LA MAGIA DE LOS PEQUEÑOS LUGARES II – FIAMBALA- CATAMARCA
Como todos los años emprendimos nuestro viaje de invierno,
este año nuestro destino era Fiambalá, población de Catamarca que se hizo
famosa mundialmente por el paso de la carrera Dackar, elegida como corazón de
la competencia por sus extensos arenales. Para allí partimos 5 días antes de lo
previsto por que se avecinaban las primeras nevadas y después, salir de
Bariloche se hace complicado, en 48 hs preparamos todo y salimos el 14 de mayo
rumbo norte. Después de visitar todos nuestros parientes de la Provincia
Santa Fe y pasar unos días en Las termas
de María Grande Provincia de Entre Ríos,
empezamos nuestro recorrido turístico, la visita a nuestros familiares fue dentro de la normalidad de
todos los años, como siempre la pasamos muy bien rodeados del cariño familiar.
Como único nubarrón tuvimos el camino que va desde el Límite de San Luís y Córdoba,
pasando por Rio Cuarto hasta Villa
María, 220 km que nos llevó 3 hs y media transitarlo corriendo graves riesgos,
los cordobeses siempre ha sido muy lerdos para construir rutas, como ejemplo
basta recordar la autopista Rosario-Córdoba que demoró 50 años, en estas épocas
donde la tecnología supera todo lo previsto, es inexplicable que por lo menos
hagan circunvalaciones alrededor de los pueblos, eso sí cámaras y policías
cobrando multas hay para regalar, para eso si son vivos.
Nuestra primera parada después de recorrido familiar fue
Villa Carlos Paz, que como siempre nos regaló unos hermosos días con largas
caminatas en su excelente costanera, desde allí salimos para Fiambalá con la
idea de parar en Chilecito Pcia de la Rioja, como la ruta pasa por el medio del
pueblo no pudimos encontrar un lugar para estacionar y pernoctar así que
seguimos hasta el ACA de Famatina, una vez cargado el combustible pedimos
permiso para pernoctar y preguntamos si era seguro, otro señor habitante de la
población se largó a reír, luego nos
explicó que en Famatina no hay robos ni asaltos, así lo comprobamos ya que en
las casas frente a la estación de servicio dejaron estacionadas una
bicicleta y una moto toda la noche sin ningún tipo de cadena, la población es
bastante precaria pero evidentemente en estas épocas tan violentas es como un
paraíso.
Siguiendo el camino a la mañana siguiente nos encontramos
con pequeñas poblaciones como Angulo,
Santa Cruz y Campana, muy pobres
pero prolijas y pintorescas, no
hace falta ser pobre y sucio, también se
puede vivir dignamente, solo es un poco de trabajo; Las construcciones son la
mayoría de adobe revocados con cal. Desandando el camino por la hermosa
quebrada del Gualco que cruza un alto cordón montañoso, sentimos
curiosidad por unas enramadas grandes que aparecían cada tanto a la vera del
camino, preguntando en un control policial, resulto ser que desde el santuario
del Niño Gualco, cercano a la población de Angulo, llevan en procesión durante unos 35 km una
imagen de este niño a pié a hasta Famatina , las enramadas son
para descanso de los feligreses.
La leyenda del Niño de Gualco cuenta que a mediados del
siglo XIX, los pobladores del lugar
escuchaban el llanto de un niño a la orilla de rio homónimo, pensando que era
un niño abandonado se disponen a buscarlo, es Facundo Rearte, un arriero, el
que encuentra en el lugar de donde venía el llanto, dentro de un cántaro, una
pequeña piedra tallada de 5 cm que representa la imagen de un niño con un mundo
en sus manos, a partir de ese momento empieza la adoración a la pequeña imagen,
todos los años en Diciembre se traslada la imagen en procesión durante muchos km. desde el santuario hasta la iglesia de San
Pedro en Famatina, allí queda hasta el 8 de Enero.
Entrando en Catamarca nos encontramos con unos 11 km. de
ripio que nos llamó poderosamente la atención, mirando el mapa y los carteles
de la ruta nos dimos cuenta que debe ser un problema de límites, porque al
final del ripio un cartel indicaba el comienzo de la Provincia de Catamarca y en el mapa el límite
comienza al principio del ripio, la cuestión es que quedó sin pavimentar y como
siempre los conflictos de las jurisdicciones lo pagamos los usuarios.
Como todas las mañanas paramos en alguna estación de
servicio a tomarnos un café, esta vez fue en el
ACA de Tinogasta que tiene también unas riquísimas medias-lunas, seguimos
y nos encontramos con nuestro destino final: Fiambalá, la entrada
tiene unos monumentos y rotondas que parecen de una ciudad pero luego de
adentrarnos la población la visión es otra, casas bastante pobre se alternan
con viñedos, muchos de ellos pegados al
Centro que como todo pueblo es la plaza,
igual hay una hostería y restaurante municipal que puede albergar un turismo de
cierta calidad, el camping es otra historia, sin lugar a dudas es el peor en el
cual hemos estado, solo la atención y amabilidad de sus dueños mejora la
estadía, como nosotros solo necesitamos agua y electricidad la pasamos bastante
bien pero indudablemente para los que necesitan un baño no es recomendable.
Hay algunas excursiones que nosotros no hicimos como ir
hasta los extenso arenales pero eso no era nuestra idea.
Por supuesto el atractivo de lugar son las termas, hacia
allí nos dirigimos por un camino de 15 km que cruza el desierto por donde pasa
el Dackar, luego se empieza a subir la montaña y en los últimos doscientos
metros una terrible subida nos deja en los estacionamientos del lugar, nosotros
vimos algunos autos bastante cargados que se quedaron en la mitad y sabemos de
motor-homes que no ha podido subir, ni hablar arrastrando una casa rodante.
Las termas son un oasis arbolado en el medio de dos
desérticas e impresionantes montañas, las instalaciones son muy buenas el lugar
increíble, el agua termal sale de la montaña a 50 grados, luego va corriendo
por 14 piletas escalonadas con distintas
temperaturas enfriándose a medida que
van bajando, baños, duchas, un restaurante, 3 cabañas y algunos quinchos
complementan el lugar de una de la más lindas termas del país. Luego de pasar 3 excelente días instalados en uno
de los estacionamientos con agua , baño y electricidad emprendimos el regreso,
es recomendable llevarse alimentos comprados en la población ya que arriba no
hay nada.
El regreso lo hicimos por otro camino, desde Fiambalá hasta
la ruta 40 pasando por Tinogasta, este trayecto se denomina la ruta del adobe, antiguas construcciones
de ese material van amenizando el camino.
La primera es la iglesia de San Pedro cercana a Fiambalá, a
su lado está una antigua comandancia militar, ambas datan de l700, unos
kilómetros más adelante nos encontramos con una capilla que varias veces hemos
visto en fotos de promoción de la provincia de Catamarca, la pequeña iglesia es la de Nuestra Señora de Andacollo, la de San
Pedro está revocada con cal y esta última tiene la característica de estar
revocada con barro rojo y fue restaurada
no hace mucho tiempo, ambas tienen el techo de caña cubiertas de adobe. Ya
pasando Tinogasta innumerables
construcciones de Adobe, la mayoría abandonadas, le dieron un toque pintoresco al camino que
muchas veces pasa muy cerca de las casas.
Así llegamos a San Blas, un lugar turístico que salvando las
distancias porque es más pobre, se parece al valle de Punilla en Córdoba,
seguimos por la ruta 40 que es como una montaña rusa, asi la bautizamos porque
hay una enorme cantidad de badenes en los que permanentemente bajábamos y
subíamos, llueve poco pero cuando lo hace es torrencial, en consecuencia se forman peligrosos torrentes que impiden el paso de los vehículos
por un corto tiempo. Así llegamos hasta Nonogasta, provincia de la Rioja, a
continuación comenzamos a cruzar un cordón montañoso que pertenece al sistema
del Talampaya, en años anteriores habíamos tratado de transitarlo pero estaban
construyendo la nueva ruta pavimentada y como esa mañana habían estado haciendo
voladuras todavía no habían despejado las piedras, como consecuencia tuvimos
que dar una vuelta de muchos kilómetros para acceder al parque nacional
Talampaya, esta vez la ruta estaba terminada y nos regaló un paisaje increíble
hasta la localidad de Miranda y Guandacol, está última fue el lugar de
concentración del coronel Felipe Varela, caudillo que lucho por el federalismo
contra el gobierno centralista de Bartolomé Mitre. Felipe Varela fue el sucesor
del caudillo riojano Chacho Peñaloza, Nacido en Chile fue militar Argentino, peleó
junto a Urquiza en la batalla de Pavón que marca el triunfo de Mitre y la
derrota de Urquiza, luego en Guandacol llegó a tener un ejército de casi 4000
soldados entre puntanos y Chilenos pero
fue derrotado y se refugió en Bolivia, hay historiadores que lo defienden y
otros que lo tildan de muy cruel, su
gesta fue a favor del federalismo que aún en nuestros días, aunque en los
papeles diga lo contrario, es una deuda
pendiente del gobierno central de Buenos Aires, sobre todo en lo económico y en
la recaudación de impuestos.
Llegando a Huaco, ya en la provincia de San
Juan nos encontramos con una bifurcación, el GPS nos mandó por la derecha y nos
encontramos con un caminito pavimentado muy angosto a través de un cordón
montañoso que en algunos lugares pasaba un solo auto, resultó ser la antigua
ruta 40 que cruza el cañón del Huaco, un lugar espectacular, el pavimento en
estado transitable nos llevó por un paisaje digno de conocer, pero para eso hay que dejar de lado el temor a los precipicios y curvas cerradas .
La nueva ruta 40 pasa por la población
de Huaco hasta San José de Jáchal y de acuerdo a lo que nos informaron es una hermosa ruta que cruza por algunos túneles.
Los Huacos son imágenes de barro talladas de la época
precolombina, como característica algunas de ellas representan actos
sexuales pornográficos, indudablemente
la pornografía es mucho más antigua de lo que uno cree.
Una vez que llegamos a San José de Jáchal nos instalamos en
el ACA, lugar que ya habíamos estado pernoctando hace algunos años, siguiendo a
la mañana volvimos a la ruta 40 tipo “montaña rusa” con los tradicionales
vados, aparentemente la ruta no estaba en buen estado pero por suerte con el
nuevo gobierno se está trabajando como en la mayoría de las rutas. Lo que me
produce cierta tristeza es ver la cantidad de ferrocarriles abandonados tanto
en Catamarca como en La Rioja, San Juan y Mendoza, todos ellos son ya
imposibles de restaurar y menos con la contra del poderoso sindicato de camioneros dirigidos
por el clan de los “emperadores” Moyanos, presionado al gobierno, sin razones valederas que no sean para su propio beneficio.
Llegamos ya bien entrada la tarde a Uspallata instalándonos en el camping municipal, que
para nuestra sorpresa para los jubilados es totalmente gratis, allí pasamos dos
días muy lindos. El lugar tiene un microclima bastante pronunciado, aunque de
noche hace frio, de día el sol calienta bastante, por lo que en invierno hace que la estadía sea
agradable, en los dos días que estuvimos en Uspallata, nos enteramos que en las poblaciones vecinas siempre hubo mal
tiempo pero no allí. En la Casita suiza se puede disfrutar un rico
té con muy buenas tortas, un pequeño casino sirve para los amantes del juego o
se pueden realizar excursiones mineras sumamente interesantes. Como algunas
veces lo he mencionado el camino desde Potrerillos hasta Uspallata es de los
más espectaculares del país.
En esta población
vive uno de nuestros nietos y como había cambiado el teléfono nos estaba
costando ubicarlos, lo gracioso fue que a la mañana siguiente de llegar,
paseando por la ciudad nos encontramos con él, eso fue en una esquina mientras
nos disponíamos a cruzar la calle y nuestro nietao venía en moto, grande fue la
sorpresa cuándo nos vio ya que no nos esperaba, con el
compartimos cenas, desayunos y almuerzos con mucha alegría.
Después de pasarla muy bien bajamos a Potrerillos donde nos
encontramos con nuestros consuegros, con ellos nos dirigimos a El Salto, más
arriba, 1850 msnm, allí el clima no fue bueno y para colmo tuvimos una nevada
de 12 cm. Por suerte la calefacción funcionó bien y no sufrimos frío.
Compartimos una agradable cena en un restaurante del lugar llamado “Tomillo”
muy recomendable, atendido por sus
dueños tienen muy buen menú. Levantarse
a la mañana con todo nevado siempre es un espectáculo gratificante, a la tarde
los caminos ya estaban despejados y nuestros consuegros pudieron bajar a la
ciudad de Mendoza ya que debían votar en
las elecciones primarias al día siguiente. Nosotros pernoctamos frente a
su casa de fin de semana, un poco preocupados ya que no había nadie ni había
luces en por lo menos 500 metros a la redonda. Al mediodía siguiente después de
un buen asado bajamos a Potrerillos al camping del ACA, allí la temperatura fue
más agradable porque está mucho más abajo.
A la mañana siguiente con la guía de nuestro consuegro y ha
pedido mío, comenzamos un recorrido sanmartiniano por lugares históricos, cabe
aclarar que lo hice con mucha emoción ya que soy un admirador
incondicional del padre de la patria, si algo me molestó muchísimo de la
ex-presidenta, es que después de robarse medio país tuvo la desfachatez de
compararse en un discurso con el gran General,
Imperdonable, digno de una alineada. Comenzamos por la Alameda, creada
por San Martín mientras preparaba el ejército de los Andes y cumplía la función
de gobernador de Cuyo, cargo que desempeño exitosamente. Ya en la alameda visitamos la biblioteca
pública fundada por el prócer, entre sus máximas, una de ellas marca su
extraordinaria personalidad y dice así:
“La ilustración y
fomento de las letras es la llave maestra que abre las puertas de la abundancia
y hace felices a los pueblos”
Modestamente y sin
querer compararme, mi opinión de que la
pobreza es por falta de cultura coincide un poco con esta máxima.
Contiguo a la biblioteca funciona un museo Sanmartiniano que
si bien no es tan grande marca perfectamente la época en la que San Martin
vivía en Mendoza, muchos de los objetos exhibidos fueron de su propiedad y
otros de sus colaboradores. Allí pude constatar algo que había leído
anteriormente, los errores de ortografía del general en una carta escrita de su puño y letra,
encontré varios errores que evidentemente su exultante personalidad no tenía en
cuenta o simplemente no le daba importancia. Entre los objetos de su
pertenencia la mecedora donde descansaba y se recuperaba de su delicada salud
fue lo que más me impresionó, casi uno
podía verlo sentado en ella.
La próxima visita fue la réplica del campamento de
Plumerillo, donde el general preparó el ejército de los Andes, las tierras
fueron prestadas por don Francisco de
Paula de la Reta, Albares Condarco el ingeniero del ejército delineo el trazado
del lugar y el general chileno O’ Higgins fue el encargado de ejecutar el plan,
hoy el predio tiene una entrada franqueada por dos de los cañones originales
que cruzaron la cordillera, mirando el tamaño de los mismos parece imposible
que hayan sido cargados por mulas a través de la montaña , ya adentro una guía
nos llevó por el predio disfrutando de sus informes históricos, un gran
monumento donde están plasmadas todas sus batalla contiene los restos de John
O’Brien, aventurero irlandés amigo y
ayudante de campo del general, luego visitamos las réplicas de los precarios
edificios de ladrillos de adobe con techo de cañas y adobe en donde vivían y
comían los soldados, uno de ellos era la oficina del general y su ayudante, lo curioso es que para
construir cada uno de los edificios las familias mendocinas prestaron los
materiales y cuando la campaña finalizo se llevaron los mismos, cada edificio
tenía el nombre de la familia tal cual lo dispuso el general.
Con la emoción de haber conocido una de las partes más
importantes de nuestra historia dejamos Mendoza rumbo a nuestra querida
Bariloche que como siempre nos recibió con todo su esplendor, no sin antes
comprar un jamoncito de San Rafael, muy recomendable y visitar en general Alvear, la tumba de nuestro Juan Bautista Bairoleto en la cual dejamos
una ofrenda prometida.
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