajando y dos que miran, ellos trabajan todos  y afanosamente, el sueldo es bastante menor que los de argentina pero aman a su país y a pesar de todo  tratan de tenerlo lo mejor que puedan, para colmo de males los pocos que trabajan en nuestra patria lo hacen mal y a desgano. Se preguntarán cual es la diferencia o que hace que los trabajadores chilenos sean más laboriosos que los argentinos?   la respuesta es sencilla, ellos no tuvieron un maldito Perón que les pudrió la mente, les anuló el patriotismo en beneficio del partido  y les hizo creer que eran los mejores del mundo,  todavía se lo creen  a pesar de que  actualmente  hemos pasado de pelear el quinto lugar en la época de la presidencia de Roca y hoy estar en el puesto 173.
Pucón es una ciudad netamente turística, construida en el extremo este de lago Villarrica, combina un moderno centro comercial junto a  un lindo puerto deportivo con   el imponente paisaje dominado por el volcán, esta ciudad es la más cercana al mismo por lo que la convertiría en la más afectada en caso de erupción, aun así sus habitantes viven normalmente y siguen construyendo como si nada pasara o pudiera pasar.  Un poco es mi teoría de que hay que hacerse problema y solucionarlo cuando este llega, de nada vale preocuparse de algo que a lo mejor nunca ocurre, prevenir es lo correcto, preocuparse y tener miedo es simplemente una pérdida de tiempo y energía que lo único que hace es no dejarte vivir.
Siguiendo por la hermosa  ruta que  bordea  el  lago Villarica, llegamos al extremo oeste del espejo de agua, allí está enclavada la ciudad homónima, Villarica, entramos por una moderna costanera a cuya vera hay excelentes casas, estacionamos y recorrimos la misma hasta llegar al centro, la ciudad es una de las más lindas que hemos visto en Chile,  evidenciando un turismo de alto nivel. Al mediodía escuchamos una estridente sirena de alarma, la primera reacción fue mirar para que lado disparábamos, pero luego vimos que la gente del lugar estaba muy tranquila y seguía su ritmo habitual, lo que sucede  es que en todo el país y  donde  haya una sirena de alarma, a las 12 del mediodía suena unos segundos a modo de prueba, pasado el susto seguimos disfrutando del lugar.
Para pernoctar seguimos hasta nuestra conocida Autopista 5, allí siempre encontramos completas estaciones de servicio con todas las comodidades, sobre todo las COPEC que tienen muy buenos restaurantes y a precios módicos, siempre hay cantidad de agua potable y cuentan con buenos baños y duchas de agua caliente, nosotros por las comodidades que tenemos en nuestro motor-home solamente necesitamos agua  y un cómodo lugar de estacionamiento, allí siempre lo encontramos. Muchas veces hay bastante ruido de camiones por lo que conviene elegir algún lugar un poco apartado de los mismos, igual uno se acostumbra y se puede dormir muy bien, lo que si molesta son los “tunnig” que en ocasiones llegan con su estridente música sin importarles un carajo si interrumpen el sueño de los camioneros o en este caso de los motor-home.
Nuestro destino siguiente fue Valdivia, ubicada en el extremo de la ría del mismo nombre  y construida en ambas costas de la misma, presenta una pintoresca fisonomía. Personalmente  la ría de Valdivia me hace acordar a la ría de Vigo en Galicia, donde nacieron mis abuelos, por eso cada vez que voy me nace un cariño muy especial por la zona.
Valdivia es una pujante y pintoresca ciudad que cuenta con muchos comercios importantes  y un shopping de primer nivel, el hecho de estar construida sobre la ría le da un aspecto muy particular.  Después de dar unas cuantas vueltas para estacionar logramos hacerlo bastante lejos del supermercado y  compramos alimentos para un par de días,  Bordeando la costa norte de la ría seguimos hacia Niebla, población que está en la entrada de la ría, en el camino encontramos el  camping “Cutipay”  a la vera de una laguna del mismo nombre, no muy grande pero ubicado en un lindo paisaje, con todos los servicios y a buen precio, sobre todo accesible para casas rodantes y motor-home, algo que por lo escarpado de la geografía chilena no es fácil de encontrar, generalmente las entradas a los mismos son bastante complicadas por la diferencia de altura con  la ruta.  Allí pasamos tres lindos días  muy cómodos, como tiene muy buena conexión de wi-fi  la primera tarde aprovechamos para ponernos en contacto con todo el mundo y con la realidad Argentina, que por fin: a pesar de los tropezones de  desandar  un camino devastado por la gestión anterior, parece  ir hacia el camino correcto.
Charlando con la amable dueña del camping,  supinos que la extensa laguna que comunica con la ría era un bañado de no más de 20mts de ancho, hoy el espejo de agua debe tener más de 250 mts de ancho y varios kilómetros de largo,  debajo del agua quedó la casa, el campo y muchos árboles,  propiedad del abuelo de la dueña, lo que pasó  es que en el terremoto del año 60 (el más fuerte del mundo desde que se registran los mismos) todo ese sector se hundió,  luego  el tsunami de 12 mts de altura lo llenó y nunca más se desagotó. El tsunami llegó hasta Valdivia a 17  km. del mar y completó los destrozos que había causado el terremoto.
La primera salida fue a Niebla, hermosa playa del pacífico franqueada por dos altos riscos, todo a lo a lo largo de la playa hay una costanera muy prolija con pintorescas construcciones típicas de madera de Chile, en varias de ellas funcionan restaurantes de pescados de muy buen nivel, en uno de ellos almorzamos mariscos y pescados.  Debido al cambio para los argentinos resulta caro pero por la calidad de los platos vale la pena darse el gusto.  Luego de una caminata por la playa hasta el muelle de pescadores seguimos hacia Curinanco por un angosto camino que va bordeando el  mar con unos paisajes increíbles, por lo escarpado de la ruta nosotros llegamos hasta donde termina el asfalto, la precaución se debe  a que el motor-home tiene tracción delantera y mucho peso atrás, cuando la subida es muy pronunciada y de ripio  las ruedas empiezan a patinar y se queda sin tracción, por eso tratamos de evitar el ripio sobre todo en Chile donde los caminos secundarios saben ser muy empinados, igual disfrutamos el paisaje.
La segunda e imperdible salida fue a los fuertes, toda la zona de entrada a la ría de Valdivia estaba defendida por 10 fortificaciones de distintos tipos, la fortificación de Niebla que es una de las más grandes fue bautizada con el pomposo nombre de  Castillo de la Limpia y Pura Concepción de Monfort de Lemus.  Muy bien preparado y presentado  las ruinas en su totalidad leyendo su interesante historia en la cartelera dispuesta a tal fin. Un pequeño museo interior nos traslada a aquella época, entre las cosas que aprendimos fue que a estos lugares tan lejanos de España y casi olvidados mandaban gente castigada por algo, en el caso de militares siempre eran castigos impuestos por el rey, muchos eran civiles “desterrados” de España y otros eran los “extrañados” señoritas y señoritos de buenas familias con mal comportamiento,  por lo que los mandaban a estos lugares a que se corrigieran, por supuesto cuando uno es de malo  lo es en España y en todos lados.  En Valdivia fundada en 1552, esclavizaron a los indios Mapuches,  los hombres eran obligados a trabajar de sol a sol para sacar oro de un lavadero cercano y  las mujeres eran esclavas domésticas a las que las damas españolas trataban muy mal, eso fue hasta que los nativos se sublevaron y en 1559 mataron a todos los españoles de la población de Valdivia quedando abandonada hasta 1602 que llega una dotación de222 hombres de los cuales sobreviven 36. Anteriormente y tal como ocurrió en 1960 un terremoto y su correspondiente tsunami destruyó la ciudad en el año 1555.  Ante la posibilidad de que los Holandeses se apoderaran de la zona, en 1645 el rey de España ordena construir las fortificaciones actuales mandando una flota de galeones donde viajaban los presos que se encargarían de la construcción, estas estaban enclavadas en lugares estratégicos y fuertemente armadas  por lo que era casi imposible acceder a la ría, en ese tiempo se consideraba  la llave de acceso a las colonias del norte.  Entre las cosas que nos llamaron la atención fueron unos hornos muy cerca de los cañones y el polvorín, allí se calentaban las balas al rojo y luego eran lanzadas por los cañones provocando incendios y destrozos en las embarcaciones enemigas. Cuando uno piensa en los cañones antiguos es común caer en la idea fácil de que se ponía pólvora con la bala y luego se disparaba,  craso error,  sin  telemetría había que calcular  en relación al peso de la bala, la cantidad de pólvora, el viento,  la inclinación y la dirección siempre considerando que el blanco  era un barco en movimiento, toda una ciencia que el artillero aprendía de generación en generación. 
Recorrido el castillo de Niebla fuimos hasta el puerto donde una lancha de pasajeros nos llevaría hasta la otra costa de la entrada de la ría: Corral, esta zona por sus características parece una gran isla, pero en realidad es parte del continente, lo que sucede es que atravesando la Ría por embarcaciones hay solo 14 km de ruta hasta la ciudad de Valdivia, en cambio por tierra son 64 km de un camino de ripio. La historia del puerto de corral comienza con la construcción del Castillo San Sebastián De  La cruz en 1645, este castillo era el más poderoso de las fortificaciones de la zona,  actualmente sus ruinas son visitadas por miles de turistas que diariamente y dos veces por día disfrutan de un espectáculo histórico realizados por estudiantes de la universidad que con lo recaudado pagan sus estudios, el espectáculo consiste en una simpática representación de la batalla que en 1820 libraron los patriotas chilenos dirigidos por Tomás Alexander Cochrane  venciendo a las tropas realistas que ocupaban el fuerte, terminado el espectáculo que observan con mucha emoción  los patriotas chilenos y con  agrado  los visitantes extranjeros, el público puede sacarse fotos con los artistas de la obra, cabe destacar el excelente vestuario y las armas realizadas por el mismo artesano de varias películas de Hollywood.
Recorriendo las angostas y pintorescas calles de Corral pude comprobar su  similitud con Cesantes, playa ubicada en el fondo de la bahía de Vigo en Galicia España.  La historia de este puerto continúa en 1907 cuando el gobierno chileno otorga a la empresa Francesa Haut Forneaux et aciries du Chili la cantidad de 80.000 hs de bosques  para instalar hornos de fundición de hierro, 10.000 hectáreas de bosques serían talados para alimentar los hornos que consumían 10.200 kg de leña por hora, para el traslado de la leña se construyó un ferrocarril de los altos de Corral hasta los hornos. En esa época bajo la protesta de los habitantes de Corral, se usó el fuerte como depósito por lo que se hizo un túnel atravesando el muro hasta la plaza de armas. La producción empezó en 1910 pero la leña que se necesitaba no alcanzaba a secarse correctamente y no producía las calorías necesarias, solucionaron el problema usando carbón de leña, que se hacía en la zona de bosques y se trasladaba por ferrocarril. La producción de hierro era con mineral  extraído de la mina el Tofo en la región de Coquimbo y trasladado por embarcaciones que descargaban en el puerto de Corral mediante complejas instalaciones, la actividad de esta usina que llegó a ser la más grande de Chile, fue decayendo hacia 1950 hasta que el terremoto y el tsunami del 60 termino con las instalaciones.
A la ida nos tocó cruzar la bahía de Corral con una embarcación relativamente buena,  pero a la vuelta la lancha era muy precaria por lo que no veíamos la hora de llegar al puerto, a pesar de la intranquilidad pudimos observar la fortificación llamada castillo de San Pedro de Alcántara en la isla de Mancera ubicada en el medio de la Ría, este fue el primero en construirse y desde allí se dominaba toda la entrada.
Siempre cuando dejamos un lugar donde la pasamos muy bien nos da un poco de nostalgia, pero por suerte no esta tan lejos y podemos volver en cualquier momento, todavía nos quedaron para visitar las fábricas de cervezas artesanales que hay entre el camino a Valdivia.
La mañana de la partida pasamos por Valdivia y como era sábado con poco tránsito pudimos estacionar cerca del centro y del puerto, así pudimos recorrer más tranquilos los alrededores, hicimos las compras de alimentos y por supuesto nos sentamos en un bar a tomar  el consabido cafecito de media mañana, a diferencia de Argentina las medialunas que acompañan el café no son tan buenas por lo que pedimos un kutchen de manzana, típico de la región,  en realidad el nombre es alemán pero no difiere en absoluto a las tartas argentinas. Igual lo disfrutamos. Por el paseo de la costa encontramos una feria de productores, pescados frescos y  recién recolectadas hacen la delicia de los compradores y a muy buen precio.
Muy cerquita del mercado hay una torre octogonal de vidrio de unos 10 metros de altura, en cuyo interior hay un gran péndulo que oscila perpendicularmente a una rosa de los vientos dibujada en el piso, esta instalación se  denomina péndulo de Foucault,  el mismo marca la rotación de la tierra, en el polo sur la oscilación demora 24 hs en dar toda la vuelta a la rosa de los vientos y lo hace contrario a las agujas del reloj, en el polo norte da vuelta al revés y demora la misma cantidad de horas, pero en el Ecuador simplemente se queda en el mismo lugar, por la latitud en que está ubicada Valdivia demora aproximadamente 36 hs y a medida que se aleja de los polos va demorando más horas hasta  quedarse quieto en el ecuador.
Seguimos viaje hacia Osorno  notando la gran cantidad de bañados y lagunas que hay alrededor de la ciudad de Valdivia , si uno mira el mapa  prácticamente está rodeado de lagunas y pantanales, es casi una isla con conexiones al continente.
Hicimos algunas compras en Osorno y nos dirigimos en dirección al mar, cercano a la ciudad hay suaves colinas en donde recién se había cosechado el trigo, el dorado de los pajales contrastaba con los montes diseminados por los campos, luego se empieza a trepar un cordón montañoso  y empieza el bosque, en algunos casos son bosques naturales pero la mayoría son plantaciones de eucaliptus, la explotación maderera se nota como el principal recurso de la zona, pintorescas casas de madera con floridos jardines  van salpicando los claros del bosque hasta que se empieza a bordear un río que desemboca en el mar. El camino termina llegando al mismo y se divide  hacia dos poblaciones, una es bahía Mansa y otra Maicolpué.  Bahía Mansa es un puerto pesquero de  pesca artesanal, también tiene una feria donde se pueden comprar productos de mar a muy buenos precios, pasando un alto morro, del otro lado del camino está la bahía de Maicolpué, en mi particular opinión; el lugar de mar más lindo de la costa Chilena, una extensa playa bordeada de una prolija costanera,  enmarcada por buenas casa casi colgadas de las montañas,  hacen del lugar un excelente punto para vacacionar.  Nosotros dormimos en la costanera con la vista del atardecer en el mar. A la mañana emprendimos una caminata por la costa que nos llevó hasta el otro extremo de la bahía, allí el paisaje es distinto, si bien hay algunas casas de turismo la construcción es más pobre, hay algunos camping pero bastantes precarios, por lo que vimos hay mayoría de población mapuche y como en todos lados donde ellos viven la basura tirada es una constante. Como el mar estaba bastante revuelto y el clima no muy bueno decidimos partir después del mediodía con rumbo a puerto Montt.  
La ciudad de puerto Montt es el principal puerto de conexión con todo el largo sur de Chile,  desde allí salen ferrys que trasladan automóviles y camiones hacia las aisladas poblaciones que existen en innumerables islas, otras tienen caminos dentro del continente, pero  cortados  por profundas entradas del mar y con la cordillera casi pegada al Océano. Recién ahora se está construyendo la ruta 5 pero es casi toda de ripio y hay que sortear espejos de agua con ferrys en varios lados, la misma llega solamente hasta Cochrane luego no hay ruta hasta las torres del Payme.  En ese vasto sector solamente hay algunas pequeñas  poblaciones que tienen entrada desde Argentina, las dos grandes ciudades que son Puerto Natale y punta Arenas son abastecidos por camiones chilenos que cruzan el paso Samoré   utilizando nuestras rutas y pasando por el centro de Villa La Angostura bajo la lógica protesta de sus habitantes.  Al respecto nuestros gobernantes son tan ”buenitos” que no son capaces organizar el cobro de un peaje para que los pesados camiones no rompan nuestras rutas gratuitamente. En Chile y con todo  derecho, están proyectando cobrar peaje desde el paso Samoré hasta Osorno, ruta que es usada por mayoría de autos argentinos.
Luego de mucho caminar y hacer compras retomamos la autopista 5 para pernoctar en una  Copec muy cerca de la ciudad, me llamó la atención un camioneta que estaba estacionada al lado nuestro, la misma estaba abandonada desde mucho tiempo atrás, así lo indicaban sus cubiertas desinfladas y la tierra sobre el vehículo, adentro tenía equipaje y varias cosas más, de frente tenía un choque evidentemente no muy grande y  el parabrisas estaba todo rajado a partir de un importante abollón desde adentro hacia afuera con forma de cabeza humana, esto indica que a pesar de que el choque fue leve, el conductor no estaba atado y debe haber sufrido un tremendo golpe en el parabrisas que lo tiene postrado o que falleció a consecuencias del mismo. Este ejemplo es suficiente para que tomemos conciencia de que por baja que sea la velocidad hay que tener los cinturones de seguridad colocados en todo momento.
Esa noche llovió y amaneció nublado por lo que no pudimos por segunda vez disfrutar de la  excelente vista del volcán Osorno.  Siguiendo viaje pasamos por El Frutillar que:  junto con puerto Varas y puerto Octay, configuran una de las zonas más lindas de Chile.  En El Frutillar visitamos el espectacular Teatro Del Lago, un centro cultural de alto nivel que suele traer espectáculos de música clásica de todo el mundo, cuando uno mira el moderno edificio de afuera, por sus perfectas proporciones no parece demasiado grande pero al compararlo con personas o automóviles realmente es inmenso. Fue inaugurado en el año2010, su sala principal tiene butacas para  1178 personas con un foso para 100 músicos y su escenario está capacitado para un orquesta sinfónica más coro,  4 salas menores de distintos tamaños lo convierte en el teatro más grande del país.
Luego de un rico desayuno donde degustamos nuevamente el famoso kutchen, esta vez de frambuesa, seguimos hacia las termas de Puyéhue donde disfrutamos de un baño termal en Aguas Calientes a muy poca distancia del Hotel, para las 6 de la tarde ya estábamos nuevamente en Argentina y un poco más descansábamos en nuestra cabaña de Bariloche, allí atesoramos  un viaje de los que salen “redonditos”, Chile se presta para eso, su gente es muy respetuosa y se maneja muy tranquilo ya que se respetan a “rajatabla”  los reglamentos de tránsito, ojalá aprendamos de ellos ,por ahora, aunque equivocadamente nos creemos superiores,  estamos lejos.