Nuestro proyecto futuro es conocer el “fin del
Mundo”, Ushuaia, si bien estamos en el sur nuestras rutas conocidas llegan
hasta Esquel y Punta Tombo, un poco más allá de Trelew. Empezamos a proyectar el viaje por la ruta 40
hasta Ushuaia y Punta Arenas en Chile, posteriormente volver por la costa
patagónica hasta Madryn, de allí, rumbo oeste cruzar la Patagonia hasta Esquel
y llegar nuevamente a Bariloche, un ambicioso proyecto que estimamos no va a
llevar un mes y medio entre los primeros días de febrero y hasta más allá de mediados de marzo. Es una
época ideal porque en la Patagonia ya no hay tanto viento y la temperatura
todavía es agradable, aunque el viento patagónico siempre es una característica
casi permanente. Un ejemplo: entre la
estación de El Maiten y la estación de Leleque el trencito La trochita que hace
un recorrido turístico sufrió el vuelco de su locomotora en una fuerte ráfaga
de viento, imaginen las toneladas que pesa una locomotora para poder medir la intensidad
del viento, en esa zona también se conocen vuelcos de camiones y algunos
accidentes de automóviles producto de ráfagas que sacan al auto de la ruta;
tengo conocimiento de que en algunas zonas el viento es tan intenso que la
arena que levanta sabe esmerilar literalmente la pintura y los vidrios de el
lado del vehículo que está expuesto; a eso nos enfrentaremos aunque no creo que
en la época que viajamos tengamos problema. Hemos recibido varios consejos que
pueden ser útiles a los viajeros, entre ellos llevar cubiertas extras de
auxilio y algún bidón de combustible por las dudas, en nuestro caso este ultimo
no hará falta ya que nuestro motorhome tiene 800 km de autonomía, lo único que
nos preocupa es conseguir diesel Euro que como es importado no siempre es
abundante, sobre todo si la deficiente economía socialista necesita dólares
para mantener la alicaídas y saqueadas reservas del banco central.
Después del viaje a España, hicimos algunos recorridos repetidos sin
muchas novedades, entre ellas el tradicional viaje al norte en el mes de Julio,
en el cual pasamos por la provincia de Santa Fe para visitar a mis suegros, mi
hija y mis nietos para luego seguir a las Termas de Rio Hondo. Algunas cosas
podemos destacar para la anécdota, en Rafaela en la casa de mi hija después de
un extraño día caluroso por ser invierno, cayó abundante granizo que si bien no
alcanzó abollar la chapa de la camioneta nos rompió el “tambucho” que por ser de
plástico transparente y bastante fino sufrió abundantes agujeros que tapamos
como pudimos pero en forma efectiva con cinta plástica Tape. De noche y
mientras llovía adentro lo que sentimos es la impotencia de no poder hacer nada
en ese momento porque cuando el granizo empieza a caer es inútil hacer algo,
salvo buscar refugio en algún lugar techado aunque en ese momento no teníamos
nada cerca.
Varias cosas nos llamaron la atención, aunque
ya las conocíamos, una es el estado deplorable de las rutas santafecinas, sobre
todo las nacionales, un señor que trabajaba en el peaje nos explicó que como la
provincia no es del partido gobernante de la nación, no le mandan dinero para reparar
las mismas, lo pudimos comprobar cuando cruzamos el limite entrando a la
provincia de Santiago del Estero, las rutas mejoraron ostensiblemente, claro
el gobernador es protegido de la
presidenta, no será hora de terminar con la distribución arbitraria de la
recaudación de las provincias efectuada por la nación y aplicar un sistema federal donde las
provincias sean dueñas de sus propios recursos? de esa manera terminaríamos con los poderes
unificados en una sola persona y manejados de acuerdo a los caprichos y
conveniencias del gobernante de turno. La otra es la incultura de la mayoría de las
provincias del norte argentino, la basura tirada por todos lados y
especialmente en las poblaciones es espantosa, uno va transitando en rutas con
banquinas con abundante basura pero al llegar a las poblaciones o a alguna
vivienda de campo la acumulación se intensifica de manera preocupante; gran
parte de la gente que vive en estos lugares es descendientes de cultura
indígenas que “Joden” con cuidar la Pachamama ( madre tierra) cuando a ellos
les conviene, pero el concepto no lo aplican en su vida diaria y terminan
convirtiendo la sagrada tierra en un basural.
Así transitando la ruta nacional 34 llegamos a
Termas de Rio Hondo, la zona tiene dos realidades distintas, por un lado el
pequeño centro comercial y la zona del dique y el lago y por otro la población
estable, el centro aunque pequeño es bastante pintoresco y agradable, la zona
del dique con su inmenso lago es otra cosa, se esta construyendo un centro
turístico de primer nivel, un hotel 5 estrellas que junto con el barrio
adyacente y el club náutico conforman una excelente urbanización , seguido a
eso está el autódromo de nivel internacional en cuya entrada se está edificando
otro hotel de alto nivel, todo ello con miras a la carrera internacional de
motos GP con fecha confirmada en el 2014; un poco más allá un aeropuerto internacional completa el
conjunto.
Tuvimos oportunidad de contemplar una carrera
de la categoría “Top Race” que nos brindó un entretenido espectáculo muy bien
organizado y con una continuidad que a pesar de lo extenso se hace corto, allí
pudimos comprobar las instalaciones realmente de nivel internacional que lo hacen
apto hasta para fórmula 1. Un coqueto museo funciona debajo de las tribunas
oficiales mostrando una variada colección de autos y motos, la mayoría vehículos de competencia
cargados de una importante historia automovilística nacional.
La otra realidad es lamentable, la basura es
una constante apenas se sale del centro, todo el mundo transita peligrosamente
en moto y el uso de casco es pecado mortal, hemos visto matrimonios con dos
chicos todos subidos a una pequeña moto haciendo increíble que puedan mantener
el equilibrio, en otra moto a pesar de la situación nos arrancó una sonrisa fue
ver a dos hombres transportando una cama de dos plazas en su pequeña moto.
Llegando a los suburbios la pobreza te golpea
de manera violenta, uno no se puede explicar como el actual gobierno sigue
ganando la elecciones por amplia mayoría, la diferencia entre las obras emprendidas y la realidad de la
población es abismal, según las ultimas
encuestas los dos extremos se van haciendo cada ves más lejanos, uno para
arriba y el otro para abajo, la única
explicación posible es la tremenda ignorancia, vuelvo a insistir, la pobreza no
es económica, es CULTURAL.
Volvimos por Córdoba pasando por las Salinas Grandes,
uno espera ver un inmenso lago de sal pero en realidad son manchones salitrosos
de los cuales algunos son bastante grandes, separados por un monte bajo típico
del norte de la provincia. Teníamos curiosidad por llegar a Capilla del Monte,
ciudad famosa por estar al pie del cerro Uritorco, la montaña más alta de las
sierras chicas, esta montaña es ampliamente conocida por sus frecuentes apariciones
de OVNIS, indudablemente algo hay, algún tipo de energía distinta hace que sea
un centro de avisajes, lo cómico son las diferentes ofertas de esoterismo
“chanta” que sobrepasan toda la imaginación posible.
Después de la temporada de carreras tomamos
con mi hija y su familia unas cortas vacaciones en San Bernardo disfrutando de sus extensas
playas y volvimos a Bariloche, organizamos la casa y el día 5 de febrero tomamos rumbo sur. Nuestra
primera parada fue Trevelin en la provincia de Chubut, ciudad fundada por
galeses donde se toma el mejor te galés que probamos en Argentina. En el
trayecto sufrimos el famoso viento de Leleque que para amortiguar las ráfagas
hay que bajar constantemente la velocidad y en algunos casos hasta frenar para
que las ruedas se afirmen al piso, vimos motos ir muy despacio inclinadas como
si estuvieran tomando una curva y corrigiendo permanentemente la trayectoria
por efecto de las ráfagas.
Dormimos en una estación de servicio en la
entrada de Esquel acompañados por 5 motorhome y 2 casas rodantes, casi una
comunidad, a la mañana preparamos todo y salimos para Tecka que es donde se
dividen las rutas, la 40 hacia el sur y
una provincial que bordeando el río Chubut llega a Trelew, por supuesto
nosotros por la ruta 40 y si antes era Patagonia desolada después de Tecka
empezó la desolación en serio.
Por la página de internet había constatado que
alto rio Senguer era un lugar turístico y solamente había que alargar 60 km por
un camino pavimentado nuevo, el proyecto era dormir allí, cuando llegamos la
desilusión fue enorme, una típica población patagónica vieja, fea y pobre, casi
no vimos a nadie por las calles, lo turístico estaba 90 km más al oeste sobre
el lago Fontana y por un dudoso camino de ripio, dimos una corta vuelta por el
pequeño pueblo y pegamos la vuelta, ya a esa altura el viento era tremendo, era
muy difícil mantener la trayectoria del motorhome, así en medio de una aburrida
planicie totalmente desolada y después de pasar por dos largos desvíos debido a
que están pavimentando llegamos a Rio Mayo, la población no es una maravilla
pero por lo menos tiene vida y una modesta estación de servicio donde poder
pernoctar, para los que viajan en auto cuentan con un hotel respetable.
Comparamos el trayecto norteño de la ruta 40
con el tramo sur que hicimos después de Esquel y sacamos como conclusión que realmente el
norte tiene muchísima más vida que el desolado sur, ciudades como San Rafael,
Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca y varias poblaciones pintorescas que en conjunto con un mejor
paisaje hacen que el tramo norteño sea
muchísimo más entretenido, aunque desde Cachi hasta La Quiaca tengo entendido
que empieza tan desolado como lo que
vimos por estos parajes hasta ahora.
Por fin llegamos a un lugar turístico, Los
Antiguos, población de 7000 habitantes en la ribera del Lago Buenos Aires, para
llegar sufrimos un ripio devastador de 43 km hasta llegar al límite donde empieza
la provincia de los Kichnner. Luego como es de esperarse en la provincia
presidencial una ruta nueva excelente nos dejó en la ciudad de Perito Moreno,
una muy prolija población patagónica. Siguiendo
nuestra vieja costumbre tomamos un café en un viejo boliche que data del año
30,
totalmente restaurado con su muebles originales, antiguamente fue una
carpintería por lo que sus aberturas, techos y pisos de pinotea están en perfecto estado muy bien construidos y
conservados. Hicimos las compras en un moderno supermercado y siempre barridos
por el viento tomamos una ruta de 58 km también nueva que bordeando el inmenso espejo de agua nos llevó
hasta Los Antiguos.
| Viejo boliche en Perito Moreno |
El Lago Buenos Aires cambia de nombre por el
de general Cabrera en territorio chileno, los dos juntos forman el segundo lago
más grande de sud-américa, el primero es el lago Titicaca en Perú, no conozco
las dimensiones pero estimo que el espejo de agua más grande debe ser la laguna
Mar Chiquita en la provincia de Córdoba, realmente es casi un mar interior,
pero claro debido a que no tiene ni entrada ni salidas de agua está considerada
como laguna.
Los
Antiguos basan su economía en el turismo
y la fruta fina. Hace años atrás del lado chileno sufrieron la erupción del
volcán Hudson que cubrió de cenizas el lugar, si bien el primer año soportaron
la falta de cosechas, a partir de allí y
debido a la incorporación de las nutrientes que tenía la ceniza volcánica la producción aumento el triple, por lo que
hoy es una zona próspera. Un centro muy prolijo rodeado de quintas con plantas
frutales conforman una población agradable para pasar unos días de descanso,
nosotros paramos en el camping municipal muy bien organizado y en extremo
barato.
| Vista de Los Antiguos |
A pesar del viento se pueden realizar largas
caminatas debido a que las calles están franqueadas por altísimos álamos que
forman paredes protegiendo los frutales y las personas del casi permanente
viento patagónico. Llegamos al muelle viejo donde nos encontramos con una
excelente costanera, pudimos apreciar un
concurso de pesca, como los pescadores estaban a favor del viento es asombrosa
la distancia que pueden tirar la línea. Luego fuimos a la terminal para
averiguar por la excursión a la Capilla de mármol a 174 km del lado chileno,
estas son cuevas excavadas y pulidas por el glacial en una veta de mármol parcialmente
inundadas por el lago. El mármol que compone las cuevas es de distintos tonos
de celestes y azules, para preciarlas se accede por pequeñas embarcaciones. Pienso
que deben ser espectaculares pero entre que nuestro dinero no vale nada, nadie
nos quiso vender pesos chileno y las complicaciones tremendas que tenemos los
argentinos para salir del país, se nos hizo muy difícil poder concretar este
paseo. Ese objetivo quedará para otra vez. Seguramente en un corto tiempo lo
malo y la locura tarde o temprano se van terminar, aunque el gobierno actual
crea que son eternos, por suerte ya empezaron la caída final de un sistema fracasado que no da para más.
Si tuviera que definir Los Antiguos en nuestro
tercer día diría que es un lugar relativamente lindo, prolijito y muy bueno
para descansar pero después de los tres días ya tuvimos suficiente, quedarse
más tiempo puede resultar aburrido.
Salimos para Perito Moreno donde después de 87
km está la entrada al camino que nos llevaría a la Cueva de las Manos, en
realidad hay tres maneras de llegar a ese lugar, por la estancia La Cueva de
las Manos, por el camino nuevo que es el que nosotros tomamos y siguiendo más
al sur por Bajo Caracoles. El primero
tiene 22 km pero hay un tramo de tracking, el acceso desde la estancia es
privado seguramente hay que pagar, el segundo tiene 28 km de ripio, si se viene
desde el norte conviene el del centro,
hay que bajar y subir al río Pinturas, si bien el camino es nuevo y bueno, las
pendientes son terribles, con un auto cargado es muy difícil poder subir,
nosotros lo hicimos en segunda y sin acelerar demasiado porque las ruedas
empiezan a patinar sobre los pozos que hacen los autos que patinan,
aparentemente las pendientes son más pronunciadas a la vuelta por lo que
decidimos volver por la tercera opción que son los 45 km hasta Bajo Caracoles, si bien el
ripio no es bueno por lo menos es plano.
| Rio Pinturas |
Cuando se va llegando a la Cueva de Las Manos
se empiezan a ver los paredones del rio Pinturas, son formaciones rocosas
producto de una falla geológica que datan de 1.600.000 años de cuando se separaron
los continentes, aunque no estuvieran las cuevas de por si el lugar es digno de
conocer.
Una vez llegado a lugar una guía
profesional nos llevó a una caminata por
un sendero de 600 metros a lo largo de las rocas pintadas sobre el paredón, el
costo no es excesivo y es la única manera de acceder al lugar.
Sobre los paredones que deben tener unos 100
metros de altura y en ambas márgenes de río hay cuevas y refugios que están
pintados con manos en negativo, la
técnica que usaban era llenar un hueso de ave hueco con pintura y soplaban
sobre la mano, así quedaba plasmada la forma como un aerógrafo primitivo, la pintura era una
mezcla de polvos minerales como óxido de hierro con algún elemento grasoso
diluido con orín y sangre, ya en épocas
más recientes usaban yeso cocido como fijador.
| Cueva de las manos |
Los pueblos originarios son conocidos como
pre-tehuelches pero no se conoce su
nombre primitivo; con el método de carbono 14 se determinó que las primeras
pinturas datan de 9000 años atrás y las últimas de 1000 años atrás por lo que
habitaron el lugar por 8000 años. Hay tres etapas en su arte, la primera son
solamente manos pintadas, luego en la segunda comienzan con escenas de caza de
guanaco que era su sustento principal y terminan con la tercera etapa que
empiezan con círculos concéntricos, líneas de puntos y líneas quebradas
imitando las montañas. Los círculos concéntricos y las líneas de puntos ya los
hemos visto en el norte en otras culturas, si bien no se ha podido determinar
su significado yo me pregunto: los círculos concéntricos no serán ovnis y la
línea de punto sus trayectorias? Puede parecer delirante pero no hay que
descartar la posibilidad.
Alguien del grupo se asombró por su
inteligencia pero no se puso a pensar que en 8000 años no han evolucionado un
“carajo”, solamente mejoraron un poco la técnica de sus pinturas, así que
seguramente fueron muy primitivos, sino compárenla con las civilizaciones
contemporáneas como la Fenicia o la egipcia.
Si bien ya había gente de la estancia que
había visto las pinturas, el lugar fue dado a conocer a la comunidad científica
por un padre salesiano en el año 1930. En el año1974 llegaron los primeros
arqueólogos a estudiar el lugar, hoy es un lugar protegido por la Unesco y
declarado Patrimonio de la Humanidad.
Esa noche dormimos en Coronel Gregores que
cuenta con 8000 habitantes, como todos
los pueblos patagónicos son muy prolijos y tienen todos los servicios de una
comunidad moderna.
Al día siguiente nos esperaban 100 kilómetros
de ripio con no muy buenas referencias,
y precisamente la mala fama se cumplió. En la parte que corresponde al trazado de la antigua ruta 40 el camino no es malo pero donde se está
construyendo la ruta pavimentada y hay que transitar por desvíos el camino se
convierte en una tortura, aunque no tan malo como los 43 km después de Rio
Mayo. En algún momento bordeamos el inmenso Lago Cardiel, allí la ruta era
pasable pero en determinado momento se convirtió en una especie de greda floja
y la camioneta se clavó en un pozo de tal manera que se paró el motor, por
suerte arrancó y no se rompió nada pero unos 100 metros más allá un auto parado
no tuvo tanta suerte, en el mismo salto rompió la manguera de nafta, paramos y
con un pedazo de manguera de riego que tengo para llenar los tanques de agua pudo
solucionarlo y seguir viaje. Como las distancias son tan largas y no hay nada
en el medio siempre conviene preguntar a los autos parados si pueden seguir,
algún día puede sucedernos a nosotros y vamos a agradecer toda la ayuda
posible.
Entramos nuevamente al pavimento y dejamos la
ruta 40 para tomar la ruta provincial 23
pavimentada que nos llevó a El Chaltén, hermoso pueblito de montaña totalmente turístico al pié del cerro Fizt
Roy. Antes de llegar a la población el camino que va bordeando el lago Viedma nos
va regalando un paisaje distinto a la fisonomía de la estepa patagónica, el
verde se hace notar y van apareciendo los cerros de la zona que son realmente
impresionantes y en el medio de ellos el enorme Glaciar Viedma.
| Vista del Chalten y el Río Las vueltas |
Ya instalados en el camping del pueblo
comenzamos a recorrerlo asombrados por la cantidad de montañistas extranjeros
que lo visitan. Enseguida hicimos nuestro primer tracking hasta el Mirador de
los Cóndores, aves no vimos, pero el paisaje desde la cumbre vale el esfuerzo
de subir la montaña, su sendero que nace al costado del edificio de informes de
Parques Nacionales no es dificultoso y tomando el tiempo necesario la mayoría
puede hacerlo. El Chaltén es la capital nacional de tracking y tiene variadas
sendas de montaña de diferentes dificultades que hacen las delicias de los
cultores de ese deporte, nosotros modestamente hicimos dos de las más sencillas
pero nos sentimos igual de contentos de haberlas podido recorrer a pesar de la
trepada.
Al día siguiente seguimos por la ruta 23 ahora
de un buen ripio que nos llevó hasta el lago del Desierto. Esta zona estuvo en
conflicto limítrofe hasta no hace mucho tiempo, en el trayecto hay un lugar
histórico donde en el año 1965 hubo una escaramuza entre carabineros chilenos
que habían penetrado a nuestro territorio y los custodios de las fronteras, la
gendarmería Argentina. En ese enfrentamiento muere el sargento Correa uno de
los tantos gendarmes que viven en lugares inhóspitos y solitarios llevando una
vida sacrificada, los mismos que Eve de Bonafini, personaje nefasto y
sospechosa en un claro caso de corrupción que insultó públicamente cuando sus integrantes ejercieron
sus derechos de protesta por un sueldo digno.
| Fizt Roy |
Siguiendo viaje por el rio de Las Vueltas
pasamos por un par de lagunas mientras íbamos rodeando el imponente Fizt Roy,
esta montaña por sus paredes casi verticales es un desafío para los montañistas
de todo el mundo y desde mediados de febrero hasta fin de marzo en El Chaltén
se escuchan los más variados idiomas y todo el mundo anda con mochilas y
bastones llenando las calles de la población con un pintoresco colorido.
| Glaciar Huemul y laguna color turquesa |
Recorriendo los 37 km de un buen ripio
llegamos al Lago del Desierto, último punto de la ruta provincial 23, este
camino se denomina de penetración y fue construido con el objetivo de reafirmar
nuestra soberanía en ese lugar, por suerte también se pudo aprovechar para
turismo. Desde el pequeño puerto se puede salir con un embarcación que recorre el lago y desde el
estacionamiento parte una senda que llega hasta una laguna de un color turquesa
increíble que está al pié del glaciar Huemul. El lugar es realmente muy bello, la
senda es de dificultad media, hay lugares que tienen sogas atadas a los árboles
que ayudan a subir pero no presenta peligro si se va con cuidado, el trayecto
es de 2 km.
Habíamos sacado cálculos de gastos y la
excursión al Glaciar Viedma parecía que nos afectaría el presupuesto, así que
esa mañana ya estábamos dispuestos a salir para El Calafate sin hacerla, mientras desayunábamos
escuchamos un programa sobre el mencionado glaciar y ya arriba del motorhome me
acordé de la tarjeta de crédito la cual somos bastante cautos en usar, más que
cautos parece que en el lugar que guardamos la tarjeta debe haber un alacrán
sumamente venenoso, pero bueno nosotros somos así. Como hay que hacerle caso a
las señales que no sé quién nos manda, paré en la agencia que venden los pasajes,
para nuestra sorpresa los felices jubilados tienen descuento del 50% así que
pagué en efectivo y me salvé de la picadura del alacrán. La excursión estaba a
punto de salir con un micro pero como nosotros estábamos en nuestro vehículo
fuimos hasta el puerto de embarque, subimos al cómodo catamarán que nos llevó
navegando por el lago Viedma hasta el Glaciar del mismo nombre, emocionados
porque era nuestro primer glaciar.
En el trayecto pudimos observar gran
cantidad de témpanos, algunos enormes, la embarcación se arrima bastante a la
pared de hielo pero no demasiado como para arriesgar la vida de los pasajeros,
quedamos fascinados y con bastante frío, como el día era cálido y en el apuro por salir llevé poco
abrigo cerca del hielo la baja temperatura se hizo sentir, un consejo: cuando
haga estos paseos no dejen de llevar abrigos de invierno aunque empiecen la
navegación con calor. Ya de vuelta tuvimos una amena charla con Mirna, una
amiga de Bariloche que trabaja como fotógrafa en el barco.
| Glaciar Viedma |
Dejamos el Chaltén y comenzamos a viajar rumbo
al Calafate por la ruta 23 siempre al
lado del lago Viedma hasta la ruta 40 que sigue bordeando el espejo de agua hasta
donde nace el río La Leona, desembocadura del lago. Desde allí se sigue al
costado del curso de agua hasta que desemboca en el lago Argentino, bordeando
el mismo llegamos al nacimiento del río Santa Cruz que desemboca en el Océano
Atlántico, seguimos a la par del lago hasta llegar a El Calafate, pintoresca
localidad bastante grande y eminentemente turística con un importante
movimiento comercial.
Cuando llegamos había empezado la segunda
fiesta del lago con motivo de los 130 años del bautizo del lago Argentino el
más grande del país aunque no el espejo
de agua más grande ya que el mismo es el lago Buenos Aires que como
dijimos antes cambia de nombre sobre territorio chileno. Aunque repetitivo la fiesta merece un
comentario negativo por su opulencia en momentos que la economía del país esta
en estrepitosa caída, claro es el pueblo de la presidente, así que ejerciendo
su poder en forma caprichosa le tiró toda el dinero que quiso, artistas de
primer nivel, fuegos artificiales, un escenario gigantesco, representaciones de Anses, Afip, Pami, Ministerio
de bienestar social y varias reparticiones más recorren el lugar con nuevas
camionetas pintadas según a lo que pertenecen, cantidad de gente viaja en ellas
seguramente de la Cámpora, cobrando un sueldo que no debe ser poco. Todo esto acompañado con un hospital ambulante con
gigantescos camiones y vehículos oficiales de todo tipo, como dato, tenemos más
vehículos oficiales de los que tiene Estados Unidos y después le echamos la
culpa a los “yankis de nuestros “padeceres,”
es más fácil así. Aparte no quiero ni pensar que la fiesta debe
costar 3 veces más del gasto que ocasiona y las otras dos terceras partes la roban
los políticos, funcionarios públicos, acomodados etc, etc., siempre sospechando
que me quedo corto. Pero basta, estoy de vacaciones y aunque me duela no puedo
hacer nada, 2000 años después el pan y circo del imperio romano sigue dando
resultado y la ignorancia de los argentino junto con la foto de Perón o Evita gana por mayoría.
| Glaciar Perito Moreno |
Por suerte y por ahora aún tenemos la
naturaleza, la primera excursión la hicimos al Glaciar Perito Moreno, no me
quedo corto si digo que junto con las Cataratas del Iguazú son los dos mejores
lugares de la Argentina y eso que hay miles de lugares excelentes. El glaciar
tiene dos frentes y en el medio está la parte que avanza y ocasionalmente se
une a la costa, cierra el paso del brazo
Rico el cual aumenta de nivel 6 metros
hasta que en el verano la presión del agua empieza a pasar por debajo
del hielo y así forma un inmenso puente que en algunas horas se rompe cayendo a
la corriente de agua, un espectáculo natural único en el mundo.
Al Glaciar se llega por una excelente ruta pavimentada
que desde El Calafate cubre un trayecto de 80 kilómetros, desde la entrada al
parque nacional el camino es muy sinuoso y llega primero a un mirador muy bien
instalado desde donde se puede ver toda la inmensidad del rio de hielo. El puerto donde embarcamos en un catamarán
realiza una navegación de aproximadamente 1 hora, esta embarcación se arrima
hasta unos 100 metros del frente del glaciar del lado del brazo Rico, allí se
detiene unos cuantos minutos para que los turistas puedan admirar y sacar fotos
de la pared de hielo de 60 metros de altura. En forma ocasional alguna parte de
la pared comienza a producir ruidos de rajaduras y se desprenden algunos
pedazos de hielo de menor tamaño hasta que en determinado momento cae un
inmenso bloque de hielo produciendo un estruendoso ruido y un gran oleaje que
produce un gran espectáculo.
| Vista Glaciar Perito Moreno |
| Pasarelas |
Después de la navegación seguimos hasta las
pasarelas, muy seguras y perfectamente organizadas, caminando por ellas se va
recorriendo todo el frente norte hasta llegar a la angostura que se cierra,
allí uno se arrima a la distancia más corta que en forma segura se puede apreciar
de cerca el paredón de hielo, los ruidos de rajaduras son casi permanente y hay
que estar atento mirando el lugar donde se producen porque siempre terminan en
la caída de algún gran bloque. Después de ver unos cuantos derrumbes y ya
cuando nos íbamos, tuvimos la oportunidad de ver el mayor que pudimos apreciar
ese día, por la altura del glaciar calculamos que el bloque caído correspondió al tamaño de un edificio de 20
pisos, el ruido y el oleaje son espectaculares.
| Témpanos |
Después de caminar aproximadamente 4 horas subiendo
y bajando escalones por todas las opciones de las pasarelas y de haber
contemplado el glaciar desde todos los miradores emprendimos el regreso hacia
la ciudad totalmente extasiados por el espectáculo natural que habíamos visto. Para los que se
encuentran impedidos o tienen poca movilidad, se puede acceder al primer
mirador y al segundo por un ascensor y una rampa que baja desde el
estacionamiento inferior desde donde se aprecia mejor el paredón.
Al día siguiente habíamos contratado una
excursión naviera que desde el puerto Punta Banderas a 28 kilómetros de la
ciudad nos llevaría al glaciar Upsala y al Spegazzini, dos brazos del lago
Argentino que desembocan en el brazo Norte. El glaciar Upsala es uno de los más
grandes del parque pero en 8 años se retiró 3 kilómetros, los restos de los
grandes pedazos de hielo caídos bloquean el brazo Upsala, por lo que hace muy
peligrosa su navegación, como consecuencia las embarcaciones no se pueden
arrimar al frente del glaciar y solo se puede mirar de lejos.
En un determinado momento la embarcación
detuvo su marcha estaba rodeada de enormes témpanos, luego los marineros y el
fotógrafo empezaron a trabajar con largas pértigas en la proa del catamarán, el
Titanic apareció instantáneamente en mi memoria, por suerte cuando nos
arrimamos a ver lo que pasaba solamente estaban levantando algunos pedazos de
hielo que más tarde utilizarían para servir whisky con hielo milenario.
| Glaciar Upsala |
Navegando hacia el sur por el brazo Spegazzini
pudimos apreciar 2 glaciares, El Seco y
El Peineta, ambos se han retirado por lo
que no llegan al lago, inmensos curso de agua que forman innumerables cascadas
brotan de ellos. El glaciar Perito Moreno se mantiene estable, los demás
glaciares están en retirada. En un corto tiempo más de navegación empezamos a ver el frente de hielo del glaciar
Spegazzini, este es el más alto del parque y cuenta con un paredón de 130
metros de altura, navegamos entre los témpanos. La embarcación se aproximó a unos 200 metros
de la pared, allí pudimos apreciar toda su magnificencia, la altura de la pared
de hielo es sobrecogedora. Con la embarcación parada empezamos a sentir los
característicos ruidos de rajaduras y caídas de pequeños bloques en dos
lugares, en el más cercano se empezó a formar un arco sobre el agua hasta que
en determinado momento se desplomo, todos los turistas si excepción producen
variados sonidos de asombro. Ya cuando nos íbamos escuchamos más ruidos y de
pronto vimos caer dos torres enormes del tamaño de un edificio de por lo menos
30 pisos, el desprendimiento más grande que por suerte nos tocó ver, el oleaje
que produjo parecía un tsunami y movió bastante la embarcación cuando sus ondas
llegaron hasta ella.
| Glaciar Spegazzini |
Volvimos al puerto Punta Bandera después de 2
horas de navegación y tomando sol en la cubierta sentados en el suelo junto a
un montón de extranjeros, de allí a El
Calafate en nuestro motor-home para descansar y quedarnos un día más, lavar
ropa, escribir, tomar un cafecito en un lindo lugar y prepararnos para la última etapa del viaje a
Ushuaia, nuestra meta más lejana.
Después del día de descanso, las nubes y el
viento se intensificaron y ya camino a Rio Turbio en las extensas e
interminables planicies que forman las mesetas, el viejo Eolo movía la camioneta hacia todos lados; es conveniente bajar la velocidad porque
cuando se cruza un camión el vacío que produce te corre ½ metro de tu
trayectoria. Así llegamos a Esperanza un
cruce de rutas con una estación de servicio, algunas reparticiones públicas,
una escuela y una veintena de casas conforman la población, lo llamativo un tráiler
chico de la Rioja vendiendo quesos, salames y fiambres de colonia Caroya.
La próxima población Río Turbio, ya en la entrada aparece una inmensa
usina que consumirá 1.200.000 toneladas
de carbón y en 1 o 2 años estará terminado y se conectará a la red
nacional. Esas son la cosas buenas que
hacen los gobiernos y es a lo que deberían dedicarse porque se traduce en
puestos de trabajo productivo y no beneficios sociales que no llevan a ningún
lado. A continuación de la entrada a la población empiezan a aparecer las bocas
de entrada a las minas de carbón: la 2, 3, 4, 5 y 6 y al final aparece la
gigantesca planta de tratamiento donde se procesa el mineral extraído para
separarlo de la piedra y así purificarlo. El carbón extraído en la cuenca
carbonífera de la zona es de muy buena
calidad, en la escala que mide las calorías y dureza es la penúltima después de
eso viene la antracita que es el carbón de mayor calidad y posteriormente viene
la escala de calidad de los diamantes, si ¡¡¡ aunque les parezca mentira el
diamante es carbón en su estado más
puro.
| Boca de entrada Mina 1 |
En la cuenca hay dos mantos con un espesor
promedio de 6 metros, el A en la zona de Estancia La Laurita tiene 33 kilómetros de largo por 2 kilómetros
de ancho y el Dorotea es de 47
kilómetros de largo por 4 kilómetros de ancho. Al ritmo actual de importación y
lo que consumirá la usina alcanza para 600 años de producción. Todos estos
datos lo obtuvimos de un guía en el museo del minero que funciona en la escuela
de minería, dicho museo está muy bien presentado en túneles de distintos tipos
en donde los alumnos de la escuela de minería se capacitan durante 2 meses
antes de comenzar a trabajar en las minas. El proceso de extracción empieza con
la abertura de una galería en descenso en la que van sacando el material
estéril (piedra). El proceso de construcción de las galerías empieza con
voladuras en el fondo de la misma, luego se extrae el material suelto y
posteriormente se colocan cada 2 metros arcos de metal, los huecos entre los
mismos se rellena con tablones de madera de 2 pulgadas. Al llegar al manto de
carbón empiezan a trabajar las rozadoras, enormes maquinas que van carcomiendo
la pared del manto con un gran trépano con puntas de acero, el frente en el que
van trabajando estas máquinas es de 600 metros, atrás de ellas vienen unos
techos hidráulicos de acero muy grueso que van avanzado protegiendo a los
mineros, detrás de esta protección el vacío que va quedando se va derrumbando. Cabe aclarar que la galería
principal está de costado en forma perpendicular al frente de extracción y es
por ahí donde el material extraído se
saca con cintas trasportadoras, pala mecánicas y camiones.
El mineral procesado se carga en vagonetas de un ramal de ferrocarril
que llega hasta Rio Gallegos, en ese puerto se embarca hacia Buenos Aires para
distintos usos o bien se exporta a
distintos países. Como dato interesante actualmente para llegar al fondo de la
mina hay que recorrer 6 kilómetros.
| Museo Minero |
La
población de Rio Turbio es un lugar evidentemente de trabajo, no es
turística, es desprolija como toda ciudad minera pero es interesante visitar. Es muy distinto a lo que conocemos la mayoría
de nosotros, sobre todo la forma de vida
de sus habitantes que viven pendiente de lo que pasa en las profundidades, es
un trabajo sumamente peligros, recordemos que en el 2007 hubo un accidente que
le costó la vida a 14 mineros. Una de las cosas que para la gente del lugar es
normal es sentir a la mañana las explosiones que provienen de las entrañas de
la tierra, así que una vez que nos empapamos del tema ya no quedaba nada por ver. Salimos hacia Puerto Natales ciudad de Chile
que está a solo 15 kilómetros. Antes de ingresar a la aduana Argentina
almorzamos con el objetivo de terminar la comida que no se puede pasar por la frontera,
estacionamos en un lugar muy lindo donde se encuentra la Mina 1 que corresponde
a la primera explotación de la zona que data de principios de siglo, actualmente cerrada y conservada como sitio
histórico, antes de eso no había absolutamente nada por lo que la ciudad nació
y vive exclusivamente para la mina.
Para nosotros los pasos por la frontera
generalmente son muy divertidos, siempre estamos haciendo alguna “cagada”, en esta ocasión en la aduana Argentina pasamos
por migración y no por el sector de la AFIP así que cuando llegamos a la de
Chile nos faltaba el papel de salida del vehículo, vuelta a la aduana Argentina
y vuelta a la Chilena, en total el trámite que lleva unos pocos minutos nos
llevó 1 hora pero con mucho humor. Entre las anécdotas de aduana, me acuerdo de
la de España que cuando entramos a ese país pasamos por migración y luego
salimos por el lugar que salen los empleados, eso nos enteramos después que
estábamos afuera, nadie nos controló el equipaje ni nunca se enteraron que
salimos, tampoco tuvimos ningún tipo de problemas, en realidad las fronteras
son un trámite, la pura verdad es que son incontrolables.
Ya cuando salimos de Rio Turbio el paisaje
empieza a cambiar, más húmedo, más vegetación y más montañoso. En el trayecto
nos encontramos con un gran arreo de ganado vacuno que ocupaba toda la ruta,
hubo que pasar muy despacio entre los animales que nos miraban con no mucha simpatía,
nos resultó muy interesante ver como trabajaban los arrieros y sobre todo los
perros pastores.
| Puerto Natale (Chile) |
Llegamos a Puerto Natales, una típica ciudad
de puerto de mar chilena, muy prolija,
sus casas de chapa pintadas de variados colores forman una pintoresca
población. Como en casi todo Chile las casas no son construcciones importantes,
generalmente son viviendas muy sencillas, pero eso sí, los automóviles de sus dueños son
espectaculares, para el chileno igual que para el mexicano, el auto es un símbolo
de status, son costumbres distintas que hay que respetar. Recorrimos el centro
recabamos informes en su oficina de turismo y dormimos en su coqueta costanera
con vista al mar mientras elegantes cisnes de cuello negro se alimentaban muy
cerca de la costa.
Al día siguiente seguimos el consejo del
empleado de turismo y fuimos a la cueva del Milodón, animal extinguido que
habitó la Patagonia hace 15.000 años hasta que se extinguió hace
aproximadamente 10.000 años. El enorme
animal era muy parecido a un perezoso actual pero de un tamaño que supera los
tres metros, junto con el cohabitaron caballos parecidos a los actuales pero de
patas más cortas y cuello ancho, también hubo camélidos iguales a los guanacos
pero también de mayor tamaño y dos enormes felinos como fueron el tigre dientes
de sable y la pantera patagónica.
En realidad fuimos a la cueva sin mayores expectativas,
pero cuando llegamos no lo podíamos creer, la enorme cavidad mide 80 metros de
ancho, 30 metros de altura y 200 metros de profundidad, absolutamente
increíble, ella fue refugio de animales y luego de hombres.
| Cueva del Milodon |
| Milodon |
El hombre hace su aparición en las cuevas hace
11.000 años, fueron los Anhonik o
Tehuelches, recordemos que esta tribu vino de Asia cruzando hace 16.000 años
desde el estrecho de Bering, por ese entonces tierra firme. A medida que
avanza la glaciación van bajando a lo largo de la cordillera siguiendo y
cazando los grandes animales de esa época, estos animales desaparecen por
cataclismos y caza excesiva. El guanaco actual que sobrevivió pasó a ser su
medio de subsistencia.
Como reflexión y en forma de defensa porque
últimamente a los descendientes de los europeos nos vienen atacando
sistemáticamente y realmente me tienen cansado, estos pueblos originarios como
se llaman ahora, en 16.000 años no evolucionaron un “carajo”, así que cuando
miran televisión, se sientan frente a una computadora, cocinan con microondas,
cagan en un inodoro, viven en viviendas cómodas y se suben a modernos
automóviles se lo deben a Cristóbal Colón que hace apenas un poco más de 500
años les empezó a traer el progreso, sino todavía estarían viviendo bajo los
cueros de una toldería o como los Incas Aztecas y Mayas sacrificando a su
propia gente como homenaje a dioses inexistentes, que me perdonen la mayoría que
aceptó la integración pero esta es la pura realidad.
Dejo la reflexión a un lado y seguimos
disfrutando el paseo. En el lugar hay 7 kilómetros de sendas que las recorrimos
a todas.
La Cueva del Medio (comparada
con la grande bastante más chica) , el Túnel, la Silla del Diablo y la Cueva
Chica, todas formaciones rocosas de la misma época. La cueva chica por los
restos obtenidos se determinó que fue refugio de la Pantera Patagónica,
extinguida en la misma época que los demás animales. Como dato curioso en esa
época existió el caballo igual que en Europa y Asia, pero como era el animal
más sociable y fácil de cazar se los
comieron y de no ser por los conquistadores que los trajeron de Europa nunca
hubieran conocido al animal.
| Cueva del Medio |
Dejamos Puerto Natales y seguimos viaje hacia
el extremo sur de la tierra firme del continente, Punta Arenas. En el trayecto
nos tocó el viento más fuerte que tuvimos hasta ahora, fue muy difícil mantener
el motor-home en el camino, para que se den una idea en Rio Grande se levantó
tal polvareda de la Laguna Seca que tuvieron que suspender los vuelos y cerrar
la ruta por falta de visibilidad.
A pesar del viento llegamos a Punta Arenas
temprano, empezamos a sorprendernos con un cono urbano sumamente industrial y
muy extenso, 7 km antes se comienzan a ver galpones de importantes industrias.
La ruta transita en forma paralela al estrecho de Magallanes, causa cierta
emoción pensar que se está en el extremo sur del continente. Así llegamos a una
hermosa y prolija costanera y estacionamos a lado del mar para almorzar.
Enfrente y al otro lado de la calle de 4 carriles, había unos galpones del
puerto pintados con cuadros representando distintas escenas de la vida real en
tamaño natural, las sombras están tan bien logradas que dudamos un rato y no
podíamos determinar si eran pinturas o relieves, como había gente sacándose
fotos también hicimos lo mismo, como
resultado obtuvimos una imagen casi real y nosotros integrados al cuadro.
| Ciudad Punta Arena (Chile) |
Luego de almorzar con vista al estrecho y
dormir una corta siesta empezamos a recorrer la muy prolija ciudad, su
fisonomía y sus construcciones nos hicieron recordar a ciudades europeas. Las
avenidas con canteros centrales asombran por el buen gusto con que están
diseñadas, todo esto considerando que esta parte de Chile debido a la geografía
del sur de ese país ni siquiera tiene una ruta que los una al centro del largo
país, toda su conexión es aérea o marítima, lo poco que llega por tierra viene
con camiones que viajan por rutas Argentinas, creo que todo pasa por políticas
y gobiernos adecuados, cosa que nosotros no tenemos desde hace muchas décadas.
Como turísticamente no hay demasiado que ver
al día siguiente emprendimos nuestra penúltima etapa hacia Ushuaia, transitamos
una excelente ruta chilena hasta el punto más angosto del Estrecho de
Magallanes, Punta Delgada. Su servicio de balsa implica la única manera de
cruzar hacia la Tierra del Fuego, la balsa cuesta 13.500 pesos chilenos, con el
cambio de ese momento a nosotros nos salió 290 pesos argentinos y después de una corta espera en 30 minutos te
deja del otro lado.
Seguimos por otra buena ruta pavimentada hasta
Cerro Sombrero. Desde allí hasta la frontera hay dos maneras de ir, por Onaisín
que es la ruta internacional o por la zona petrolera. Siempre conviene ir por Onaisín porque hay
una parte que está asfaltada pero cuando llueve los desvíos que hicieron donde
todavía están construyendo la ruta son
de tierra que se convierte en barro, por lo cual es muy difícil subir las
cuestas. Seguimos el consejo de un
camionero y fuimos por la zona petrolera, 107 km de un ripio que tenía muy mala
fama, salvo algunos tramos con pozos causados por la reciente lluvia, no es
para tanto, a una velocidad moderada se puede transitar perfectamente.
| Ciudad Río Grande |
Pasamos la frontera y por una buena ruta Argentina
llegamos a la ciudad de Rio Grande, enorme población que producto de las
ventajas impositivas se convirtió en un importante centro industrial. La ciudad
está al lado del océano Atlántico, no tiene playas, el mar está muy lejos de la
costa separado por un bajío pantanoso que solamente se llena de agua con la
marea alta. Dormimos en una enorme estación de servicio y allí nos dimos el
gusto de desayunar con medias-lunas en el servicompras. Estábamos extrañando nuestro típico desayuno
porque en Chile es distinto, no quiere decir que no haya nada rico, hay cosas
muy buenas y hasta mejores pero no son
nuestras costumbres.
Bien desayunados emprendimos nuestra última
etapa hacia los confines de la tierra y nuestra meta más lejana: Ushuaia. Dejamos
el océano Atlántico y nos internamos en las montañas, el paisaje se fue
tachonando de zonas de bosque alternados con la estepa. Ya llegando a Tolhuin
el bosque cubría toda la superficie, la mayoría son Lengas, es el árbol más predominante en la zona.
Tolhuín es una pequeña población turística a
orillas de la punta este del Lago Fagnano. Como era la hora de almorzar
entramos al pueblo siguiendo unos carteles que decía “Panadería Parador La
Unión”, curiosos como somos quisimos ver
que era y no fue en vano, nos encontramos con una enorme panadería muy famosa
llena de gente. Aparte de lo tradicional
del negocio había emparedados de diversos tipos de fiambres, riquísimas
empanadas, bebidas, café, y varias cosas más a muy buen precio y de excelente
calidad, uno pedía en el mostrador y
después se podía comer en las mesitas dispuestas a tal efecto, como nos
gusta el turismo gastronómico lo agendamos para la vuelta y para recomendar. Las
innumerables fotos de personajes famosos al lado del dueño que cubren las
paredes del local, atestiguan la fama
del lugar.
| Lago Escondido |
Muy bien comidos seguimos viaje costeando la
ribera sur del Lago Fagnano, en el trayecto nos encontramos con el lago Escondido, en determinado lugar dejamos los espejos de agua y
nos adentramos a las montañas que se fueron haciendo cada vez más altas y el
valle por donde viboreaba el camino cada vez más angosto. Pasamos el paso Garibaldi y empezamos a bajar hasta Rancho
Hambre, en ese lugar y en una gran nevada los pobladores murieron de hambre al
quedar totalmente aislados. A los pocos kilómetros apareció la vista de nuestra
meta, el “Fin del Mundo” Ushuaia, una ciudad que no era exactamente lo que
esperábamos, como toda población de crecimiento rápido un poco desprolija pero
no deja de tener su encanto. Buscamos el único camping organizado que hay: “La
pista del andino” y nos establecimos entre abundantes Lupinus, una flor que
hace una vara de distintos colores y que necesita de mucha humedad y frio, en
estos parajes el clima es ideal para ella. El camping no es de los mejores pero
no es malo y su gente muy amable, el hermoso lugar donde está enclavado
compensa sus faltas.
| Vista de la ciudad de Ushuaia |
Como es nuestra costumbre nuestra primera
acción en el lugar fue informarnos en la dirección de turismo, una vez
realizado eso decidimos las principales excursiones que íbamos a realizar. Dimos
un paseo por el centro de la ciudad constatando
que los precios en general son caros, queda fuera de esto el supermercado La
Anónima que tiene precios estables en todo el sur. Este importante negocio
funciona en un centro de compras ubicado en la entrada de la ciudad que vale la
pena visitar porque se convierte en un refugio entretenido para la población,
sobre todo los días feos que en estas
latitudes son bastante abundantes, según nos dijeron no es tanto la nieve, sino
la escarcha que no se derrite en casi todo el invierno, temperaturas de menos
18 grados convierten sus calles en pistas de patinaje, prueba de ello es la
cantidad de talleres de chapa y pintura que vimos por sus calles.
| Ushuaia- Puerto |
| Ushuaia- Paseo costanera |
Entre la variadas excursiones náuticas que se
realizan decidimos hacer la más completa que te lleva hasta la estancia
Harbertón pasando por la Colonia de pingüinos, el Faro, la Isla de los lobos y
la Isla de los pájaros, esta navegación es sobre la bahía de Ushuaia y sobre el
Canal de Beagle.
El cómodo catamarán que tomamos en el puerto primero nos llevó
hasta la Isla de los pájaros un promontorio de piedra donde viven los Cormoranes
Imperiales, estas aves en tierra son muy parecidas a los pingüinos, caminan de
la misma forma pero con la diferencia que sus alas están desarrolladas para
volar, en cambio en los pingüinos la evolución convirtió estas extremidades en
aletas para nadar.
La próxima visita fue la isla de Los Lobos donde dos
especies comparten el hábitat, en una punta están los lobitos de dos pelos y en
la otra los lobos marinos, ambas especies forman grupos familiares compuestos
por un macho y varias hembras (son un poco más chicas), generalmente se los ve
peleando, el macho tiene que cuidar su harem de los jóvenes que se las quieren arrebatar, como en todas las especies
los machos siempre atrás de las hembras, no podemos vivir sin ellas, será una
desgracia o una bendición? jamás lo podremos saber.
En la entrada de la Bahía
pudimos ver el faro que marca la navegación de los barcos, un faro automático
de 11 metros, no es precisamente el faro
del fin del mundo que se ubica en la punta de la Isla de los Estados. Una hora
y media más de navegación y llegamos a la colonia de Pingüinos.
| Islas de lobos marinos y cormoranes |
| Faro |
Antes
navegábamos por el Canal de Beagle a la vista de las islas que estuvieron en
conflicto con Chile, realmente haber llegado al borde de la guerra entre dos
países hermanos que compartimos muchas costumbres e historia por esos pedazos
de tierra inhóspitos y con un clima tan extremo me parece una idiotez, las
tierras deberían ser de quiénes las habitan y como en este caso de quiénes las
sufren, ellos son los únicos que pueden decidir a qué país pertenecer y no los
gobernantes de turno que usan estos conflictos para banderías políticas
sentados en un escritorio sin tener la menor idea de lo que cuesta vivir en
esos lugares, siempre apoyados por idiotas que viviendo en lugares extremadamente
distantes de esas latitudes se dejan llevar por falsos patriotismos. Esa bronca
mezclada con tristeza la experimentamos en Ushuaia recorriendo la Plaza de los
Caídos por la guerra de Malvinas, donde están los nombres de todos los jóvenes
soldados casi nenes, que sin quererla ni beberla fueron abatidos por culpa de la
estupidez de un Jefe Militar borracho que usó el conflicto tratando de salir
honorablemente de un sistema de gobierno en franca caída, no notan algún
parecido con la actualidad? “La locura es pensar que haciendo lo mismo se
pueden obtener otros resultados” ALBERT EINSTEIN.
Que difícil resulta para el que quiere “ver”,
recorrer el país sin encontrar las consecuencias de las cagadas de nuestros gobernantes.
Mientras recorríamos el canal pudimos observar
la población chilena de puerto Williams que cuenta con 1200 habitantes y
algunos asentamientos de pescadores en ambas márgenes, también observamos
algunos naufragios de barcos que navegaron estas peligrosas aguas, entre ellos
una embarcación italiana con inmigrantes que se salvaron llegando en botes
salvavidas hasta la ciudad de Ushuaia. La única víctima fue su capitán que como
se acostumbraba en aquellas lejanas épocas se hundió con su embarcación,
parecido al capitán Francesco Schettino
del moderno crucero Costa Concordia que se “rajó con la mina” antes que todos
los pasajeros.
En la colonia de pingüinos pudimos observar
tres clases de estos simpáticos animalitos, los magallánicos que son los que
anidan en Punta Tombo y luego emigran a las costas de Brasil, los Papua que
viven todo el año allí y dos pingüinos Rey
que ocasionalmente se ven en la zona, se supone que estaban perdidos.
En uno de los galpones que visitamos pudimos
observar un Jeep Willis de la segunda guerra, con ese vehículo el actual dueño
hizo el trayecto entre la estancia y la ruta. Recorrió tres kilómetros y medio
a campo traviesa entre montañas y espesos bosques abriendo una huella que después
sirvió de conexión terrestre. Demoró 9 horas pero sirvió para que más adelante
durante el conflicto de Chile el ejército por motivos estratégicos mejorara el
camino sobre el mismo trazado y actualmente es transitado por ómnibus de
excursión y de esa manera volvimos nosotros
ya que la vuelta era terrestre. Llegando a la ruta 3 pasamos por Rancho
Hambre, en ese asentamiento de algunas casas dispersas en la gran nevada de
1995 murieron de hambre sus habitantes al quedar aislados, eso marca la
rigurosidad del clima.
| Isla de los pingüinos |
| Estancia Harberton |
Recorrimos unas pocas millas náuticas más y
llegamos a la estancia Harberton, su casa principal es la primera que se
construyó en la isla de Tierra del Fuego, su dueño de 80 años es el hijo de
Thomas Bridge el valiente colonizador que se animó a llegar a estas lejanas
tierras. Anteriormente hubo unas misiones
anglicanas pero fracasaron, en la última fueron ultimados por los indios
mientras celebraban la misa. Esta estancia de 30.000 hectáreas fue cedida por
el gobierno nacional en la época de Roca.
La casa está en perfectas
condiciones, fue traída de Inglaterra en pedazos y luego armada aquí. Como es
costumbre en estos extremos del continente sus paredes y techos son de chapa
pintada de brillantes colores, el reto de las instalaciones fue construido con
materiales de la zona.
Su principal explotación siempre fueron las ovejas pero
en el año 1995 como consecuencia de las grandes nevadas se murieron casi todos
los animales, a partir de allí su actual dueño convierte la estancia en museo histórico pudiendo ser visitado por
turistas de todo el mundo y nunca volvió
a tener ovejas, ni siquiera para consumo propio, pienso que debe haber sido muy
triste haber perdido todo el rebaño.
| Casa original de la familia Bridge |
Una bióloga inglesa vino a estudiar la
vegetación de la zona conoció a su actual dueño Tomi Bridge nieto de Tomas Bridge, se enamoran y se casan.
Recorriendo las costa del lugar empezó a
encontrar gran cantidad de cadáveres y esqueletos de la más variadas
especies de cetáceos de todo el mundo, esto es debido a que por
allí pasa la corriente de la Antártida que corre de oeste a este, arrastra los
animales muertos y como la isla es lo más austral quedan varados en sus costas. Como
consecuencia coleccionó una importante cantidad de esqueletos siendo esta una
de las más importantes del mundo por su variedad y calidad, hoy su esfuerzo
está plasmado en un importante museo en la misma estancia. En el trabajan estudiantes de biología marina
siguiendo la obra de esta visionaria inglesa, a su vez hacen una pasantía
oficiando de guías.
| Museo Marino |
Recorriendo las demás instalaciones de la
estancia pudimos observar los galpones de esquila donde se sacaba la lana de
las ovejas por expertos esquiladores, como le pagaban por oveja eran muy rápidos,
el record fue 256 animales en un solo
día por una persona. Luego pasamos por la carpintería y un galpón donde está
guardado ya en desuso un viejo cuter, Bridge lo compro para poder llegar a
centros asistenciales cuando había algún enfermo. Para los neófitos en el tema
el cuter es una embarcación a vela muy angosta y muy rápida. En ese tiempo en
Ushuaia no había médico ni hospital, los enfermos dependían de las grandes
embarcaciones que llegaban de Rio Gallegos.
Cada dos meses venia un barco de
la armada para abastecer y trasladar a
los enfermos, generalmente ya estaban tan mal que morían en el viaje.
| Galpón de esquila |
El
cuter que compró Bridge y que hoy se conserva en la estancia, aparte de cumplir
su tarea de ambulancia naval rápida, también servía para correr regatas contra
la Armada que se realizaban en los días festivos, dicen los dueños que
generalmente ganaba la Estancia pero habría que oír la voz de la Armada.
| Cuter embarcación |
La otra visita imperdible es el museo naval y
del presidio que funciona en la antigua cárcel, en ese lugar está la historia
de la ciudad.
El gobierno Argentino se vio obligado establecer una población
para reafirmar la soberanía de sus tierras. Imitando a otros lugares se proyecta
una colonización penal, por tal motivo se mandan presos reincidentes y
peligrosos a construir una cárcel. En la actualidad funciona como museo, su
arquitectura está copiada de otras cárceles de alta seguridad que existían en
el mundo como por ejemplo Australia que fue una cárcel inglesa. Consta con 5
pabellones de dos pisos con celdas a ambos lados que convergen en un salón
central, adelante estaban las dependencias administrativas y atrás los
edificios donde vivían los guardia-cárceles, todo fue construido por los
presos. En el primer pabellón que visitamos estaba plasmada la historia de
algunos presos famosos, el “petiso orejudo” cadena perpetua por matar niños
ultimándolos clavando un clavo en su cabeza, dos hermanos que asesinaron 20
personas tirándolos en un pozo negro en el fondo de su casa, el “asesino de la
prostituta” que creyendo que era una mujer de la noche mató a una enfermera que
salía del trabajo para robarle, otro fue un anarquista que le pone una bomba a
un coche donde viajaba un comisario.
| Edificio del museo Naval y del Presidio |
| Interior de uno de los pabellones |
También
hubo presos políticos, entre ellos Ricardo Rojas condenado durante la
presidencia de Hipólito Yrigoyen, los radicales a la hora de eliminar
contrincantes tampoco se quedaron atrás.
Hubo varias fugas pero ninguna prosperó,
muchos eran encontrados congelados y la mayoría se entregaban después de sufrir durante 2 o 3 noches las inclemencias
del clima, el único que logró pasar el límite chileno fue el anarquista, su
fuga fue organizada desde afuera por sus amigos sobornando algunos guardias, el
grupo navegó por el canal de Beagle hasta Punta Arenas donde fueron detenidos
por los carabineros chilenos y devuelto a la prisión. Esa misma persona fue
perdonada muchos años después por el presidente y participó en la guerra civil
española, sobrevivió al conflicto y murió de viejo en Estados Unidos. Historias
de ese tipo hay miles y hay varios libros escritos sobre el tema pero sigamos con el museo. Las celdas eran de
1,90 x 1,90 metros de superficie, la pared exterior era de 90 cm de ancho y las interiores eran de 60 cm, el
material de construcción era piedra arena y cal, la calefacción se producía por
tres enormes tambores colocados en el pasillo que funcionaban a leña. Mientras
las gruesas puertas de madera de las
celdas estaban abiertas la temperatura era aceptable pero a la noche
cuando estas se cerraban el frio se
empezaba a sentir y solo las gruesas paredes que acumulaban calor atemperaban
un poco el rigor del cruel invierno.
| Baños de los presos |
Al final de cada pabellón estaban los lavatorios,
las duchas y por último los inodoros separados por paredes de 1 metro de
altura, de esa manera los guardias lo podían vigilar hasta cuando hacían sus
necesidades, durante la noche en las celdas tenían una bacinilla o escupidera
que vaciaban a la mañana, arriba de los sanitarios en la planta alta funcionaba
el comedor. Las celdas eran individuales
pero cuando la población de presos aumentaba considerablemente ponían cuchetas
y podían alojar a 2 personas, la rigurosidad de la situación hacia envejecer
muy rápidamente a los presos.
Todo lo contado anteriormente estaba en el
primer pabellón, a continuación había otro tal como se encontró después de que el
edificio estuviera abandonado, el siguiente funcionaba como galería de arte,
otro más era una galería comercial con distintos tipos de negocios de suvenires
y por último el museo naval con excelentes maquetas, antigüedades e historias
de barcos.
Las
costas patagónicas siempre fueron extremadamente peligrosas, sus mareas tienen
una diferencia entre la plenamar y la bajamar de 6 metros promedio, llegando en
algunos casos hasta los 9 metros, eso junto con cartas marinas incompletas
hicieron que la historia de naufragios fuera muy abundante, recuerden que antes
de abrir el canal de Panamá la única manera de pasar del Atlántico al Pacífico
era por el estrecho de Magallanes, por el Canal de Beagle, o dando la vuelta
por el cabo de Hornos, la mala fama de estas costas extremas fueron
aprovechadas por las compañías navieras que en la época de cambio de la vela a
los barcos de vapor encallaban los
lentos veleros para cobrar el seguro y así poder comprar los rápidos vapores
que le redituaban mejores ganancias.
El museo se puede visitar con la misma entrada
a día siguiente porque su colección es tan completa que en una visita se
pierden muchas cosas. Hay visitas guiadas muy bien detalladas, a nosotros nos
tocó un señor tan explícito que puedo decir sin duda que de todos los guías que
tuvimos en nuestros viajes este fue el mejor.
La visita guiada termina en una
réplica del faro del Fin del Mundo con algunas cosas rescatadas del original,
el verdadero faro funcionó en la isla de los Estados en la bahía de Todos los
Santos, sus operarios eran relevados cada 2 meses por un barco de la Armada
Argentina. El nombre de Faro Del Fin del Mundo fue inspiración del genial Julio
Verne en su novela Moby Dick.
| Repica del faro del Fin del Mundo |
Sin nos faltaba rematar nuestra visita a Ushuaia lo hicimos con el
Tren del Fin del Mundo, imperdible, este tren era el que trasladaba 14
kilómetros a los presos desde el penal hasta donde se extraían los materiales,
madera, piedras, arena, etc. La línea corría a través de lo que hoy es la
costanera y llegaba a la cantera y a los bosques. Los presos se levantaban a
las 7 de la mañana, invierno y verano, se aseaban, desayunaban y eran cargados
en vagoneta abiertas espalda con espalda y con las piernas colgando hasta el
lugar de trabajo, siempre vigilados por los guardias, por su esfuerzo cobraban unos pocos pesos que
enviaban a sus familias. El trabajo era forzado para los más peligrosos, para
los demás era libre pero la mayoría prefería ir al bosque y disfrutar del aire
libre antes de estar todo el día en el calabozo. Los de mejor comportamiento
ayudaba en la construcción de edificios públicos y privados por lo que eran
recompensados por los habitantes de la ciudad con alimentos y cigarros.
| Tren del Fin del Mundo |
En un primer momento los rieles del pequeño
ferrocarril eran de madera de lenga que es el árbol más abundante de la zona,
más adelante se cambiaron por los de hierro con una trocha de 70 cm. Después de
estar abandonado durante mucho tiempo, en la década del 90, una empresa privada desenterró los rieles
y hoy funciona con una trocha de 50 cm con durmientes de lenga. La estación cuenta con talleres que se pueden apreciar a través de un
vidrio, son geniales, sus locomotoras y vagones, una verdadera maravilla. La
empresa cuenta con una locomotora diesel del año 30 y tres locomotoras a vapor
fabricadas recientemente, una en Argentina, otra en Inglaterra y la última en
Sudáfrica siendo esta la última locomotora a vapor que se fabricó en el mundo.
Para los aficionados del ferrocarril como soy yo es para quedarse a vivir allí,
el precio del viaje es un poco alto pero vale la pena, en el trayecto van
contando la historia de este pequeño mundo ferroviario en varios idiomas.
Cuentan con varias opciones algunas de
ellas con un completo servicio de abordo en vagones comedor de primera clase,
pero la más barata igual satisface las exigencias de todo el mundo. Luego del
viaje se puede consumir algo en su bar o comprar recuerdos a un precio muy
accesible, algo muy acertado porque en general en todos estos lugares estas
cosas son extremadamente costosas.
| Patio de maniobra del tren |
Nos fuimos del lugar muy conformes con lo que
habíamos vivido y empezamos a preparar el largo regreso por la costa
patagónica.
Ya de salida de Ushuaia a los pocos kilómetros
nos encontramos con el Cerro Castor, famoso centro de esquí de la ciudad. Actualmente
están haciendo 2 túneles para que pasen los vehículos abajo y los esquiadores
arriba, los medios de elevación pasan por encima la ruta con una red debajo en
caso de accidente. El nombre de centro se debe a que en esa zona hay gran
cantidad de castores, estos animales fueron traídos de Canadá por un particular
para comercializar sus pieles, el problema es que como hace menos frío que en
el país del norte este roedor en lugar de tres capas de pelos desarrolló 2 por
lo cual sus pieles carecieron de valor comercial, este señor como fracasó en su
emprendimiento no tuvo mejor idea que soltarlos, como consecuencia hoy están
causando un importante impacto ecológico. El animal hace sus nidos con ramas entrelazadas a
la orilla de los arroyos, luego construye un dique con troncos y ramas de tal
manera que aumenta el nivel del agua hasta que tapa la entrada de su hábitat y
así se protege de sus depredadores. No
solo corta los árboles sino que va desgastando su corteza para afilar sus
poderosos incisivos que tienen un crecimiento muy rápido, como consecuencia
alrededor de su nido hay gran cantidad de árboles secos en pie. Todo se agrava
porque en estas latitudes del planeta no tienen depredadores por lo que su
población está en constante aumento en detrimento del bosque.
Después de salir, la primera parada fue la
famosa panadería de Tolhuin, esta vez no nos quedamos cortos y compramos de
todo también gastamos el doble. La siguiente fue la estación de servicio de Rio
Grande donde habíamos parado anteriormente y pasamos la noche.
Sabíamos que al día siguiente nos esperaba un
trayecto difícil, las aduanas, el ripio y la balsa. Las dos primeras aduanas
las pasamos rápido, los 100 kilómetros de ripio mejor que a la ida porque desde
la mitad del trayecto habían pasado la máquina, el problema empieza en la
balsa, cuando llegamos había 3 km de cola doble, una de camiones y una de
autos, nos preparamos para una larga espera. Parece que los camiones tienen
prioridad así que cargaban 10 o 12 largos camiones y metían en los huecos unos
6 o7 autos, como consecuencia demoramos 5 horas en cruzar el estrecho de
Magallanes. Casi de noche llegamos a las
aduanas de salida pensando que a esa hora íbamos a pasar rápido, ilusos
nosotros, como era feriado la gente de Rio Grande se va de compra a Punta
Arenas, monetariamente no les conviene pero es para salir un poco de su ciudad
y despuntar el vicio, así nos dijo una señora que esperaba en la cola delante
de nosotros. Otro problema es que le
sale muy caro comer y dormir en Chile por lo que el paseo de 500 kilómetros lo
hacen en el día y llegan a la noche al límite de los países. Como no se
podía pernoctar en el lugar decidimos seguir los 79 largos kilómetros y ya
de noche terminamos en una estación de Rio Gallegos pasada la medianoche todavía
sin cenar, esa noche dormimos rodeados de camiones que entraban y salían
cansados como estábamos no los sentimos.
Recorrimos Rio Gallegos, es una ciudad
industrial algo chata con una costanera modesta y algo desprolija, habría que
quedarse un poco más para encontrar cosas positivas pero nos pareció que no era
necesario. Lo positivo es para mí, una locura personal que tengo por los
ferrocarriles, hay un cementerio de máquinas a vapor, vagones, ruedas, rieles,
y todo lo que se puedan imaginar con respecto al “caballo de hierro” como le
decían los Apaches al tren.
Seguimos la ruta 3 que empieza en Bahía La Pataia
el extremo oeste de la provincia de Tierra del Fuego a unos 30 kilómetros de
Ushuaia y termina en Plaza Congreso en la ciudad de Buenos Aires. Durante el
trayecto y por toda la provincia de Santa Cruz es sorprendente ver la cantidad de
Guanacos y Choiques ( avestruz
patagónica) al costado de la ruta.
Con los Choiques no hay problema, cuando
pasa un auto se quedan tranquilos y solamente cruzan la ruta cuando ven que no
hay tránsito, pero con los Guanacos es un poco distinto, si se reduce la
velocidad prudentemente se mantienen atentos y no se mueven pero cuando el
automóvil sigue a alta velocidad se asustan y ocasionalmente se pueden cruzar
adelante y pueden producir un grave accidente, vimos muchos de esos animales
muertos entre ellos una madre cuya pequeña cría se mantenía desconcertada al
lado del cadáver, se nos partió el alma e involuntariamente maldecí a los
estúpidos inconscientes que no bajan la velocidad ante cualquier peligro aún con
riesgo de sus propias vidas. Controlando carreras de regularidad en la ruta,
muchas veces me tocó hacer de banderillero dando indicaciones a los autos de la
carrera, la mayoría de los particulares
que no están en la carrera no bajan la velocidad al ver los conos anaranjados
de seguridad, francamente no entiendo tanta ignorancia. En nuestro
caso por culpa de algún auto que en sentido contrario pasó a gran velocidad se
nos cruzaron adelante 2 guanacos que venían corriendo de la mano contraria y no
habíamos visto, tuve que frenar
bruscamente teniendo dos autos atrás que tuvieron que hacer lo mismo,
personalmente recomiendo estar muy atento y bajar drásticamente la velocidad y encendiendo las balizas ante
un grupo de estos animales, creo que es lo más lógico e inteligente.
| Guanacos |
| Chioques |
| Río Santa Cruz- Población Cte. Luis Piedrabuena |
Unos kilómetros antes de San Julián apareció
de golpe el bajo de San Julián, desde un mirador se puede apreciar este
fenómeno natural, un gran valle a una increíble profundidad que corta la meseta
por donde uno transita como si fuera una herida producida por un enorme
cuchillo en las interminables planicies patagónicas. Durante el camino la mayor parte se transita
por esas planas inmensidades sin ver elevación alguna, de repente y sin aviso aparecen estos
valles que en la mayoría de los casos
abajo tienen un río con una población,
algunas veces estas poblaciones están en la costa del mar. Se empieza a bajar
por un sinuoso camino y luego de cruzar el río se empieza nuevamente a subir
hasta la continuación del plano, en ocasiones como en el caso de Tres Cerros,
la población está arriba de la meseta y lo único que sobresale son las tres elevaciones
que le dan su nombre.
Así llegamos a Puerto San Julián con la intención de
pasar la noche allí, para nuestra sorpresa encontramos una réplica tamaño real
de una Nao en su costanera, estas naves del siglo XV eran parecidas a las
Carabelas como la de Colón pero con su castillo de popa y proa más altos, la diferencia con su velamen era que tenían
en el mástil trasero una vela triangular con pértiga.
| Nao |
Esta perfecta réplica resultó ser la nave
insignia de Magallanes, como nos enteramos después este valiente navegante
llegó al lugar con cinco naves iguales y un total de 234 tripulantes, entre ellos
iba un sacerdote y un escritor que llevaba la cronología del viaje, este último
fue uno de los pocos sobrevivientes que al volver a España escribió un libro
que se llama “Primer viaje alrededor del globo”. Como se avecinaba el invierno
decidió pasar en la protegida bahía de San Julián todo el invierno patagónico,
el nombre del lugar lo pone el insigne capitán, generalmente ponían los nombres de los santos que se
celebraban el día del descubrimiento. Después de pasar la rigurosa estación
sigue su viaje, en la desembocadura del río Santa Cruz pierde una de sus naves
que se hace añicos contra las piedras, la tripulación de otra de sus nave junto
con algunos de sus capitanes se amotina y vuelve a España, una vez allí son
castigados porque aducen que Magallanes estaba loco. Con las tres nave restantes entran en el
estrecho que hoy lleva su nombre y después de una lenta y penosa navegación
llega al Océano Pacífico, uniendo por primera vez los dos océanos; curiosamente
al salir del estrecho encuentra el mar totalmente calmo y de allí su nombre de
Pacífico, en realidad fue una verdadera casualidad porque este océano no es
precisamente calmo y los días sin viento en la zona son rarísimos. Continúa su
viaje con tan mala suerte no encuentra
ninguna de las numerosas islas de los mares del sur.
El agua y los alimentos se
pudren y comienzan las enfermedades a hacer estragos, al quedarse sin
tripulantes debido a los decesos se ve
obligado a abandonar otra de sus naves e incendiarla, penosamente llegan a
indonesia donde se recuperan los pocos sobreviviente pero es atacado por los
indígenas del lugar y Magallanes muere en la batalla perdiendo su penúltima
nave. Al mando de Sebastián El Cano la nave restante llega a España con 18 tripulantes
después de 3 años y algunos meses de navegación alrededor del mundo.
| Estatua de Magallanes en su camarote |
Este tipo de historias generalmente se
aprenden en la escuela pero por la corta edad no se le da la debida importancia
y se olvidan fácilmente, por eso es
bueno recordarlas para valorar el sacrificio de tanta gente a la que le debemos
o que tenemos hoy en día. Fascinados con el relato del guía y poder recorrer la
nave tal cual era, nos dispusimos a pasa la noche con la vista de la bahía que
sirvió de protección a estos valientes.
La próxima parada estaba prevista en Comodoro
Rivadavia, después de las consabidas planicies llegamos a una zona montañosa
previo a Caleta Olivia, esta última ciudad nos impresionó tan mal que nos hizo
acordar a Puno, ciudad costera al lago Titicaca en Perú, ambas tienen un
increíble parecido y no precisamente por su belleza, su construcción casi toda
sin terminar, sus calles sucias y llenas de yuyos y sobre todo su vista de
entrada desde una parte alta de la ruta que la primera impresión es bastante
mala.
| Playas del Golfo San Jorge |
Siguiendo empiezan a aparecer las playas del Golfo
de San Jorge, como era un rarísimo día feriado sin viento y con temperatura
agradable estaban llenas de gente, a medida que íbamos llegando a Comodoro
Rivadavia el tránsito comenzaba a intensificarse, la gente estaba regresando a
sus hogares. Para evitar la lenta cola de autos
decidimos entrar en Villa Rada Tilly sin saber con qué nos
encontraríamos, por suerte resultó ser un villa turística muy linda con una
larga costanera espectacular franqueada con casas de gran nivel. Esa noche
después de caminar al lado del mar dormimos cómodamente en la tranquilidad del
estacionamiento de la Iglesia no sin antes observar, un casamiento con todos
sus invitados.
| Costanera de Villa Rada Tilly |
Comodoro Rivadavia nos resultó una linda
ciudad tradicional de la Argentina, muy comercial y a pesar de ser feriado con
una gran actividad. Uno espera ver sobre el golfo las torres de petróleo pero
eso quedó para el recuerdo en viejas fotografías hoy nos sorprende la
construcción de una moderna costanera o de un enorme centro de compras.
Saliendo para Sarmiento se transita por el
fondo de un valle, allí se empiezan a ver instalaciones petrolera en gran
cantidad, prácticamente hasta llegar a la población. No se dejan de ver las “jirafas” como le
dicen a las bombas que extraen petróleo, tanques, galpones, oleoductos y
estaciones de bombeo, todo esto completa el paisaje petrolero. No se puede
creer que con tanto petróleo tengamos que importar para abastecernos, eso se
llama simplemente “Inoperancia del inservible Estado Argentino”
Con un fuerte viento en contra salimos del
valle para llegar a la población de Sarmiento que está en un bajo franqueada
por dos enormes lagos patagónicos, eso hace de la zona un oasis en el medio de
la desértica estepa, la humedad de su suelo lo hace propicio para el cultivo y la cría ganado, pero es más conocida por su atracción turística: el Bosque petrificado.
Llegamos temprano con la idea de establecernos
un par de días en algún camping, pusimos el GPS y nos marcó uno pero
aparentemente estaba cerrado y lucía bastante abandonado, en consecuencia
almorzamos y salimos para el famoso Bosque Petrificado. El mismo está ubicado 28 km al sur de la población, al principio se va transitando por una ruta
recientemente pavimentada entre chacras luego se interna en la estepa por un
ripio muy bueno preparado para asfaltar.
Llegando al lugar el paisaje empieza a
cambiar, nosotros particularmente lo encontramos muy parecido aunque no tan
espectacular al Valle de la Luna en San Juan, formaciones de arenisca de
distintos colores casi carentes de
vegetación le dan al paisaje una
característica lunar. Hace aproximadamente 70 millones de años esa parte era
costa pantanosa del océano Atlántico, grandes árboles y helechos gigantes
cubrían la superficie, al levantarse la cordillera de Los Andes la humedad
proveniente del oeste fue interceptada por las altas montañas, el clima cambió
y el mar se retiró, la zona se hizo desértica y la erosión producto de las
pocas pero intensas lluvias arrastraron los árboles hacia lo que era la playa,
la arena fue cubriendo los troncos y en un lento intercambio el silicio fue
penetrando hasta petrificar los troncos y raíces. El fuerte viento patagónico
fue erosionando la superficie hasta dejar en descubierto esa maravilla de la
naturaleza, actualmente la erosión sigue actuando y aparecen nuevos troncos
para que podamos admirarlos, el problema es que en invierno el agua de lluvia
penetra en sus rajaduras y al congelarse se astilla el tronco dejando en el
suelo gran cantidad de ellas de tal manera que parece un aserradero.
| Bosque petrificado |
| Bosque petrificado |
Al llegar al parque turístico nos recibió un
amable guarda-parque que vive en el mismo lugar, allí nos dio una corta
explicación desde un pequeño museo que funciona al lado de su vivienda, luego iniciamos una caminata por senderos
bien demarcados que nos fueron llevando por distintos tipos de sitios con
variedad de troncos hecho piedra, entre lo que más nos llamó la atención fue un
gran tronco parcialmente cubierto por su sarcófago de arena y otro que
sobresalía de una formación de arenisca con su mitad partida en el suelo,
también el cañadón de los troncos llama mucho la atención, este es un lugar
donde aparentemente una arroyo fue arrastrando los troncos.
Nos fuimos del lugar con la satisfacción de
haber conocido algo increíble, por suerte está muy bien cuidado y protegido ya
que no se puede llevar nada ni cambiar de lugar algo que pueda cambiar la
fisonomía del lugar, si así no fuere y cada visitante se llevara aunque sea una
pequeña astilla seguramente en pocos años nuestros hijos o nietos no podrían
disfrutar de lugar como lo hicimos nosotros, la cultura también es preservar
nuestro pasado para las generaciones futuras.
Esa noche descansamos en una estación de
servicio del ACA mientras gran cantidad de turistas cargaban combustible para
llegar a sus hogares después de las vacaciones de verano que se terminaban ese lunes con el comienzo de las clases. Inicio
que como de costumbre estuvo signado por los paros de docentes reclamando un
sueldo digno mientras el estado le ofrece ridículas migajas, siempre me
pregunté porque el estado no se sienta con los docentes en diciembre apenas
terminan las clases y discuten los aumentos acordes con una inflación coherente
y no la mentira del INDEC, de esa manera la educación que tanta falta hace en
nuestros chicos no se deterioraría como lo hizo en los últimos 37 años, si!! Aunque les parezca mentira hace exactamente esa cantidad de años
que sin remedio todos los comienzos de clases hay huelgas de docentes y el
inútil estado argentino inoperante como siempre.
Después de Sarmiento el camino va bordeando el
lago Muster, un enorme espejo de agua en el medió de la estepa, luego se cruza
un cordón montañoso y se vuelve a nuestra querida ruta 40. Otra vez las
planicies que por suerte en esta oportunidad el viento era moderado, luego de
casi 300 km sin ver más que algunas estancias y un pueblito llamado Facundo que
está algo distante de la ruta se llega a Gobernador Costa, desde allí se bordea
el río Tecka hasta un poco más allá de la población del mismo nombre, dejamos
el río y llegamos a Esquel. Alargando un poco fuimos hasta Trevelín para disfrutar del
tradicional te Galés que dicho sea de paso la calidad de servicio de té que
ofrecen las casas del lugar son
superiores a las de Gales, el país de origen. Imperdibles son los quesos de lácteos Chubut que se pueden comprar en
la misma fábrica.
Dormimos en la misma estación de servicio de
la primera noche del comienzo de nuestro viaje y emprendimos la última y
conocida etapa para regresar a nuestro hogar, siempre que empezamos a ver
nuestra zona desde Epuyén no dejamos de agradecer de que el destino nos haya
llevado a vivir en tan hermoso lugar. Más
allá de ajustar algún tornillo producto de los ripios transitados en el viaje todo
salió “redondo”, y una vez más nuestras
almas repletas de gozo.
BUSCANDO CLIMAS MÁS TEMPLADOS
Como todos los años cuando empieza el invierno emigramos
hacia el norte, este año con la compañía de nuestra segunda hija y nuestra
nieta que aprovechando las vacaciones de invierno se dispusieron a recorrer
nuestra habitual visita a amigos y
parientes de la provincia de Santa Fe. Nuevo Torino (muy cerquita de
Rafaela) fue nuestra primera parada, allí vive nuestra cuarta hija que junto a
sus hijos y su marido nos hicieron pasar
días muy lindos, seguimos hacia El Trébol (nuestro pueblo natal) allí
viven mis suegros y muchos amigos que nos recibieron con gran cariño. Una
rápida visita a la ciudad de Santa Fe nos permitió compartir un corto pero
hermoso tiempo con mi querido primo y su familia. Dejamos para el final Rosario,
donde mi cuñado, nuestros sobrinos, sobrinas y toda su familia nos atendieron a
las mil maravillas. De allí partieron mi hija y mi nieta en bus de vuelta a
Bariloche. Nosotros después de pasar el domingo del día del amigo rodeado del
cariño de muchos de ellos empezamos el recorrido turístico.
Antes quiero hablar sobre el pueblo que vive mi hija con su
familia, Nuevo Torino: no sé exactamente cuántos habitantes tiene, pero toda su extensión no debe superar las 20 manzanas de las cuales 4 son de su
particular plaza que está emplazada en
la encrucijada de 2 rutas, una rotonda
en el medio más los 4 espacios adyacentes, esto le dan a sus habitantes un considerable
lugar de esparcimiento donde se suelen reunir los días feriados. Todo está bastante bien mantenido, con su césped siempre
bien cortado, característica que se repite en casi todos los terrenos baldíos y
en los jardines de sus casas. Si bien sus habitantes cuentan con todas las
comodidades y están actualizados, la locura de la vida moderna pasa por las rutas. Las costumbres y la
existencia, es sumamente tranquila y segura con un ritmo apacible que asombra
comparado con el de una ciudad o pueblo más grande. Los niños cuentan con escuela primaria y
secundaria y tienen la enorme suerte de vivir en plena libertad en total
contacto con la naturaleza, por lo que
resulta un lugar excelente para criar hijos. La historia parece haberse
detenido en el almacén de ramos generales de la señora Zulma, un lugar para
visitar y oír las historias de su dueña, fundado por su padre, data de
principios del siglo XX y alguna vez un tornado le llevo el techo con todo lo que había adentro, a pesar de
eso con el tradicional tesón de los inmigrantes, lograron empezar de
nuevo. Algunas casas quintas lo
convierten en un increíble lugar de descanso para desconectarse del loco mundo exterior.
Nuestro próximo destino era la Laguna Mar Chiquita, esta
inmensa laguna de aproximadamente 80 kilómetros por 45 kilómetros con una
superficie total de 253.000 hectáreas y
con un máximo de 5 metros de profundidad es casi un mar interior sumamente
salado, actualmente tiene 70 gramos por litros de sal, el doble que los
océanos. Hace unos 35 años fuimos a
conocer Miramar que es el pueblo turístico de la laguna, en ese momento el
espejo de agua había crecido de tal manera que había inundado casi todo el
pueblo, actualmente el nivel esta un poco más bajo pero igualmente el viejo pueblo
permanece debajo del agua. En el momento
de nuestra visita la impresión no fue buena así que cuando vimos el pueblo
nuevo con su recientemente inaugurada costanera nos sorprendió gratamente, por
lo tanto la visita que iba a ser de unas pocas horas se terminó convirtiendo en
tres días.
Unos de los principales motivos de la visita era conocer el
viejo hotel Viena, éste dejó de
funcionar cuando la laguna lo inundó, hoy está fuera del agua y en un estado
casi de abandono. Actualmente funciona como museo pero su principal atracción
actual es que posiblemente Hitler haya estado alojado un par de días donde se
operó de una astilla que durante el atentado
de la operación Valquiria se le clavó en el tabique de la nariz. Los habitantes
de Miramar niegan que Hitler haya estado en el hotel porque sus dueños eran
Judíos Alemanes pero lo cierto es que una anciana que trabajó de mucama cuenta
que un fin de semana la dueña le dio franco a todo el personal y como esta
mujer se había olvidado de algo volvió el sábado y pudo ver 2 grandes autos negros en la cochera y le llamó la
atención que la dueña que nunca hacía nada estaba cocinando. Cabe destacar que
el hotel contaba con una completa enfermería y un spa donde se podían realizar
operaciones simples. Rodeado de misterios el viejo hotel sigue en pie y a pesar
de su abandono todavía sigue reflejando el esplendor de su época.
Con Pablo un guarda-parque que nos ofició de guía por un
precio accesible empezamos un recorrido por los principales sitios del lugar, primero nos llevó a una bahía donde
nos facilitó binoculares e instaló un telescopio desde donde pudimos observar
los famosos flamencos que le dan la característica principal a la laguna. Los
días de viento fuerte como el que nos tocó a nosotros se levanta una gran nube
de sal poniendo el aire de un tono
blancuzco similar a la neblina, esta nube suele llegar a muchos kilómetros de
allí y se ha podido observar hasta en Villa María ciudad que se halla ubicada
al sur a mucha distancia. En medio de esa nube pudimos observar todo tipo de
aves que Pablo nos iba nombrando a la vez que contestó nuestras innumerables
preguntas sobre el lugar. Siguiendo el recorrido por pintorescos caminos
rurales fuimos a visitar un criadero de nutrias. La nutria es un animal
característico del lugar por lo que los criaderos han proliferado por toda la
zona, su piel se exporta y su carne es aprovechada ya sea en escabeche o en
distintos platos típicos ofrecidos por los restaurantes de Miramar. La visita guiada comienza por las parideras donde
la hembras reproductoras tiene de 7 a 14 crías, allí había una madre que nos
pedía comida con sus manitas juntas como pidiendo por favor, realmente nos
causó gracia, pero se ganó un manojo de achicoria que compartió con sus crías utilizando hábilmente
sus manitas con dedos prensiles. Sus patas traseras son como la de los patos ya
que son hábiles nadadores y pasan mucho tiempo en el agua. En otros corrales
que están construidos de ladrillos de
canto de aproximadamente 80 centímetros de alto
estaban las zonas de apareamiento, estas están ocupadas por un macho con
varias hembras, ¡un afortunado el tipo! Luego estaban los corrales de cría donde
en 9 meses llegan a su estado de adulto y allí se termina su corta vida, no nos
quisimos enterar como los sacrifican
porque realmente son unos bichos muy simpáticos, casi todos de color oscuro, hay
algunos blanco y colorado muy raro, no solo son distintos de color sino que su
carácter es muy afable, el resto no
tienen buen humor y las colas cortadas
con sus grandes diente durante las peleas son frecuentes.
Siguiendo visitamos la desembocadura de un arroyo desde
donde vimos otro gran hotel inundado, cerca de allí a unos 150 metros de la
costa emergía el trampolín de la pileta. La laguna se formó hace 50.000 años cuando
por una falla geológica se levantó la tierra
en los altos del Chipión y cortó el cauce del río dulce, del río primero
y del río segundo. La laguna no tiene salida así que su altura depende
exclusivamente del caudal de los ríos que desembocan en la misma y de la evaporación. Hoy el nuevo pueblo está un poco más alto y
defendido por su costanera, sus
habitantes son conscientes de que están viviendo en el lecho seco de la laguna y que siempre corren peligro de que en un período de intensas lluvias el agua pueda
inundar nuevamente sus casas. En la última crecida en el año 2001 el agua superó las defensas pero
sin grandes consecuencias, a pocos metros de la orilla actual, las ruinas del
viejo pueblo inundado son testigos de lo que puede suceder nuevamente.
Nuestro próximo destino estaba proyectado para Jesús María,
creyendo encontrar un típico pueblo de sierras nos encontramos con una ciudad
industrial cerca de las sierras pero todavía en el llano, como consecuencia
seguimos hacia Ascochinga que está bien enclavado en las montaña, la idea era
quedarnos pero el único camping
existente estaba cerrado y en un barrio que nos pareció poco recomendable.
Pensamos en La Falda así que seguimos hasta Rio Ceballos para emprender el
cruce del Cuadrado. Por una ruta excelente llegamos a Valle Hermoso y luego a
La Falda, de camping abierto ni hablar, solamente trabajan en verano, penando
de un lado al otro terminamos en Parque Síquiman en el Club de Caza y Pesca que
está abierto todo el año y en el que estuvimos el año anterior. Lavamos ropa, acomodamos todo, lavamos la
camioneta y al día siguiente pasamos el día en nuestra conocida Carlos Paz. Ya
otros años nos había chocado la desprolijidad y la suciedad que hay desde
Cosquín hasta Carlos Paz, construcciones desprolijas a medio terminar y
negocios de todo tipo le dan un aspecto de tercer mundo, más vale
tirando a villa miseria, para nada pintoresco, los recuerdos de nuestras
vacaciones durante nuestra niñez cuando
se podía ver el paisaje en todo su esplendor ya no está, nos entristeció ante tanto despropósito.
Seguimos nuestro viaje hacia Cruz del Eje pasando por San
Marcos Sierra, esta población fue muy conocida en los 60 y 70 por su afluencia
de hippies. Sus antiguas construcciones típicas
de las sierras y bien mantenida funcionan como negocios, restaurantes y bares que ponen sus mesas afuera en la calle, innumerables
artesanos vendiendo sus productos le dan al pueblo un carácter muy especial, simpático lugar que
vale la pena conocer.
Seguimos la ruta provincial 14 y desde ella vimos la gran iglesia de Cruz del Eje, entramos y nos encontramos
con un enorme templo de una exquisita arquitectura. En una esquina de su plaza un monumento
recuerda al Dr.
Arturo Illia, hábil político que con su bonhomía provinciana supo llegar desde
ese pueblo serrano a la presidencia de la nación. Gran demócrata y buena
persona, su inocencia provinciana lo
traiciona en la corrupta Buenos Aires, allí rodeado de la tradicional mafia
estatal, gente que estuvo está y estará con cualquier gobierno lo hace fracasar
en su gestión, un nuevo golpe de estado lo saca de muy malas maneras de la
presidencia, pero seguramente en su pueblo natal tiene el respeto que se merece
y que no tuvo en la gran ciudad.
La próxima población de la ruta fue villa de Soto, no es
precisamente un pueblo serrano pero sí muy prolijo y bien cuidado, el que sí es
serrano es La Higuera, muy chiquito con
sus viejas casas y su antigua capilla nos hizo recordar a los pueblos del norte.
San Carlos Minas fue lo siguiente, este
pueblo en 1992 fue arrasado literalmente por un aluvión del rio que lo cruza,
una lluvia de 290 mm. que ocurre cada muchísimos años en la zona produjo una crecida excepcional, agua y barro
arrasaron más de 200 casas con muchos de sus habitantes, gran cantidad de
heridos y 40 muertos fue el saldo de este desastre, algunos de los cuerpos de las victimas jamás
fueron encontrados. Casas que fueron
arrancadas con sus cimientos hoy
construidas más alto, sus habitantes que casi todos tuvieron alguna pérdida de
amigos o familiares intentan olvidar la
tragedia y seguir adelante.
A la altura de Taninga y Salsacate la ruta 14 se cruza con
la provincial 20 que viene desde Tanti cruzando
por Los Gigantes, luego sigue hacia los llanos de La Rioja y cruza la
cadena de cerro Comechingones por una ruta que es una verdadera obra de arte
con varios túneles. Ya sobre esas poblaciones se transita por la pampa del
Pocho y desde allí se ve el cerro Comechingones y varios volcanes extinguidos
con conos perfectos.
Terminada la Pampa del
Pocho se empieza a bajar hacia un
valle donde está Villa Cura Brochero y Mina Clavero, las dos poblaciones están
prácticamente pegadas a un promedio de
900 metros sobre el nivel del mar. Ambas difieren sustancialmente una de otra, Villa Cura
Brochero es la población serrana por excelencia, su tradicional plaza con el templo cristiano y viejas edificaciones dominan el lugar, le dan ese aire tranquilo típico de las
sierras. Uno puede imaginarse las siestas de verano en altas y frescas
habitaciones con ventanas que dan a sombreados patios rodeados de galerías
donde animales domésticos acompañan el sopor del momento.
Mina Clavero es otra cosa, si bien mantiene ese espíritu
serrano su centro con modernos negocios le dan un aire más mundano pero sin
perder su carácter, un río de aguas claras y extensas playas de arena cruza el
medio de la ciudad y varios balnearios muy bien mantenidos conforman un excelente
lugar donde pasar las vacaciones. Por la altura en que están ambas poblaciones el microclima es muy bueno, en invierno raras
veces llueve, los días soleados con
temperaturas agradables son mayoría, durante la noche la columna de mercurio
baja a niveles bajo cero pero como hay muy poca humedad se soporta
perfectamente, eso hace que pasar las vacaciones de invierno también sea muy
conveniente, ocasionalmente suele nevar pero en muy raras ocasiones.
Hay varios lugares para visitar como la casa del cura
Brochero y un museo en el colegio de señoritas adyacente al templo. Allí se conoce un poco la historia del cura
gaucho, una persona de muy buen humor que supo ayudar, educar y evangelizar a los habitantes de la
zona que generalmente recorría a caballo.
También por su gestión se abrió el camino de las altas cumbres que
conectó la capital cordobesa con la zona
de traslasierras como él la nombró adecuadamente. Su arduo trabajo en todo tipo
de clima lo llevó a tener una vejez llena de dolores y luchando con la lepra,
aun así nunca perdió su buen humor hasta el fallecimiento, sus restos yacen en
su querida iglesia y es visitado por miles de fieles. El gobernador de Córdoba Ramón J. Cárcano nombra la población como Villa Cura
Brochero en honor a este famoso cura gaucho, posteriormente es declarado beato
por la iglesia católica.
Otra de las visitas imperdibles es el museo Rocsen, este es uno de
los pocos museos polifacéticos del mundo, su colección es tan variada y extensa
que lo hacen sumamente entretenido, consta de 47.000 pieza distribuidas en 2.400
metros cuadrados. Allí se pueden
encontrar colecciones de mariposas, encendedores, muñecas, estampillas , piedras semipreciosas,
artefactos de iluminación, máquinas de
cine, de imprentas, de escribir, de sumar y de todo tipo, momias americanas,
cráneos reducidos por los jíbaros, un cráneo atravesado por una lanza romana, representaciones de hogares
franceses, gauchos, nativos, algunos carruajes antiguos y autos,
representaciones de talleres de costura, herrería , mecánica automotor,
cerrajerías y tantas cosas más que es imposible de enumerar, todos ellos con
antigüedades genuinas algunas de ellas de gran valor. El frente del edificio está adornado con muchas
estatuas de tamaño real de gente que desde la antigüedad ha contribuido con su obra a la humanidad,
todas esas estatuas están hechas por el dueño del museo, artista francés que
cumplió su sueño de tener este increíble
museo, hoy a la edad de 84 años todavía se lo puede ver
recorriendo su museo y charlando con la gente, como dice él,
la gente se va pero las buenas obras quedan para la posteridad.
La otra excursión fue al
Dique La Viña, esta obra terminada en el año 1946 con 106 metros de
altura es el más alto de Córdoba,
construido en una quebrada de no más de 100 metros de ancho conforma un importante espejo de agua, además de producir electricidad es usado para deportes náuticos y sirve de
atracción turística. No entiendo a los ecologistas cuando están en contra de
estas obras que generalmente mejoran ostensiblemente el paisaje, producen
energía limpia, es una reserva de agua dulce tan necesaria en el futuro, sirve
para acrecentar la reserva ictícola, le da a zonas generalmente secas un aporte
de humedad mejorando el crecimiento de
las plantas autóctonas y en todos los
casos lleva el dinero del turismo a sus habitantes que antes de la obra podían
obtener muy pocos recursos de esas tierras. Lo único entendible de los
ecologistas es que está de moda pertenecer a esa idea y que al igual que como
sucede con los socialistas son inútiles,
ni hacen ni dejan hacer. Sería bueno que estudiaran quemándose las
pestañas como hacen los científicos que son los que van a salvar la humanidad.
Como no habíamos
podido ver todo el Museo Rocsen
al regreso volvimos a visitarlo,
la económica entrada que se paga sirve para 2 días porque son conscientes que en una sola visita no se puede ver todo, a mí me faltaba toda la parte de mecánica, la
pasión de mi vida, hay cosas realmente
increíbles, carruajes, autos, un pequeño carro para una persona a vapor, el
primer auto de carrera de Recalde ( corredor internacional de Rally de Mina
Clavero) un carruaje eléctrico de 1890, motores de todo tipo, viejas
herramientas y muchas cosas más que para los apasionados de los fierros es
imperdible.
Nos faltaron varias excursiones por realizar quisimos dejarlas para otro año
porque seguramente volveremos, es una zona que nos gustó muchísimo sobre todo
por el clima invernal que es bastante cálido.
Siguiendo hacia la Provincia de San Luís pasamos por la
localidad cordobesa de Villa Dolores una pujante ciudad muy linda que nos
sorprendió gratamente. Apenas pasamos la frontera de las provincias entramos en
otro país, la increíble provincia de los Rodriguez Sa, enseguida empiezan las
autopistas con cruces de rutas iluminados
perfectamente mantenidas, un moderno y completo aeropuerto internacional
en el medio del valle de Concarán sirve para todas las poblaciones del lugar,
Merlo incluida. Y así todo lo que uno ve en la provincia. Preguntando a sus pobladores porqué allí se puede y en el resto del país
no, la respuesta es invariable: aquí no roban los políticos y si roban es poco,
a la familia Rodríguez Sa se la puede acusar de caudillos pero lo cierto es que
las cosas andan y caudillos o no es preferible eso a la estupidez del gobierno
central, aquí la preocupación es darle
trabajo a la gente en obras publicas o
empresas privadas que tienen el apoyo para desarrollarse, pero no regalan plata promoviendo la vagancia
a cambio del voto. Ojalá todo el país pudiera visitar San Luís que hace 20 años
era una aldea y hoy es una pujante y futurista provincia, seguramente el próximo presidente sería un
Rodríguez Sa o alguno de sus muchos discípulos. Mientras el resto del país vive
el pasado de la marchita que decía: “combatiendo al capital”, o los
grafitis de “Yanques Go Home” o recordando los golpes militares,
San Luís ya está en el futuro y mirando hacia adelante.
La primera población que visitamos fue La Toma, una sencilla
ciudad, capital nacional del Mármol Onix, esta piedra se obtiene en canteras
cercanas y hay varias fábricas,
generalmente familiares que se dedican a tallar
pequeñas obras de arte, tuvimos la oportunidad de visitar una de ellas y nos
sorprendió la rapidez y facilidad con que trabajan los hábiles artesanos.
Después de comprar algunos de sus maravillosos productos seguimos viaje hacia
Potrero de los Funes. Durante el trayecto pudimos apreciar un inmenso depósito
de material perteneciente a la fábrica de loza Ferrum que también se obtiene en
canteras de la zona. Más adelante un
gran criadero de cerdos con un enorme frigorífico en construcción perteneciente
a la firma Paladini. Todas obras en una provincia en serio y no la payasada
internacionalmente ridícula del gobierno nacional.
Pasando por la localidad turística de El Volcán entramos en
la corta pero impresionante quebrada del Condorito, casi al final de ella nos
recibió una gran estatua de un cóndor en
homenaje a nuestro querido General San Martín uno de los grandes hombres de la
Argentina y el mundo. Cuando la quebrada se abre aparece el lago de Potrero de
Los Funes y su internacional autódromo rodeando el lago, la población está al
fondo rodeada de montañas que conforman
un valle interior relativamente pequeño protegido del viento y con un hermoso
clima a una altura de 920 metros sobre el nivel del mar. Teníamos un camping
previsto llamado Playas Blancas adyacente al circuito, recorriendo el mismo, ya
que normalmente es usado por el tránsito normal, encontramos enseguida el
mencionado Camping que resultó ser muy bueno y donde nos atendieron muy bien.
Desde el autódromo semi-permanente se
empieza a subir hacia la ladera de la montaña
allí está el pequeño pero agradable centro comercial, todo muy limpio,
relativamente prolijo y pintoresco.
El autódromo es sencillamente uno de los más lindos que he
visto, construido alrededor del lago tiene un dibujo muy lindo, si bien no se
puede ver todo el circuito tiene la ventaja de que estás muy cerca de los autos
y se vive la emoción de las carreras en primer
plano, personalmente el tipo de
autódromo moderno donde la pista es muy ancha y los espacios entre la cinta
asfáltica y las protecciones son enormes no me gustan, los autos se pierden en
la inmensidad y se termina viendo el espectáculo a más de 50 metros de
distancia y la carrera termina siendo
aburrida. No cabe duda que la seguridad de los circuitos callejeros es menor que la de los autódromos permanentes
modernos pero en beneficio de esta se está matando al automovilismo, cuando uno
sube a un auto de carrera sabe en lo que se está metiendo de lo contrario salí
a pasear con tu señora, los chicos, la abuela y el perro.
Como fanático de los fierros nuestra primer salida fue caminar
los 6 kilómetros de pista. Una mañana hermosa empezamos a caminar por el borde
de la cinta asfáltica, allí pudimos apreciar las excelentes protecciones , todo
alrededor y de ambos lados hay pesados
muros de cemento con altas columnas que sostiene el tejido todo esto unido con varios cables de acero de
acuerdo al reglamento internacional de autódromos, en los lugares donde pueden
producirse salidas de pista las vías de escape son bastante generosas y están
protegidas con cubiertas usadas, un túnel le da acceso al interior y por una calle de servicio se llega a los
boxes, todo esto sumado al paisaje produce un efecto por demás positivo. Como
inconveniente los negocios adyacentes al circuito queda del otro lado de las
protecciones para tener acceso a ellos
remueven parte de las protecciones y las cierran para los días de carrera,
preguntando si esto era un inconveniente,
me dieron una respuesta afirmativa pero
están conformes porque gracias al autódromo se hizo conocer turísticamente Potrero de los Funes.
En la mitad del
recorrido se encuentra el hotel
internacional con casino y confitería flotante con entrada libre para todo el
mundo, como el juego no es de nuestro agrado fuimos a la terraza de la
confitería flotante y tomando sol en cómodos sillones, disfrutamos una café admirando
el paisaje con su lago rodeado de altas montañas refrescados por una suave brisa. La suma de
estos pequeños momentos felices hacen una vida relativamente feliz, las grandes
felicidades son escasas y efímeras por
eso no hay que pasarse la vida buscando algo que es probable no ocurra, hay que vivir plenamente esos pequeños
momentos hoy, ahora, ya!!! lo demás es
una quimera.
El próximo destino fue la ciudad de La Punta, muy cerca de
San Luís esta flamante población está proyectada para el futuro, allí hace
pocos años no había absolutamente nada hoy ya hay una moderna Universidad, un Observatorio Astronómico y varias
dependencias como bancos, reparticiones públicas y hasta la réplica del Cabildo
de 1810 donde funciona un museo con figuras representativas y elementos hechos en plástico reforzado con
fibra de vidrio de aquella época. La ciudad está totalmente demarcada pero no
construida, solo una pequeña parte empezó a surgir pero ya cuenta con todos los
servicio en la totalidad de sus manzanas
y todas las instalaciones son subterráneas, esto demuestra que cuando digo que
San Luís mira hacia el futuro, no me equivoco.
Para poder llegar a esa nueva ciudad cruzamos los cerros
desde Potrero de los Funes por un camino de cornisa recién construido, lo
grandioso es que hay otro camino que va por el llano casi con la misma cantidad
de kilómetros, esta ruta está construida nada más que para el turismo y para el
Tour De San Luís, importante competencia de ciclismo que se realiza en la
provincia y que junto con el Tour de France, el Giro de Italia o la vuelta de
España, está llamada a ser una de las grandes del calendario mundial. Los
miradores que tiene esta ruta hacen que sea imperdible para el turista. Desde
Ciudad de La Punta seguimos por el llano hasta Nogolí, pequeña población
turística que bordea un río que baja de las montañas, desde esa población que
tiene una tradicional plaza serrana rodeada de antiguas construcciones comienza
otra nueva ruta. Desde Nogolí hasta Río Grande se transita durante 50
kilómetros por un camino de cornisa espectacular, como el anterior, solamente sirve para turismo
y para la competencia ciclística. Al comienzo está el dique de Nogolí que
contiene un importante reservorio de agua dulce esencial para la vida en estas
áridas tierras. Siguiendo se van
alternando las innumerables curvas con
miradores desde donde se puede apreciar el imponente paisaje así hasta llegar a la cumbre de las sierras de
San Luís a 2100 metros de altura. Del lado oeste (La subida para nosotros) el
paisaje es más verde en cambio en la
ladera este es mucho más pedregoso y no tan empinado, la bajada termina en Rio
Grande donde antes se cruza otro dique sobre el río del mismo nombre que suma a
los tantos que tiene la región, desde
arriba se puede apreciar el embalse La Florida que es uno de los más grandes.
Tomando la ruta hacia la ciudad capital pasamos por Trapiche, población turística muy linda como
era tarde nos prometimos volver otro día para conocerla mejor.
La otra excursión prevista era a las Termas de San Luís, la
primera que tocamos fue la de San Jerónimo, un pequeño poblado, lo único que tiene es un camping municipal con
pileta termal cerrada en invierno (???) y una hostería y camping muy lindo con
dos piletas termales también cerradas en invierno (????). La verdad no entiendo la necesidad de una pileta termal con el agua a 39 grados en
verano cuando acá supera los 40 grados de temperatura. Tomando el caso de
termas de Rio Hondo la temporada es en invierno con piletas al aire libre, allí
en verano no queda nadie. La hostería,
donde también se puede acampar, tiene boxes con bañeras de agua termal que no
son de nuestro agrado y también tienen
habilitada a unos 100 metros del
alojamiento una pequeña pileta cubierta. Debido a esto proyectamos volver un par de
días porque la zona no da para más. Siguiendo hacia el Sur nos encontramos con
Balde una población un poco más grande con un camping municipal con pileta
termal, también cerrada en invierno. Hay algunas termas particulares con boxes, del
camping tuvimos muy malas referencias y aunque quisiéramos parar, allí está cerrado.
Siguiendo la misma ruta y cruzando la autopista 7 a unos pocos kilómetros están las Salinas del
Bebedero, inmenso plano de sal con una laguna en su borde norte. Emplazado en
el lugar se encuentra el complejo donde se procesa y se envasa la
tradicional sal Dos Anclas, no es un lugar precisamente turístico pero si es interesante para conocer, una de las cosas
que nos llamó la atención es el deterioro que produce la sal a construcciones e
instalaciones.
Por fin llegó el sábado, el ansiado primer día de
competencias de automovilismo Top Race en el increíble circuito de Potrero de
los Funes , desde temprano el ruido de motores
lleno el valle rodeado de montañas, así se fueron sucediendo
entrenamientos y clasificaciones con trompos y raspones de paredones que
hicieron las delicias de los aficionados como yo. El día domingo después de una
prueba de tanques llenos comenzó la carrera, 33 rugientes autos conducidos por
experimentados pilotos y algunos no tanto conformaron un espectáculo digno de
apreciar aun para los neófitos en el tema.
A diferencia de los autódromos modernos donde uno ve pasar los autos a
muchos metros de distancia, aquí se vive
la emoción de sentirlos a pocos
centímetros, siempre protegidos por excelentemente paredones de cemento y el alto tejido cruzado
por cables de acero. Un espectáculo que difícilmente olvidaré.
Aún con el sonido de los motores resonando en mi cabeza al
día siguiente volvimos a las excursiones, tal como nos habíamos prometido, el destino era La Carolina, un pueblo minero fundado por el Virrey Sobremonte para la
explotación de una mina de oro. Desde Trapiche se empieza a subir por una ruta
muy buena como todas en la provincia de San Luis, así se llega a un valle que
está a gran altura hasta encontrarnos con el destino que nos habíamos fijado, al llegar se cruza un vado y hay un pequeño
estacionamiento donde parar. Se pueden transitar en auto las empedradas calles
pero lo ideal es recorrerlas a pie para poder apreciar sus tradicionales casas
de piedra y leer algunos carteles de casas históricas. Al final de la calle principal se encuentra
una agencia de turismo desde donde se puede emprender una caminata guiada y
adentrarse a la mina de oro unos 300 metros, la experiencia de las minas ya la habíamos
sufrido así que decidimos llegar caminando hasta la boca de la misma. En el trayecto se encuentra un sitio histórico donde nació el poeta
argentino Cristófono Latifur, en 1793, hijo de un capitán del ejército del
virrey Sobremonte que ocasionalmente estaba encargado de la seguridad de la
mina, periodista poeta y escritor fue uno de los filósofos de la libertad de la
nueva nación, se alistó en el ejército de Belgrano y después de una breve
campaña se estableció en Buenos Aires,
sus ideas chocaron en algunos ámbitos
gubernamentales, perseguido se exilió en
Chile y allí siguió ejerciendo su oficio
hasta su temprano fallecimiento por causa de un accidente. Hoy en su honor en
el predio de la mina hay un monumento y un museo de la poesía. La mina ya había sido explotada por los
jesuitas que entre sus muchos conocimientos sabían dónde encontrar los
minerales más variados. Nos llamó la atención
el color óxido de la vertiente de agua
que salía del túnel de la mina, realmente no sé si tiene algo que ver,
pero en la zona hay varias excavaciones donde la roca tiene el color anaranjado del agua con oxido. Bajamos nuevamente pero por
otra pintoresca calle empedrada y descubrimos la simpática plaza y su iglesia
reconstruida 3 veces que data del 1700.
La ruta sigue hasta
Inti Huasi (casa del sol) con una bifurcación hacia San Francisco del
Monte de Oro, nosotros seguimos hacia al
primer destino, el camino va serpenteando entre cerros volcánicos de variadas
formas, terminando en el paraje antes
mencionado donde hay una cueva de importantes dimensiones, un edificio con
confitería y museo preside la entrada de la misma, allí está detallada la
historia de la cueva que empieza 9000 años AC con la cultura Ayampitín. Tanto por la cueva como por el paisaje del
camino no defraudan recorrer los
pocos kilómetros que la separan de La
Carolina.
Volvimos por la misma ruta con la idea de internarnos en
Trapiche, esta población está casi toda construida en las márgenes del Rio
Grande que va serpenteando de tal manera
que cruza varias veces la recta de la ruta principal. En el 2001 el río creció
tanto que hubo que reconstruir la costanera que bordea ambas márgenes, también
inundo casas y hubo que lamentar algunas víctimas, con estos ríos serranos hay que tener mucho cuidado con las
crecientes que se producen después de las lluvias, generalmente bajan produciendo
un aluvión que arrasa con todo lo que encuentra y el manso arroyo se transforma
en un rugiente curso de agua, lo ideal es buscar lugares altos después de las
lluvias y estar atentos porque la crecida no viene en forma inmediata, en
ocasiones tarda varias horas.
En la salida de Trapiche se puede tomar la ruta hacia el
dique de La Florida este camino va bordeando la costa del lago homónimo y se
accede al dique que contiene el reservorio de agua más grande de San Luís. Debajo
del dique está la población de La Florida, una pequeña localidad turística,
generalmente este tipo de población empiezan con las casas de los obreros y
técnicos que construyen los diques pero realmente nunca me pareció un lugar
ideal para vivir en la sombra de los paredones que contienen tanta agua, se
supone que no debería romperse pero hubo y habrá casos en que por diversos
motivos la contención falló produciendo desastre de magnitud.
Nos despedimos de Marcos,
el amable encargado del muy recomendable Camping Playas Blancas de
Potrero de Los Funes y emprendimos viaje
hacia las termas de San Jerónimo, antes pasamos por el Shopping San Luís para
hacer compras y por tercera vez almorzamos en su patio de comidas que tiene una muy variada oferta de platos de muy
buena calidad y excelentes precios. En la caja del supermercado nos encontramos
con el dueño del camping de Potrero, con
el cual nos despedimos con mucho aprecio esperando poder regresar en otra oportunidad a ese lugar donde pasamos 10 días que recordamos con mucho cariño, en
realidad no solemos quedarnos tanto
tiempo en un lugar, pero allí entre la
carrera de autos, las caminatas, el clima, el
camping y las excursiones hicieron
que fuera extremadamente agradable
poder disfrutar el lugar.
Como ya habíamos estado investigando las termas de San Jerónimo
nos dirigimos directamente hacía la
Hostería “La perseverancia” y nos
instalamos en su camping. Como de
costumbre por estar fuera de temporada estábamos solos, el costo del camping
incluye el acceso a la pileta cubierta que está a unos 100 metros. En el pequeño pueblo, muy pobre, no hay
prácticamente nada, lo único es ir mañana y tarde a la pileta termal que está a
una temperatura aproximada de 37 grados y descansar todo lo que se pueda.
Indudablemente en
verano debe venir muchísima gente porque tanto el camping Municipal como la Hostería están preparados para eso, pero en invierno hay muy poca gente y en
realidad todo está muy mal atendido, mal preparado para el turismo de invierno
y mal
presentado. En nuestro caso
pagamos por dos días, pero el segundo
fuimos a la mañana y la pileta estaba cerrada, la señora que tenía la llave se
había ido a la ciudad, a la tarde
tuvimos que ir a reclamar para que nos abrieran
y la pileta estaba apenas tibia. Es como que tienen todas las posibilidades para tener una importante afluencia de turismo
invernal y no las han sabido aprovechar en absoluto, un lugar para olvidar.
Sin pena ni gloria nos fuimos del camping de La Hostería “La
Perseverancia” de San jerónimo, para que volvamos van a tener que perseverar
bastante más, no nos recibieron bien ni se enteraron que nos fuimos, salvo por
lo que cobraron que ni siquiera nos dieron recibo ni nos registraron y por el
reclamo de la llave no hubo ningún tipo de contacto. Asombrados emprendimos el
camino de regreso a Bariloche, el GPS nos mandaba por General Alvear, como queríamos
comprar algunos vinos que nos pidió nuestro primogénito, en Monte Comán desviamos hacia San Rafael,
tierra de los buenos vinos.
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