jueves, 10 de septiembre de 2015

ESTEROS DEL IBERA-TERMAS DE COLON- SAN FRANCISCO DEL MONTE DE ORO -SIERRA DE LAS QUIJADAS-TERMAS DE CACHEUTA



LOS ESTEROS DEL IBERÁ,  TERMAS DE COLÓN, SAN FRANCISCO DEL MONTE DE ORO, SIERRA DE LAS QUIJADA  Y TERMAS DE CACHEUTA
En el viaje anterior a Las Cataratas del Iguazú  ( ver viaje de prueba) no pudimos hacer la excursión a Los Esteros del Iberá por falta de tiempo y porque no dimos con el lugar indicado para entrar a los  mismos; hay varias maneras de acceder, las más conocidas son por Colonia Carlos Pellegrini y por la que hicimos nosotros que fue Ituzaingó.  Colonia Carlos Pellegrini tiene el inconveniente de que los caminos de acceso son de tierra, así que cuando llueve se hace muy difícil transitar.  Llegar  por Ituzaingó   es más sencillo, desde Corrientes Capital se transitan unos 200 kilómetros  por la ruta 12, una excelente cinta asfáltica que sigue hasta Las Cataratas del Iguazú .
El motivo de repetir este viaje fue porque nuestra nieta que vive en Bariloche cumplió 15 años y el regalo fue el viaje a Cataratas; Alexa es fanática de los animales nada mejor que la excursión a Los Esteros donde veríamos animales en su ambiente natural. 
Como estábamos con los días bastante justos, contraté por internet antes de salir de Bariloche una excursión en la empresa Diversidad,  con el contacto por Internet se hizo presente la amabilidad de  su  dueña y continuó así con el contacto personal.                                                                            Durante los  5 días de viaje paramos en  lugares conocidos, la estación de servicio de Colonia Catriel, la de Rio Cuarto en la circunvalación de la ciudad, la casa de mi hija en Nuevo Torino donde degustamos sus  ricos agnolotis motivo también para festejar  nuestro aniversario 47 de casados  y por último el ACA de Resistencia  que está muy cerca del puente que cruza a Corrientes.
Pasando por Itatí (ver viaje de prueba)  llegamos bastante temprano a Ituzaingó y enseguida entramos en contacto con la empresa de turismo, acto seguido fuimos a instalarnos en un club sobre la costa del rio Paraná donde estuvimos solos pero muy cómodos. A la  mañana luego de tomar el tradicional café con medias-lunas salimos a caminar por la ciudad destacando la pintoresca costanera con extensas playas sobre la costa de Río Paraná, supongo que en verano debe ser un lugar muy agradable para caminar y disfrutar de sus días cálidos.
Costanera  Ituzaingó
A las 13 hs estábamos listos para emprender nuestra aventura por los Esteros, teníamos una camioneta 4 x 4 para nosotros tres  y en otra iba una familia de San Juan. Nuestro guía-chofer resulto un joven de 24 años con excelente conocimiento del lugar y que muy pacientemente fue contestando todas nuestras  preguntas mientras  nos informaba permanentemente de todo. Recorrimos un corto tramo de la ruta que va hacia Corrientes Capital y enseguida nos adentramos en Los Esteros, el comienzo el paisaje está  marcado por extensas plantaciones de pinos y eucaliptus, pasada esa parte nuestro guía bajó a abrir la primera tranquera de otras 6 restantes, allí  empezaron los pastizales que crecen entre el agua de los esteros, estos pastizales inundados están salpicados con algunas islas con bosques nativos y otras con cascos de estancias que veíamos a lo lejos, numerosos arroyos van cruzando los  pastizales en los cuales  notamos que  el joven guía aminoraba la velocidad y miraba atentamente sus alrededores, luego nos daríamos cuenta el porqué de esta acción.
Esteros del Iberá
Los Esteros pertenecen al Parque Nacional  cuidados por sacrificados guarda-parques  que permanecen en el medio de la nada, pero a su vez los campos tienen dueños que actualmente se dedican a la cría de vacunos, hace unos años los dueños de esos campos eran gente nativa  que se  dedicaba a la caza y comercio de carnes y cueros, así la fauna se fue extinguiendo, el yaguareté casi por completo, los carpinchos con una población extremadamente  disminuida, el yacaré y el oso hormiguero en peligro de extinción, varias especies de pájaros corría la misma suerte.
 Hace unos años un señor Thomquinson, empresario Inglés,  compró y sigue comprando gran cantidad de territorio en los esteros  y a pesar de las estúpidas críticas de los que creen que la izquierda es la solución,  con ecologistas del lugar  comenzó un trabajo de recuperación  y protección de la fauna. Las técnicas y adelantos que trajo en la materia le sirvieron a los defensores de la naturaleza para aprender muchísimo y junto con este señor que les dio amplio apoyo están haciendo una obra extraordinaria. Los detractores izquierdistas de siempre  dicen que compró por la reserva de agua para un gran negocio en el futuro, si en lugar de tomar posiciones envidiosas  se informaran correctamente  sabrían que el futuro negocio del agua no es tal, ya que con la fusión nuclear que está en camino de ser una realidad  se podrá desalinizar el agua de mar a un costo bajísimos y sin contaminación.
Yacaré en los Esteros
La cuestión es que se está recuperando el oso hormiguero, actualmente se calcula en 47 ejemplares permanentemente controlados, a la hembra yaguareté  que tienen en cautiverio le consiguieron un macho prestada por un zoológico para obtener crías y las demás especies, al no tener el hombre como depredador, se están  recuperando naturalmente.
Hasta el momento de pasar la última tranquera desde donde comienza el territorio del señor Thomquinson, solo habíamos visto unos pocos carpinchos y un yacaré pero muy lejos, apenas comenzamos a  desandar el camino construido por el dueño de los terrenos, la fauna de los esteros se presentó en todo su esplendor, carpinchos, ciervos de los pantanos, aves de todo tipo y el famoso yacaré  fueron los protagonistas  de la tarde.  En ocasiones parábamos con el vehículo y  hacíamos un trecho  a pié  pasando muy cerca de los carpinchos y yacarés,  estos últimos muy quietos se mantenían vigilantes, solamente en sus ojos se   percibía algún pequeño movimiento y  al acercarnos demasiado  se metían en el agua emitiendo un resoplido rezongón, allí nos dimos cuenta del porqué el guía miraba atentamente los arroyos, simplemente los yacaré están en sus costas tomando sol.  El yacaré  alcanza un promedio de 2,50 metros de largo pero se han visto algunos de más de 3 metros, no son peligrosos para el hombre si no se los ataca, nosotros estuvimos sacando fotos a menos de 3 metros sin que hubiera peligro alguno, nos llamó la atención la simbiosis que hay entre los animales salvajes y el hombre en ese lugar, el motivo es que como están protegidos y el ser humano deja de ser el depredados, la fauna se siente segura, aunque siempre está la desconfianza transmitida por la memoria genética.
Capinchos en los Esteros
En una de las bifurcaciones del camino vimos una camioneta estacionada a unos 300 metros,  por el guía, nos enteramos que era de los guarda-parques que:  por las inundaciones no podían llegar hasta su hábitat,  transitaban caminando hasta  una isla que se vislumbraba a unos 3 kilómetros de allí, en ese lugar vivía un matrimonio y un soltero que en el medio de los esteros, seguramente con pocas comodidades, cuidan  el parque haciendo un sacrificio importante para que las generaciones futuras puedan disfrutar el lugar igual que lo hicimos nosotros.
Nos seguimos adentrando a los esteros hasta que el camino estaba visiblemente inundado, allí pegamos la vuelta no sin antes bajarnos y ver un gran yacaré que resultó el más grande de todos. En ese lugar también tomaban sol gran cantidad de carpinchos con sus crías mientras pasábamos muy cerquita de ellos sin que se inmutaran mayormente, casi hasta se los podría tocar aunque por sus grandes dientes no es aconsejable.
Ciervo de los pantanos
En el viaje de ida habíamos visto una importante arboleda donde en verano funciona un camping muy bien instalado  construido por Thomquinson, sirve para que investigadores y naturistas puedan convivir con la fauna y la flora y así poder estudiar a fondo el lugar. También los particulares pueden acceder al camping pero únicamente con un guía. Allí paramos a disfrutar  una merienda provista por la organización, mientras los guías preparaban las vituallas,  apareció una cierva de los pantanos muy mansa que había sido criada por los encargados del lugar desde chica, haciendo las delicias de todos nosotros se dejaba acariciar mansamente mientras sacábamos innumerables fotos. La comida, por supuesto, era el motivo de su acercamiento, mientras estábamos degustando unos riquísimos “Chipás”  iba recorriendo los comensales uno por uno comiendo lo que le daban,  indudablemente cansada de comer pasto, todo para ella debe ser un manjar. En mi caso había guardado la envoltura de un turrón en el bolsillo de la campera y el simpático animal atraído por el olor  metía su hocico en él.  El “Chipá” es un bizcochito hecho con harina de mandioca y queso, tradicional en la provincia de Corrientes, es un bocado exquisito a cualquier hora del día, pero es costumbre acompañarlo con el mate, infusión hecha con las hojas de la planta de yerba-mate que crece en el Chaco, Formosa, Paraguay,  Sur de Brasil,  Uruguay  y la Mesopotamia Argentina, esta costumbre fue adoptada por los conquistadores Españoles y proviene de los Indios Guaraníes.
Atardecer en los Esteros
Al atardecer emprendimos el regreso  pudiendo admirar la puesta del sol que entre el pastizal  inundado reflejaba en el agua produciendo el brillo de miles de espejos. Ya entrada la noche empezamos a ver la fauna nocturna, lechuzas y liebres se presentaban a cada rato y en abundancia, solo el haz de luz de la camioneta era lo único iluminado en la oscuridad de la noche. Después de un buen rato de viaje y de cruzar varias tranqueras empezamos a ver algunas luces en el horizonte que nos devolvían de la inmensidad de los esteros a la civilización, cansados pero enormemente satisfechos fuimos despedidos por la amable dueña de la empresa turística “Diversidad” altamente recomendable. Al día siguiente emprendimos la última etapa de nuestro viaje a Cataratas del Iguazú.
Todo lo que se pueda decir de Cataratas del Iguazú siempre es poco, este año con las grandes lluvias que hubo estaban más que espectaculares, pero para no ser repetitivo es mejor ver los escrito en “Viaje de Prueba” en este mismo blog, como nuevo podemos agregar la alegría de mi nieta cuando al segundo día pudimos apreciar gran cantidad de monos y coatíes,  siempre hay que tener cuidado y no llevar comida en bolsitas de nylon, los muy vivos saben que adentro de las bolsitas hay alimentos y atacan al que las lleva, se las rompen y sacan los alimentos, en un determinado momento mientras observábamos a los monos sentimos el grito de una mujer, todos los pequeños simios junto a los coatíes  salieron corriendo hacia donde venía el grito, el motivo era que le habían robado la bolsa a una mujer y presurosos fueron a sacar su tajada de la bolsa rota.
Monos en las Cataratas
Por suerte a pesar de las grandes lluvias pudimos disfrutas La Cataratas, en los dos días que estuvimos en Puerto Iguazú  llovió de noche, al segundo día también media mañana, luego salió el sol y todo fue espectacular.
Emprendimos la vuelta pasando por las minas de Wanda que se encuentran en el pueblo del mismo nombre a unos 60 kilómetros de Puerto Iguazú, allí encontramos las minas de piedras semi-preciosas, las variedades de estas piedras se extraen de esta mina que es un laberinto de túneles excavados muy cerca de la superficie, el motivo es que si se excava más profundo las riquezas pertenecen al estado, es probable que más profundo pueda existir diamantes pero las retrógradas leyes de minería de este estado socialista no permiten aumentar las riquezas de la gente del país. Las leyes son para fomentar la pobreza y no para combatirla, como ejemplo de pobreza, hay que tener cuidado cuando uno transita por las calles de Wanda porque muchos chicos de edad escolar se meten delante del vehículo para venderte piedras, propensos a sufrir accidentes, son el claro ejemplo de un país netamente populista donde prolifera cada vez más la ignorancia y la miseria.
Minas de Wanda
Mientras recorríamos en grupos el laberinto de túneles  un guía nos explicaba  la historia de la mina al mismo tiempo que en otro extremo explotaban cartuchos de dinamita usados en la excavación de la mina, por supuesto con el consiguiente susto de los que estábamos dentro de la mina, pero en realidad no hay peligro alguno. A la salida nos esperaba un gran salón de ventas con excelentes productos derivados de la explotación minera.
Un repetido paso por las  Ruinas de San Ignacio(ver viaje de prueba)nos llevó hasta
nuestra próxima parada, que fue el pueblo de Yapeyú donde existe protegida por un templete las ruinas de la casa donde nació el benemérito general  San Martín, libertador de 3 países y para mi uno de los personajes históricos que más me conmueven de nuestro país. Como la vez anterior   (ver viaje de prueba) los dos nos emocionamos con lágrimas ante ese altar  donde la libertad cobra sentido. En algún discurso de la “cosa” que nos gobierna quiso compararse a este personaje histórico, la realidad es que no es  ni siquiera el polvo pegado a sus botas.
Termas de Colón
De allí bajo una lluvia torrencial que nos tiño el motor-home de rojo por el color de la tierra, llegamos a Colón, provincia de Entre Ríos, de entrada nos sorprendió el carácter turístico de la ciudad.  Bordeando el río Uruguay presenta un destino para que los turistas puedan disfrutar de sus paisajes e instalaciones, supongo que en verano sus extensas playas se deben llenar de visitantes.  Nuestro motivo eran sus termas muy bien presentadas con variedad de piletas cubiertas y al aire libre. también  disfrutar sus prolijas instalaciones. Estas cuentan con toboganes acuáticos y otros juegos que en invierno permanecen cerrados, solamente se abren a partir de noviembre.
La casualidad hizo que a 2000 km de distancia nos encontramos con vecinos nuestros
De allí pasamos a Rosario donde nuestra nieta debido a que comenzaban las clases tomo un avión hacia Bariloche, nosotros nos quedamos un par de días más visitando parientes y amigos pero lamentablemente nos intentaron robar el Motor-home estacionado en la puerta de un centro comercial un domingo lleno de gente, por suerte tenemos todas las puerta encadenadas y la de salida cuenta con un cerradura  extra que les impidió entrar, aparte de la bronca perdimos un día entero entre las denuncias del seguro y el arreglo de las 4 cerraduras en un taller.  Rosario es muy linda ciudad para visitar, pero en este momento entre el populista gobierno central y los inútiles socialistas que gobiernan la ciudad pasó a ser muy insegura, producto de los carteles de la droga que se instalaron en ese paraíso de la impunidad.
Nuestro viaje siguió por El Trébol donde disfrute visitando amigos  y por Nuevo Torino donde vive mi hija con mis nietos.  Asados y excelentes comidas de Damián, Choli y Eladio  fueron la constante  de ese tranquilo lugar. Con los años fuimos siendo conocidos por los habitantes del lugar, por lo que cuando salimos a caminar nos saludamos amablemente con casi todo el pequeño pueblo. Un domingo fuimos a una carrera zonal de autos en circuito de tierra, con el tradicional asado al borde del circuito pudimos disfrutar de cuatro categorías que en honor de la verdad fueron muchísimo más entretenidas que la fórmula 1. El único inconveniente que tiene el pueblo es que no hay café exprés y como uno de nuestros vicios es tomar a media mañana un café con medias-lunas, varias veces fuimos hasta el pueblo de  Pilar que frente a su prolija plaza está la panadería “Pópolo”, lugar donde aparte de un rico café se puede degustar sus exelentes productos de panificación, sobresaliendo una torta Alemana de superior calidad. La ciudad de Rafaela también fue motivo de nuestras visitas, su pujante progreso la ha convertido en una de las ciudades más ricas del interior del país. También visitamos pueblos y ciudades vecinas, como Esperanza, Humbold  y San Carlos,  todos con mucha historia y donde la prolijidad y limpieza son su característica principal. Todo esto es producto de los “ laboriosos inmigrantes europeos” que a pesar de que los  gobiernos populistas siempre los tuvieron como enemigos, son los que hicieron grande la vapuleada Argentina.
Nos despedimos con la promesa de volver el año que viene y nos dirigimos a San Francisco del Monte de Oro, provincia de San Luís, cuna de la educación pública Argentina. En nuestro viaje anterior a la provincia nos había quedado pendiente, así que pasando por el  camino de Las altas Cubres en la provincia de Córdoba y durmiendo en la ciudad de Villa Dolores, llegamos a esa población al mediodía. Si bien como casi todas los pueblos del norte y de Cuyo son pintorescos, siempre nos choca la cantidad de basura  que todo el mundo tira y nadie junta, por supuesto que después de estar en los prolijos pueblos de los inmigrantes europeos, la diferencia de culturas es muy notable, seguramente llevará varias generaciones y un cambio radical de rumbo en los gobiernos antes de que las  culturas nativas pueda equipararse a las europeas, pero todo es cuestión de educación.  Y si de educación hablamos, DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO es la bandera de la educación Argentina, en una época que muy pocos sabían leer  Dominguito leía de corrido a los 4 años, a los 15 años se traslada a San Francisco del Monte de Oro en la provincia de San Luís, allí va a vivir con su tío  el sacerdote José de Oro quien por su obra humanitaria en la zona, la población recibe su nombre agregado al de San Francisco del Monte. En ese lugar fundan una de las primeras escuelas públicas del país, con tan solo 15 años Sarmiento enseña  a leer y escribir a gente mucho mayor que él y así comienza su lucha por la educación del país, actualmente el modesto edificio de la escuela se encuentra conservado y protegido por un templete abierto. Innumerables placas muestran el agradecimiento de todos los maestros del país hacia el gran educador. Sarmiento fue una figura polémica, de convencimiento unitario, fue contrincante del federal Urquiza, pero aun siendo su principal enemigo político tuvo la grandeza de visitarlo en su palacio de Entre Ríos e intercambiar opiniones en beneficio del país, todo lo que se pueda decir en su contra no opaca su obra y preocupación por la educación del pueblo Argentino, única manera de tener un gran país. Lamentablemente el camino que trazó en la educación Argentina fue cortado por el Gobierno de Perón, a partir de allí  Sarmiento pasa a ser el enemigo del pueblo peronista, la explicación es muy sencilla, a los gobiernos populistas no les conviene tener un pueblo culto, es más fácil dominar engañosamente a un pueblo poco instruido, estoy absolutamente convencido que si no hubiéramos tenido la desgracia del peronismo, hoy seríamos un país del primer mundo.
Primer escuela de Sarmiento

Desde hace 4 años la zona cuenta con una represa de buen tamaño que es un reservorio de agua importante, por ser muy nueva, recién ahora se está convirtiendo en una zona turística de importancia, una ruta pavimentada rodea el lago artificial y pasa arriba de los diques, a todo esto hay que agregar que la zona tiene (según sus habitantes) muy buena energía producto de que geológicamente está sobre una capa de mineral de cuarzo.  Para turismo cuenta con hoteles, cabañas y restaurantes de mediana categoría y en el predio municipal muy cerca de la plaza central  se puede acampar a  precios muy moderados con buenas instalaciones.  Para los que busquen la tranquilidad serrana hay varios campings y complejos de cabañas un poco más alejados.
Volvimos a la ruta 20 que nos llevaría al Parque Nacional  Sierra de las Quijadas, ya de ida pudimos observar dos puentes en malas condicione, esto fue producto de las grandes lluvias de abril que afectaron Córdoba y norte de San Luís, a uno de ellos le faltaba todo un tramo de unos 15 metros que la tremenda fuerza del agua había levantado y depositado entero unos 30 metros rio abajo, realmente una visión casi irreal. Ya camino al Parque Nacional el tercer puente quedó tan descalzado que hay que desviar el mismo pasando por el cauce del rio, afortunadamente en esta época de invierno el río estaba seco. En el desvío del puente nos cruzamos con uno de los varios camiones de leña que vimos por la zona, llama la atención  la altura y la forma en que están cargados los troncos que  sin protección o atadura alguna se mantienen firmes si caerse.
Sierra de las Quijadas
Faltando unos pocos kilómetros para llegar a Sierra de las Quijadas se ven algunas pequeñas elevaciones que hace que uno se pregunte: donde están los paredones que se ven en las fotos? La respuesta es simple, es una hendidura profunda que corta la llanura y se abre hacia un valle que da origen al Rio Desaguadero. Hace 150 millones de años ese  valle fue una gran laguna salada, hoy debido al riego artificial que secan sus afluentes naturales que son los  Rio Mendoza y  San Juan casi no quedan espejos de agua, solamente algunos salares son testigos de la antigua laguna,  como la zona es desértica por  los ríos corre agua solamente cuando en raras ocasiones llueve, convirtiendo a estos en furiosos torrentes que se secan a las pocas horas. Llegando a las instalaciones de entrada al parque  se pueden observar huellas de “dinosaurios alados” que habitaban la laguna, también un par de carruajes antiguos  sirven para llevarnos con la imaginación a principios del siglo XX donde merodeaban bandidos rurales asaltando las carretas, se dice que Bairoleto estuvo en algún momento refugiado en la zona. Por un tramo de 6 km de ripio se llega a un estacionamiento  al borde del valle, desde allí por distintos recorridos se accede a miradores, si uno quiere bajar a ver el anfiteatro llamado Potrero de la Aguada, nacimiento del rio Desaguadero y la principal atracción del valle, hay que contratar un guía que con un máximo de 15 personas te lleva a una caminata de 8 km ida y vuelta,  bajando por los farallones y a través del cauce seco del río se llega a ese magnífico lugar. Decidimos emprender la excursión con una temperatura de 35 grados y con apenas 1,5 litros de agua  que no alcanzó para los dos, por suerte el guarda-parque Mariano bajó con varios litros de jugo fresco con el que socorrió a los que estábamos en peores condiciones, gracias a esa acción  pudimos trepar el paredón hasta el estacionamiento.  A pesar del sacrificio que resultó ser la caminata,  valió la pena, al mismo tiempo que disfrutábamos de los imponentes paisajes, el guía Carlos en los descansos que hacíamos en las pocas sombras del lugar,  nos fue explicando todo sobre esta impactante formación geológica.
Huella de dinosaurio alado
Como estábamos muy cansados para seguir viaje esa noche dormimos en la zona de acampe del  parque, en pleno desierto y con una noche de luna llena vivimos una experiencia inolvidable, el atardecer en el desierto y la visita nocturna de un zorro gris buscando comida fueron las estrellas del campamento.  A la mañana los come-cebo, pequeños pajaritos de la zona, se arrimaron a comer las migas de pan, producto de sacudir el mantel del desayuno, como en todos los lugares protegidos es asombrosa la confianza con que los animales se arriman al ser humano, si uno se queda quieto, estos pequeños pájaros caminan entre las piernas con absoluta tranquilidad. Ya de vuelta a la entrada del parque pasamos por una reserva arqueológica  donde se encontraron unos hornos que servían a los nativos Huarpes para hacer alfarería  de  muy buena calidad.  Sus actuales descendientes perdieron esa habilidad debido a que es más cómodo quejarse y que el gobierno los mantenga con dádivas que los condenan a la miseria, un poco se parecen a los pajaritos que saben que cerca de los autos siempre encuentran alimentos y que son más fáciles de conseguir que en la naturaleza.
Descansados y emocionados por haber pasado la noche en el desierto emprendimos el viaje hacia las termas de Cacheuta, pero antes había que pasar la ciudad de Mendoza y sus alrededores. Este paso siempre te produce tensión, uno de los motivos es por la inseguridad reinante en Mendoza capital, junto con el gran Buenos Aires, Rosario y toda la provincia de Tucumán, son zonas que es preferible evitar, el otro motivo es el laberinto de rutas y calles angostas en los alrededores de la ciudad. El GPS en determinado momento nos mandó por un puente que estaba cortado, como no pudimos pasar a partir de allí empezó a recalcular y terminamos transitando por caminos de tierra no del todo “santos”, no fue precisamente agradable pero por suerte en un momento pasamos debajo un puente de ferrocarril y llegamos otra vez a lo que seguramente era la ruta principal. A partir de allí empezamos a internarnos en la cordillera siguiendo el cauce del Rio Mendoza  paralelo al abandonado ferrocarril que cruzaba a Chile. La quebrada es espectacular,  como era domingo estaba llena de gente por todos lados y así llegamos a la pequeña población de Cacheuta.
Termas de Cacheuta
Nos instalamos en un camping del lugar y al día siguiente fuimos hasta las termas, el complejo con piletas hechas en piedras está muy lindo, el paisaje espectacular, pero la parte humana muy mala. En los terrenos que eran del ferrocarril se instalaron ilegalmente gente que hizo casitas en cualquier lugar y termino siendo una “villa miseria”, basura por todas parte son la característica que arruinan el paisaje, el complejo está bastante mal mantenido y otra vez tuvimos que comparar la diferencia de culturas, por un lado las prolijas termas de Colón hecha por inmigrantes europeos y por el otro lado este basural.  No conocimos el Hotel pero por las recomendaciones que nos dio el dueño del camping debe ser muy bueno pero bastante más caro, para nuestra economía de clase media es prohibitivo.  
Todo viaje tiene su lado bueno y su lado malo, en nuestro caso nos gusta conocer las dos partes, porque de esa manera se puede ver el camino a seguir, creer que todo está bien no es bueno ni es la realidad, a partir de lo que está mal se puede empezar a mejorar un país, negarlo no ayuda.
Como todas las veces que regresamos a Bariloche, siempre sentimos que con todo lo bueno y lo malo, es nuestro mejor lugar para vivir, el lugar que elegimos en el mundo.

      

         



 
 
  


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