lunes, 17 de febrero de 2014

LA CRUZ DEL SUR MARCA EL RUMBO

LA CRUZ DEL SUR MARCA EL RUMBO

Nuestro proyecto futuro es conocer el “fin del Mundo”, Ushuaia, si bien estamos en el sur nuestras rutas conocidas llegan hasta Esquel y Punta Tombo, un poco más allá de Trelew.  Empezamos a proyectar el viaje por la ruta 40 hasta Ushuaia y Punta Arenas en Chile, posteriormente volver por la costa patagónica hasta Madryn, de allí, rumbo oeste cruzar la Patagonia hasta Esquel y llegar nuevamente a Bariloche, un ambicioso proyecto que estimamos no va a llevar un mes y medio entre los primeros días de febrero y  hasta más allá de mediados de marzo. Es una época ideal porque en la Patagonia ya no hay tanto viento y la temperatura todavía es agradable, aunque el viento patagónico siempre es una característica casi permanente. Un ejemplo:  entre la estación de El Maiten y la estación de Leleque el trencito La trochita que hace un recorrido turístico sufrió el vuelco de su locomotora en una fuerte ráfaga de viento, imaginen las toneladas que pesa una locomotora para poder medir la intensidad del viento, en esa zona también se conocen vuelcos de camiones y algunos accidentes de automóviles producto de ráfagas que sacan al auto de la ruta; tengo conocimiento de que en algunas zonas el viento es tan intenso que la arena que levanta sabe esmerilar literalmente la pintura y los vidrios de el lado del vehículo que está expuesto; a eso nos enfrentaremos aunque no creo que en la época que viajamos tengamos problema. Hemos recibido varios consejos que pueden ser útiles a los viajeros, entre ellos llevar cubiertas extras de auxilio y algún bidón de combustible por las dudas, en nuestro caso este ultimo no hará falta ya que nuestro motorhome tiene 800 km de autonomía, lo único que nos preocupa es conseguir diesel Euro que como es importado no siempre es abundante, sobre todo si la deficiente economía socialista necesita dólares para mantener la alicaídas y saqueadas reservas del banco central.
Después del viaje a España,  hicimos algunos recorridos repetidos sin muchas novedades, entre ellas el tradicional viaje al norte en el mes de Julio, en el cual pasamos por la provincia de Santa Fe para visitar a mis suegros, mi hija y mis nietos para luego seguir a las Termas de Rio Hondo. Algunas cosas podemos destacar para la anécdota, en Rafaela en la casa de mi hija después de un extraño día caluroso por ser invierno, cayó abundante granizo que si bien no alcanzó abollar la chapa de la camioneta  nos rompió el “tambucho” que por ser de plástico transparente y bastante fino sufrió abundantes agujeros que tapamos como pudimos pero en forma efectiva con cinta plástica Tape. De noche y mientras llovía adentro lo que sentimos es la impotencia de no poder hacer nada en ese momento porque cuando el granizo empieza a caer es inútil hacer algo, salvo buscar refugio en algún lugar techado aunque en ese momento no teníamos nada cerca.
Varias cosas nos llamaron la atención, aunque ya las conocíamos, una es el estado deplorable de las rutas santafecinas, sobre todo las nacionales, un señor que trabajaba en el peaje nos explicó que como la provincia no es del partido gobernante de la nación, no le mandan dinero para reparar las mismas, lo pudimos comprobar cuando cruzamos el limite entrando a la provincia de Santiago del Estero, las rutas mejoraron ostensiblemente, claro el  gobernador es protegido de la presidenta, no será hora de terminar con la distribución arbitraria de la recaudación de las provincias efectuada por la nación  y aplicar un sistema federal donde las provincias sean dueñas de sus propios recursos?  de esa manera terminaríamos con los poderes unificados en una sola persona y manejados de acuerdo a los caprichos y conveniencias del gobernante de turno.  La otra es la incultura de la mayoría de las provincias del norte argentino, la basura tirada por todos lados y especialmente en las poblaciones es espantosa, uno va transitando en rutas con banquinas con abundante basura pero al llegar a las poblaciones o a alguna vivienda de campo la acumulación se intensifica de manera preocupante; gran parte de la gente que vive en estos lugares es descendientes de cultura indígenas que “Joden” con cuidar la Pachamama ( madre tierra) cuando a ellos les conviene, pero el concepto no lo aplican en su vida diaria y terminan convirtiendo la sagrada tierra en un basural.
Así transitando la ruta nacional 34 llegamos a Termas de Rio Hondo, la zona tiene dos realidades distintas, por un lado el pequeño centro comercial y la zona del dique y el lago y por otro la población estable, el centro aunque pequeño es bastante pintoresco y agradable, la zona del dique con su inmenso lago es otra cosa, se esta construyendo un centro turístico de primer nivel, un hotel 5 estrellas que junto con el barrio adyacente y el club náutico conforman una excelente urbanización , seguido a eso está el autódromo de nivel internacional en cuya entrada se está edificando otro hotel de alto nivel, todo ello con miras a la carrera internacional de motos GP con fecha confirmada en el 2014; un poco más allá  un aeropuerto internacional completa el conjunto.
Tuvimos oportunidad de contemplar una carrera de la categoría “Top Race” que nos brindó un entretenido espectáculo muy bien organizado y con una continuidad que a pesar de lo extenso se hace corto, allí pudimos comprobar las instalaciones realmente de nivel internacional que lo hacen apto hasta para fórmula 1. Un coqueto museo funciona debajo de las tribunas oficiales mostrando una variada colección de autos y  motos, la mayoría vehículos de competencia cargados de una importante historia automovilística nacional.
La otra realidad es lamentable, la basura es una constante apenas se sale del centro, todo el mundo transita peligrosamente en moto y el uso de casco es pecado mortal, hemos visto matrimonios con dos chicos todos subidos a una pequeña moto haciendo increíble que puedan mantener el equilibrio, en otra moto a pesar de la situación nos arrancó una sonrisa fue ver a dos hombres transportando una cama de dos plazas en su pequeña moto.
Llegando a los suburbios la pobreza te golpea de manera violenta, uno no se puede explicar como el actual gobierno sigue ganando la elecciones por amplia mayoría, la diferencia entre las  obras emprendidas y la realidad de la población  es abismal, según las ultimas encuestas los dos extremos se van haciendo cada ves más lejanos, uno para arriba y el otro para abajo,  la única explicación posible es la tremenda ignorancia, vuelvo a insistir, la pobreza no es económica, es CULTURAL.
Volvimos por Córdoba pasando por las Salinas Grandes, uno espera ver un inmenso lago de sal pero en realidad son manchones salitrosos de los cuales algunos son bastante grandes, separados por un monte bajo típico del norte de la provincia. Teníamos curiosidad por llegar a Capilla del Monte, ciudad famosa por estar al pie del cerro Uritorco, la montaña más alta de las sierras chicas, esta montaña es ampliamente conocida por sus frecuentes apariciones de OVNIS, indudablemente algo hay, algún tipo de energía distinta hace que sea un centro de avisajes, lo cómico son las diferentes ofertas de esoterismo “chanta” que sobrepasan toda la imaginación posible.
Después de la temporada de carreras tomamos con mi hija y su familia unas cortas vacaciones en  San Bernardo disfrutando de sus extensas playas y volvimos a Bariloche, organizamos la casa y  el día 5 de febrero tomamos rumbo sur. Nuestra primera parada fue Trevelin en la provincia de Chubut, ciudad fundada por galeses donde se toma el mejor te galés que probamos en Argentina. En el trayecto sufrimos el famoso viento de Leleque que para amortiguar las ráfagas hay que bajar constantemente la velocidad y en algunos casos hasta frenar para que las ruedas se afirmen al piso, vimos motos ir muy despacio inclinadas como si estuvieran tomando una curva y corrigiendo permanentemente la trayectoria por efecto de las ráfagas.
Dormimos en una estación de servicio en la entrada de Esquel acompañados por 5 motorhome y 2 casas rodantes, casi una comunidad, a la mañana preparamos todo y salimos para Tecka que es donde se dividen las rutas,  la 40 hacia el sur y una provincial que bordeando el río Chubut llega a Trelew, por supuesto nosotros por la ruta 40 y si antes era Patagonia desolada después de Tecka empezó la desolación en serio.
Por la página de internet había constatado que alto rio Senguer era un lugar turístico y solamente había que alargar 60 km por un camino pavimentado nuevo, el proyecto era dormir allí, cuando llegamos la desilusión fue enorme, una típica población patagónica vieja, fea y pobre, casi no vimos a nadie por las calles, lo turístico estaba 90 km más al oeste sobre el lago Fontana y por un dudoso camino de ripio, dimos una corta vuelta por el pequeño pueblo y pegamos la vuelta, ya a esa altura el viento era tremendo, era muy difícil mantener la trayectoria del motorhome, así en medio de una aburrida planicie totalmente desolada y después de pasar por dos largos desvíos debido a que están pavimentando llegamos a Rio Mayo, la población no es una maravilla pero por lo menos tiene vida y una modesta estación de servicio donde poder pernoctar, para los que viajan en auto cuentan con un hotel respetable.
Comparamos el trayecto norteño de la ruta 40 con el tramo sur que hicimos después de Esquel  y sacamos como conclusión que realmente el norte tiene muchísima más vida que el desolado sur, ciudades como San Rafael, Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca y varias poblaciones  pintorescas que en conjunto con un mejor paisaje  hacen que el tramo norteño sea muchísimo más entretenido, aunque desde Cachi hasta La Quiaca tengo entendido que empieza tan  desolado como lo que vimos por estos parajes hasta ahora.
Por fin llegamos a un lugar turístico, Los Antiguos, población de 7000 habitantes en la ribera del Lago Buenos Aires, para llegar sufrimos un ripio devastador de 43 km hasta llegar al límite donde empieza la provincia de los Kichnner. Luego como es de esperarse en la provincia presidencial una ruta nueva excelente nos dejó en la ciudad de Perito Moreno, una muy prolija población patagónica.  Siguiendo nuestra vieja costumbre tomamos un café en un viejo boliche que data del año 30,
Viejo boliche en Perito Moreno
totalmente restaurado con su muebles originales, antiguamente fue una carpintería por lo que sus aberturas, techos y pisos de pinotea están en  perfecto estado muy bien construidos y conservados. Hicimos las compras en un moderno supermercado y siempre barridos por el viento tomamos una ruta de 58 km también nueva que  bordeando el inmenso espejo de agua nos llevó hasta Los Antiguos.
El Lago Buenos Aires cambia de nombre por el de general Cabrera en territorio chileno, los dos juntos forman el segundo lago más grande de sud-américa, el primero es el lago Titicaca en Perú, no conozco las dimensiones pero estimo que el espejo de agua más grande debe ser la laguna Mar Chiquita en la provincia de Córdoba, realmente es casi un mar interior, pero claro debido a que no tiene ni entrada ni salidas de agua está considerada como laguna.
 Los Antiguos  basan su economía en el turismo y la fruta fina. Hace años atrás del lado chileno sufrieron la erupción del volcán Hudson que cubrió de cenizas el lugar, si bien el primer año soportaron la falta de cosechas,  a partir de allí y debido a la incorporación de las nutrientes que tenía la ceniza volcánica  la producción aumento el triple, por lo que hoy es una zona próspera. Un centro muy prolijo rodeado de quintas con plantas frutales conforman una población agradable para pasar unos días de descanso, nosotros paramos en el camping municipal muy bien organizado y en extremo barato.
Vista de Los Antiguos
A pesar del viento se pueden realizar largas caminatas debido a que las calles están franqueadas por altísimos álamos que forman paredes protegiendo los frutales y las personas del casi permanente viento patagónico. Llegamos al muelle viejo donde nos encontramos con una excelente costanera,  pudimos apreciar un concurso de pesca, como los pescadores estaban a favor del viento es asombrosa la distancia que pueden tirar la línea. Luego fuimos a la terminal para averiguar por la excursión a la Capilla de mármol a 174 km del lado chileno, estas son cuevas excavadas y pulidas por el glacial en una veta de mármol parcialmente inundadas por el lago. El mármol que compone las cuevas es de distintos tonos de celestes y azules, para preciarlas se accede por pequeñas embarcaciones. Pienso que deben ser espectaculares pero entre que nuestro dinero no vale nada, nadie nos quiso vender pesos chileno y las complicaciones tremendas que tenemos los argentinos para salir del país, se nos hizo muy difícil poder concretar este paseo. Ese objetivo quedará para otra vez. Seguramente en un corto tiempo lo malo y la locura tarde o temprano se van terminar, aunque el gobierno actual crea que son eternos, por suerte ya empezaron la caída final  de un sistema fracasado que no da para más.
Si tuviera que definir Los Antiguos en nuestro tercer día diría que es un lugar relativamente lindo, prolijito y muy bueno para descansar pero después de los tres días ya tuvimos suficiente, quedarse más tiempo puede resultar aburrido.
Salimos para Perito Moreno donde después de 87 km está la entrada al camino que nos llevaría a la Cueva de las Manos, en realidad hay tres maneras de llegar a ese lugar, por la estancia La Cueva de las Manos, por el camino nuevo que es el que nosotros tomamos y siguiendo más al sur por Bajo Caracoles.  El primero tiene 22 km pero hay un tramo de tracking, el acceso desde la estancia es privado seguramente hay que pagar, el segundo tiene 28 km de ripio, si se viene desde el norte conviene el  del centro, hay que bajar y subir al río Pinturas, si bien el camino es nuevo y bueno, las pendientes son terribles, con un auto cargado es muy difícil poder subir, nosotros lo hicimos en segunda y sin acelerar demasiado porque las ruedas empiezan a patinar sobre los pozos que hacen los autos que patinan, aparentemente las pendientes son más pronunciadas a la vuelta por lo que decidimos volver por la tercera opción que son  los 45 km hasta Bajo Caracoles, si bien el ripio no es bueno por lo menos es plano.
Rio Pinturas

Cuando se va llegando a la Cueva de Las Manos se empiezan a ver los paredones del rio Pinturas, son formaciones rocosas producto de una falla geológica que datan de 1.600.000 años de cuando se separaron los continentes, aunque no estuvieran las cuevas de por si el lugar es digno de conocer.
Una vez llegado a lugar una guía profesional  nos llevó a una caminata por un sendero de 600 metros a lo largo de las rocas pintadas sobre el paredón, el costo no es excesivo y es la única manera de acceder al lugar.
Sobre los paredones que deben tener unos 100 metros de altura y en ambas márgenes de río hay cuevas y refugios que están pintados con manos en  negativo, la técnica que usaban era llenar un hueso de ave hueco con pintura y soplaban sobre la mano, así quedaba plasmada la forma como  un aerógrafo primitivo, la pintura era una mezcla de polvos minerales como óxido de hierro con algún elemento grasoso diluido con orín y sangre,  ya en épocas más recientes usaban yeso cocido como fijador.
Cueva de las manos
Los pueblos originarios son conocidos como pre-tehuelches  pero no se conoce su nombre primitivo; con el método de carbono 14 se determinó que las primeras pinturas datan de 9000 años atrás y las últimas de 1000 años atrás por lo que habitaron el lugar por 8000 años. Hay tres etapas en su arte, la primera son solamente manos pintadas, luego en la segunda comienzan con escenas de caza de guanaco que era su sustento principal y terminan con la tercera etapa que empiezan con círculos concéntricos, líneas de puntos y líneas quebradas imitando las montañas. Los círculos concéntricos y las líneas de puntos ya los hemos visto en el norte en otras culturas, si bien no se ha podido determinar su significado yo me pregunto: los círculos concéntricos no serán ovnis y la línea de punto sus trayectorias? Puede parecer delirante pero no hay que descartar la posibilidad.
Alguien del grupo se asombró por su inteligencia pero no se puso a pensar que en 8000 años no han evolucionado un “carajo”, solamente mejoraron un poco la técnica de sus pinturas, así que seguramente fueron muy primitivos, sino compárenla con las civilizaciones contemporáneas como la Fenicia o la egipcia.
Si bien ya había gente de la estancia que había visto las pinturas, el lugar fue dado a conocer a la comunidad científica por un padre salesiano en el año 1930. En el año1974 llegaron los primeros arqueólogos a estudiar el lugar, hoy es un lugar protegido por la Unesco y declarado Patrimonio de la Humanidad.
Esa noche dormimos en Coronel Gregores que cuenta con 8000 habitantes,  como todos los pueblos patagónicos son muy prolijos y tienen todos los servicios de una comunidad moderna.
Al día siguiente nos esperaban 100 kilómetros de ripio con  no muy buenas referencias, y precisamente la mala fama se cumplió. En la parte que corresponde al  trazado de la antigua ruta 40  el camino no es malo pero donde se está construyendo la ruta pavimentada y hay que transitar por desvíos el camino se convierte en una tortura, aunque no tan malo como los 43 km después de Rio Mayo. En algún momento bordeamos el inmenso Lago Cardiel, allí la ruta era pasable pero en determinado momento se convirtió en una especie de greda floja y la camioneta se clavó en un pozo de tal manera que se paró el motor, por suerte arrancó y no se rompió nada pero unos 100 metros más allá un auto parado no tuvo tanta suerte, en el mismo salto rompió la manguera de nafta, paramos y con un pedazo de manguera de riego que tengo para llenar los tanques de agua pudo solucionarlo y seguir viaje. Como las distancias son tan largas y no hay nada en el medio siempre conviene preguntar a los autos parados si pueden seguir, algún día puede sucedernos a nosotros y vamos a agradecer toda la ayuda posible.
Entramos nuevamente al pavimento y dejamos la ruta 40 para tomar la ruta provincial  23 pavimentada que nos llevó a El Chaltén, hermoso pueblito de montaña  totalmente turístico al pié del cerro Fizt Roy.  Antes de llegar a la población  el camino que va bordeando el lago Viedma nos va regalando un paisaje distinto a la fisonomía de la estepa patagónica, el verde se hace notar y van apareciendo los cerros de la zona que son realmente impresionantes y en el medio de ellos el enorme Glaciar Viedma.
Vista del Chalten y el Río Las vueltas
Ya instalados en el camping del pueblo comenzamos a recorrerlo asombrados por la cantidad de montañistas extranjeros que lo visitan. Enseguida hicimos nuestro primer tracking hasta el Mirador de los Cóndores, aves no vimos, pero el paisaje desde la cumbre vale el esfuerzo de subir la montaña, su sendero que nace al costado del edificio de informes de Parques Nacionales no es dificultoso y tomando el tiempo necesario la mayoría puede hacerlo. El Chaltén es la capital nacional de tracking y tiene variadas sendas de montaña de diferentes dificultades que hacen las delicias de los cultores de ese deporte, nosotros modestamente hicimos dos de las más sencillas pero nos sentimos igual de contentos de haberlas podido recorrer a pesar de la trepada.
Al día siguiente seguimos por la ruta 23 ahora de un buen ripio que nos llevó hasta el lago del Desierto. Esta zona estuvo en conflicto limítrofe hasta no hace mucho tiempo, en el trayecto hay un lugar histórico donde en el año 1965 hubo una escaramuza entre carabineros chilenos que habían penetrado a nuestro territorio y los custodios de las fronteras, la gendarmería Argentina. En ese enfrentamiento muere el sargento Correa uno de los tantos gendarmes que viven en lugares inhóspitos y solitarios llevando una vida sacrificada, los mismos que Eve de Bonafini, personaje nefasto y sospechosa en un claro caso de corrupción  que insultó públicamente cuando sus integrantes ejercieron sus derechos de protesta por un sueldo digno.
Fizt Roy
Siguiendo viaje por el rio de Las Vueltas pasamos por un par de lagunas mientras íbamos rodeando el imponente Fizt Roy, esta montaña por sus paredes casi verticales es un desafío para los montañistas de todo el mundo y desde mediados de febrero hasta fin de marzo en El Chaltén se escuchan los más variados idiomas y todo el mundo anda con mochilas y bastones llenando las calles de la población con  un pintoresco colorido.
Glaciar Huemul y laguna color turquesa
Recorriendo los 37 km de un buen ripio llegamos al Lago del Desierto, último punto de la ruta provincial 23, este camino se denomina de penetración y fue construido con el objetivo de reafirmar nuestra soberanía en ese lugar, por suerte también se pudo aprovechar para turismo. Desde el pequeño puerto se puede salir con un embarcación  que recorre el lago y desde el estacionamiento parte una senda que llega hasta una laguna de un color turquesa increíble que está al pié del glaciar  Huemul. El lugar es realmente muy bello, la senda es de dificultad media, hay lugares que tienen sogas atadas a los árboles que ayudan a subir pero no presenta peligro si se va con cuidado, el trayecto es de 2 km.

Habíamos sacado cálculos de gastos y la excursión al Glaciar Viedma parecía que nos afectaría el presupuesto, así que esa mañana ya estábamos dispuestos a salir para El  Calafate sin hacerla, mientras desayunábamos escuchamos un programa sobre el mencionado glaciar y ya arriba del motorhome me acordé de la tarjeta de crédito la cual somos bastante cautos en usar, más que cautos parece que en el lugar que guardamos la tarjeta debe haber un alacrán sumamente venenoso, pero bueno nosotros somos así. Como hay que hacerle caso a las señales que no sé quién nos manda, paré en la agencia que venden los pasajes, para nuestra sorpresa los felices jubilados tienen descuento del 50%  así que pagué en efectivo y me salvé de la picadura del alacrán. La excursión estaba a punto de salir con un micro pero como nosotros estábamos en nuestro vehículo fuimos hasta el puerto de embarque, subimos al cómodo catamarán que nos llevó navegando por el lago Viedma hasta el Glaciar del mismo nombre, emocionados porque era nuestro primer glaciar.
Glaciar Viedma
En el trayecto pudimos observar gran cantidad de témpanos, algunos enormes, la embarcación se arrima bastante a la pared de hielo pero no demasiado como para arriesgar la vida de los pasajeros, quedamos fascinados y con bastante frío, como el día era  cálido y en el apuro por salir llevé poco abrigo cerca del hielo la baja temperatura se hizo sentir, un consejo: cuando haga estos paseos no dejen de llevar abrigos de invierno aunque empiecen la navegación con calor. Ya de vuelta tuvimos una amena charla con Mirna, una amiga de Bariloche que trabaja como fotógrafa en el barco.
Dejamos el Chaltén y comenzamos a viajar rumbo al Calafate por la ruta 23  siempre al lado del lago Viedma hasta la ruta 40  que sigue bordeando el espejo de agua hasta donde nace el río La Leona, desembocadura del lago. Desde allí se sigue al costado del curso de agua hasta que desemboca en el lago Argentino, bordeando el mismo llegamos al nacimiento del río Santa Cruz que desemboca en el Océano Atlántico, seguimos a la par del lago hasta llegar a El Calafate, pintoresca localidad bastante grande y eminentemente turística con un importante movimiento comercial.
Cuando llegamos había empezado la segunda fiesta del lago con motivo de los 130 años del bautizo del lago Argentino el más grande del país aunque no el espejo  de agua más grande ya que el mismo es el lago Buenos Aires que como dijimos antes cambia de nombre sobre territorio chileno.  Aunque repetitivo la fiesta merece un comentario negativo por su opulencia en momentos que la economía del país esta en estrepitosa caída, claro es el pueblo de la presidente, así que ejerciendo su poder en forma caprichosa le tiró toda el dinero que quiso, artistas de primer nivel, fuegos artificiales, un escenario gigantesco,  representaciones de Anses, Afip, Pami, Ministerio de bienestar social y varias reparticiones más recorren el lugar con nuevas camionetas pintadas según a lo que pertenecen, cantidad de gente viaja en ellas seguramente de la Cámpora, cobrando un sueldo que no debe ser poco. Todo  esto acompañado con un hospital ambulante con gigantescos camiones y vehículos oficiales de todo tipo, como dato, tenemos más vehículos oficiales de los que tiene Estados Unidos y después le echamos la culpa a los “yankis  de nuestros “padeceres,”  es más fácil así.  Aparte no quiero ni pensar que la fiesta debe costar 3 veces más del gasto que ocasiona y las otras dos terceras partes la roban los políticos, funcionarios públicos, acomodados etc, etc., siempre sospechando que me quedo corto. Pero basta, estoy de vacaciones y aunque me duela no puedo hacer nada, 2000 años después el pan y circo del imperio romano sigue dando resultado y la ignorancia de los argentino junto con la foto de Perón o Evita  gana por mayoría.
Glaciar Perito Moreno
Por suerte y por ahora aún tenemos la naturaleza, la primera excursión la hicimos al Glaciar Perito Moreno, no me quedo corto si digo que junto con las Cataratas del Iguazú son los dos mejores lugares de la Argentina y eso que hay miles de lugares excelentes. El glaciar tiene dos frentes y en el medio está la parte que avanza y ocasionalmente se une a la costa,  cierra el paso del brazo Rico el cual aumenta de nivel 6 metros  hasta que en el verano la presión del agua empieza a pasar por debajo del hielo y así forma un inmenso puente que en algunas horas se rompe cayendo a la corriente de agua, un espectáculo natural único en el mundo.
Al Glaciar se llega por una excelente ruta pavimentada que desde El Calafate cubre un trayecto de 80 kilómetros, desde la entrada al parque nacional el camino es muy sinuoso y llega primero a un mirador muy bien instalado desde donde se puede ver toda la inmensidad del rio de hielo.  El puerto donde embarcamos en un catamarán realiza una navegación de aproximadamente 1 hora, esta embarcación se arrima hasta unos 100 metros del frente del glaciar del lado del brazo Rico, allí se detiene unos cuantos minutos para que los turistas puedan admirar y sacar fotos de la pared de hielo de 60 metros de altura. En forma ocasional alguna parte de la pared comienza a producir ruidos de rajaduras y se desprenden algunos pedazos de hielo de menor tamaño hasta que en determinado momento cae un inmenso bloque de hielo produciendo un estruendoso ruido y un gran oleaje que produce un gran espectáculo.
Vista Glaciar Perito Moreno


Pasarelas
Después de la navegación seguimos hasta las pasarelas, muy seguras y perfectamente organizadas, caminando por ellas se va recorriendo todo el frente norte hasta llegar a la angostura que se cierra, allí uno se arrima a la distancia más corta que en forma segura se puede apreciar de cerca el paredón de hielo, los ruidos de rajaduras son casi permanente y hay que estar atento mirando el lugar donde se producen porque siempre terminan en la caída de algún gran bloque. Después de ver unos cuantos derrumbes y ya cuando nos íbamos, tuvimos la oportunidad de ver el mayor que pudimos apreciar ese día, por la altura del glaciar calculamos que el bloque caído  correspondió al tamaño de un edificio de 20 pisos, el ruido y el oleaje son espectaculares.
Témpanos
Después de caminar aproximadamente 4 horas subiendo y bajando escalones por todas las opciones de las pasarelas y de haber contemplado el glaciar desde todos los miradores emprendimos el regreso hacia la ciudad totalmente extasiados por el espectáculo natural  que habíamos visto. Para los que se encuentran impedidos o tienen poca movilidad, se puede acceder al primer mirador y al segundo por un ascensor y una rampa que baja desde el estacionamiento inferior desde donde se aprecia mejor el paredón.
Al día siguiente habíamos contratado una excursión naviera que desde el puerto Punta Banderas a 28 kilómetros de la ciudad nos llevaría al glaciar Upsala y al Spegazzini, dos brazos del lago Argentino que desembocan en el brazo Norte. El glaciar Upsala es uno de los más grandes del parque pero en 8 años se retiró 3 kilómetros, los restos de los grandes pedazos de hielo caídos bloquean el brazo Upsala, por lo que hace muy peligrosa su navegación, como consecuencia las embarcaciones no se pueden arrimar al frente del glaciar y solo se puede mirar de lejos.

En un determinado momento la embarcación detuvo su marcha estaba rodeada de enormes témpanos, luego los marineros y el fotógrafo empezaron a trabajar con largas pértigas en la proa del catamarán, el Titanic apareció instantáneamente en mi memoria, por suerte cuando nos arrimamos a ver lo que pasaba solamente estaban levantando algunos pedazos de hielo que más tarde utilizarían para servir whisky con hielo milenario.     

Glaciar Upsala
Navegando hacia el sur por el brazo Spegazzini pudimos apreciar 2 glaciares,  El Seco y El Peineta, ambos se han retirado  por lo que no llegan al lago, inmensos curso de agua que forman innumerables cascadas brotan de ellos. El glaciar Perito Moreno se mantiene estable, los demás glaciares están en retirada. En un corto tiempo más de navegación  empezamos a ver el frente de hielo del glaciar Spegazzini, este es el más alto del parque y cuenta con un paredón de 130 metros de altura, navegamos entre los témpanos.  La embarcación se aproximó a unos 200 metros de la pared, allí pudimos apreciar toda su magnificencia, la altura de la pared de hielo es sobrecogedora. Con la embarcación parada empezamos a sentir los característicos ruidos de rajaduras y caídas de pequeños bloques en dos lugares, en el más cercano se empezó a formar un arco sobre el agua hasta que en determinado momento se desplomo, todos los turistas si excepción producen variados sonidos de asombro. Ya cuando nos íbamos escuchamos más ruidos y de pronto vimos caer dos torres enormes del tamaño de un edificio de por lo menos 30 pisos, el desprendimiento más grande que por suerte nos tocó ver, el oleaje que produjo parecía un tsunami y movió bastante la embarcación cuando sus ondas llegaron hasta ella.
Glaciar Spegazzini
Volvimos al puerto Punta Bandera después de 2 horas de navegación y tomando sol en la cubierta sentados en el suelo junto a un montón de extranjeros,  de allí a El Calafate en nuestro motor-home para descansar y quedarnos un día más, lavar ropa, escribir, tomar un cafecito en un lindo lugar  y prepararnos para la última etapa del viaje a Ushuaia, nuestra meta más lejana.

Después del día de descanso, las nubes y el viento se intensificaron y ya camino a Rio Turbio en las extensas e interminables planicies que forman las mesetas,  el viejo Eolo  movía la camioneta hacia  todos lados;  es conveniente bajar la velocidad porque cuando se cruza un camión el vacío que produce te corre ½ metro de tu trayectoria.  Así llegamos a Esperanza un cruce de rutas con una estación de servicio, algunas reparticiones públicas, una escuela y una veintena de casas conforman la población, lo llamativo un tráiler chico de la Rioja vendiendo quesos, salames y fiambres de colonia Caroya.
La próxima población  Río Turbio, ya en la entrada aparece una inmensa usina que consumirá 1.200.000 toneladas  de carbón y en 1 o 2 años estará terminado y se conectará a la red nacional.  Esas son la cosas buenas que hacen los gobiernos y es a lo que deberían dedicarse porque se traduce en puestos de trabajo productivo y no beneficios sociales que no llevan a ningún lado. A continuación de la entrada a la población empiezan a aparecer las bocas de entrada a las minas de carbón: la 2, 3, 4, 5 y 6 y al final aparece la gigantesca planta de tratamiento donde se procesa el mineral extraído para separarlo de la piedra y así purificarlo. El carbón extraído en la cuenca carbonífera de la zona es de  muy buena calidad, en la escala que mide las calorías y dureza es la penúltima después de eso viene la antracita que es el carbón de mayor calidad y posteriormente viene la escala de calidad de los diamantes, si ¡¡¡ aunque les parezca mentira el diamante es carbón  en su estado más puro.
Boca de entrada Mina 1
En la cuenca hay dos mantos con un espesor promedio de 6 metros, el A en la zona de Estancia La Laurita  tiene 33 kilómetros de largo por 2 kilómetros de ancho y el Dorotea es  de 47 kilómetros de largo por 4 kilómetros de ancho. Al ritmo actual de importación y lo que consumirá la usina alcanza para 600 años de producción. Todos estos datos lo obtuvimos de un guía en el museo del minero que funciona en la escuela de minería, dicho museo está muy bien presentado en túneles de distintos tipos en donde los alumnos de la escuela de minería se capacitan durante 2 meses antes de comenzar a trabajar en las minas. El proceso de extracción empieza con la abertura de una galería en descenso en la que van sacando el material estéril (piedra). El proceso de construcción de las galerías empieza con voladuras en el fondo de la misma, luego se extrae el material suelto y posteriormente se colocan cada 2 metros arcos de metal, los huecos entre los mismos se rellena con tablones de madera de 2 pulgadas. Al llegar al manto de carbón empiezan a trabajar las rozadoras, enormes maquinas que van carcomiendo la pared del manto con un gran trépano con puntas de acero, el frente en el que van trabajando estas máquinas es de 600 metros, atrás de ellas vienen unos techos hidráulicos de acero muy grueso que van avanzado protegiendo a los mineros, detrás de esta protección el vacío que va quedando  se va derrumbando. Cabe aclarar que la galería principal está de costado en forma perpendicular al frente de extracción y es por ahí donde  el material extraído se saca con cintas trasportadoras, pala mecánicas y  camiones.  El mineral procesado se carga en vagonetas de un ramal de ferrocarril que llega hasta Rio Gallegos, en ese puerto se embarca hacia Buenos Aires para distintos usos  o bien se exporta a distintos países. Como dato interesante actualmente para llegar al fondo de la mina hay que recorrer 6 kilómetros.
Museo Minero
La  población de Rio Turbio es un lugar evidentemente de trabajo, no es turística, es desprolija como toda ciudad minera pero es interesante visitar.  Es muy distinto a lo que conocemos la mayoría de nosotros,  sobre todo la forma de vida de sus habitantes que viven pendiente de lo que pasa en las profundidades, es un trabajo sumamente peligros, recordemos que en el 2007 hubo un accidente que le costó la vida a 14 mineros. Una de las cosas que para la gente del lugar es normal es sentir a la mañana las explosiones que provienen de las entrañas de la tierra, así que una vez que nos empapamos del tema  ya no quedaba nada por ver.  Salimos hacia Puerto Natales ciudad de Chile que está a solo 15 kilómetros. Antes de ingresar a la aduana Argentina almorzamos con el objetivo de terminar la comida que no se puede pasar por la frontera, estacionamos en un lugar muy lindo donde se encuentra la Mina 1 que corresponde a la primera explotación de la zona que data de principios de siglo,  actualmente cerrada y conservada como sitio histórico, antes de eso no había absolutamente nada por lo que la ciudad nació y vive exclusivamente para la mina.
Para nosotros los pasos por la frontera generalmente son muy divertidos, siempre estamos haciendo alguna “cagada”, en esta ocasión en la aduana Argentina pasamos por migración y no por el sector de la AFIP así que cuando llegamos a la de Chile nos faltaba el papel de salida del vehículo, vuelta a la aduana Argentina y vuelta a la Chilena, en total el trámite que lleva unos pocos minutos nos llevó 1 hora pero con mucho humor. Entre las anécdotas de aduana, me acuerdo de la de España que cuando entramos a ese país pasamos por migración y luego salimos por el lugar que salen los empleados, eso nos enteramos después que estábamos afuera, nadie nos controló el equipaje ni nunca se enteraron que salimos, tampoco tuvimos ningún tipo de problemas, en realidad las fronteras son un trámite, la pura verdad es que son incontrolables.
Ya cuando salimos de Rio Turbio el paisaje empieza a cambiar, más húmedo, más vegetación y más montañoso. En el trayecto nos encontramos con un gran arreo de ganado vacuno que ocupaba toda la ruta, hubo que pasar muy despacio entre los animales que nos miraban con no mucha simpatía, nos resultó muy interesante ver como trabajaban los arrieros y sobre todo los perros pastores.
Puerto Natale (Chile)
Llegamos a Puerto Natales, una típica ciudad de puerto de mar chilena,  muy prolija, sus casas de chapa pintadas de variados colores forman una pintoresca población. Como en casi todo Chile las casas no son construcciones importantes, generalmente son viviendas muy sencillas, pero eso sí,  los automóviles de sus dueños son espectaculares, para el chileno igual que para el mexicano, el auto es un símbolo de status, son costumbres distintas que hay que respetar. Recorrimos el centro recabamos informes en su oficina de turismo y dormimos en su coqueta costanera con vista al mar mientras elegantes cisnes de cuello negro se alimentaban muy cerca de la costa.
Al día siguiente seguimos el consejo del empleado de turismo y fuimos a la cueva del Milodón, animal extinguido que habitó la Patagonia hace 15.000 años hasta que se extinguió hace aproximadamente 10.000 años.  El enorme animal era muy parecido a un perezoso actual pero de un tamaño que supera los tres metros, junto con el cohabitaron caballos parecidos a los actuales pero de patas más cortas y cuello ancho, también hubo camélidos iguales a los guanacos pero también de mayor tamaño y dos enormes felinos como fueron el tigre dientes de sable y la pantera patagónica.
En realidad fuimos a la cueva sin mayores expectativas, pero cuando llegamos no lo podíamos creer, la enorme cavidad mide 80 metros de ancho, 30 metros de altura y 200 metros de profundidad, absolutamente increíble, ella fue refugio de animales y luego de hombres.
Cueva del Milodon


Milodon


El hombre hace su aparición en las cuevas hace 11.000 años, fueron los Anhonik  o Tehuelches, recordemos que esta tribu vino de Asia cruzando hace 16.000 años desde el estrecho  de Bering,  por ese entonces tierra firme. A medida que avanza la glaciación van bajando a lo largo de la cordillera siguiendo y cazando los grandes animales de esa época, estos animales desaparecen por cataclismos y caza excesiva. El guanaco actual que sobrevivió pasó a ser su medio de subsistencia.

Como reflexión y en forma de defensa porque últimamente a los descendientes de los europeos nos vienen atacando sistemáticamente y realmente me tienen cansado, estos pueblos originarios como se llaman ahora, en 16.000 años no evolucionaron un “carajo”, así que cuando miran televisión, se sientan frente a una computadora, cocinan con microondas, cagan en un inodoro, viven en viviendas cómodas y se suben a modernos automóviles se lo deben a Cristóbal Colón que hace apenas un poco más de 500 años les empezó a traer el progreso, sino todavía estarían viviendo bajo los cueros de una toldería o como los Incas Aztecas y Mayas sacrificando a su propia gente como homenaje a dioses inexistentes, que me perdonen la mayoría que aceptó la integración pero esta es la pura realidad.

Dejo la reflexión a un lado y seguimos disfrutando el paseo. En el lugar hay 7 kilómetros de sendas que las recorrimos a todas.
Cueva del Medio
 La Cueva del Medio (comparada con la grande bastante más chica) , el Túnel, la Silla del Diablo y la Cueva Chica, todas formaciones rocosas de la misma época. La cueva chica por los restos obtenidos se determinó que fue refugio de la Pantera Patagónica, extinguida en la misma época que los demás animales. Como dato curioso en esa época existió el caballo igual que en Europa y Asia, pero como era el animal más sociable y fácil de cazar  se los comieron y de no ser por los conquistadores que los trajeron de Europa nunca hubieran conocido al animal.

Dejamos Puerto Natales y seguimos viaje hacia el extremo sur de la tierra firme del continente, Punta Arenas. En el trayecto nos tocó el viento más fuerte que tuvimos hasta ahora, fue muy difícil mantener el motor-home en el camino, para que se den una idea en Rio Grande se levantó tal polvareda de la Laguna Seca que tuvieron que suspender los vuelos y cerrar la ruta por falta de visibilidad.

A pesar del viento llegamos a Punta Arenas temprano, empezamos a sorprendernos con un cono urbano sumamente industrial y muy extenso, 7 km antes se comienzan a ver galpones de importantes industrias. La ruta transita en forma paralela al estrecho de Magallanes, causa cierta emoción pensar que se está en el extremo sur del continente. Así llegamos a una hermosa y prolija costanera y estacionamos a lado del mar para almorzar. Enfrente y al otro lado de la calle de 4 carriles, había unos galpones del puerto pintados con cuadros representando distintas escenas de la vida real en tamaño natural, las sombras están tan bien logradas que dudamos un rato y no podíamos determinar si eran pinturas o relieves, como había gente sacándose fotos  también hicimos lo mismo, como resultado obtuvimos una imagen casi real y nosotros integrados al cuadro.
Ciudad Punta Arena (Chile)

Luego de almorzar con vista al estrecho y dormir una corta siesta empezamos a recorrer la muy prolija ciudad, su fisonomía y sus construcciones nos hicieron recordar a ciudades europeas. Las avenidas con canteros centrales asombran por el buen gusto con que están diseñadas, todo esto considerando que esta parte de Chile debido a la geografía del sur de ese país ni siquiera tiene una ruta que los una al centro del largo país, toda su conexión es aérea o marítima, lo poco que llega por tierra viene con camiones que viajan por rutas Argentinas, creo que todo pasa por políticas y gobiernos adecuados, cosa que nosotros no tenemos desde hace muchas décadas.  

Como turísticamente no hay demasiado que ver al día siguiente emprendimos nuestra penúltima etapa hacia Ushuaia, transitamos una excelente ruta chilena hasta el punto más angosto del Estrecho de Magallanes, Punta Delgada. Su servicio de balsa implica la única manera de cruzar hacia la Tierra del Fuego, la balsa cuesta 13.500 pesos chilenos, con el cambio de ese momento a nosotros nos salió 290 pesos argentinos y  después de una corta espera en 30 minutos te deja del otro lado.

Seguimos por otra buena ruta pavimentada hasta Cerro Sombrero. Desde allí hasta la frontera hay dos maneras de ir, por Onaisín que es la ruta internacional o por la zona petrolera.  Siempre conviene ir por Onaisín porque hay una parte que está asfaltada pero cuando llueve los desvíos que hicieron donde todavía están construyendo la ruta  son de tierra que se convierte en barro, por lo cual es muy difícil subir las cuestas.  Seguimos el consejo de un camionero y fuimos por la zona petrolera, 107 km de un ripio que tenía muy mala fama, salvo algunos tramos con pozos causados por la reciente lluvia, no es para tanto, a una velocidad moderada se puede transitar perfectamente.
Ciudad Río Grande

Pasamos la frontera y por una buena ruta Argentina llegamos a la ciudad de Rio Grande, enorme población que producto de las ventajas impositivas se convirtió en un importante centro industrial. La ciudad está al lado del océano Atlántico, no tiene playas, el mar está muy lejos de la costa separado por un bajío pantanoso que solamente se llena de agua con la marea alta. Dormimos en una enorme estación de servicio y allí nos dimos el gusto de desayunar con medias-lunas en el servicompras.  Estábamos extrañando nuestro típico desayuno porque en Chile es distinto, no quiere decir que no haya nada rico, hay cosas muy buenas y hasta mejores  pero no son nuestras costumbres.

Bien desayunados emprendimos nuestra última etapa hacia los confines de la tierra y nuestra meta más lejana: Ushuaia. Dejamos el océano Atlántico y nos internamos en las montañas, el paisaje se fue tachonando de zonas de bosque alternados con la estepa. Ya llegando a Tolhuin el bosque cubría toda la superficie, la mayoría son Lengas,  es el árbol más predominante en la zona.

Tolhuín es una pequeña población turística a orillas de la punta este del Lago Fagnano. Como era la hora de almorzar entramos al pueblo siguiendo unos carteles que decía “Panadería Parador La Unión”,  curiosos como somos quisimos ver que era y no fue en vano, nos encontramos con una enorme panadería muy famosa llena de gente.  Aparte de lo tradicional del negocio había emparedados de diversos tipos de fiambres, riquísimas empanadas, bebidas, café, y varias cosas más a muy buen precio y de excelente calidad, uno pedía en el mostrador y  después se podía comer en las mesitas dispuestas a tal efecto, como nos gusta el turismo gastronómico lo agendamos para la vuelta y para recomendar. Las innumerables fotos de personajes famosos al lado del dueño que cubren las paredes del local,  atestiguan la fama del lugar. 


Lago Escondido


Muy bien comidos seguimos viaje costeando la ribera sur del Lago Fagnano, en el trayecto nos encontramos con el lago Escondido, en determinado lugar dejamos los espejos de agua y nos adentramos a las montañas que se fueron haciendo cada vez más altas y el valle por donde viboreaba el camino cada vez más angosto. Pasamos el paso  Garibaldi y empezamos a bajar hasta Rancho Hambre, en ese lugar y en una gran nevada los pobladores murieron de hambre al quedar totalmente aislados. A los pocos kilómetros apareció la vista de nuestra meta, el “Fin del Mundo” Ushuaia, una ciudad que no era exactamente lo que esperábamos, como toda población de crecimiento rápido un poco desprolija pero no deja de tener su encanto. Buscamos el único camping organizado que hay: “La pista del andino” y nos establecimos entre abundantes Lupinus, una flor que hace una vara de distintos colores y que necesita de mucha humedad y frio, en estos parajes el clima es ideal para ella. El camping no es de los mejores pero no es malo y su gente muy amable, el hermoso lugar donde está enclavado compensa sus faltas.
Vista de la ciudad de Ushuaia
Como es nuestra costumbre nuestra primera acción en el lugar fue informarnos en la dirección de turismo, una vez realizado eso decidimos las principales excursiones que íbamos a realizar. Dimos un paseo por el centro de la ciudad  constatando que los precios en general son caros, queda fuera de esto el supermercado La Anónima que tiene precios estables en todo el sur. Este importante negocio funciona en un centro de compras ubicado en la entrada de la ciudad que vale la pena visitar porque se convierte en un refugio entretenido para la población, sobre todo los días feos  que en estas latitudes son bastante abundantes, según nos dijeron no es tanto la nieve, sino la escarcha que no se derrite en casi todo el invierno, temperaturas de menos 18 grados convierten sus calles en pistas de patinaje, prueba de ello es la cantidad de talleres de chapa y pintura que vimos por sus calles.
Ushuaia- Puerto



Ushuaia- Paseo costanera
Entre la variadas excursiones náuticas que se realizan decidimos hacer la más completa que te lleva hasta la estancia Harbertón pasando por la Colonia de pingüinos, el Faro, la Isla de los lobos y la Isla de los pájaros, esta navegación es sobre la bahía de Ushuaia y sobre el Canal de Beagle.
El cómodo catamarán que tomamos en el puerto primero nos llevó hasta la Isla de los pájaros un promontorio de piedra donde viven los Cormoranes Imperiales, estas aves en tierra son muy parecidas a los pingüinos, caminan de la misma forma pero con la diferencia que sus alas están desarrolladas para volar, en cambio en los pingüinos la evolución convirtió estas extremidades en aletas para nadar.
Islas de lobos marinos y cormoranes

La próxima visita fue la isla de Los Lobos donde dos especies comparten el hábitat, en una punta están los lobitos de dos pelos y en la otra los lobos marinos, ambas especies forman grupos familiares compuestos por un macho y varias hembras (son un poco más chicas), generalmente se los ve peleando, el macho tiene que cuidar su harem de los  jóvenes que se las  quieren arrebatar, como en todas las especies los machos siempre atrás de las hembras, no podemos vivir sin ellas, será una desgracia o una bendición? jamás lo podremos saber.
Faro
En la entrada de la Bahía pudimos ver el faro que marca la navegación de los barcos, un faro automático de 11 metros,  no es precisamente el faro del fin del mundo que se ubica en la punta de la Isla de los Estados. Una hora y media más de navegación y llegamos a la colonia de Pingüinos.
 Antes navegábamos por el Canal de Beagle a la vista de las islas que estuvieron en conflicto con Chile, realmente haber llegado al borde de la guerra entre dos países hermanos que compartimos muchas costumbres e historia por esos pedazos de tierra inhóspitos y con un clima tan extremo me parece una idiotez, las tierras deberían ser de quiénes las habitan y como en este caso de quiénes las sufren, ellos son los únicos que pueden decidir a qué país pertenecer y no los gobernantes de turno que usan estos conflictos para banderías políticas sentados en un escritorio sin tener la menor idea de lo que cuesta vivir en esos lugares, siempre apoyados por idiotas que viviendo en lugares extremadamente distantes de esas latitudes se dejan llevar por falsos patriotismos. Esa bronca mezclada con tristeza la experimentamos en Ushuaia recorriendo la Plaza de los Caídos por la guerra de Malvinas, donde están los nombres de todos los jóvenes soldados casi nenes, que sin quererla ni beberla fueron abatidos por culpa de la estupidez de un Jefe Militar borracho que usó el conflicto tratando de salir honorablemente de un sistema de gobierno en franca caída, no notan algún parecido con la actualidad? “La locura es pensar que haciendo lo mismo se pueden obtener otros resultados” ALBERT EINSTEIN.


Que difícil resulta para el que quiere “ver”, recorrer el país sin encontrar las consecuencias  de las cagadas de nuestros gobernantes.
Mientras recorríamos el canal pudimos observar la población chilena de puerto Williams que cuenta con 1200 habitantes y algunos asentamientos de pescadores en ambas márgenes, también observamos algunos naufragios de barcos que navegaron estas peligrosas aguas, entre ellos una embarcación italiana con inmigrantes que se salvaron llegando en botes salvavidas hasta la ciudad de Ushuaia. La única víctima fue su capitán que como se acostumbraba en aquellas lejanas épocas se hundió con su embarcación, parecido al capitán  Francesco Schettino del moderno crucero Costa Concordia que se “rajó con la mina” antes que todos los pasajeros.


Isla de los pingüinos
En la colonia de pingüinos pudimos observar tres clases de estos simpáticos animalitos, los magallánicos que son los que anidan en Punta Tombo y luego emigran a las costas de Brasil, los Papua que viven todo el año allí y dos pingüinos Rey  que ocasionalmente se ven en la zona, se supone que estaban perdidos.
Estancia Harberton
Recorrimos unas pocas millas náuticas más y llegamos a la estancia Harberton, su casa principal es la primera que se construyó en la isla de Tierra del Fuego, su dueño de 80 años es el hijo de Thomas Bridge el valiente colonizador que se animó a llegar a estas lejanas tierras.  Anteriormente hubo unas misiones anglicanas pero fracasaron, en la última fueron ultimados por los indios mientras celebraban la misa. Esta estancia de 30.000 hectáreas fue cedida por el gobierno nacional en la época de Roca.  La casa  está en perfectas condiciones, fue traída de Inglaterra en pedazos y luego armada aquí. Como es costumbre en estos extremos del continente sus paredes y techos son de chapa pintada de brillantes colores, el reto de las instalaciones fue construido con materiales de la zona.
Casa original de la familia Bridge
Su principal explotación siempre fueron las ovejas pero en el año 1995 como consecuencia de las grandes nevadas se murieron casi todos los animales, a partir de allí su actual dueño convierte la estancia en  museo histórico pudiendo ser visitado por turistas de todo el mundo  y nunca volvió a tener ovejas, ni siquiera para consumo propio, pienso que debe haber sido muy triste  haber perdido todo el rebaño.
Una bióloga inglesa vino a estudiar la vegetación de la zona conoció a su actual dueño Tomi Bridge nieto  de Tomas Bridge, se enamoran y se casan. 
Museo Marino
Recorriendo las costa del lugar empezó a encontrar  gran cantidad de  cadáveres y esqueletos de la más variadas especies de cetáceos   de todo el mundo, esto es debido a que por allí pasa la corriente de la Antártida que corre de oeste a este, arrastra los animales muertos y como la isla es lo más austral  quedan varados en sus costas. Como consecuencia coleccionó una importante cantidad de esqueletos siendo esta una de las más importantes del mundo por su variedad y calidad, hoy su esfuerzo está plasmado en un importante museo en la misma estancia. En el  trabajan estudiantes de biología marina siguiendo la obra de esta visionaria inglesa, a su vez hacen una pasantía oficiando de guías.
Recorriendo las demás instalaciones de la estancia pudimos observar los galpones de esquila donde se sacaba la lana de las ovejas por expertos esquiladores, como le pagaban por oveja eran muy rápidos, el record  fue 256 animales en un solo día por una persona. Luego pasamos por la carpintería y un galpón donde está guardado ya en desuso un viejo cuter, Bridge lo compro para poder llegar a centros asistenciales cuando había algún enfermo. Para los neófitos en el tema el cuter es una embarcación a vela muy angosta y muy rápida. En ese tiempo en Ushuaia no había médico ni hospital, los enfermos dependían de las grandes embarcaciones que llegaban de Rio Gallegos.  Cada dos  meses venia un barco de la armada  para abastecer y trasladar a los enfermos, generalmente ya estaban tan mal que morían en el viaje.
Galpón de esquila
 El cuter que compró Bridge y que hoy se conserva en la estancia, aparte de cumplir su tarea de ambulancia naval rápida, también servía para correr regatas contra la Armada que se realizaban en los días festivos, dicen los dueños que generalmente ganaba la Estancia pero habría que oír la voz de la Armada.
Cuter embarcación
En uno de los galpones que visitamos pudimos observar un Jeep Willis de la segunda guerra, con ese vehículo el actual dueño hizo el trayecto entre la estancia y la ruta. Recorrió tres kilómetros y medio a campo traviesa entre montañas y espesos bosques abriendo una huella que después sirvió de conexión terrestre. Demoró 9 horas pero sirvió para que más adelante durante el conflicto de Chile el ejército por motivos estratégicos mejorara el camino sobre el mismo trazado y actualmente es transitado por ómnibus de excursión y de esa manera volvimos nosotros  ya que la vuelta era terrestre. Llegando a la ruta 3 pasamos por Rancho Hambre, en ese asentamiento de algunas casas dispersas en la gran nevada de 1995 murieron de hambre sus habitantes al quedar aislados, eso marca la rigurosidad del clima.
La otra visita imperdible es el museo naval y del presidio que funciona en la antigua cárcel, en ese lugar está la historia de la ciudad.
Edificio del museo Naval y del Presidio
El gobierno Argentino se vio obligado establecer una población para reafirmar la soberanía de sus tierras. Imitando a otros lugares se proyecta una colonización penal, por tal motivo se mandan presos reincidentes y peligrosos a construir una cárcel. En la actualidad funciona como museo, su arquitectura está copiada de otras cárceles de alta seguridad que existían en el mundo como por ejemplo Australia que fue una cárcel inglesa. Consta con 5 pabellones de dos pisos con celdas a ambos lados que convergen en un salón central, adelante estaban las dependencias administrativas y atrás los edificios donde vivían los guardia-cárceles, todo fue construido por los presos. En el primer pabellón que visitamos estaba plasmada la historia de algunos presos famosos, el “petiso orejudo” cadena perpetua por matar niños ultimándolos clavando un clavo en su cabeza, dos hermanos que asesinaron 20 personas tirándolos en un pozo negro en el fondo de su casa, el “asesino de la prostituta” que creyendo que era una mujer de la noche mató a una enfermera que salía del trabajo para robarle, otro fue un anarquista que le pone una bomba a un coche donde viajaba un comisario.
Interior de uno de los pabellones
 También hubo presos políticos, entre ellos Ricardo Rojas condenado durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen, los radicales a la hora de eliminar contrincantes tampoco se quedaron atrás.
Hubo varias fugas pero ninguna prosperó, muchos eran encontrados congelados y la mayoría se entregaban después de  sufrir durante 2 o 3 noches las inclemencias del clima, el único que logró pasar el límite chileno fue el anarquista, su fuga fue organizada desde afuera por sus amigos sobornando algunos guardias, el grupo navegó por el canal de Beagle hasta Punta Arenas donde fueron detenidos por los carabineros chilenos y devuelto a la prisión. Esa misma persona fue perdonada muchos años después por el presidente y participó en la guerra civil española, sobrevivió al conflicto y murió de viejo en Estados Unidos. Historias de ese tipo hay miles y hay varios libros escritos sobre el tema  pero sigamos con el museo. Las celdas eran de 1,90 x 1,90 metros de superficie, la pared exterior era de 90 cm  de ancho y las interiores eran de 60 cm, el material de construcción era piedra arena y cal, la calefacción se producía por tres enormes tambores colocados en el pasillo que funcionaban a leña. Mientras las gruesas puertas de madera de las  celdas estaban abiertas la temperatura era aceptable pero a la noche cuando estas se cerraban el frio  se empezaba a sentir y solo las gruesas paredes que acumulaban calor atemperaban un poco el rigor del cruel invierno.
Baños de los presos
Al final de cada pabellón estaban los lavatorios, las duchas y por último los inodoros separados por paredes de 1 metro de altura, de esa manera los guardias lo podían vigilar hasta cuando hacían sus necesidades, durante la noche en las celdas tenían una bacinilla o escupidera que vaciaban a la mañana, arriba de los sanitarios en la planta alta funcionaba el comedor.  Las celdas eran individuales pero cuando la población de presos aumentaba considerablemente ponían cuchetas y podían alojar a 2 personas, la rigurosidad de la situación hacia envejecer muy rápidamente a los presos.
Todo lo contado anteriormente estaba en el primer pabellón, a continuación había otro  tal como se encontró después de que el edificio estuviera abandonado, el siguiente funcionaba como galería de arte, otro más era una galería comercial con distintos tipos de negocios de suvenires y por último el museo naval con excelentes maquetas, antigüedades e historias de barcos.
 Las costas patagónicas siempre fueron extremadamente peligrosas, sus mareas tienen una diferencia entre la plenamar y la bajamar de 6 metros promedio, llegando en algunos casos hasta los 9 metros, eso junto con cartas marinas incompletas hicieron que la historia de naufragios fuera muy abundante, recuerden que antes de abrir el canal de Panamá la única manera de pasar del Atlántico al Pacífico era por el estrecho de Magallanes, por el Canal de Beagle, o dando la vuelta por el cabo de Hornos, la mala fama de estas costas extremas fueron aprovechadas por las compañías navieras que en la época de cambio de la vela a los barcos de vapor  encallaban los lentos veleros para cobrar el seguro y así poder comprar los rápidos vapores que le redituaban mejores ganancias.
El museo se puede visitar con la misma entrada a día siguiente porque su colección es tan completa que en una visita se pierden muchas cosas. Hay visitas guiadas muy bien detalladas, a nosotros nos tocó un señor tan explícito que puedo decir sin duda que de todos los guías que tuvimos en nuestros viajes este fue el mejor.
Repica del faro del Fin del Mundo
La visita guiada termina en una réplica del faro del Fin del Mundo con algunas cosas rescatadas del original, el verdadero faro funcionó en la isla de los Estados en la bahía de Todos los Santos, sus operarios eran relevados cada 2 meses por un barco de la Armada Argentina. El nombre de Faro Del Fin del Mundo fue inspiración del genial Julio Verne en su novela Moby Dick.
Sin nos faltaba rematar  nuestra visita a Ushuaia lo hicimos con el Tren del Fin del Mundo, imperdible, este tren era el que trasladaba 14 kilómetros a los presos desde el penal hasta donde se extraían los materiales, madera, piedras, arena, etc. La línea corría a través de lo que hoy es la costanera y llegaba a la cantera y a los bosques. Los presos se levantaban a las 7 de la mañana, invierno y verano, se aseaban, desayunaban y eran cargados en vagoneta abiertas espalda con espalda y con las piernas colgando hasta el lugar de trabajo, siempre vigilados por los guardias,  por su esfuerzo cobraban unos pocos pesos que enviaban a sus familias. El trabajo era forzado para los más peligrosos, para los demás era libre pero la mayoría prefería ir al bosque y disfrutar del aire libre antes de estar todo el día en el calabozo. Los de mejor comportamiento ayudaba en la construcción de edificios públicos y privados por lo que eran recompensados por los habitantes de la ciudad con alimentos y cigarros.
Tren del Fin del Mundo
En un primer momento los rieles del pequeño ferrocarril eran de madera de lenga que es el árbol más abundante de la zona, más adelante se cambiaron por los de hierro con una trocha de 70 cm. Después de estar abandonado durante mucho tiempo, en la década del  90, una empresa privada desenterró los rieles y hoy funciona con una trocha de 50 cm con durmientes de lenga.  La estación cuenta con  talleres que se pueden apreciar a través de un vidrio, son geniales, sus locomotoras y vagones, una verdadera maravilla. La empresa cuenta con una locomotora diesel del año 30 y tres locomotoras a vapor fabricadas recientemente, una en Argentina, otra en Inglaterra y la última en Sudáfrica siendo esta la última locomotora a vapor que se fabricó en el mundo. Para los aficionados del ferrocarril como soy yo es para quedarse a vivir allí, el precio del viaje es un poco alto pero vale la pena, en el trayecto van contando la historia de este pequeño mundo ferroviario en varios idiomas. Cuentan con varias opciones  algunas de ellas con un completo servicio de abordo en vagones comedor de primera clase, pero la más barata igual satisface las exigencias de todo el mundo. Luego del viaje se puede consumir algo en su bar o comprar recuerdos a un precio muy accesible, algo muy acertado porque en general en todos estos lugares estas cosas son extremadamente costosas.
Patio de maniobra del tren
Nos fuimos del lugar muy conformes con lo que habíamos vivido y empezamos a preparar el largo regreso por la costa patagónica.
Ya de salida de Ushuaia a los pocos kilómetros nos encontramos con el Cerro Castor, famoso centro de esquí de la ciudad. Actualmente están haciendo 2 túneles para que pasen los vehículos abajo y los esquiadores arriba, los medios de elevación pasan por encima la ruta con una red debajo en caso de accidente. El nombre de centro se debe a que en esa zona hay gran cantidad de castores, estos animales fueron traídos de Canadá por un particular para comercializar sus pieles, el problema es que como hace menos frío que en el país del norte este roedor en lugar de tres capas de pelos desarrolló 2 por lo cual sus pieles carecieron de valor comercial, este señor como fracasó en su emprendimiento no tuvo mejor idea que soltarlos, como consecuencia hoy están causando un importante impacto ecológico. El  animal hace sus nidos con ramas entrelazadas a la orilla de los arroyos, luego construye un dique con troncos y ramas de tal manera que aumenta el nivel del agua hasta que tapa la entrada de su hábitat y así  se protege de sus depredadores. No solo corta los árboles sino que va desgastando su corteza para afilar sus poderosos incisivos que tienen un crecimiento muy rápido, como consecuencia alrededor de su nido hay gran cantidad de árboles secos en pie. Todo se agrava porque en estas latitudes del planeta no tienen depredadores por lo que su población está en constante aumento en detrimento del bosque.
Después de salir, la primera parada fue la famosa panadería de Tolhuin, esta vez no nos quedamos cortos y compramos de todo también gastamos el doble. La siguiente fue la estación de servicio de Rio Grande donde habíamos parado anteriormente y pasamos la noche.
Sabíamos que al día siguiente nos esperaba un trayecto difícil, las aduanas, el ripio y la balsa. Las dos primeras aduanas las pasamos rápido, los 100 kilómetros de ripio mejor que a la ida porque desde la mitad del trayecto habían pasado la máquina, el problema empieza en la balsa, cuando llegamos había 3 km de cola doble, una de camiones y una de autos, nos preparamos para una larga espera. Parece que los camiones tienen prioridad así que cargaban 10 o 12 largos camiones y metían en los huecos unos 6 o7 autos, como consecuencia demoramos 5 horas en cruzar el estrecho de Magallanes.  Casi de noche llegamos a las aduanas de salida pensando que a esa hora íbamos a pasar rápido, ilusos nosotros, como era feriado la gente de Rio Grande se va de compra a Punta Arenas, monetariamente no les conviene pero es para salir un poco de su ciudad y despuntar el vicio, así nos dijo una señora que esperaba en la cola delante de nosotros.  Otro problema es que le sale muy caro comer y dormir en Chile por lo que el paseo de 500 kilómetros lo hacen en el día y llegan a la noche al límite de los países. Como no se podía pernoctar en el lugar decidimos seguir los 79 largos kilómetros y ya de noche terminamos en una estación de Rio Gallegos pasada la medianoche todavía sin cenar, esa noche dormimos rodeados de camiones que entraban y salían cansados como estábamos no los sentimos.     

Recorrimos Rio Gallegos, es una ciudad industrial algo chata con una costanera modesta y algo desprolija, habría que quedarse un poco más para encontrar cosas positivas pero nos pareció que no era necesario. Lo positivo es para mí, una  locura personal que tengo por los ferrocarriles, hay un cementerio de máquinas a vapor, vagones, ruedas, rieles, y todo lo que se puedan imaginar con respecto al “caballo de hierro” como le decían los Apaches al tren.
Seguimos la ruta 3 que empieza en Bahía La Pataia el extremo oeste de la provincia de Tierra del Fuego a unos 30 kilómetros de Ushuaia y termina en Plaza Congreso en la ciudad de Buenos Aires. Durante el trayecto y por toda la provincia de Santa Cruz es sorprendente ver la cantidad de Guanacos y Choiques  ( avestruz patagónica) al costado de la ruta.
Guanacos



Chioques
Con los Choiques no hay problema, cuando pasa un auto se quedan tranquilos y solamente cruzan la ruta cuando ven que no hay tránsito, pero con los Guanacos es un poco distinto, si se reduce la velocidad prudentemente se mantienen atentos y no se mueven pero cuando el automóvil sigue a alta velocidad se asustan y ocasionalmente se pueden cruzar adelante y pueden producir un grave accidente, vimos muchos de esos animales muertos entre ellos una madre cuya pequeña cría se mantenía desconcertada al lado del cadáver, se nos partió el alma e involuntariamente maldecí a los estúpidos inconscientes que no bajan la velocidad ante cualquier peligro aún con riesgo de sus propias vidas. Controlando carreras de regularidad en la ruta, muchas veces me tocó hacer de banderillero dando indicaciones a los autos de la carrera,  la mayoría de los particulares que no están en la carrera no bajan la velocidad al ver los conos anaranjados de seguridad, francamente no entiendo tanta ignorancia. En nuestro caso por culpa de algún auto que en sentido contrario pasó a gran velocidad se nos cruzaron adelante 2 guanacos que venían corriendo de la mano contraria y no habíamos visto,  tuve que frenar bruscamente teniendo dos autos atrás que tuvieron que hacer lo mismo, personalmente recomiendo estar muy atento y bajar drásticamente  la velocidad y encendiendo las balizas ante un grupo de estos animales, creo que es lo más lógico e inteligente.
Río Santa Cruz- Población Cte. Luis Piedrabuena
Unos kilómetros antes de San Julián apareció de golpe el bajo de San Julián, desde un mirador se puede apreciar este fenómeno natural, un gran valle a una increíble profundidad que corta la meseta por donde uno transita como si fuera una herida producida por un enorme cuchillo en las interminables planicies patagónicas.  Durante el camino la mayor parte se transita por esas planas inmensidades sin ver elevación alguna,  de repente y sin aviso aparecen estos valles  que en la mayoría de los casos abajo  tienen un río con una población, algunas veces estas poblaciones están en la costa del mar. Se empieza a bajar por un sinuoso camino y luego de cruzar el río se empieza nuevamente a subir hasta la continuación del plano, en ocasiones como en el caso de Tres Cerros, la población está arriba de la meseta y lo único que sobresale son las tres elevaciones que le dan su nombre.


Así llegamos a Puerto San Julián con la intención de pasar la noche allí, para nuestra sorpresa encontramos una réplica tamaño real de una Nao en su costanera, estas naves del siglo XV eran parecidas a las Carabelas como la de Colón pero con su castillo de popa y proa más altos,  la diferencia con su velamen era que tenían en el mástil trasero una vela triangular con pértiga.
Nao
Esta perfecta réplica resultó ser la nave insignia de Magallanes, como nos enteramos después este valiente navegante llegó al lugar con cinco naves iguales y un total de 234 tripulantes, entre ellos iba un sacerdote y un escritor que llevaba la cronología del viaje, este último fue uno de los pocos sobrevivientes que al volver a España escribió un libro que se llama “Primer viaje alrededor del globo”. Como se avecinaba el invierno decidió pasar en la protegida bahía de San Julián todo el invierno patagónico, el nombre del lugar lo pone el insigne capitán, generalmente  ponían los nombres de los santos que se celebraban el día del descubrimiento. Después de pasar la rigurosa estación sigue su viaje, en la desembocadura del río Santa Cruz pierde una de sus naves que se hace añicos contra las piedras, la tripulación de otra de sus nave junto con algunos de sus capitanes se amotina y vuelve a España, una vez allí  son castigados porque aducen que Magallanes estaba loco. Con las tres nave restantes entran  en el estrecho que hoy lleva su nombre y después de una lenta y penosa navegación llega al Océano Pacífico, uniendo por primera vez los dos océanos; curiosamente al salir del estrecho encuentra el mar totalmente calmo y de allí su nombre de Pacífico, en realidad fue una verdadera casualidad porque este océano no es precisamente calmo y los días sin viento en la zona son rarísimos. Continúa su viaje  con tan mala suerte no encuentra ninguna de las numerosas islas de los mares del sur.
Estatua de Magallanes en su camarote
El agua y los alimentos se pudren y comienzan las enfermedades a hacer estragos, al quedarse sin tripulantes debido a los decesos  se ve obligado a abandonar otra de sus naves e incendiarla, penosamente llegan a indonesia donde se recuperan los pocos sobreviviente pero es atacado por los indígenas del lugar y Magallanes muere en la batalla perdiendo su penúltima nave. Al mando de Sebastián El Cano la nave restante llega a España con 18 tripulantes después de 3 años y algunos meses de navegación alrededor del mundo.
Este tipo de historias generalmente se aprenden en la escuela pero por la corta edad no se le da la debida importancia y se olvidan fácilmente,  por eso es bueno recordarlas para valorar el sacrificio de tanta gente a la que le debemos o que tenemos hoy en día. Fascinados con el relato del guía y poder recorrer la nave tal cual era, nos dispusimos a pasa la noche con la vista de la bahía que sirvió de protección a estos valientes.
La próxima parada estaba prevista en Comodoro Rivadavia, después de las consabidas planicies llegamos a una zona montañosa previo a Caleta Olivia, esta última ciudad nos impresionó tan mal que nos hizo acordar a Puno, ciudad costera al lago Titicaca en Perú, ambas tienen un increíble parecido y no precisamente por su belleza, su construcción casi toda sin terminar, sus calles sucias y llenas de yuyos y sobre todo su vista de entrada desde una parte alta de la ruta que la primera impresión es bastante mala.
Playas del Golfo San Jorge
Siguiendo empiezan a aparecer las playas del Golfo de San Jorge, como era un rarísimo día feriado sin viento y con temperatura agradable estaban llenas de gente, a medida que íbamos llegando a Comodoro Rivadavia el tránsito comenzaba a intensificarse, la gente estaba regresando a sus hogares. Para evitar la lenta cola de autos  decidimos entrar en Villa Rada Tilly sin saber con qué nos encontraríamos, por suerte resultó ser un villa turística muy linda con una larga costanera espectacular franqueada con casas de gran nivel. Esa noche después de caminar al lado del mar dormimos cómodamente en la tranquilidad del estacionamiento de la Iglesia no sin antes observar, un casamiento con todos sus invitados.
Costanera de Villa Rada Tilly
Comodoro Rivadavia nos resultó una linda ciudad tradicional de la Argentina, muy comercial y a pesar de ser feriado con una gran actividad. Uno espera ver sobre el golfo las torres de petróleo pero eso quedó para el recuerdo en viejas fotografías hoy nos sorprende la construcción de una moderna costanera o de un enorme centro de compras.
Saliendo para Sarmiento se transita por el fondo de un valle, allí se empiezan a ver instalaciones petrolera en gran cantidad, prácticamente hasta llegar a la población.  No se dejan de ver las “jirafas” como le dicen a las bombas que extraen petróleo, tanques, galpones, oleoductos y estaciones de bombeo, todo esto completa el paisaje petrolero. No se puede creer que con tanto petróleo tengamos que importar para abastecernos, eso se llama simplemente “Inoperancia del inservible Estado Argentino”
Con un fuerte viento en contra salimos del valle para llegar a la población de Sarmiento que está en un bajo franqueada por dos enormes lagos patagónicos, eso hace de la zona un oasis en el medio de la desértica estepa, la humedad de su suelo lo hace propicio para el cultivo y  la cría ganado,  pero es más conocida por  su atracción turística: el Bosque petrificado. 
Llegamos temprano con la idea de establecernos un par de días en algún camping, pusimos el GPS y nos marcó uno pero aparentemente estaba cerrado y lucía bastante abandonado, en consecuencia almorzamos y salimos para el famoso Bosque Petrificado. El mismo está  ubicado 28 km al sur de la población,  al principio se va transitando por una ruta recientemente pavimentada entre chacras luego se interna en la estepa por un ripio muy bueno preparado para asfaltar.
Bosque petrificado
Llegando al lugar el paisaje empieza a cambiar, nosotros particularmente lo encontramos muy parecido aunque no tan espectacular al Valle de la Luna en San Juan, formaciones de arenisca de distintos colores  casi carentes de vegetación  le dan al paisaje una característica lunar. Hace aproximadamente 70 millones de años esa parte era costa pantanosa del océano Atlántico, grandes árboles y helechos gigantes cubrían la superficie, al levantarse la cordillera de Los Andes la humedad proveniente del oeste fue interceptada por las altas montañas, el clima cambió y el mar se retiró, la zona se hizo desértica y la erosión producto de las pocas pero intensas lluvias arrastraron los árboles hacia lo que era la playa, la arena fue cubriendo los troncos y en un lento intercambio el silicio fue penetrando hasta petrificar los troncos y raíces. El fuerte viento patagónico fue erosionando la superficie hasta dejar en descubierto esa maravilla de la naturaleza, actualmente la erosión sigue actuando y aparecen nuevos troncos para que podamos admirarlos, el problema es que en invierno el agua de lluvia penetra en sus rajaduras y al congelarse se astilla el tronco dejando en el suelo gran cantidad de ellas de tal manera que parece un aserradero.
Bosque petrificado
Al llegar al parque turístico nos recibió un amable guarda-parque que vive en el mismo lugar, allí nos dio una corta explicación desde un pequeño museo que funciona al lado de su vivienda,  luego iniciamos una caminata por senderos bien demarcados que nos fueron llevando por distintos tipos de sitios con variedad de troncos hecho piedra, entre lo que más nos llamó la atención fue un gran tronco parcialmente cubierto por su sarcófago de arena y otro que sobresalía de una formación de arenisca con su mitad partida en el suelo, también el cañadón de los troncos llama mucho la atención, este es un lugar donde aparentemente una arroyo fue arrastrando los troncos.
Nos fuimos del lugar con la satisfacción de haber conocido algo increíble, por suerte está muy bien cuidado y protegido ya que no se puede llevar nada ni cambiar de lugar algo que pueda cambiar la fisonomía del lugar, si así no fuere y cada visitante se llevara aunque sea una pequeña astilla seguramente en pocos años nuestros hijos o nietos no podrían disfrutar de lugar como lo hicimos nosotros, la cultura también es preservar nuestro pasado para las generaciones futuras.
Esa noche descansamos en una estación de servicio del ACA mientras gran cantidad de turistas cargaban combustible para llegar a sus hogares después de las vacaciones de verano que se terminaban  ese lunes con el comienzo de las clases. Inicio que como de costumbre estuvo signado por los paros de docentes reclamando un sueldo digno mientras el estado le ofrece ridículas migajas, siempre me pregunté porque el estado no se sienta con los docentes en diciembre apenas terminan las clases y discuten los aumentos acordes con una inflación coherente y no la mentira del INDEC,  de esa  manera la educación que tanta falta hace en nuestros chicos no se deterioraría como lo hizo en los últimos 37 años, si!!  Aunque les parezca  mentira hace exactamente esa cantidad de años que sin remedio todos los comienzos de clases hay huelgas de docentes y el inútil estado argentino inoperante como siempre.
Después de Sarmiento el camino va bordeando el lago Muster, un enorme espejo de agua en el medió de la estepa, luego se cruza un cordón montañoso y se vuelve a nuestra querida ruta 40. Otra vez las planicies que por suerte en esta oportunidad el viento era moderado, luego de casi 300 km sin ver más que algunas estancias y un pueblito llamado Facundo que está algo distante de la ruta se llega a Gobernador Costa, desde allí se bordea el río Tecka hasta un poco más allá de la población del mismo nombre, dejamos el río y llegamos a Esquel. Alargando un poco  fuimos hasta Trevelín para disfrutar del tradicional te Galés que dicho sea de paso la calidad de servicio de té que ofrecen las casas  del lugar son superiores a las de Gales, el país de origen. Imperdibles son los quesos de lácteos  Chubut que se pueden comprar en la misma fábrica.
Dormimos en la misma estación de servicio de la primera noche del comienzo de nuestro viaje y emprendimos la última y conocida etapa para regresar a nuestro hogar, siempre que empezamos a ver nuestra zona desde Epuyén no dejamos de agradecer de que el destino nos haya llevado a vivir en tan hermoso lugar.  Más allá de ajustar algún tornillo producto de los ripios transitados en el viaje todo salió  “redondo”, y una vez más nuestras almas repletas de gozo.



BUSCANDO CLIMAS MÁS TEMPLADOS
Como todos los años cuando empieza el invierno emigramos hacia el norte, este año con la compañía de nuestra segunda hija y nuestra nieta que aprovechando las vacaciones de invierno se dispusieron a recorrer nuestra habitual visita a amigos y  parientes de la provincia de Santa Fe. Nuevo Torino (muy cerquita de Rafaela) fue nuestra primera parada, allí vive nuestra cuarta hija que junto a sus hijos y su marido nos hicieron pasar  días muy lindos, seguimos hacia El Trébol (nuestro pueblo natal) allí viven mis suegros y muchos amigos que nos recibieron con gran cariño. Una rápida visita a la ciudad de Santa Fe nos permitió compartir un corto pero hermoso tiempo con mi querido primo y su familia. Dejamos para el final Rosario, donde mi cuñado, nuestros sobrinos, sobrinas y toda su familia nos atendieron a las mil maravillas. De allí partieron mi hija y mi nieta en bus de vuelta a Bariloche. Nosotros después de pasar el domingo del día del amigo rodeado del cariño de muchos de ellos empezamos el recorrido turístico.
Antes quiero hablar sobre el pueblo que vive mi hija con su familia, Nuevo Torino: no sé exactamente cuántos habitantes tiene,  pero toda su extensión no debe superar  las 20 manzanas de las cuales 4 son de su particular plaza que está  emplazada en la encrucijada de 2 rutas,  una rotonda en el medio más los 4 espacios adyacentes,  esto le dan a sus habitantes un considerable lugar de esparcimiento donde se suelen reunir los días feriados. Todo está  bastante bien mantenido, con su césped siempre bien cortado, característica que se repite en casi todos los terrenos baldíos y en los jardines de sus casas. Si bien sus habitantes cuentan con todas las comodidades  y están actualizados,  la locura de la vida moderna  pasa por las rutas. Las costumbres y la existencia,  es  sumamente tranquila  y segura con un ritmo apacible que asombra comparado con el de una ciudad o pueblo más grande.  Los niños cuentan con escuela primaria y secundaria y tienen la enorme suerte de vivir en plena libertad en total contacto con la naturaleza,  por lo que resulta un lugar excelente para criar hijos. La historia parece haberse detenido en el almacén de ramos generales de la señora Zulma, un lugar para visitar y oír las historias de su dueña, fundado por su padre, data de principios del siglo XX y alguna vez un tornado le llevo el techo  con todo lo que había adentro, a pesar de eso  con el tradicional tesón  de los inmigrantes, lograron empezar de nuevo. Algunas casas  quintas lo convierten en un increíble lugar de descanso para desconectarse del  loco mundo exterior.
Nuestro próximo destino era la Laguna Mar Chiquita, esta inmensa laguna de aproximadamente 80 kilómetros por 45 kilómetros con una superficie total de 253.000 hectáreas  y con un máximo de 5 metros de profundidad es casi un mar interior sumamente salado, actualmente tiene 70 gramos por litros de sal, el doble que los océanos. Hace unos 35 años  fuimos a conocer Miramar que es el pueblo turístico de la laguna, en ese momento el espejo de agua había crecido de tal manera que había inundado casi todo el pueblo, actualmente el nivel esta un poco más bajo pero igualmente el viejo pueblo permanece debajo del agua.  En el momento de nuestra visita la impresión no fue buena así que cuando vimos el pueblo nuevo con su recientemente inaugurada costanera nos sorprendió gratamente, por lo tanto la visita que iba a ser de unas pocas horas se terminó convirtiendo en tres días.
Unos de los principales motivos de la visita era conocer el viejo hotel  Viena, éste  dejó  de funcionar cuando la laguna lo inundó, hoy está fuera del agua y en un estado casi de abandono. Actualmente funciona como museo pero su principal atracción actual es que posiblemente Hitler haya estado alojado un par de días donde se operó  de una astilla que durante el atentado de la operación Valquiria se le clavó en el tabique de la nariz. Los habitantes de Miramar niegan que Hitler haya estado en el hotel porque sus dueños eran Judíos Alemanes pero lo cierto es que una anciana que trabajó de mucama cuenta que un fin de semana la dueña le dio franco a todo el personal y como esta mujer se había olvidado de algo volvió el sábado y pudo ver 2 grandes  autos negros en la cochera y le llamó la atención que la dueña que nunca hacía nada estaba cocinando. Cabe destacar que el hotel contaba con una completa enfermería y un spa donde se podían realizar operaciones simples. Rodeado de misterios el viejo hotel sigue en pie y a pesar de su abandono todavía sigue reflejando el esplendor de su época.
Con Pablo un guarda-parque que nos ofició de guía por un precio accesible empezamos un recorrido por los principales sitios del  lugar, primero nos llevó a una bahía donde nos facilitó binoculares e instaló un telescopio desde donde pudimos observar los famosos flamencos que le dan la característica principal a la laguna. Los días de viento fuerte como el que nos tocó a nosotros se levanta una gran nube de sal poniendo el  aire de un tono blancuzco similar a la neblina, esta nube suele llegar a muchos kilómetros de allí y se ha podido observar hasta en Villa María ciudad que se halla ubicada al sur a mucha distancia. En medio de esa nube pudimos observar todo tipo de aves que Pablo nos iba nombrando a la vez que contestó nuestras innumerables preguntas sobre el lugar. Siguiendo el recorrido por pintorescos caminos rurales fuimos a visitar un criadero de nutrias. La nutria es un animal característico del lugar por lo que los criaderos han proliferado por toda la zona, su piel se exporta y su carne es aprovechada ya sea en escabeche o en distintos platos típicos ofrecidos por los restaurantes de Miramar. La  visita guiada comienza por las parideras donde la hembras reproductoras tiene de 7 a 14 crías, allí había una madre que nos pedía comida con sus manitas juntas como pidiendo por favor, realmente nos causó gracia, pero se ganó un manojo de achicoria que  compartió con sus crías utilizando hábilmente sus manitas con dedos prensiles. Sus patas traseras son como la de los patos ya que son hábiles nadadores y pasan mucho tiempo en el agua. En otros corrales que están  construidos de ladrillos de canto de aproximadamente 80 centímetros de alto  estaban las zonas de apareamiento, estas están ocupadas por un macho con varias hembras, ¡un afortunado el tipo! Luego estaban los corrales de cría donde en 9 meses llegan a su estado de adulto y allí se termina su corta vida, no nos quisimos enterar  como los sacrifican porque realmente son unos bichos muy simpáticos, casi todos de color oscuro, hay algunos blanco y colorado muy raro, no solo son distintos de color sino que su carácter es muy afable, el resto  no tienen buen humor  y las colas cortadas con sus grandes diente durante las peleas son frecuentes.
Siguiendo visitamos la desembocadura de un arroyo desde donde vimos otro gran hotel inundado, cerca de allí a unos 150 metros de la costa emergía el trampolín de la pileta. La laguna se formó hace 50.000 años cuando por una falla geológica se levantó la tierra  en los altos del Chipión y cortó el cauce del río dulce, del río primero y del río segundo.  La laguna  no tiene salida así que su altura depende exclusivamente del  caudal de los ríos  que desembocan en la misma y de la evaporación.  Hoy el nuevo pueblo está un poco más alto y defendido por su costanera,  sus habitantes son conscientes de que están viviendo en el lecho seco de la laguna  y que siempre corren peligro de que en  un período de intensas lluvias el agua pueda inundar nuevamente sus casas. En la última crecida en  el año 2001 el agua superó las defensas pero sin grandes consecuencias, a pocos metros de la orilla actual, las ruinas del viejo pueblo inundado son testigos de lo que puede suceder nuevamente.
Nuestro próximo destino estaba proyectado para Jesús María, creyendo encontrar un típico pueblo de sierras nos encontramos con una ciudad industrial cerca de las sierras pero todavía en el llano, como consecuencia seguimos hacia Ascochinga que está bien enclavado en las montaña, la idea era quedarnos  pero el único camping existente estaba cerrado y en un barrio que nos pareció poco recomendable. Pensamos en La Falda así que seguimos hasta Rio Ceballos para emprender el cruce del Cuadrado. Por una ruta excelente llegamos a Valle Hermoso y luego a La Falda, de camping abierto ni hablar, solamente trabajan en verano, penando de un lado al otro terminamos en Parque Síquiman en el Club de Caza y Pesca que está abierto todo el año y en el que estuvimos el  año anterior.  Lavamos ropa, acomodamos todo, lavamos la camioneta y al día siguiente pasamos el día en nuestra conocida Carlos Paz. Ya otros años nos había chocado la desprolijidad y la suciedad que hay desde Cosquín hasta Carlos Paz, construcciones desprolijas a medio terminar   y  negocios de todo tipo le dan un aspecto de tercer mundo, más vale tirando a villa miseria, para nada pintoresco, los recuerdos de nuestras vacaciones durante nuestra niñez  cuando se podía ver el paisaje en todo su esplendor ya no está,  nos entristeció ante tanto despropósito.  
Seguimos nuestro viaje hacia Cruz del Eje pasando por San Marcos Sierra, esta población fue muy conocida en los 60 y 70 por su afluencia de hippies. Sus antiguas construcciones  típicas  de las sierras y bien mantenida  funcionan como negocios,  restaurantes y  bares que ponen sus  mesas afuera en la calle, innumerables artesanos vendiendo sus productos le dan al pueblo  un carácter muy especial, simpático lugar que vale la pena conocer.
Seguimos la ruta provincial 14 y desde ella vimos la  gran iglesia  de Cruz del Eje, entramos y nos encontramos con un enorme templo de una exquisita arquitectura.  En una esquina de su plaza un monumento recuerda  al   Dr. Arturo Illia, hábil político que con su bonhomía provinciana supo llegar desde ese pueblo serrano a la presidencia de la nación. Gran demócrata y buena persona,  su inocencia provinciana lo traiciona en la corrupta Buenos Aires, allí rodeado de la tradicional mafia estatal, gente que estuvo está y estará con cualquier gobierno lo hace fracasar en su gestión, un nuevo golpe de estado lo saca de muy malas maneras de la presidencia, pero seguramente en su pueblo natal tiene el respeto que se merece y que no tuvo en la gran ciudad.
La próxima población de la ruta fue villa de Soto, no es precisamente un pueblo serrano pero sí muy prolijo y bien cuidado, el que sí es serrano es La Higuera, muy chiquito  con sus viejas casas y su antigua capilla nos hizo recordar a los pueblos del norte. San Carlos Minas  fue lo siguiente, este pueblo en 1992 fue arrasado literalmente por un aluvión del rio que lo cruza, una lluvia de 290 mm. que ocurre cada muchísimos años en la zona  produjo una crecida excepcional, agua y barro arrasaron más de 200 casas con muchos de sus habitantes, gran cantidad de heridos y 40 muertos fue el saldo de este desastre,  algunos de los cuerpos de las victimas jamás fueron encontrados.  Casas que fueron arrancadas con sus cimientos  hoy construidas más alto, sus habitantes que casi todos tuvieron alguna pérdida de amigos o familiares  intentan olvidar la tragedia y seguir adelante.
A la altura de Taninga y Salsacate la ruta 14 se cruza con la provincial 20 que viene desde Tanti cruzando  por Los Gigantes, luego sigue hacia los llanos de La Rioja y cruza la cadena de cerro Comechingones por una ruta que es una verdadera obra de arte con varios túneles. Ya sobre esas poblaciones se transita por la pampa del Pocho y desde allí se ve el cerro Comechingones y varios volcanes extinguidos con conos perfectos.
Terminada la Pampa del  Pocho se empieza a bajar  hacia un valle donde está Villa Cura Brochero y Mina Clavero, las dos poblaciones están prácticamente pegadas  a un promedio de 900 metros sobre el nivel del mar. Ambas difieren  sustancialmente una de otra, Villa Cura Brochero es la población serrana por excelencia,  su tradicional plaza con el templo  cristiano y viejas edificaciones  dominan el lugar,  le dan ese aire tranquilo típico de las sierras. Uno puede imaginarse las siestas de verano en altas y frescas habitaciones con ventanas que dan a sombreados patios rodeados de galerías donde animales domésticos acompañan el sopor del momento.
Mina Clavero es otra cosa, si bien mantiene ese espíritu serrano su centro con modernos negocios le dan un aire más mundano pero sin perder su carácter, un río de aguas claras y extensas playas de arena cruza el medio de la ciudad y varios balnearios muy bien mantenidos conforman un excelente lugar donde pasar las vacaciones. Por la altura en que están ambas poblaciones  el microclima es muy bueno, en invierno raras veces llueve,  los días soleados con temperaturas agradables son mayoría, durante la noche la columna de mercurio baja a niveles bajo cero pero como hay muy poca humedad se soporta perfectamente, eso hace que pasar las vacaciones de invierno también sea muy conveniente, ocasionalmente suele nevar pero en muy raras ocasiones. 
Hay varios lugares para visitar como la casa del cura Brochero y un museo en el colegio de señoritas adyacente al templo.  Allí se conoce un poco la historia del cura gaucho, una persona de muy buen humor que supo ayudar,  educar y evangelizar a los habitantes de la zona que generalmente recorría a caballo.  También por su gestión se abrió el camino de las altas cumbres que conectó  la capital cordobesa con la zona de traslasierras como él la nombró adecuadamente. Su arduo trabajo en todo tipo de clima lo llevó a tener una vejez llena de dolores y luchando con la lepra, aun así nunca perdió su buen humor hasta el fallecimiento, sus restos yacen en su querida iglesia y es visitado por miles de fieles.  El gobernador de Córdoba Ramón J.  Cárcano nombra la población como Villa Cura Brochero en honor a este famoso cura gaucho, posteriormente es declarado beato por la iglesia católica.
Otra de las visitas  imperdibles es el museo Rocsen, este es uno de los pocos museos polifacéticos del mundo, su colección es tan variada y extensa que lo hacen sumamente entretenido, consta de 47.000 pieza distribuidas en 2.400 metros cuadrados.  Allí se pueden encontrar colecciones de mariposas, encendedores,  muñecas, estampillas , piedras semipreciosas, artefactos de iluminación,  máquinas de cine, de imprentas, de escribir, de sumar y de todo tipo, momias americanas, cráneos reducidos por los jíbaros, un cráneo atravesado por una lanza  romana, representaciones de hogares franceses, gauchos, nativos, algunos carruajes antiguos y autos, representaciones de talleres de costura, herrería , mecánica automotor, cerrajerías y tantas cosas más que es imposible de enumerar, todos ellos con antigüedades genuinas algunas de ellas de gran valor. El frente  del edificio está adornado con muchas estatuas de tamaño real de gente que desde la antigüedad  ha contribuido con su obra a la humanidad, todas esas estatuas están hechas por el dueño del museo, artista francés que cumplió su sueño de tener este increíble  museo, hoy a la edad de 84 años todavía se lo  puede ver  recorriendo su museo y charlando con la gente,  como dice él,  la gente se va pero las buenas obras quedan para la posteridad.
La otra excursión fue al  Dique La Viña, esta obra terminada en el año 1946 con 106 metros de altura es el más alto de Córdoba,  construido en una quebrada de no más de 100 metros de ancho  conforma un importante espejo de agua,  además de producir electricidad  es usado para deportes náuticos y sirve de atracción turística. No entiendo a los ecologistas cuando están en contra de estas obras que generalmente mejoran ostensiblemente el paisaje, producen energía limpia, es una reserva de agua dulce tan necesaria en el futuro, sirve para acrecentar la reserva ictícola, le da a zonas generalmente secas un aporte de humedad mejorando  el crecimiento de las plantas autóctonas  y en todos los casos lleva el dinero del turismo a sus habitantes que antes de la obra podían obtener muy pocos recursos de esas tierras. Lo único entendible de los ecologistas es que está de moda pertenecer a esa idea y que al igual que como sucede con los socialistas son inútiles,  ni hacen ni dejan hacer. Sería bueno que estudiaran quemándose las pestañas como hacen los científicos que son los que van a salvar la humanidad.
Como no habíamos  podido ver todo el Museo Rocsen  al regreso  volvimos a visitarlo, la económica entrada que se paga sirve para 2 días porque son conscientes  que en una sola visita no se puede ver todo,  a mí me faltaba toda la parte de mecánica, la pasión de mi vida,  hay cosas realmente increíbles, carruajes, autos, un pequeño carro para una persona a vapor, el primer auto de carrera de Recalde ( corredor internacional de Rally de Mina Clavero) un carruaje eléctrico de 1890, motores de todo tipo, viejas herramientas y muchas cosas más que para los apasionados de los fierros es imperdible.
Nos faltaron varias excursiones por  realizar quisimos dejarlas para otro año porque seguramente volveremos,  es  una zona que nos gustó muchísimo sobre todo por el clima invernal que es bastante cálido.
Siguiendo hacia la Provincia de San Luís pasamos por la localidad cordobesa de Villa Dolores una pujante ciudad muy linda que nos sorprendió gratamente. Apenas pasamos la frontera de las provincias entramos en otro país, la increíble provincia de los Rodriguez Sa, enseguida empiezan las autopistas con cruces de rutas iluminados  perfectamente mantenidas, un moderno y completo aeropuerto internacional en el medio del valle de Concarán sirve para todas las poblaciones del lugar, Merlo incluida. Y así todo lo que uno ve en la provincia.  Preguntando a sus pobladores  porqué allí se puede y en el resto del país no, la respuesta es invariable: aquí no roban los políticos y si roban es poco, a la familia Rodríguez Sa se la puede acusar de caudillos pero lo cierto es que las cosas andan y caudillos o no es preferible eso a la estupidez del gobierno central,  aquí la preocupación es darle trabajo  a la gente en obras publicas o empresas privadas que tienen el apoyo para desarrollarse,  pero no regalan plata promoviendo la vagancia a cambio del voto. Ojalá todo el país pudiera visitar San Luís que hace 20 años era una aldea y hoy es una pujante y futurista provincia,  seguramente el próximo presidente sería un Rodríguez Sa o alguno de sus muchos discípulos. Mientras el resto del país vive el pasado de la marchita que decía: “combatiendo al capital”, o los grafitis  de “Yanques  Go Home” o recordando los golpes militares, San Luís ya está en el futuro y mirando hacia adelante.
La primera población que visitamos fue La Toma, una sencilla ciudad, capital nacional del Mármol Onix, esta piedra se obtiene en canteras cercanas y hay varias  fábricas, generalmente familiares que se dedican a tallar  pequeñas obras de arte, tuvimos  la oportunidad de visitar una de ellas y nos sorprendió la rapidez y facilidad con que trabajan los hábiles artesanos. Después de comprar algunos de sus maravillosos productos seguimos viaje hacia Potrero de los Funes. Durante el trayecto pudimos apreciar un inmenso depósito de material perteneciente a la fábrica de loza Ferrum que también se obtiene en canteras de la zona.  Más adelante un gran criadero de cerdos con un enorme frigorífico en construcción perteneciente a la firma Paladini. Todas obras en una provincia en serio y no la payasada internacionalmente ridícula del gobierno nacional.
Pasando por la localidad turística de El Volcán entramos en la corta pero impresionante quebrada del Condorito, casi al final de ella nos recibió una gran estatua de un cóndor  en homenaje a nuestro querido General San Martín uno de los grandes hombres de la Argentina y el mundo. Cuando la quebrada se abre aparece el lago de Potrero de Los Funes y su internacional autódromo rodeando el lago, la población está al fondo rodeada de montañas  que conforman un valle interior relativamente pequeño protegido del viento y con un hermoso clima a una altura de 920 metros sobre el nivel del mar. Teníamos un camping previsto llamado Playas Blancas adyacente al circuito, recorriendo el mismo, ya que normalmente es usado por el tránsito normal, encontramos enseguida el mencionado Camping que resultó ser muy bueno y donde nos atendieron muy bien. Desde el  autódromo semi-permanente se empieza a subir hacia la ladera de la montaña  allí está el pequeño pero agradable centro comercial, todo muy limpio, relativamente prolijo y pintoresco.
El autódromo es sencillamente uno de los más lindos que he visto, construido alrededor del lago tiene un dibujo muy lindo, si bien no se puede ver todo el circuito tiene la ventaja de que estás muy cerca de los autos y se vive la emoción de las carreras  en primer plano, personalmente el  tipo de autódromo moderno donde la pista es muy ancha y los espacios entre la cinta asfáltica y las protecciones son enormes no me gustan, los autos se pierden en la inmensidad y se termina viendo el espectáculo a más de 50 metros de distancia y  la carrera termina siendo aburrida. No cabe duda que la seguridad de los circuitos callejeros  es menor que la de los autódromos permanentes modernos pero en beneficio de esta se está matando al automovilismo, cuando uno sube a un auto de carrera sabe en lo que se está metiendo de lo contrario salí a pasear con tu señora, los chicos, la abuela y el perro.
Como fanático de los fierros nuestra primer salida fue caminar los 6 kilómetros de pista. Una mañana hermosa empezamos a caminar por el borde de la cinta asfáltica, allí pudimos apreciar las excelentes protecciones , todo alrededor  y de ambos lados hay pesados muros de cemento con altas columnas que sostiene el tejido  todo esto unido con varios cables de acero de acuerdo al reglamento internacional de autódromos, en los lugares donde pueden producirse salidas de pista las vías de escape son bastante generosas y están protegidas con cubiertas usadas, un túnel le da acceso al interior  y por una calle de servicio se llega a los boxes, todo esto sumado al paisaje produce un efecto por demás positivo. Como inconveniente los negocios adyacentes al circuito queda del otro lado de las protecciones  para tener acceso a ellos remueven parte de las protecciones y las cierran para los días de carrera, preguntando  si esto era un inconveniente, me dieron una respuesta afirmativa  pero están conformes porque gracias al autódromo se hizo conocer  turísticamente Potrero de los Funes.
 En la mitad del recorrido se encuentra  el hotel internacional con casino y confitería flotante con entrada libre para todo el mundo, como el juego no es de nuestro agrado fuimos a la terraza de la confitería flotante y tomando sol en cómodos sillones,  disfrutamos una café  admirando  el paisaje con su lago rodeado de altas montañas  refrescados por una suave brisa. La suma de estos pequeños momentos felices hacen una vida relativamente feliz, las grandes felicidades son  escasas y efímeras por eso no hay que pasarse la vida buscando algo que es probable  no ocurra, hay que vivir plenamente esos pequeños momentos hoy,  ahora, ya!!! lo demás es una quimera.
El próximo destino fue la ciudad de La Punta, muy cerca de San Luís esta flamante población está proyectada para el futuro, allí hace pocos años no había absolutamente nada hoy ya hay una moderna Universidad,  un Observatorio Astronómico y varias dependencias como bancos, reparticiones públicas y hasta la réplica del Cabildo de 1810 donde funciona un museo con figuras representativas  y elementos hechos en plástico reforzado con fibra de vidrio de aquella época. La ciudad está totalmente demarcada pero no construida, solo una pequeña parte empezó a surgir pero ya cuenta con todos los servicio en  la totalidad de sus manzanas y todas las instalaciones son subterráneas, esto demuestra que cuando digo que San Luís mira hacia el futuro, no me equivoco.
Para poder llegar a esa nueva ciudad cruzamos los cerros desde Potrero de los Funes por un camino de cornisa recién construido, lo grandioso es que hay otro camino que va por el llano casi con la misma cantidad de kilómetros, esta ruta está construida nada más que para el turismo y para el Tour De San Luís, importante competencia de ciclismo que se realiza en la provincia y que junto con el Tour de France, el Giro de Italia o la vuelta de España, está llamada a ser una de las grandes del calendario mundial. Los miradores que tiene esta ruta hacen que sea imperdible para el turista. Desde Ciudad de La Punta seguimos por el llano hasta Nogolí, pequeña población turística que bordea un río que baja de las montañas, desde esa población que tiene una tradicional plaza serrana rodeada de antiguas construcciones comienza otra nueva ruta. Desde Nogolí hasta Río Grande se transita durante 50 kilómetros por un camino de cornisa espectacular,  como el anterior, solamente sirve para turismo y para la competencia ciclística. Al comienzo está el dique de Nogolí que contiene un importante reservorio de agua dulce esencial para la vida en estas áridas tierras.  Siguiendo se van alternando las innumerables curvas  con miradores desde donde se puede apreciar el imponente paisaje  así hasta llegar a la cumbre de las sierras de San Luís a 2100 metros de altura. Del lado oeste (La subida para nosotros) el paisaje es más verde  en cambio en la ladera este es mucho más pedregoso y no tan empinado, la bajada termina en Rio Grande donde antes se cruza otro dique sobre el río del mismo nombre que suma a los tantos que tiene la región,  desde arriba se puede apreciar el embalse La Florida que es uno de los más grandes. Tomando la ruta hacia la ciudad capital pasamos por  Trapiche, población turística muy linda como era tarde nos prometimos volver otro día para conocerla mejor.
La otra excursión prevista era a las Termas de San Luís, la primera que tocamos fue la de San Jerónimo, un  pequeño poblado,  lo único que tiene es un camping municipal con pileta termal cerrada en invierno (???) y una hostería y camping muy lindo con dos piletas termales también cerradas en invierno (????).  La verdad no entiendo la necesidad de  una pileta termal con el agua a 39 grados en verano cuando acá supera los 40 grados de temperatura. Tomando el caso de termas de Rio Hondo la temporada es en invierno con piletas al aire libre, allí en verano no queda nadie.  La hostería, donde también se puede acampar, tiene boxes con bañeras de agua termal que no son de nuestro agrado y también tienen  habilitada a unos 100 metros del  alojamiento una pequeña pileta cubierta.  Debido a esto proyectamos volver un par de días porque la zona no da para más. Siguiendo hacia el Sur nos encontramos con Balde una población un poco más grande con un camping municipal con pileta termal, también cerrada  en invierno.  Hay algunas termas particulares con boxes, del camping tuvimos muy malas referencias  y  aunque quisiéramos parar, allí  está cerrado.
Siguiendo la misma ruta y cruzando la autopista 7  a unos pocos kilómetros están las Salinas del Bebedero, inmenso plano de sal con una laguna en su borde norte. Emplazado en el  lugar se encuentra  el complejo donde se procesa y se envasa la tradicional sal Dos Anclas, no es un lugar precisamente turístico pero si es  interesante para conocer, una de las cosas que nos llamó la atención es el deterioro que produce la sal a construcciones e instalaciones.
Por fin llegó el sábado, el ansiado primer día de competencias de automovilismo Top Race en el increíble circuito de Potrero de los Funes , desde temprano el ruido de motores  lleno el valle rodeado de montañas, así se fueron sucediendo entrenamientos y clasificaciones con trompos y raspones de paredones que hicieron las delicias de los aficionados como yo. El día domingo después de una prueba de tanques llenos comenzó la carrera, 33 rugientes autos conducidos por experimentados pilotos y algunos no tanto conformaron un espectáculo digno de apreciar aun para los neófitos en el tema.  A diferencia de los autódromos modernos donde uno ve pasar los autos a muchos metros de distancia,  aquí se vive la emoción de sentirlos  a pocos centímetros, siempre  protegidos  por excelentemente  paredones de cemento y el alto tejido cruzado por cables de acero. Un espectáculo que difícilmente olvidaré.
Aún con el sonido de los motores resonando en mi cabeza al día siguiente volvimos a las excursiones, tal como nos habíamos prometido,  el destino era La Carolina, un pueblo minero  fundado por el Virrey Sobremonte para la explotación de una mina de oro. Desde Trapiche se empieza a subir por una ruta muy buena como todas en la provincia de San Luis, así se llega a un valle que está a gran altura hasta encontrarnos con el destino que nos habíamos fijado,  al  llegar se cruza un vado y hay un pequeño estacionamiento donde parar. Se pueden transitar en auto las empedradas calles pero lo ideal es recorrerlas a pie para poder apreciar sus tradicionales casas de piedra y leer algunos carteles de casas históricas.  Al final de la calle principal se encuentra una agencia de turismo desde donde se puede emprender una caminata guiada y adentrarse a la mina de oro unos 300 metros,  la experiencia de las minas ya la habíamos sufrido así que decidimos llegar caminando hasta la boca de la misma. En el  trayecto se encuentra  un sitio histórico donde nació el poeta argentino Cristófono  Latifur,  en 1793, hijo de un capitán del ejército del virrey Sobremonte que ocasionalmente estaba encargado de la seguridad de la mina, periodista poeta y escritor fue uno de los filósofos de la libertad de la nueva nación, se alistó en el ejército de Belgrano y después de una breve campaña  se estableció en Buenos Aires, sus ideas chocaron en algunos  ámbitos gubernamentales,  perseguido se exilió en Chile y  allí siguió ejerciendo su oficio hasta su  temprano fallecimiento  por causa de un accidente. Hoy en su honor en el predio de la mina hay un monumento y un museo de la poesía.  La mina ya había sido explotada por los jesuitas que entre sus muchos conocimientos sabían dónde encontrar los minerales más variados. Nos llamó la atención  el color óxido de la vertiente de agua  que salía del túnel de la mina, realmente no sé si tiene algo que ver, pero en la zona hay varias excavaciones donde la roca tiene  el color anaranjado del  agua con oxido. Bajamos nuevamente pero por otra pintoresca calle empedrada y descubrimos la simpática plaza y su iglesia reconstruida 3 veces que data del 1700.
La ruta sigue hasta  Inti Huasi (casa del sol) con una bifurcación hacia San Francisco del Monte de Oro, nosotros seguimos hacia  al primer destino, el camino va serpenteando entre cerros volcánicos de variadas formas,  terminando en el paraje antes mencionado donde hay una cueva de importantes dimensiones, un edificio con confitería y museo preside la entrada de la misma, allí está detallada la historia de la cueva que empieza 9000 años AC con la cultura Ayampitín.  Tanto por la cueva como por el paisaje del camino no defraudan  recorrer los pocos  kilómetros que la separan de La Carolina.
Volvimos por la misma ruta con la idea de internarnos en Trapiche, esta población está casi toda construida en las márgenes del Rio Grande que va serpenteando  de tal manera que cruza varias veces la recta de la ruta principal. En el 2001 el río creció tanto que hubo que reconstruir la costanera que bordea ambas márgenes, también inundo casas y hubo que lamentar algunas víctimas, con estos ríos serranos  hay que tener mucho cuidado con las crecientes que se producen después de las lluvias, generalmente bajan produciendo un aluvión que arrasa con todo lo que encuentra y el manso arroyo se transforma en un rugiente curso de agua, lo ideal es buscar lugares altos después de las lluvias y estar atentos porque la crecida no viene en forma inmediata, en ocasiones tarda varias horas.
En la salida de Trapiche se puede tomar la ruta hacia el dique de La Florida este camino va bordeando la costa del lago homónimo y se accede al dique que contiene el reservorio de agua más grande de San Luís. Debajo del dique está la población de La Florida, una pequeña localidad turística, generalmente este tipo de población empiezan con las casas de los obreros y técnicos que construyen los diques pero realmente nunca me pareció un lugar ideal para vivir en la sombra de los paredones que contienen tanta agua, se supone que no debería romperse pero hubo y habrá casos en que por diversos motivos la contención falló produciendo desastre de magnitud.
Nos despedimos de Marcos,  el amable encargado del muy recomendable Camping Playas Blancas de Potrero de Los Funes  y emprendimos viaje hacia las termas de San Jerónimo, antes pasamos por el Shopping San Luís para hacer compras y por tercera vez almorzamos en su patio de comidas que  tiene una muy variada oferta de platos de muy buena calidad y excelentes precios. En la caja del supermercado nos encontramos con el dueño del camping de Potrero,  con el cual nos despedimos con mucho aprecio esperando poder  regresar  en otra oportunidad  a ese lugar donde pasamos  10 días que recordamos con mucho cariño, en realidad no solemos quedarnos  tanto tiempo en  un lugar, pero allí entre la carrera de autos, las caminatas, el clima, el  camping y las excursiones hicieron  que fuera extremadamente agradable  poder disfrutar el lugar.
Como ya habíamos estado investigando las termas de San Jerónimo nos dirigimos  directamente hacía la Hostería “La perseverancia”  y nos instalamos en su camping.  Como de costumbre por estar fuera de temporada estábamos solos, el costo del camping incluye el acceso a la pileta cubierta que está a unos 100 metros.  En el pequeño pueblo, muy pobre, no hay prácticamente nada, lo único es ir mañana y tarde a la pileta termal que está a una temperatura aproximada de 37 grados y descansar todo lo que se pueda.
 Indudablemente en verano debe venir muchísima gente porque tanto  el camping Municipal como la Hostería  están preparados para eso,  pero en invierno hay muy poca gente y en realidad todo está muy mal atendido, mal preparado para el turismo de invierno y  mal  presentado.  En nuestro caso pagamos por dos días, pero  el segundo fuimos a la mañana y la pileta estaba cerrada, la señora que tenía la llave se había ido a la ciudad,  a la tarde tuvimos que ir a reclamar para que nos abrieran  y la pileta estaba apenas tibia. Es como que tienen  todas las posibilidades  para tener una importante afluencia de turismo invernal y no las han sabido aprovechar en absoluto,  un lugar para olvidar.
Sin pena ni gloria nos fuimos del camping de La Hostería “La Perseverancia” de San jerónimo, para que volvamos van a tener que perseverar bastante más, no nos recibieron bien ni se enteraron que nos fuimos, salvo por lo que cobraron que ni siquiera nos dieron recibo ni nos registraron y por el reclamo de la llave no hubo ningún tipo de contacto. Asombrados emprendimos el camino de regreso a Bariloche, el GPS nos mandaba por General Alvear,  como queríamos  comprar algunos vinos que nos pidió nuestro primogénito,  en Monte Comán desviamos hacia San Rafael, tierra de los buenos  vinos.
  


  


 

     








     








  

     






    

No hay comentarios:

Publicar un comentario