REGION DE LOS RIOS Y REGION DE LOS LAGOS CHILENOS
No quería empezar con comentarios negativos pero el viaje
comienza en la Argentina posterior al desastre K y de años de socialistas
fracasados en el poder. Empezamos
recorriendo la ruta de los 7 lagos, está
bastante bien, siempre considerando que demoraron tantos años en hacerla que la
deben haber empezado en la época de virrey Sobremonte. Pasamos 2 días en el
camping del ACA en San Martin de Los Andes (recomendable), allí pudimos disfrutar una ciudad
extremadamente limpia y con una arquitectura de montaña excelente. A pesar de los gobernantes que nos tocaron,
siempre se pueden ver cosas buenas en Argentina, sobre todo la naturaleza y lo que corresponde a la gestión privada, lo
del estado, lamentable.
Después de visitar queridos amigos emprendimos el viaje
hacia el paso Tromen pasando por Junín de Los Andes, esta es una típica ciudad
de la estepa patagónica y se caracteriza
por su abundante pesca, lo que la hace
un destino turístico para los amantes de la especialidad. Un
pasable camino pavimentado que rodea el volcán Lanin nos llevó hasta la
entrada del parque nacional Lanín, allí empieza el calvario, cuando hicieron el
asfalto el proyecto estaba hasta la frontera pero a un retrógrado guarda-parque con sus
correspondientes jefes aún más retrógrados
se les ocurrió negarse en beneficio de lo natural. He conocido unos cuantos
integrantes de la jurisdicción de este organismo y no sé porque razón son todos
socialistas, pienso que debe ser por la educación que les imparten, la cuestión
es que los pocos kilómetros de ripio que
hay hasta la frontera están en un estado absolutamente deplorable, puedo
aceptar los argumentos ecologistas que impidieron la pavimentación del tramo, pero no acepto la negligencia de tener un
camino internacional en esas condiciones, eso marca la estupidez socialista de
sus fracasados responsables , realmente me sentí avergonzado como patriota
Argentino.
Pasada la frontera Chilena la vergüenza de ser argentino se
hizo aún mayor, en una zona de parques nacionales igual que la que dejamos, nos encontramos con
una perfecta ruta pavimentada de montaña, excelentemente señalizada y con sus
rayas perfectamente marcadas, esto se
repite en todo Chile. Pase por allí hace 3 ó 4 años y ni siquiera la estaban
construyendo, lo que indica la rapidez
de su construcción, será hora de aprender del nacionalismo Chileno?
Pasando por un par de poblaciones chicas, empezamos a
visualizar el volcán Villarica, este es uno de los tantos volcanes activos de
Chile, desde marzo del 2015 los tuvo a “maltraer” y en varias ocasiones el
instituto chileno que controla permanentemente casi todos los volcanes, decretó
la alerta roja, esto significa que los habitantes de la región tienen que evacuar,
por suerte nunca pasó a mayores, solo derramó lava que cubrió una parte de la
cumbre de la montaña, hoy se puede ver la lava solidificada que contrasta con
la nieve circundante un poco más abajo.
La única forma de actividad que tiene actualmente es un poco de humo y
de noche un resplandor rojo que sale de su cráter. Pregunte a uno de los
encargados de una estación de servicio, como era convivir con el volcán? Muy
tranquilamente me dijo que lo ignoraban y que cuando sonaba la sirena de
alerta roja, simplemente tomaban lo
necesario y evacuaban.
Entre las muchas cosas buenas que tiene la república de
Chile es el SERNAGEOMIN, este instituto es el más avanzado del mundo en
prevención de terremotos y volcanes, aunque la naturaleza siempre tiene la última
palabra, en el caso del Calbuco que explotó en abril del 2015, no pudieron
detectarlo y los tomó de sorpresa, aún
así reaccionaron a tiempo y lograron evitar daños personales con las medidas
correctas, no ocurrió lo mismo con el Tsunami del terremoto de Concepción que
costo muchas vidas, pero eso fue más un error político que de tecnología.
Siempre con la vista del humeante cono, llegamos a Pucón
recorriendo una magnífica zona de bosques, praderas y lagos, perteneciente a la
zona lacustre de la región de los ríos, por su prolijidad y su belleza nos hizo
acordar a Europa, lo que sucede es que
en toda esa zona hubo una fuerte
colonización alemana que data de 1860,
con ellos viajaba su perfeccionismo y su cultura del trabajo, aun actualmente
eso se ve en toda la ruta, es muy difícil estar viajando si ver permanentemente
gente trabajando en la cinta asfáltica o en la banquina (berna para los
chilenos) y a diferencias de nuestros trabajadores que de cada tres siempre hay uno trabajando y dos que miran,
ellos trabajan todos y afanosamente, el
sueldo es bastante menor que los de argentina pero aman a su país y a pesar de
todo tratan de tenerlo lo mejor que
puedan, para colmo de males los pocos que trabajan en nuestra patria lo hacen
mal y a desgano. Se preguntarán cual es la diferencia o que hace que los
trabajadores chilenos sean más laboriosos que los argentinos? la
respuesta es sencilla, ellos no tuvieron un maldito Perón que les pudrió la
mente, les anuló el patriotismo en beneficio del partido y les hizo creer que eran los mejores del
mundo, todavía se lo creen a pesar de que actualmente hemos pasado de pelear el quinto lugar en la
época de la presidencia de Roca y hoy estar en el puesto 173.
Pucón es una ciudad netamente turística, construida en el
extremo este de lago Villarrica, combina un moderno centro comercial junto a un lindo puerto deportivo con el
imponente paisaje dominado por el volcán, esta ciudad es la más cercana al
mismo por lo que la convertiría en la más afectada en caso de erupción, aun así
sus habitantes viven normalmente y siguen construyendo como si nada pasara o
pudiera pasar. Un poco es mi teoría de
que hay que hacerse problema y solucionarlo cuando este llega, de nada vale preocuparse
de algo que a lo mejor nunca ocurre, prevenir es lo correcto, preocuparse y
tener miedo es simplemente una pérdida de tiempo y energía que lo único que
hace es no dejarte vivir.
Siguiendo por la hermosa
ruta que bordea el
lago Villarica, llegamos al extremo oeste del espejo de agua, allí está
enclavada la ciudad homónima, Villarica, entramos por una moderna costanera a
cuya vera hay excelentes casas, estacionamos y recorrimos la misma hasta llegar
al centro, la ciudad es una de las más lindas que hemos visto en Chile, evidenciando un turismo de alto nivel. Al
mediodía escuchamos una estridente sirena de alarma, la primera reacción fue
mirar para que lado disparábamos, pero luego vimos que la gente del lugar
estaba muy tranquila y seguía su ritmo habitual, lo que sucede es que en todo el país y donde
haya una sirena de alarma, a las 12 del mediodía suena unos segundos a
modo de prueba, pasado el susto seguimos disfrutando del lugar.
Para pernoctar seguimos hasta nuestra conocida Autopista 5,
allí siempre encontramos completas estaciones de servicio con todas las
comodidades, sobre todo las COPEC que tienen muy buenos restaurantes y a
precios módicos, siempre hay cantidad de agua potable y cuentan con buenos
baños y duchas de agua caliente, nosotros por las comodidades que tenemos en
nuestro motor-home solamente necesitamos agua
y un cómodo lugar de estacionamiento, allí siempre lo encontramos.
Muchas veces hay bastante ruido de camiones por lo que conviene elegir algún
lugar un poco apartado de los mismos, igual uno se acostumbra y se puede dormir
muy bien, lo que si molesta son los “tunnig” que en ocasiones llegan con su
estridente música sin importarles un carajo si interrumpen el sueño de los
camioneros o en este caso de los motor-home.
Nuestro destino siguiente fue Valdivia, ubicada en el
extremo de la ría del mismo nombre y
construida en ambas costas de la misma, presenta una pintoresca fisonomía.
Personalmente la ría de Valdivia me hace
acordar a la ría de Vigo en Galicia, donde nacieron mis abuelos, por eso cada
vez que voy me nace un cariño muy especial por la zona.
Valdivia es una pujante y pintoresca ciudad que cuenta con
muchos comercios importantes y un
shopping de primer nivel, el hecho de estar construida sobre la ría le da un aspecto
muy particular. Después de dar unas
cuantas vueltas para estacionar logramos hacerlo bastante lejos del
supermercado y compramos alimentos para
un par de días, Bordeando la costa norte
de la ría seguimos hacia Niebla, población que está en la entrada de la ría, en
el camino encontramos el camping
“Cutipay” a la vera de una laguna del
mismo nombre, no muy grande pero ubicado en un lindo paisaje, con todos los
servicios y a buen precio, sobre todo accesible para casas rodantes y
motor-home, algo que por lo escarpado de la geografía chilena no es fácil de
encontrar, generalmente las entradas a los mismos son bastante complicadas por
la diferencia de altura con la ruta. Allí pasamos tres lindos días muy cómodos, como tiene muy buena conexión de
wi-fi la primera tarde aprovechamos para
ponernos en contacto con todo el mundo y con la realidad Argentina, que por
fin: a pesar de los tropezones de
desandar un camino devastado por
la gestión anterior, parece ir hacia el
camino correcto.
Charlando con la amable dueña del camping, supinos que la extensa laguna que comunica
con la ría era un bañado de no más de 20mts de ancho, hoy el espejo de agua
debe tener más de 250 mts de ancho y varios kilómetros de largo, debajo del agua quedó la casa, el campo y
muchos árboles, propiedad del abuelo de
la dueña, lo que pasó es que en el
terremoto del año 60 (el más fuerte del mundo desde que se registran los mismos)
todo ese sector se hundió, luego el tsunami de 12 mts de altura lo llenó y
nunca más se desagotó. El tsunami llegó hasta Valdivia a 17 km. del mar y completó los destrozos que había
causado el terremoto.
La primera salida fue a Niebla, hermosa playa del pacífico
franqueada por dos altos riscos, todo a lo a lo largo de la playa hay una
costanera muy prolija con pintorescas construcciones típicas de madera de
Chile, en varias de ellas funcionan restaurantes de pescados de muy buen nivel,
en uno de ellos almorzamos mariscos y pescados.
Debido al cambio para los argentinos resulta caro pero por la calidad de
los platos vale la pena darse el gusto.
Luego de una caminata por la playa hasta el muelle de pescadores
seguimos hacia Curinanco por un angosto camino que va bordeando el mar con unos paisajes increíbles, por lo
escarpado de la ruta nosotros llegamos hasta donde termina el asfalto, la
precaución se debe a que el motor-home
tiene tracción delantera y mucho peso atrás, cuando la subida es muy
pronunciada y de ripio las ruedas
empiezan a patinar y se queda sin tracción, por eso tratamos de evitar el ripio
sobre todo en Chile donde los caminos secundarios saben ser muy empinados,
igual disfrutamos el paisaje.
La segunda e imperdible salida fue a los fuertes, toda la
zona de entrada a la ría de Valdivia estaba defendida por 10 fortificaciones de
distintos tipos, la fortificación de Niebla que es una de las más grandes fue
bautizada con el pomposo nombre de
Castillo de la Limpia y Pura Concepción de Monfort de Lemus. Muy bien preparado y presentado las ruinas en su totalidad leyendo su
interesante historia en la cartelera dispuesta a tal fin. Un pequeño museo
interior nos traslada a aquella época, entre las cosas que aprendimos fue que a
estos lugares tan lejanos de España y casi olvidados mandaban gente castigada
por algo, en el caso de militares siempre eran castigos impuestos por el rey,
muchos eran civiles “desterrados” de España y otros eran los “extrañados” señoritas
y señoritos de buenas familias con mal comportamiento, por lo que los mandaban a estos lugares a que
se corrigieran, por supuesto cuando uno es de malo lo es en España y en todos lados. En Valdivia fundada en 1552, esclavizaron a
los indios Mapuches, los hombres eran
obligados a trabajar de sol a sol para sacar oro de un lavadero cercano y las mujeres eran esclavas domésticas a las
que las damas españolas trataban muy mal, eso fue hasta que los nativos se
sublevaron y en 1559 mataron a todos los españoles de la población de Valdivia quedando
abandonada hasta 1602 que llega una dotación de222 hombres de los cuales
sobreviven 36. Anteriormente y tal como ocurrió en 1960 un terremoto y su
correspondiente tsunami destruyó la ciudad en el año 1555. Ante la posibilidad de que los Holandeses se
apoderaran de la zona, en 1645 el rey de España ordena construir las
fortificaciones actuales mandando una flota de galeones donde viajaban los
presos que se encargarían de la construcción, estas estaban enclavadas en
lugares estratégicos y fuertemente armadas
por lo que era casi imposible acceder a la ría, en ese tiempo se
consideraba la llave de acceso a las
colonias del norte. Entre las cosas que
nos llamaron la atención fueron unos hornos muy cerca de los cañones y el
polvorín, allí se calentaban las balas al rojo y luego eran lanzadas por los
cañones provocando incendios y destrozos en las embarcaciones enemigas. Cuando
uno piensa en los cañones antiguos es común caer en la idea fácil de que se
ponía pólvora con la bala y luego se disparaba, craso error,
sin telemetría había que calcular en relación al peso de la bala, la cantidad
de pólvora, el viento, la inclinación y
la dirección siempre considerando que el blanco era un barco en movimiento, toda una ciencia
que el artillero aprendía de generación en generación.
Recorrido el castillo de Niebla fuimos hasta el puerto donde
una lancha de pasajeros nos llevaría hasta la otra costa de la entrada de la
ría: Corral, esta zona por sus características parece una gran isla, pero en
realidad es parte del continente, lo que sucede es que atravesando la Ría por
embarcaciones hay solo 14 km de ruta hasta la ciudad de Valdivia, en cambio por
tierra son 64 km de un camino de ripio. La historia del puerto de corral
comienza con la construcción del Castillo San Sebastián De La cruz en 1645, este castillo era el más
poderoso de las fortificaciones de la zona, actualmente sus ruinas son visitadas por miles
de turistas que diariamente y dos veces por día disfrutan de un espectáculo
histórico realizados por estudiantes de la universidad que con lo recaudado
pagan sus estudios, el espectáculo consiste en una simpática representación de
la batalla que en 1820 libraron los patriotas chilenos dirigidos por Tomás
Alexander Cochrane venciendo a las
tropas realistas que ocupaban el fuerte, terminado el espectáculo que observan
con mucha emoción los patriotas chilenos
y con agrado los visitantes extranjeros, el público puede
sacarse fotos con los artistas de la obra, cabe destacar el excelente vestuario
y las armas realizadas por el mismo artesano de varias películas de Hollywood.
Recorriendo las angostas y pintorescas calles de Corral pude
comprobar su similitud con Cesantes,
playa ubicada en el fondo de la bahía de Vigo en Galicia España. La historia de este puerto continúa en 1907
cuando el gobierno chileno otorga a la empresa Francesa Haut Forneaux et
aciries du Chili la cantidad de 80.000 hs de bosques para instalar hornos de fundición de hierro,
10.000 hectáreas de bosques serían talados para alimentar los hornos que
consumían 10.200 kg de leña por hora, para el traslado de la leña se construyó
un ferrocarril de los altos de Corral hasta los hornos. En esa época bajo la
protesta de los habitantes de Corral, se usó el fuerte como depósito por lo que
se hizo un túnel atravesando el muro hasta la plaza de armas. La producción
empezó en 1910 pero la leña que se necesitaba no alcanzaba a secarse
correctamente y no producía las calorías necesarias, solucionaron el problema
usando carbón de leña, que se hacía en la zona de bosques y se trasladaba por
ferrocarril. La producción de hierro era con mineral extraído de la mina el Tofo en la región de
Coquimbo y trasladado por embarcaciones que descargaban en el puerto de Corral
mediante complejas instalaciones, la actividad de esta usina que llegó a ser la
más grande de Chile, fue decayendo hacia 1950 hasta que el terremoto y el
tsunami del 60 termino con las instalaciones.
A la ida nos tocó cruzar la bahía de Corral con una
embarcación relativamente buena, pero a
la vuelta la lancha era muy precaria por lo que no veíamos la hora de llegar al
puerto, a pesar de la intranquilidad pudimos observar la fortificación llamada
castillo de San Pedro de Alcántara en la isla de Mancera ubicada en el medio de
la Ría, este fue el primero en construirse y desde allí se dominaba toda la
entrada.
Siempre cuando dejamos un lugar donde la pasamos muy bien
nos da un poco de nostalgia, pero por suerte no esta tan lejos y podemos volver
en cualquier momento, todavía nos quedaron para visitar las fábricas de
cervezas artesanales que hay entre el camino a Valdivia.
La mañana de la partida pasamos por Valdivia y como era
sábado con poco tránsito pudimos estacionar cerca del centro y del puerto, así
pudimos recorrer más tranquilos los alrededores, hicimos las compras de
alimentos y por supuesto nos sentamos en un bar a tomar el consabido cafecito de media mañana, a
diferencia de Argentina las medialunas que acompañan el café no son tan buenas
por lo que pedimos un kutchen de manzana, típico de la región, en realidad el nombre es alemán pero no
difiere en absoluto a las tartas argentinas. Igual lo disfrutamos. Por el paseo
de la costa encontramos una feria de productores, pescados frescos y recién recolectadas hacen la delicia de los
compradores y a muy buen precio.
Muy cerquita del mercado hay una torre octogonal de vidrio
de unos 10 metros de altura, en cuyo interior hay un gran péndulo que oscila
perpendicularmente a una rosa de los vientos dibujada en el piso, esta instalación
se denomina péndulo de Foucault, el mismo marca la rotación de la tierra, en
el polo sur la oscilación demora 24 hs en dar toda la vuelta a la rosa de los
vientos y lo hace contrario a las agujas del reloj, en el polo norte da vuelta
al revés y demora la misma cantidad de horas, pero en el Ecuador simplemente se
queda en el mismo lugar, por la latitud en que está ubicada Valdivia demora
aproximadamente 36 hs y a medida que se aleja de los polos va demorando más horas
hasta quedarse quieto en el ecuador.
Seguimos viaje hacia Osorno
notando la gran cantidad de bañados y lagunas que hay alrededor de la
ciudad de Valdivia , si uno mira el mapa prácticamente está rodeado de lagunas y
pantanales, es casi una isla con conexiones al continente.
Hicimos algunas compras en Osorno y nos dirigimos en
dirección al mar, cercano a la ciudad hay suaves colinas en donde recién se
había cosechado el trigo, el dorado de los pajales contrastaba con los montes
diseminados por los campos, luego se empieza a trepar un cordón montañoso y empieza el bosque, en algunos casos son
bosques naturales pero la mayoría son plantaciones de eucaliptus, la
explotación maderera se nota como el principal recurso de la zona, pintorescas
casas de madera con floridos jardines van salpicando los claros del bosque hasta que
se empieza a bordear un río que desemboca en el mar. El camino termina llegando
al mismo y se divide hacia dos
poblaciones, una es bahía Mansa y otra Maicolpué. Bahía Mansa es un puerto pesquero de pesca artesanal, también tiene una feria
donde se pueden comprar productos de mar a muy buenos precios, pasando un alto
morro, del otro lado del camino está la bahía de Maicolpué, en mi particular
opinión; el lugar de mar más lindo de la costa Chilena, una extensa playa bordeada
de una prolija costanera, enmarcada por
buenas casa casi colgadas de las montañas,
hacen del lugar un excelente punto para vacacionar. Nosotros dormimos en la costanera con la
vista del atardecer en el mar. A la mañana emprendimos una caminata por la
costa que nos llevó hasta el otro extremo de la bahía, allí el paisaje es
distinto, si bien hay algunas casas de turismo la construcción es más pobre,
hay algunos camping pero bastantes precarios, por lo que vimos hay mayoría de
población mapuche y como en todos lados donde ellos viven la basura tirada es
una constante. Como el mar estaba bastante revuelto y el clima no muy bueno
decidimos partir después del mediodía con rumbo a puerto Montt.
La ciudad de puerto Montt es el principal puerto de conexión
con todo el largo sur de Chile, desde
allí salen ferrys que trasladan automóviles y camiones hacia las aisladas
poblaciones que existen en innumerables islas, otras tienen caminos dentro del
continente, pero cortados por profundas entradas del mar y con la
cordillera casi pegada al Océano. Recién ahora se está construyendo la ruta 5
pero es casi toda de ripio y hay que sortear espejos de agua con ferrys en
varios lados, la misma llega solamente hasta Cochrane luego no hay ruta hasta
las torres del Payme. En ese vasto
sector solamente hay algunas pequeñas poblaciones que tienen entrada desde Argentina,
las dos grandes ciudades que son Puerto Natale y punta Arenas son abastecidos
por camiones chilenos que cruzan el paso Samoré utilizando nuestras rutas y pasando por el
centro de Villa La Angostura bajo la lógica protesta de sus habitantes. Al respecto nuestros gobernantes son tan ”buenitos”
que no son capaces organizar el cobro de un peaje para que los pesados camiones
no rompan nuestras rutas gratuitamente. En Chile y con todo derecho, están proyectando cobrar peaje desde
el paso Samoré hasta Osorno, ruta que es usada por mayoría de autos argentinos.
Luego de mucho caminar y hacer compras retomamos la
autopista 5 para pernoctar en una Copec
muy cerca de la ciudad, me llamó la atención un camioneta que estaba
estacionada al lado nuestro, la misma estaba abandonada desde mucho tiempo
atrás, así lo indicaban sus cubiertas desinfladas y la tierra sobre el
vehículo, adentro tenía equipaje y varias cosas más, de frente tenía un choque
evidentemente no muy grande y el
parabrisas estaba todo rajado a partir de un importante abollón desde adentro
hacia afuera con forma de cabeza humana, esto indica que a pesar de que el
choque fue leve, el conductor no estaba atado y debe haber sufrido un tremendo
golpe en el parabrisas que lo tiene postrado o que falleció a consecuencias del
mismo. Este ejemplo es suficiente para que tomemos conciencia de que por baja
que sea la velocidad hay que tener los cinturones de seguridad colocados en
todo momento.
Esa noche llovió y amaneció nublado por lo que no pudimos
por segunda vez disfrutar de la
excelente vista del volcán Osorno.
Siguiendo viaje pasamos por El Frutillar que: junto con puerto Varas y puerto Octay, configuran
una de las zonas más lindas de Chile. En
El Frutillar visitamos el espectacular Teatro Del Lago, un centro cultural de
alto nivel que suele traer espectáculos de música clásica de todo el mundo,
cuando uno mira el moderno edificio de afuera, por sus perfectas proporciones
no parece demasiado grande pero al compararlo con personas o automóviles
realmente es inmenso. Fue inaugurado en el año2010, su sala principal tiene
butacas para 1178 personas con un foso
para 100 músicos y su escenario está capacitado para un orquesta sinfónica más
coro, 4 salas menores de distintos
tamaños lo convierte en el teatro más grande del país.
Luego de un rico desayuno donde degustamos nuevamente el
famoso kutchen, esta vez de frambuesa, seguimos hacia las termas de Puyéhue
donde disfrutamos de un baño termal en Aguas Calientes a muy poca distancia del
Hotel, para las 6 de la tarde ya estábamos nuevamente en Argentina y un poco
más descansábamos en nuestra cabaña de Bariloche, allí atesoramos un viaje de los que salen “redonditos”, Chile
se presta para eso, su gente es muy respetuosa y se maneja muy tranquilo ya que
se respetan a “rajatabla” los
reglamentos de tránsito, ojalá aprendamos de ellos ,por ahora, aunque
equivocadamente nos creemos superiores, estamos lejos.
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