miércoles, 1 de agosto de 2012

PERU- UNA REALIDAD POSIBLE


PERU- UNA REALIDAD POSIBLE

Contra viento y marea, mejor dicho contra el socialismo retrógrado de nuestro país arrancamos para Perú.
Purmamarca-Amanecer en el cerro siete colores
 Tal como lo habíamos previsto dormimos en Purmamarca para acostumbrarnos a la altura, la mañana nos sorprendió con el sol iluminando el cerro siete colores mientra todo lo demás estaba bajo las sombras de los cerros y los habitantes del pueblo se iban despertando para preparar la llegada de los turistas. El caminar soñoliento de las personas hacía que el lugar fuera cobrando vida  poco a poco precedido por la espectacular puesta en escena de la naturaleza.
Apenas salimos de Purmamarca  nos encontramos con dos simpáticos  chicos artesanos de Córdoba y su pequeña hija con los cuales compartimos tres días de camping en Humahuaca, su camioneta convertida en motorhome tenía un problema en el alternador, me pidió ayuda y entre los dos tratamos de solucionarlo, por desgracia no pude debido a la incomodidad del lugar en que estaba alojado el elemento mecánico, realmente quedé muy preocupado ya que no conseguía quién se lo arreglara, justo en la mañana que nos despedimos un mecánico del lugar estaba remolcando el vehículo. Me sentía un poco culpable de no  haber solucionado el problema que era muy simple, así que al verlos con la camioneta funcionando me sentí muy contento, nos saludamos intercambiamos direcciones y a seguir viaje.
Camino a Paso de Jama
 El camino empezó a subir en serio, un caracol mucho más largo que la bajada del paso Libertador en Mendoza nos llevó a más de cuatro mil cien metros de altura en pocos kilómetros, mascando chicle no tuvimos problema, aunque si nos sentíamos un poco raros, con el sol de la mañana el paisaje era doblemente espectacular.
Salinas Grandes
Cruzado el cordón montañoso bajamos a tres mil cien metros y a lo lejos veíamos el primer salar llamado Salinas Grandes, cruzamos el enorme lago salado totalmente seco, todo era blanco y aún así en la orilla la vegetación sobrevivía no nos explicamos como.
Otro cordón montañoso nos somete a otra altura cercana a cuatro mil metros ofreciendo variadas formaciones montañosas, vuelta a bajar a tres mi cien metros donde la puna se hace interminable,  más cordones montañosos y otro salar tan enorme como el primero, desvía el camino hacia el sur ya que este no se puede cruzar debido a que tiene partes con agua, el color del cielo contrastando con el blanco de la sal, increíble.
Llegamos a Susque un pueblito perdido en la puna todo de adobe rojo y uno se pregunta como hacen a vivir allí y por sobre todo de que viven, la respuesta solamente la tienen ellos. Compramos más chicles que hasta ese momento nos dieron muy buen resultado, eso sí, las mandíbulas agotadas.
Susque
 Cien kilómetros más de espectaculares paisajes nos dejaron en Jama, es ese inóspito lugar está la aduana Argentina, nos atendió una empleada que no supimos si por la falta de oxígeno o porque era poco inteligente demoró un montón, cumplidos los trámites pertinentes y seguimos pensando que ya venía la bajada, que ilusos, empezamos a subir, a cada loma nos decíamos ¡ahí empezamos a bajar! el GPS nos decía lo contrario, llegamos a los cuatro mil ochocientos veintiséis metros de altura sobre territorio Chileno.
Casi desde el inicio del cruce de Jama  empezamos a ver un cerro nevado que no supimos como se llama, pero por la forma yo lo bauticé pico mocho, a medida que subíamos se fue acercando hasta llega casi a la altura nuestra, lo rodeamos y allí sí empezó la bajada, una recta interminable que llega a la primera población Chilena,
Salinas
San Pedro de Atacama, allí está la aduana, otra vez los consabidos e inútiles trámites aduaneros, por suerte salvamos el vino que después nos enteramos que no se puede pasar.
La idea era pasar la noche en esa población pero no había un lugar aceptable, el pueblo es elemental  así que seguimos hasta Calama, en ese lugar sí conseguimos una linda estación de servicio, cargamos agua y pasamos la noche. A la mañana como no teníamos plata chilena fuimos hasta el centro, en el trayecto descubrimos unos moll o shoping impresionantes que pensamos conocer a la vuelta. Es una zona minera  por excelencia  y eso trae aparejado un nivel económico muy alto, por supuesto es minería a cielo abierto, bajan un cerro entero y los camiones de ácido pasan a cada rato,  los ecologistas estarían espantados, pero hay que pensar que el cerro en que trabajan es uno en diez millones y según me dijo un químico de Jujuy, no es difícil neutralizar el ácido si se hacen bien las cosas.
Minas
El argumento de los ecologistas es proteger a las generaciones futuras. En la patagonia tenemos tanta minería como en Calama, mi pregunta es la siguiente: a los jóvenes del lugar que posibilidades le ofrecemos? terminar en un villa miseria en Buenos Aires o en Bariloche consumiendo paco? no sería mejor encontrar un punto intermedio y en lugar de trabar todo dejar que progrese la minería y que funcione como entidad independiente del estado controlando que se hagan bien las cosas? Con la mentalidad cerrada de los ecologistas, un sueño casi imposible.
Se imaginan la línea sur nadando en dinero, la via férrea electrificada como vimos aquí, la trochita funcionando a pleno y poblaciones como ingeniero Yacobasi creciendo a niveles nunca soñados, eso lo puede hacer la minería a cielo abierto, solamente hay que encontrar la mejor manera.
Larga bajada a Chile
El movimiento de Calama es impresionante, a pesar de ser sábado desde la casa podíamos ver infinidad de camionetas 4x4 pasando llenas de gente que trabaja en las minas, enormes camiones pasan a cada rato, todo es grande y próspero. Por suerte encontramos una casa de cambio y pudimos comprar plata chilena, con el cambio actual Chile resulta más barato que  Argentina.
Desde Calama tomamos rumbo hacia Tocopilla sobre el mar, antes pasamos por Chuquisaca, una población cercana a Calama en donde están las minas más grandes,
realmente bajan las montañas, enormes dragas van sacando material y los camiones Terex lo van trasladando, pero entre tanta montaña lo que sacan es un grano de arena en una enorme playa.
Grupo de baile religioso
El camino siguió entre montañas hasta llegar a una pampa donde empezó a bajar hasta llegar a un cañadón impresionante, así bajamos abruptamente franqueados por un ferrocarril minero electrificado, de golpe apareció el poblado de Tocopilla y el mar, todo un espectáculo, estacionamos en un predio frente al mercado municipal y nos cruzamos a comer pescado en unas cocinerias  típicas de Chile, cuando salimos a caminar y empezamos a ver gente con trajes tipo comparsa brasilera, preguntamos y nos dijeron que era la pequeña Tirana.
Virgen del Carmen
La Tirana es un pueblo donde se venera todos los años a la virgen del Carmen. Desde todo el norte, Perú, Bolivia, Argentina y por supuesto Chile, llegan grupos de bailes religiosos, estas sociedades representan con sus disfraces a grupos étnicos de América, así podemos ver indios Dakota, Diablada Peruana, Morenos brasileños, Gitanos, etc.
Los trajes son increíbles, llenos de lentejuelas, muy coloridos y con bordados de una calidad única, En Tocopilla hay por lo menos diez grupos, así que cuando vuelven de La Tirana hacen una representación para la gente de  su pueblo. Enseguida después del mediodía hacen un baile acompañado por una banda venerando la imagen de Cristo, luego llegan bailando hasta la iglesia y veneran la imagen de la Virgen del Carmen. Posteriormente se instala en la calle donde cada grupo tiene su lugar previamente establecido y por turno empiezan a bailar, cada grupo tiene su propia banda. Eso dura hasta un poco antes de las veinte horas que es cuando al fondo de la calle principal empieza a venir una gran imagen de la virgen, los grupos se pones en fila y reciben bailando al son de una banda a la procesión, una vez que la virgen entra a la iglesia se oficia una misa y los grupos comienzan un descanso donde comen cada cual en su carpa. Cuando creíamos que todo estaba terminado empezaron a bailar por turno todos otra vez, nosotros nos fuimos a dormir pero como estábamos en pleno centro, oímos los tambores y redoblantes sonando hasta las cinco de la mañana, toda una fiesta.
Ducato en la inmensidad
Al día siguiente cargamos el agua tan escasa en la región y seguimos por una ruta costera franqueada por altísimas montañas que llegan al mar. En algunos lugares donde la montaña se aleja un poco hay pequeños pueblos turísticos sobre playas que los acantilados protegen formando pintorescas bahías. En una de ellas, un poco más grande que las demás, almorzamos y dormimos la siesta en medio de la nada.
 Por un camino increíble con espectaculares paisajes y profundos precipicios llegamos a Iquique, una ciudad marítima tipo Mar del Plata, altos edificios bordean una prolija costanera, adentro cambia un poco, ya la construcciones son las típicas chilenas. Hay zona franca con incontables negocios cerrados por ser domingo, nos dio la pauta de que al día siguiente la ciudad debía ser un infierno, así que salimos hacia un pueblo cercano, allí conseguimos una buena estación de servicio con el agregado de un lindo supermercado al lado.
Chile-Costanera Arica
Atravesando dunas de arena llegamos a nuestra conocida ruta cinco que corre a lo largo de todo Chile. En esa parte la traza va por pampas extensas donde en ocasiones encontramos explotaciones mineras y pueblos abandonados. En un punto los carteles anunciaron diecisiete kilómetros de bajada, los ríos que bajan de la cordillera cortan la desierta pampa como si fuera un cuchillo formando un cañadón de proporciones enormes, abajo un poco de verde adorna el desierto, así subiendo y bajando cañadones llegamos a Arica, una linda ciudad pero no tan grande como Iquique. El problema del agua se fue agravando a medida que avanzamos hacia el norte, en esta población tuvimos que preguntar en dos estaciones de servicio antes de que pudiéramos conseguirla.
Ya a la mañana no nos animamos a pedir agua otra vez, así que salimos con el tanque vacío camino al centro donde teníamos que recoger la ropa de un lave-rap. Empezamos a ver que en parques y plazas estaban regando, en uno de ellos nos animamos y le pedimos agua a la encargada del parque, nos dio permiso y con la manguera del riego llenamos el tanque, concretamente “afanamos agua de una plaza” eso si con propina para la cuidadora.
Paseamos por el centro de Arica que a diferencia de Iquique nos resultó muy limpia y prolija, algo que notamos es que a diferencia con el sur de Chile en el norte la atención en general es mala, también puede ser porque se dan cuenta que somos argentinos, el problema radica en que gastaron un montón de plata en un gasoducto para la zona norte proveniente de Argentina y cuando los K se vieron mal con el gas, le cerraron la canilla.
Vista desde la ruta
Seguimos por las costas y aparecieron unas playas fabulosas y enormes donde almorzamos y dormimos la siesta. En todos lados hay carteles de vía de escape de tsunamis por lo tanto al lado del mar da un poco de intranquilidad.
A veces los sueños que uno tiene se convierten en realidad y no es lo que se espera, en el camping de Jujuy un señor con el que hablamos conocía mucho la zona del sur peruano y nos dijo que tuviéramos cuidado con el vehículo, porque los bolitas lo roban, lo pasan por caminos  perdidos a su país y luego el gobierno se los nacionaliza, eso me preocupó un poco.
Perú- Tacna
 Ya en la frontera me preguntaron adonde íbamos, cuando le dijimos a Cuzco nos indicaron que teníamos que hacer otro trámite, este en cuestión, era firmar un papel en donde yo como dueño del auto si no lo retiraba dentro del plazo que pedimos de estadía en Perú, el gobierno me lo expropiaba, como se imaginaran la preocupación creció. Cuando pregunto a un policía del camino sobre el tema, no le dio demasiada importancia pero dijo que si me lo robaban o lo vendía y el gobierno lo encontraba se quedaba con el vehículo, enorme la preocupación, igual entramos y llegamos a Tacna. Fuimos a un supermercado e hicimos las compras, los chicos del estacionamiento quedaron enloquecidos con la casa, hasta allí todo bien. Como siempre buscamos una  estación de servicio cargamos agua y preguntamos si se podía pasar la noche. En todo Perú está prohibido estacionar autos en las estaciones de servicio, nos instalamos enfrente, dormimos en la calle. Hasta allí la ciudad parecía tranquila salvo por la cantidad de taxis  colectivos que pasaban, los autos particulares son muy raros y nadie estaciona en la calle, la desconfianza se sumo a la preocupación.
Perú-Juliaca
Coya cuidando ganado de vicuñas
La ciudad tranquila se terminó en un mercado en la salida, coyas, taxis colectivos, camioneta carritos, los triciclos de Fuyi Mori y varios enceres más, complicaban el tránsito, no nos gustó, seguimos hacia Arequipa, ya en la ruta el manejo me pareció descuidado, por suerte no tuvimos que entrar a la ciudad. Al día siguiente transitamos en lo que ellos  llaman circunvalación, un desastre, en un momento se cortaba con una especie de avenida, paralelo a esa calle y sin delimitación corre una vía de tren sin ninguna señalización, como todos los autos pasaban sin mirar pensé que no pasaba ningún tren así que me mande porque entre la gente y los taxis no se veía nada, a cien metros venía uno, nos salvamos por segundos, el tren va tocando bocina y la gente y los coches le van abriendo paso. Ya saliendo de ese tremendo atolladero el camino empieza a subir, adelante nuestro iba un ómnibus de dos pisos pasando camiones por curvas ciegas, una demencia total, más adelante tuve que frenar dos veces para deja paso a automóviles que venían pasando camiones en plena curva, ahí nos dimos cuenta como se maneja en Perú, creo firmemente que la falta de oxigeno le quemó la cabeza a todos. Con mucho cuidado subimos hasta los cuatro mil quinientos, altura que se mantuvo a más de cuatro mil todo el camino. El paisaje tremendo y enorme, lagunas saladas, una de las cuales es muy grande van matizando el altiplano, a diferencia de los paisajes anteriores aquí hay pastos donde comen  vicuñas y ovejas.  
Llegamos a Juliaca, ahí empezó el pandemoniun, negocios, puestos callejeros, coyas, más todos los vehículos, taxis de todas formas habidas y por haber, ocupan las angostas calles, la Ducato apenas pasaba entre las dos hileras de puestos callejeros. La vía de ferrocarril que cruza por el medio de la enorme ciudad está ocupada en ambos lados por los vendedores así que cuando pasa el tren los compradores se corren al costado. Directamente no existen los lugares para estacionar porque no hay autos particulares.
Lago Titicaca
Después de tomar una avenida también llena de puestos logramos salir para Puno, en teoría una ciudad turística más chica, un pandemónium un poco más organizado pero con las calles más angostas, en una  esquina no pudimos doblar y tuvimos que meternos de contramano, después de varias peripecias logramos llegar a la costanera del lago Titicaca, por fin pudimos estacionar en algún lado. Olimos el fétido olor del lago, sacamos fotos con cara de felices y preguntamos a un policía como era Cuzco, nos dijo que era mucho más grande y un poco más organizada  que Juliaca, pero que era muy difícil el estacionamiento.
Perú-Puno
Empezamos a poner cosas en la balanza; a favor las ganas de conocer Machu Pichu, en contra quinientos kilómetros de montaña llenos de locos sin oxigeno, conseguir lugar para estacionar el Motorhome y poder dormir relativamente tranquilos, tener que dejar el vehículo con una alta probabilidad de que no lo encontremos más o nos lo desvalijen. Hablamos con muchos turistas a todos les habían robado algo, unos camioneros chilenos que nos hicimos amigos nos comentaron que hasta roban los autos de los estacionamientos de los hoteles. Si nos  hubiéramos movido en auto el riesgo sería menor, el seguro te da uno nuevo, pero aquí tenemos mucha plata metida en equipamiento y seis mese de duro trabajo hecho con amor, eso no lo recuperaríamos, la balanza pesó por la vuelta a Chile lo más urgente posible. Cruzamos otra vez el  inframundo  y emprendimos el regreso hacia un pueblito llamado Santa Lucía, dormimos a cuatro  mil  metros de altura y  al día siguiente manejando con mucho cuidado hicimos ochocientos kilómetros de regreso hasta cerca de la frontera con Chile.
No me gusta darme por vencido y menos que los sueños se rompan en pedazos, pero en el tremendamente atrasado Perú era muy probable que dejáramos una futura vida de viajes tan lindo como él que veníamos haciendo hasta ahora, creo que Machu Pichu no compensaba eso, en todo caso podemos ir algún día en excursión  en un Hotel cinco estrellas.
A pesar de toda la experiencia tuvo su lado positivo, creo que toda vivencia de este tipo te ayuda a ser cada vez mejor y sobre todo más seguro de sí mismo para que cuando los caminos se bifurquen se tomen las correctas decisiones que hay que tomar en la vida, esta fue una de ellas.
Perú-Valles verdes entre montañas
A pesar de todo, Perú nos regalo muchas cosas, el echo de hacer una excursión guiada indudablemente te da la seguridad necesaria para estar medianamente tranquilo en este tipo de lugar exótico, pero en el caso nuestro vivimos la realidad cotidiana  de la vida de un país, no solo fue admirar un paisaje, eso es conocimiento y el conocimiento te hará libre.
La naturaleza del lugar: enorme. El camino comienza en un terrible desierto que de vez en cuando está cortado por un valle donde corre un río y hay sembrados y vida, el inmenso altiplano con sus manadas de ovejas y vicuñas cuidadas generalmente por mujeres y niños coyas, los hombres deben estar robando.
La luna llena iluminando las extensas pampas a más de cuatro mil metros de altura, las lagunas en medio de la nada, el extenso lago Titicaca que se confunde con el cercano cielo azul profundo con gran parte de la extensión de su espejo tapizada de amarillo por los juncos flotantes,  las poblaciones de ladrillos sin revocar con sus pintorescas y angostas calles y muchas cosas más le dieron a esta “aventurada gira” un aspecto positivo.
Perú-Posesiones
Entre las primeras cosas curiosas que nos llamó la atención es que a muchos kilómetros de un poblado y en el medio del desierto hay muchas parcelas delimitadas con piedras con una construcción de dos por dos, algunas con paredes de ladrillos y techo y puerta de chapa, otras con paredes de tramado de juncos  y sin techo casi todas deshabitadas, preguntamos que era eso y nos dijeron que son toma de posesiones esperando que el gobierno les de agua y así poder tener su propia granja.
Los peruanos tienen una cierta preferencia por casas de varios pisos, es posible que eso les de un estatus más elevado, así que en todas las casas van dejando los hierros de las columnas sobresaliendo de los techos y a medida que pueden siguen agregando pisos. Todo está a medio construir y muchas de ellas abandonadas, lo gracioso es que en una de las posesiones que hablamos anteriormente vimos una casita como las demás, de dos por dos pero de dos plantas en el medio de un enorme terreno, la coca y la falta de oxigeno es una constante.
Perú- Verdes campos a orillas del mar
En el segundo día de vuelta tomamos el camino ya conocido, en una de las bajadas a los valles comenzó una densa niebla que venía del cercano mar, con mucho cuidado fuimos transitando la bajada, de golpe la niebla se abrió un poco y apareció un pueblo al lado del mar. En algún punto del camino y en medio de la niebla nos tragamos el cruce, el GPS nos había mandado por el camino más corto  al lado del mar, allí el Perú nos dio
 un último regalo, la ruta corría por el medio de pueblos costeros aparentemente turísticos y sembrados muy prolijos, nada que ver con lo que habíamos visto. En un punto dejó el mar y se internó por un verde valle donde sembrados se iban alternando con pequeñas praderas donde el ganado vacuno pastoreaba tranquilamente, todo esto en medio de una persistente llovizna marítima magnificando los colores. Dormimos al final del valle en la única estación de servicio que nos dejaron estacionar en todo el país, al día siguiente ya estábamos en Chile con muchas ganas de besar su suelo.
Mi opinión personal y un poco pesimista es que salvo Chile que pareciera que ya ven la luz al fondo del túnel, el resto de latino América es un polvorín social, todo parece que va a explotar a la menor chispa, esta es posible que la encienda el loco Chavez  si gana las elecciones nuevamente. Argentina se puede salvar si la clase media aprende a votar a su favor y no por la solidaridad hacia “los pobres”, cuando digo clase media  no estoy haciendo distinción de colores o razas, para mí la clase media Argentina son todos los que trabajan ya sea de empleados, cuentapropistas o pequeños y medianos empresarios sin distinción de colores.
Perú-Pequeñas poblaciones en el desierto
La pobreza no se arregla repartiendo la plata de los impuestos que pagan los que trabajan, eso solo crea más pobres y favorece a los que no le interesa trabajar, la única forma de terminar con la pobreza es a través de la educación y la dignidad del trabajo, la pobreza no es económica es cultural, el crear puestos de trabajo productivos que no sean “ñoquis” y educar concientemente, es la verdadera tarea del estado.
Vuelta a Chile, cuando llegamos a Arica y entramos en sus fabulosos supermercados respiramos aliviados, estábamos otra vez en “nuestro mundo” y forma de ser, gente bien vestida, educación y todo a lo que estamos acostumbrados, el sub-mundo quedó atrás, por supuesto que no todas son flores, como en todos lados hay gente buena y mala, pero por lo menos aquí  los malos son los menos.
Hicimos nuestras compras, comimos unos espectaculares hot dog y seguimos viaje por nuestra conocida ruta cinco y llegamos a un pueblito minero llamado Pozo Almonte, el encargado de la estación nos atendió amablemente y nos ubico para pasar la noche, por supuesto agua en pleno desierto no conseguimos, había que sacarla de la cocina  y no queríamos molestar, menos mal que traíamos los tanques llenos de Perú, como ellos tiene algunos ríos,  el agua no es problema.
Antes y después de esa población y en el medio del desierto hay dos reservas naturales llamadas Los Manguales, entre ambas reservas de árboles, el mangual plantado en un salar debe de tener más de ochocientas mi hectáreas, todos esos árboles fueron plantados por los inmigrantes alemanes en pleno desierto. No me supieron decir bien para que los utilizaban pero una de las cosas que hacían era wisky. Sí afirmo que los inmigrantes europeos hicieron los países, este tipo de cosas me da la razón.
A la tarde ya estábamos en los Moll de Calama recorrimos todo, hicimos algunas compras, después de mucho tiempo pude tomar un café exprés y volvimos a la estación de servicio donde habíamos estado anteriormente, allí sí hay una canilla donde se puede sacar la cantidad de agua que quieras, lo que pasa es que Calama es una próspera ciudad minera y no falta  nada.
Desierto de Atacama
Lo que parecía un aburrido segundo cruce de Jama se convirtió en una emocionante aventura. La mañana que salimos de Calama era soleada, tranquila y sin viento, lo de soleado no era una novedad, el desierto de Atacama es el lugar mas seco del mundo, las únicas nubes son de tierra, en los pocos días que estuvimos no vimos una sola nube y no creo que durante el año se vean muchas, para comer tortas fritas con lluvia prenden el regador arriba del techo.
Como era lunes durante el tiempo que desayunamos, limpiamos y nos preparamos para salir, aproximadamente una hora y media, pasaron innumerables camionetas mineras, ómnibus, autos particulares y minibus, todos cargados de mineros. Me puse a pensar que un pueblo minero como Calama depende exclusivamente de las vetas minerales, el día que se terminen los metales la ciudad se abandona irremediablemente, por la inversión que hacen indudablemente hay minería para rato.
Comenzamos la interminable subida a Jama, en pocos kilómetros sube desde los dos mil trecientos hasta los cuatro mil ochocientos cuarenta y cuatro metros de altura, es el punto más alto que encontramos con el GPS y que a la ida no lo habíamos visto. Nosotros después de haber cruzado la cordillera tres veces ya estábamos hechos unos expertos, eso sí, los chicles no faltaron, el hecho de estar masticando permanentemente hace que la sangre esté en circulación más cerca del cerebro, la camioneta no tanto, a diferencia de la ida se apunó varias veces, es posible que el oxigeno fuera menor que la vez pasada, después supimos porqué.
Paso de Jama-Volcanes
Al llegar a la altura máxima, al lado nuestro veíamos dos volcanes, ambos tienen más de cinco mil seiscientos metros de altura, el  lugar que transitábamos está tan alto que parecen dos pequeñas montañitas comparables con el cerro Otto.
Llegamos a Jama y el viento norte paralelo a la cordillera era terrible, eso es lo que saca el oxígeno de las alturas, almorzamos y seguimos viaje. Ya en suelo argentino hay dos enormes salares, antes de llegar al más grande observamos una enorme nube entre blanco y rojo que sobresalía de la cadena montañosa que separa la planicie de Jama con el salar, sin hacer comentarios pero sabiendo que algo raro pasaba seguimos el camino.
Cuando llegamos a la cubre abajo en el salar era la locura, el viento de más de cien kilómetros levantaba sal y tierra de una manera espantosa.
Paso de Jama- Nubes de sal y polvo
Paso de Jama-Cuesta de Lipan
El viento lo teníamos de cola así que al llegar al salar veíamos bien pero cuando pasamos a la otra orilla viajamos más de diez kilómetros de costado al viento sin ver a más de diez metros o menos, para colmo adelante nuestro transitaba un ómnibus de dos pisos y como el viento era tan fuerte tuve en todo el trayecto temor a encontrarlo tumbado en el camino. La experiencia fue casi extrema y no nos gustó, a pesar de todo fue increíble haberla pasado, hoy es una anécdota más que enriquece nuestras vidas. En el segundo salar cumplí uno de los sueños de mi vida, perseguir un tornado, siempre me fascinaron las tormentas, los tornado, los huracanes y todo lo que tenga que ver con el clima extremo, una de mis películas preferidas es Twister (tornado) de Steven Spillberg. El tema es que cuando estábamos llegando al segundo salar  y en el medio del camino, aproximadamente a mil metros adelante,  un tornado se empezó a formar, por lo  que conozco del tema a través de películas y documentales debe haber sido de grado uno o dos ( el máximo es de grado cinco) Abarcaba unos trecientos metros de ancho y la altura debe haber sido de quinientos metros, como teníamos el viento de cola no me preocupé, en ese momento en recta y viento a favor transitábamos a más de cien kilómetros por hora y no lo podíamos alcanzar, en determinado momento el camino se desvió un poco y lo tuvimos al lado nuestro a unos quinientos metros durante bastante tiempo y siempre a la misma velocidad, al llegar al salar se desarmó, lo despedí como a un amigo que me hizo un hermoso regalo. Por suerte este salar se cruza a través y en dirección del viento  así que no tuvimos problema de visibilidad. En el medio del salar hay un estacionamiento donde gente del lugar vende pequeñas esculturas de sal, estacionamos con la puerta de costado que daba al viento, bajamos, caminamos a duras penas en contra del viento y compramos una de las pequeñas esculturas, cuando quisimos entrar a la camioneta no podíamos abrir la puerta, el viento no nos dejaba, para colmo las dos puertas delanteras estaban aseguradas y la llave de contacto puesta, después de un par de intentos, haciendo fuerza entre los dos y con miedo de  romper la manija la pudimos abrir.
Paso de Jama-Capilla Cuesta de Lipan
Continuamos nuestro viaje, pasamos por Susque y luego empezó la abrupta bajada de la cuesta de Lipan a Purmamarca, que como la hicimos un poco rápido llegamos con los frenos tan calientes que no se podía poner la mano en la rueda.
Dormimos en un pequeño camping muy elemental y a la mañana por fin  pudimos hacer compras de tejidos y varias cosas más que teníamos apuntadas en la pintoresca población.
A la tarde nos llegamos hasta Jujuy, nos pusimos al día con Internet, hicimos compras y por tercera vez con el asombro risueño del dueño entramos al camping de Yala que casi es como estar en casa.
Con todos sus  inconvenientes y hermosas experiencias, terminamos la segunda etapa de nuestro viaje haciendo cuatro mil ciento ochenta y un kilómetros, convencidos que las vivencias de los viajes ya sean buenas o malas siempre y sin excepción, acumulan con verdadera riqueza, enormemente el alma.

   









  
                                                                                               
  

 

2 comentarios:

  1. Que?? se puede escribir aca?? Viejitos locos que bueno la estan pasando super bien y que ya se estan regresando sanos y salvos, sin hacer locuras y disfrutando con precaucion que eso es muy importante, les mando un besote y no dejen de escribir asi los que leemos seguimos al pendiente de su aventura. un besote enorme a los dos. Ale

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  2. ¡Chicos de antes, amigos de siempre!
    Muy bueno el relato. Linda la experiencia que ya nos ampliaron personalmente.
    Algunas de esas rutas las repasaremos personalmente, si Dios quiere.
    Nos veremos.
    Abrazo.
    Luis (y Merce)

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