REGRESO
POR LOS VALLES CALCHAQUIES – tercera
etapa
En el
camping de Yala pusimos todo en orden para emprender la tercera etapa, lavamos
la ropa, la camioneta por dentro y por fuera y acomodamos todo nuevamente, algo
que nos llevó todo el día completo con un asadito al mediodía. Al días
siguiente fuimos al centro de Jujuy nos pusimos al día con Internet y algunos
trámites que tuvimos que hacer para la carrera de autos en octubre y a la tarde
salimos para Termas de Reyes sin saber con lo que nos íbamos a encontrar.
Después del submundo peruanos encontramos el paraíso jujeño, un excelente
camino pavimentado nos fue metiendo en una quebrada tapizada por las Yungas,
esto en las provincias de Jujuy y Salta equivale a una selva espesa que va
cambiando su vegetación según la altura. El invierno es la época de sequía, pero
nos contaros que en noviembre cuando comienza a llover todo se transforma en un
verde intenso, los ríos cubren con agua todo el ancho pedregoso que supera los
cien metros llevándose todo a su paso, hoy prácticamente secos.
| Terma de Reyes-Complejo termal |
El nombre
de Termas de Reyes se debe a que los Reyes Incas la consideraban aguas sagradas
por su enorme poder curativo y cuando estaban enfermos se trasladaban a ese
lugar.
Llegamos a
donde se juntan el arroyo Aguas calientes con el río Reyes, el paisaje
increíble, un hotel con arquitectura con reminiscencias incas domina el valle en
lo alto de una elevación, el hotel fue construido en el año treinta y ocho y
aun hoy conserva un estilo señorial.
Debajo del hotel hay un complejo de cabañas privado con una pileta termal de
considerable tamaño. Al llegar al lugar y no encontrar camping le preguntamos
al encargado si podíamos quedarnos con el motorhome pagando algo más que el
precio de entrada con derecho a la pileta, habló por teléfono con el dueño y no
hubo problema, nos cobró lo mismo que el camping de Río Hondo incluyendo el
agua y la conexión eléctrica.
| Terma de Reyes-Hotel |
Nos
dispusimos a pasar algunos días de tranquilidad y descanso con baños termales
en la pileta que teníamos a unos diez metros, el clima excelente, tuvimos tres
días de sol con altas temperaturas, nos pasamos la mayor parte de la jornada en
malla tomando sol al lado de la pileta.
El segundo
día nos pusimos a conversar con una pareja de nuestra edad, Pepe y María Inés
panaderos cordobeses, enseguida congeniamos, almorzamos juntos y nos contamos
todas nuestras vidas quedando casi como amigos íntimos. Ya sobre el final de la
tarde se prendieron al grupo una simpática pareja más joven, el es colectivero
de ómnibus de turismo y ella, “La
Tana”, guía de turismo, nos dieron infinidad de datos sobre
los valles Calchaquíes, conocieron nuestra casa y nos despedimos con mucho
cariño esperando que en algún camino nos volvamos a encontrar, realmente
pasamos un día excelente.
| Cabras pastando |
| Vista del mirador |
| Rebaño de ovejas |
A la mañana
siguiente emprendimos una caminata hacia
un mirador que observábamos desde donde
estábamos estacionados, el mismo está sobre una ruta de ripio que lleva a la
laguna de Yala y a la población de Los nogales y luego empalma con al ruta que
viene desde La Quiaca
hasta Jujuy, completando un circuito con la ruta por la que llegamos a Reyes.
Pasando el hotel nos encontramos con un puente de cemento que por lo ancho
llamó nuestra atención ya que el tránsito en ese lugar es muy poco, a un
costado del puente desde una usina hidroeléctrica se escuchaba el zumbido de
las turbinas que funcionan por la fuerza del agua que baja desde una tubería
que sale desde montaña arriba, un funicular corre paralelo a las tuberías
posiblemente usado para su construcción, hoy sirve para hacer mantenimiento y llegar a unas
casas que hay en lo alto de la montaña donde no corre ningún camino, desde una
de esas casas vimos bajar unas manada de ovejas. Una vez cruzado el largo y
ancho puente empezamos a subir en forma bastante empinada, en mitad del
trayecto empezamos a ver cabras que estaban comiendo al lado del camino, pero en
una empinada ladera, nos llamó la atención
la habilidad que tienen para trasladarse mientras comen en un lugar que
nosotros no podríamos ni estar parados. Con una vista fantástica del valle del
río llegamos al mirador, allí la vista se amplió hacia ambos lados por lo que
vimos todo el esplendor de la quebrada, unos metro más allá rumiaba otro rebaño
de cabras en medio de la ruta. Después de extasiarnos con el paisaje comenzamos
la bajada, donde antes las cabras comían en la ladera, ahora estaban rumiando
en el camino, pasamos al lado de ellas y no se inmutaron, sacamos fotos y
continuamos con otra experiencia más en nuestra mochila del alma. Ya casi
llegando al puente nos cruzamos con las ovejas que vimos bajar de la montaña,
en esta ocasión cuidadas por un pastor con sus dos perros.
Como era
sábado la pileta se llenó de gente de Jujuy, esta vez nos aburrimos un poco ya
que no conversamos con nadie, pero sí disfrutamos del sol y el agua caliente.
| Baile en honor a la virgen de Urkupiña |
Nos
pensábamos quedar hasta el día lunes pero el domingo amaneció nublado y fresco, decidimos salir para Salta, las
opciones eran ir por Guemes o pasar por nuestro conocido y angosto camino de
cornisa, por suerte ganó el segundo, no solo por su belleza sino por que
llegando al pueblo de La
Caldera el camino estaba cortado por gente bailando con
coloridos y fantásticos trajes. Curiosos como somos bajamos apurados de la
camioneta y mientras preguntábamos el motivo del baile Wilma sacó infinidad de
fotos.
Todo esto
resultó ser un grupo de baile religioso igual a los de Tocopilla (Chile) pero
en lugar de ir a la fiesta de la virgen de La Tirana estos salteños concurren a Bolivia para la
fiesta de la virgen de Urkupiña que se realiza
todos los quince de Agosto. En el momento que nosotros llegamos estaban
filmando un video, en ese lugar hay un pequeño altar de la virgen al costado
del camino y como allí la ruta es muy angosta la ocupaban en todo su
ancho, a nosotros no nos molestó en
absoluto, al contrario fue un placer poder presenciar el evento.
Pasamos dos
pacíficos días y fuimos a almorzar a un restaurante que aparentemente es el
mismo lugar pero con distintos dueños donde hace veintiocho años cenamos con
los chicos cuando visitamos Salta de
mochileros, el locro: para los dioses.
Bastante
adentro de la quebrada empieza la
Cuesta del Obispo, toma su nombre debido a que en el año
1620 un obispo transitó por un sendero
de ese lugar para llegar desde Salta a Cachi. La cuesta tiene 28 km de subida
en un enroscado camino con un muy buen ripio, el paisaje extraordinario. Varios
miradores van matizando la subida, en
uno de ellos nos paramos a almorzar, aunque yo no comí, entre algunas empanadas
que compramos, unas costillas al horno riquísimas, el locro de Salta y la carne
que sobró para la cena mi sistema colapsó, ese día lo pasé a compota de peras.
Al final de
la cuesta del Obispo retomamos el pavimento y nos adentramos al parque nacional
“Los Cardones” un extenso valle rodeado de montañas en donde crecen los
cardones, cactus gigantes que llegan a medir 10 metros de altura. Su adaptación a las duras condiciones del
sistema son admirables, en la época de lluvias largan 80.000 semillas cada
planta, de las cuales puede ser que germine una. El pequeño cardón es muy
difícil que pase el primer año ya que con sus 8 cm de altura y si la estación
es muy seca no puede almacenar suficiente agua, pasada esa dura etapa empiezan
a crecer sus raíces, algunas superficiales para poder tomar la humedad de la
época de lluvia y otras muy
profundas para tomar el agua de las
napas.
Ya cruzando Salta por unas de sus lindas y limpias avenidas empezamos a ver miles
de papeles por el suelo, aparentemente una propaganda política ya que en los
panfletos aparecían fotos de dos personas, al poco rato vimos que los papelitos
salían de un ómnibus viejo. Resultó ser una caravana de dos camiones y dos
ómnibus llenos de gente de una villa, así lo marcaban sus
pancartas, la propaganda era de políticos de izquierda con banderas rojas y
negras, ni siquiera portaban la bandera Argentina, con seguridad pagan a esa
gente para que ensucien lo que los demás mantienen limpio.
Lo que me
da bronca de los políticos zurdos es como subestiman a la gente que piensa y
trabaja. Como ellos se mueven con la gente ignorante que convierten sus villas
en verdaderos basureros, creen que todos son iguales. Por otra parte los mismos
que pagan para ensuciar se visten de ecologistas cuando tienen que romperle las
bolas a alguna empresa que le da trabajo genuino a muchísima gente. Puede ser
que algún día los argentinos se despierten y voten a la inteligencia y
capacidad y no al populismo fácil. De estar en el quinto lugar del mundo
pasamos a ser el cinto setenta y ocho y bajando hacia la ruina.
Luego de
pasar por un magnífico centro comercial tomamos un café e hicimos compras y nos
instalamos en nuestro conocido camping Circe, por ser del círculo de sub-oficiales de ejército está
impecable.
Nos
encontramos con dos camiones cuatro por cuatro de Alemania que cuando
anteriormente dejamos Salta ya estaban acampando, nos conocieron e intercambiamos
saludos, son gente tranquila y muy amables.
| Quebrada de Escoipe |
| Comienzo Cuesta del Obispo |
Nos
despedimos de los Alemanes y partimos rumbo a Cachi, en realidad no estaba en
nuestros planes pero “La Tana”
una amiga que conocimos en Termas de Reyes nos insistió mucho para que fuéramos
a esa población, gracias a ella, fue sin dudas, uno de los mejores lugares que
conocimos en el norte Argentino incluido el camino, hermosísimo.
Desde Salta
hasta El Carril transitamos una ruta bordeada de campos, casi todos
tabacaleros, en esta época del año están preparando la tierra. Observamos
muchos campos arados, otros con maíz a punto de cosechar y algunos muy verdes
de alfalfa o cebada. Las fincas tabacaleras se conocen por los altos galpones
para secar el tabaco.
En El
Carril dejamos la ruta a Cafayate y casi enseguida nos empezamos a meter en la Quebrada del Escoipe siempre bordeando un río, si bien en invierno están casi
seco en la época de lluvias se convierten en verdaderos torrentes furiosos.
| Cerro Negro-Cuesta del Obispo |
| Parque Nacional Los Cardones |
Pasado el
parque el camino empieza a bajar hacia Payogasta donde nos encontramos con la
ruta 40, durante el viaje la cruzamos y la transitamos en varios tramos, es una
lástima que no se pueda pavimentar en su
totalidad porque desde La
Quiaca hasta Ushuaia pasa por lugares increíbles, la seguimos
unos kilómetros hasta Cachi y nos encontramos con la población más limpia y
prolija de todo el norte.
Teníamos
dos caminos por tomar hasta Cafayate, la ruta 40 con muchos kilómetros de ripio
o volver por el mismo lugar por donde habíamos transitado y aún quedaban varias
cosas por conocer, hicimos lo segundo. Ya a los pocos kilómetros de Cachi nos
encontramos nuevamente con el parque Los Cardones, paramos en un mirador y allí
nos enteramos por los carteles que estábamos transitando la larga recta del Tin
Tin, un antiguo camino Inca que luego sobre le misma traza fue camino de
carretas durante la época colonial y hoy es la ruta pavimentada 33. Toma su
nombre de unos de los cerros que delimitan el valle.
Unos kilómetros antes de llegar y ya sobre el
atardecer nos encontramos con la quebrada de Las Conchas, que no es lo mismos
que una concha quebrada, no sean mal pensados estoy hablando de conchas marinas.
Esta quebrada corre a lo largo del río homónimo entre montañas de tierra roja
que durante noventa millones de años el agua y el viento le fue dando formas
increíbles. Una de ellas es La
Garganta del Diablo un angosto tajo en la montaña de una
considerable extensión, es una secuencia de roca sedimentaria. La forma que hoy
tiene se debió a el agua que fue penetrando por los poros y grietas de las
rocas. Los indios lo consideraban un sitio sagrado. Durante el trayecto fueron
apareciendo varias figuras más que con el atardecer iban tomando ribetes casi
fantasmagóricos.
Al mediodía comimos en una pizzería, nos pusimos al día con Internet y disfrutamos enormemente el calorcito, más aún sabiendo que en Bariloche lloviznaba con viento y frío, descansamos en el camping y a la tardecita salimos a caminar por el pueblo y aunque no lo crean en mangas cortas.
Después de
trepar un rato llegamos a un mortero comunitario, una gran piedra en la que los
antepasados han hecho huecos de 15 cm de diámetro por igual profundidad en la
que se representan constelaciones de estrellas, como ser la cruz del sur, los
siete cabritos, las tres Marías y una vez al año, siempre en la misma fecha, llenan
de agua las cavidades y en el momento que la luna ilumina desde un
triángulo formado por dos montañas en
cuyo vértice hay un promontorio con una pequeña ventana, el rayo de luna que
atraviesa la misma e ilumina la piedra se reflejan las constelaciones en el
agua, eso marca el dominio que tenían de los elementos naturales.
Comimos al
lado de un río y fuimos hasta la bodega de Las Nubes, una bodega familiar
chica, que hace unos vinos fantásticos estacionados en roble.
El hecho de no
tirarse barro entre indios y sí tirarle toda la mierda a los españoles se
disfraza la verdad, pero lo justo es que los habitantes de la zona fueron sometidos por los Incas y los hicieron construir
la ciudad como esclavos, aún así el merito de las técnicas de construcción
incas son admirables, la ciudad es prácticamente una fortaleza, a tal punto que
pudieron resistir a los españoles durante 130 años. La construcción tiene una
escarpada montaña a sus espaldas con dos salientes a cada lado que en época de
guerra eran usadas como fuertes que dominaban toda la zona, meterse con un
ejército en el medio era casi imposible. Atrás estaba la montaña y sus dos
flancos estaban defendidos por los bastiones, eso marca el enorme conocimiento
que tenían los Incas sobre las estrategias de guerra, los ejércitos que intentaban
invadir tenían que entrar en la ciudad, un intrincado laberinto de
construcciones, no podían avanzar en
grupos, solo lo podían hacer en fila, defenderla era muy fácil, más aún
contando con las atalayas laterales desde donde podían atacar desde arriba con
muy poco riesgo.
De alguna
manera los españoles lograron vencer y someter a sus habitantes, para
“reeducarlos” los hicieron caminar hasta Buenos Aires y los establecieron en lo
que hoy es el barrio de Quilmes, poco a poco se fueron integrando a la ciudad y
desaparecieron.
Nos
interesaba conocer Tafí de Valle, así que desde Amaicha de Valle tomamos otra
destrozada ruta Tucumana (las peores del país). La ruta sube hasta los 3100
metros de altura y luego baja a un valle donde está asentada la población, una
hermosa ciudad serrana muy turística, la idea era quedarnos en un camping pero entre que vimos dos
jóvenes disparando en moto por algo que habían robado de un ómnibus de
excursión y desde abajo del valle
avanzaba un espeso manto de nubes, seguramente la mañana amaneciera
con neblina, decidimos bajar y llegar a la primera población de la linda y
prolija Catamarca, una cosa que nos llamó a atención que en todo el tiempo que
estuvimos en Tucumán no vimos un solo policía.
Ya en Santa
María ( Catamarca) nos establecimos en una estación de Servicio y pasamos la
noche. Apenas pasamos el límite provincial la ruta mejoró ostensiblemente y en
la entrada de la ciudad encontramos un
control de gendarmería, conversamos con uno de los gendarmes que se interesó
por nuestro viaje estableciendo enseguida una “buena onda”, lo gracioso fue que
a la mañana siguiente lo encontramos en otro control y nos saludamos mutuamente
con mucha alegría.
Nuestra
costumbre es escuchar las radios del lugar, pienso que es una manera más de
aprender sobre las costumbres de su
gente, la mayoría son muy buenas pero en
Tucumán escuchamos una radio indígena donde el locutor destilaba odio hacia los
blancos. Siempre el que genera odio se vuelve en contra suya, sino tienen el ejemplo
de Hitler, de Stalin y de tantos otros en que el mismo pueblo que los apoyó
terminó destruyendo su estatuas y símbolos, lo mismo le va a pasar a nuestra
presidenta tarde o temprano, porque la división que está generando en el pueblo
argentino es tremenda. Pero volviendo a las cosas lindas de la radio, en
Catamarca escuché uno de los mejores cuentos norteños, voy a tratar de
transcribirlo lo mejor posible pero lo tienen que imaginar con un “cantito
norteño”.
Muy
cerquita de la población hay unas antiguas ruinas Incas, cuando llegamos nos
enteramos que es la segunda ciudad Inca después de Machu Pichu, esta se llama El Shincal, a medida que
caminábamos hacia las ruinas nos llamó la atención lo parecida que era la
fisonomía de las montañas con las de las ruinas peruanas. Al llegar nos
encontramos con una tremenda ciudad con algunas pocas cosas restauradas,
subimos dos elevaciones similares a pirámides en honor a la luna y al sol con
sus escaleras originales apenas arregladas, lamentablemente tenemos unas ruinas
Incas impresionantes sin restaurar solo un poco más chicas que las de Perú. Fueron
descubiertas en 1901 pero recién en 1991 un intendente de Londres se interesó
por ellas y en conjunto con el gobierno nacional mandaron arqueólogos que muy
cada tanto van y hacen algo, un desperdicio.
En todo el
tiempo que pasó desde 1901 sin hacer nada, muchas de las cosas encontradas
fueron a parar a manos privadas ya que la gente del lugar hacía sus propias
excavaciones. Como todo en la
Argentina el estado en lugar de ocuparse de lo que le
corresponde está alimentando gente a la que no le interesa trabajar. Conozco
jóvenes arqueólogos que como muchos otros tienen un quiosco y bien podrían
estar rescatando ese patrimonio nacional y encima dar trabajo genuino a mucha
gente. De la inversión privada ni hablar, después del problema de las ruinas de
Quilmes no creo que alguien se interese en invertir.
Esa noche
llegamos a Chilecito provincia de La Rioja.
La ruta prevista para el día siguiente era hacia Villa Unión
por la Cuesta
de Miranda con un tramo de ripio que según averiguamos lo estaban pavimentando,
lo que no nos dijeron era que algunos días estaba cortado porque hacían
voladuras y luego debían sacar la roca suelta. Llegamos hasta el tramo de ripio
y estaba cerrado hasta la siete de la tarde, tomamos otra ruta y a pesar de
alargar 120 kilómetros tuvimos la suerte de conocer en su totalidad el parque Nacional
Talampaya. En una punta del parque está nuestro conocido Valle de la Luna y en la otra el Cañón
del Talampaya, una excursión te hace recorrer el lecho de río, en esta época
seca del año. El río fue el que excavó el profundo cañón dejando paredones de
arenisca roja de más de 150 metros de altura, en su base hay innumerables petroglifos
de culturas pre-incaica que lo consideraban un lugar sagrado. Un pequeño
sendero en el lugar por donde salen los minibús te trasladan visualmente a la
época de los dinosaurios con réplicas muy bien presentadas de tamaño natural de
los fósiles encontrados en los alrededores. Por suerte aquí la concesionaria
PRIVADA de las excursiones cuida mucho todo y están muy bien organizados, el
precio no es barato pero si todo funciona bien vale la pena pagarlo.
Nuestra
próxima meta era Rodeo, una población que nos había recomendado nuestra amiga La Tana, en realidad no
entendimos muy bien si lo que recomendó era el pueblo o la ruta, la población
en realidad no dice nada pero la
Garganta del Río Jachal una barbaridad, se transita por un
angosto camino pavimentado muchas veces carcomido por el agua. Abajo a unos 100
metros de profundidad el río sigue excavando el lecho, diferentes formaciones y
colores van tapizando las escarpadas laderas, un verdadero espectáculo de la
naturaleza. La ruta merece un párrafo aparte, de todos los caminos de cornisa
ésta fue la que más te frunce el “Tuje”, menos mal que fue la última sino mi
compañera un poco saturada de precipicios se bajaba y la transitaba a pié, de cualquier
manera se las “aguantó” y sacó un montón de fotos, creo que con los ojos
cerrados. A todo lo anterior tenemos que agregarle que por tercera vez nos agarró el viento Zonda y la dificultad del camino se magnificaba con fuertes ráfagas que hacían dificultoso el manejo. A pesar de todo siempre son experiencias gratificantes.
Dormimos en
el ACA pueblito Las Flores, otra linda estación de servicio donde nos
atendieron amablemente. Al día siguiente emprendimos el camino a la Ciudad de San Juan creyendo
que iba a ser un trayecto fácil,”Minga”, ya en la mitad del camino empezamos a
subir la última de las innumerables
cadenas montañosas que cruzamos durante el viaje, un espeso manto de nubes
cubría las cumbres de los cerros, cuando llegamos a los 2100 metros de altura
entramos en las nubes, a los 2680 el máximo el camino apenas se veía, despacito
fuimos dibujando curvas un poco adivinando para que lado doblaban, hasta que
volvimos a bajar y las nubes quedaron arriba, de allí hasta San Juan se hizo fácil. Al mediodía almorzamos una riquísima
pizza en un shopping muy moderno y luego nos dirigimos al conocido camping del
embalse de Ullun. Como el camino es corto y lo conocemos por haberlo transitado
varias veces no esperábamos encontrar
ninguna sorpresa, pero llegando a la montaña un camión minero cruzaba la ruta,
un señor se arrimó y nos dijo que teníamos que esperar porque se iba a producir
una voladura en la mina cercana al camino, al minuto varias explosiones
sacudieron el lugar y vimos perfectamente el espectáculo de como volaban las
piedras y la tierra, un pequeño regalito de San Juan y otra experiencia más.
Como soy
socio del ACA nos dejaron estacionar en una coqueta hostería que tiene el
Automóvil Club en Cachi, nos instalamos y salimos enseguida a recorrer sus
angostas calles, la diferencia es que en esta población todas las casas están revocadas y perfectamente
pintadas, el empedrado de piedra bocha fue reemplazado con adoquines de
cemento, todo está muy limpio y prolijo, sigue manteniendo la imagen
tradicional de los viejos pueblos de la colonia.
| Cachi-Iglesia San José |
| Cachi-Bares de la plaza |
Al costado
de la plaza esta la iglesia y un museo en un viejo edificio con galería de
arcadas que conserva la arquitectura de la época. Entre la plaza y los
edificios hay una planchada con un muy bien conservado piso de piedra bocha que
le da al conjunto un cierto aire Mexicano.
Nos
sentamos a tomar algo en un antiguo bar cuyas mesitas ocupan toda la angosta
vereda y hablando con la amable señorita que atendía nos contó algunas cosas de
lugar. El clima es bastante estable debido a la altura, no hace demasiado frío
ni demasiado calor, en el año 2011 tuvieron nieve algo rarísimo para el lugar.
Tienen como en todo el norte muchas fiestas religiosas, en septiembre honran a
la virgen de Urkupiña con una peregrinación a pie, participan alrededor de mil
personas, dura cuatro días y llegan hasta un lugar en los cerros Nevados de
Cachi a más de 4000 metros de altura.
Como es un
lugar productor de especias quisimos comprar pero las ferias artesanales
únicamente están abiertas cuando llegan al mediodía las excursiones que vienen
desde Salta. Igual nos metimos en un viejo almacén y compramos pimentón dulce
suelto de un exquisito aroma.
La zona
tiene algunos viñedos de altura por lo que también hay algunas pequeñas bodegas
familiares.
| Camino a Cachi- Recta del Tin Tin |
| Embalse La Viña |
La bajada
de la cuesta del obispo fue más rápida que la subida y nos dio la oportunidad
de apreciar mejor toda su magnitud.
Ya sobre la
ruta que une Salta con Cafayate pasamos por
unos pintorescos pueblos cuyas antiguas construcciones dan directamente a la
ruta y sus veredas son las galerías de los edificios, todos pintados de vivos
colores.
Al llegar a
Coronel Moldes desviamos hacia el embalse La Viña y dique Cabra Corral, la represa no tiene
más de cien metros de largo y no es demasiado alta pero el lago que formó es
realmente enorme, es admirable como con poca inversión lograron tanto. El
serpenteante camino va bordeando el lago y todo a lo largo hay construcciones
turísticas algunas de las cuales son de alto nivel. El camping que encontramos
estaba muy solitario así que decidimos seguir hasta Cafayate.
| Camino Quebrada Las Conchas |
| Garganta del Diablo |
Ya entrada
la noche llegamos en Cafayate, la ruta 40 cruza por el medio del pueblo pasando
por la plaza central rodeada de restaurantes, con la temperatura de esta época
ponen las mesas afuera para que la gente pueda disfrutar el fresco de una noche
de verano. El sol es muy fuerte y la temperatura a pesar de ser invierno llega
a los 30 grados durante el día, en la madrugada baja bastante. Encontramos un
buen camping y decidimos quedarnos algunos días.
| Iglesia de Cafayate |
Al mediodía comimos en una pizzería, nos pusimos al día con Internet y disfrutamos enormemente el calorcito, más aún sabiendo que en Bariloche lloviznaba con viento y frío, descansamos en el camping y a la tardecita salimos a caminar por el pueblo y aunque no lo crean en mangas cortas.
Algunos
atractivos turísticos estaban a 8 o 9 kilómetros así que alquilamos dos
bicicletas y comenzamos a trepar hacia las montañas.
Lo primero
que vimos fue un antiguo asentamiento indígena que data de 1000 años. Rodrigo
un joven descendiente Dieguita-kalchakí nos
ofició de guía, con sus singulares palabras comenzó a contarnos cosas de la
región y sus costumbres, lo primero que dijo es que el calor se había
adelantado y que las plantas se estaban “enamorando” y comenzaban a florecer.
Además contó que en el valle los viento fríos y el Zonda “peleaban” y que
siempre ganaba el viento frío, según sus dichos cuando en “la Pelea” se formaba remolinos
era porque “una familia se estaba peleando”.
| Petroglifos |
Según el
relato de este joven si al salir la luna estaba “embarazada” el año iba a ser
seco y cuando casi era “transparente” el año sería de buenas lluvias, si cae
una estrella “nace un niño” y cuando las estrellas titilan mucho “muere una
persona”.
Seguimos
trepando y llegamos a una cueva en cuya pequeña entrada hay pinturas rupestres
representando a un ñandú símbolo de fertilidad, también el sol, la luna y las
cuatro estaciones, los únicos que podían pintar eran los Chamanes o los jefes
de la tribu.
La cueva se
agranda en su interior, allí vivían familias enteras. Trepamos un poco más y llegamos
a otra cueva más chica donde hay petroglifos, figuras talladas en la piedra, en
este caso una caravana de llamas, las caravanas se hacía para busca hojas de
coca en el altiplano, la persona adicta
a “coquear” consume medio kilo por año, entre ellas su bisabuela de 97 años.
En la bajada empezó a hacer comentarios sobre los
blancos “malos” que invaden su tierra y
la preocupación de ellos por mantener sus tradiciones y sus
creencias sobre la “Pachamama” pero en
la cumbrera de su rancho sobresalía una antena de Direct TV que un montón de
blancos “malos” se rompieron el bocho para hacerla y sin “chicar” coca.
| Viñedos de la bodega Las Nubes |
| Anochecer en la plaza de Cafayate |
Ya cuando
estábamos en la montaña veíamos abajo polvaredas que levantaba el viento, por suerte
cuando bajamos lo teníamos de espalda, era el conocido viento Zonda que baja de
la cordillera con temperaturas altas. Llegamos al camping, nos metimos adentro de
la casa, afuera entre el viento y la tierra no se podía estar. A la hora
prevista fuimos a devolver las bicicletas,
fue el momento de más viento, es realmente muy molesto. Durante la noche por suerte calmó
y en la mañana el viento fresco del otro lado había “ganado” y con una suave brisa
comenzamos a recorrer otro circuito turístico caminando entre viñedos, bodegas
y talleres artesanales, caminamos 15 kilómetros entre ida y vuelta, todavía estamos en estado, salvo las “sentaderas”
por la bicicleta, esas si quedaron bastante deterioradas.
En la noche
fuimos a comer un riquísimo cabrito cocinado en horno de barro y regado con una
muy buena cerveza salteña, completando así nuestra linda estadía en Cafayate.
Las ruinas
de los Indios Quilmes nos esperaban a la mañana, espectaculares.
| Ruinas de Quilmes |
| Ruinas de Quilmes |
El problema
es actual, un señor obtiene una concesión del gobierno provincial, restaura las
ruinas, hace un hotel con pileta y edificios administrativos con restaurante,
baños, etc. el costo debe haber sido de varios millones de dólares, cuando todo
está listo aparecen supuestos descendientes indios dieguitas-kalcahakies cortan
la ruta de acceso y no dejan
entrar a los visitantes por mucho tiempo. Reclaman los terrenos injustamente y los malditos gobiernos socialistas los apoyan y consiguen echar
al dueño de las ruinas, todo entra en juicio que como de costumbre en este país
se torna interminable y hasta el día de hoy los “ocupas” cobran diez pesos de
entrada por persona sin la cultura necesaria ni la inteligencia suficiente para
cuidar semejante patrimonio. Sin senderos marcados, sin guías adecuados, la gente camina por
cualquier lugar degradando todo, la lluvia hace también su trabajo y no hay
ningún tipo de mantenimiento, lo único que les interesa es la plata de la entrada,
estoy seguro que si el ineficiente
gobierno tucumano no toma medidas urgentes en pocos años todo quedará peor que
cuando lo encontraron, otra cosa más que perderemos en la Argentina por culpa
de los gobiernos chabacanos y populistas.
| Tucumán-Tafí del Valle |
| Tucumán-Vista de Tafí del V alle |
Resulta que
dos guitarreros y cantores eran muy amigos y tenían la costumbre de participar
en todos los festivales que podían, un buen día uno de los amigos se muere y el
otro queda muy triste y afectado, una noche mientras dormía se le aparece el
finado, el susto del paisano fue mayúsculo, pero cuando el fallecido le empieza
a hablar se calma un poco, empiezan a conversar y el que quedó vivo le empieza
a hacer preguntas sobre el cielo y por supuesto una de ellas fue si allá arriba
había festivales – de eso te quería hablar- le responde el finado, -aquí hay
muchos festivales y en uno te están anunciando pa’ el sábado!!!!!!!!-
Pasamos
Santa María y unos cuantos pueblitos más, todos pegados, no salíamos más de la
zona urbana, en uno de ellos estaban preparando una feria en el medio de la
ruta, nos metimos y llegamos a un punto
en que no pudimos seguir avanzando, había sogas cruzadas y no pasábamos,
tuvimos que retroceder 50 metros entre medio de los puestos. Por suerte las
poblaciones terminaron y empezamos a hacer promedio, sabíamos que el pavimento
se terminaba y un tramo era de ripio, así pasamos por Hualfín, los folkloristas
se deben acordar de La Zamba
de los Mineros, una de las estrofas nombra al pueblito y así dice:
Pasaré por
Hualfin,
me voy pa’
corral quemao
A lo de
Marcelino Ríos
para
corpacharme con vino morao.
Pasamos
Belén y llegamos a Londres, no!, nos
llevó un Ovni!, es Londres de la nueva
Inglaterra, Provincia de Catamarca, población muy prolijita fundada hace 454
años por un conquistador español que tiene una estatua en la entrada del
pueblo.
| Piramide del Sol en el Shincal |
| Edificio restaurado del Shincal |
| Paredones del talampaya |
| Paredones del Talampaya |
| Dinosaurios del Talampaya |
Seguimos
hacia Villa Unión y como estaba previsto
allí dormimos en una coqueta estación de servicio con bar donde desayunamos muy
bien.
| Garganta del Río Jachal |
| Embalse del Río Jachal |
| San Juan-Voladura en la montaña |
Mucha gente
viaja sin ver nada por el simple hecho de decir que fui a tal lugar y luego
mostrar las fotos a sus conocidos, pero cuando uno realmente quiere ver y aprender
se puede conocer mucho más a fondo cada lugar disfrutando plenamente del viaje
como experiencia de vida.
Desde San
Juan a Bariloche el camino es conocido y recorridos algunos tramos varias veces
así que no pasó nada importante ni conocimos nada nuevo, solo largas rectas
salpicadas con algunas pocas ciudades y nada más, en estos casos solo tratar de
disfrutar el viaje con paradas a tomar un café o cenar en alguna parrillada a
lado de la ruta.
Como dato sobresaliente en el Hotel del Desierto
antes de llegar a 25 de Mayo nos quisieron cobrar 56 pesos dos latitas de
cerveza que por supuesto devolví bajo protesta, si alguno pasa por allí, no
pare siga unos pocos kilómetros más y pare en el ACA de 25 de Mayo donde los
precios son más lógicos.
La
estadística del viaje arroja los siguientes números: 12.433 kilómetros
recorridos, aproximadamente 1.250 litros de combustible, 3 países, 10
provincias, 62 días viajando, ahorro de hoteles
$ 18.600.- ahorro de una comida diaria en restaurantes $ 9.300.- ( datos
aproximados), diferencia de gastos de combustible con respecto a un auto chico
apenas 350 litros.
El balance:
enormemente positivo, salvo en Perú, la pasamos muy bien en todos lados, no
tuvimos inconvenientes, cero discusiones, aún así la experiencia de Perú por
los paisajes que conocimos y la diferencia de cultura que vivimos fue positiva.
Las rutas
en general, salvo Tucumán, todas son excelentes incluido lo poco de ripio que
transitamos.
Lo positivo
del viaje: los paisajes de la cordillera, Chile muy avanzado con respecto a
toda Latinoamérica, una pena que no tenga camping, la seguridad de casi todas
las provincias de noroeste, menos Tucumán, la amabilidad de su gente, la
cantidad de turistas extranjeros, las oficinas de turismo de todas las
provincias, la comodidad de las estaciones de servicio para pernoctar y
conseguir agua, los camping Argentinos y por sobre todas las cosas la enorme
capacidad de producción de nuestro territorio que vimos a lo largo de todo el
camino y gracias al esfuerzo de nuestros
empresarios.
Lo
negativo: el estado socialista Argentino que traba todo y divide a sus habitantes, producto de
un estatismo extremo que está matando la gallina de los huevos de oro, LA PRODUCCION, todo a
favor de gente que no le interesa trabajar ni estudiar ni mejorar
su calidad
de vida.
Creo
firmemente que todo se debe a la
herencia de Perón. La diferencia entre un buen padre y un padre bueno está en
que el primero guía a sus hijos educando, poniendo límites y guiando por el
camino del bien y un padre bueno deja que sus hijos hagan lo que quieran
dándole lo que necesitan sin exigir nada, Perón fue como el segundo ejemplo, repartió
despilfarrando la riqueza del país y le dijo a sus seguidores que tenían
derecho pero no les exigió las obligaciones.
Hay un
cuento muy viejo que transmite la filosofía del peronismo: dicen que Perón le
decía a su chofer que hiciera seña para la izquierda y doblara para la derecha,
así nos dejó un movimiento tan ambiguo que pasamos de la derecha corrupta de
Menen a la izquierda montonera de los K, ambos condicionados al matonismo del
sindicalismo y así estamos rebotando en los extremos.
Hay otro
cuento más reciente que define a un socialista, dicen que en un reportaje le
preguntan a un socialista que haría si tuviera tres casas, este responde que
una se la daría al estado, otra la repartiría entre los pobres y la restante se
la quedaría él y… si tuviera tres autos? le pregunta el periodista, haría lo
mismo, uno para el estado, otro para los pobres y el restante para mi. Insiste
el periodista y pregunta que haría si tuviera tres gallinas, paremos ahí!!!!!
le responde esta personas enojada, gallinas tengo!!!!!
Por último
y para terminar dejo una reflexión de un periodista radial sanjuanino que
escuchamos en el viaje: -cuando ayer fue lo de la soja no me importó porque
campo no tengo, cuando hoy fue lo del dólar tampoco me importó porque dólares
no tengo, pero mañana el socialismo estará golpeando mi puerta y no me va a
gustar-.
HASTA EL PRÓXIMO VIAJE ¡!!!!!!!!!