LA MAGIA DE LOS
PEQUEÑOS LUGARES
Como todos los años en los meses de Julio y Agosto
comenzamos nuestro viaje invernal en el que nos alejamos del frio
Barilochense luego de un benigno otoño
realmente maravilloso. La temporada invernal iba a ser bastante dura y una cosa
es estar de turista y otra es convivir en Bariloche con la nieve y el hielo. En los primeros años cuando todo era novedad realmente
disfrutamos de todo eso, con el
trascurso del tiempo y de los inviernos que uno tiene vividos nos ponemos menos tolerantes. Como todos los años queríamos disfrutar de
climas cálidos: nos equivocamos, el frío se hizo sentir considerablemente
también en las latitudes norteñas, indudablemente las temperaturas extremas
producto del cambio climático se hacen sentir en todo el mundo.
Salimos de Bariloche con buen tiempo pero con heladas
matinales, de todos los viajes que hicimos este fue donde encontramos mayor
cantidad de hielo en la ruta, nunca es bastante recomendar extrema precaución
con rutas heladas, para los que no conocen el lugar es importante estar atentos
a lo carteles viales que indican hielo sobre la ruta, hay que disminuir la
velocidad a menos de 50 km, no frenar, no hacer maniobras bruscas y prender las
balizas, generalmente el hielo está en
lugares con sombra donde no le da el sol y se nota porque la ruta esta mojada y
brillosa.
Como siempre dormimos en la YPF de Colonia Catriel para
luego seguir hasta General Alvear y Potrerillos, allí nos instalamos en el
camping del Automóvil Club Argentino (ACA) donde estuvimos muy bien atendidos,
el camping si bien tiene sus años está bastante bien mantenido, una frondosa arboleda
debe hacer las delicias de los acampantes en verano, tiene piscina y
proveeduría.
Potrerillos es muy chico, siguiendo una ruta
pavimentada provincial termina en el
centro invernal “El Vallecito”. En el trayecto se encuentran pequeñas poblaciones muy pintorescas de casas
de fin de semana, también hay a la vera del camino excelentes restaurantes con
comidas tradicionales mendocinas. Dada la cercanía a la ciudad capital de la
provincia los fines de semana se llena
de comensales que junto con los que hacen asaditos a lo largo del arroyo conforman una abundante multitud. Nosotros almorzamos en “La Roca”, este
restaurante es uno de los primeros que está sobre la ruta, allí pudimos
degustar la “carne a la masa”, esta tradicional comida consiste en carne cocida al vino blanco en
una cazuela de barro, tapada con una
masa de empanadas y condimentada con
tomillo un arbusto muy abundante en la zona que le da a la comida un sabor
particular y recomendable.
Una de las tardes en que el frio se hacía sentir y el cielo
cubierto de espesas nubes predisponía a tomar un buen té con
tortas en un lugar cálido, nos fuimos por la ruta antes mencionada hacia la población de El Salto. Por
recomendación de nuestros consuegros mendocinos, Mari y Sergio, fuimos a una
casa de té llamada Rincón Huarpe donde su dueña Amneris nos atendió de maravilla.
En nuestros recorridos tomamos el té en distintos lugares, como la casa de té Galés en
Trevelin, de Gaiman y algunas de Bariloche, todas tienen los suyo generalmente
con bastante lujo. Rincón Huarpe no
tiene lujo es simplemente el comedor de una casa de familia pero tiene el amor de su dueña que le pone toda la mejor
onda a lo que hace, las tortas realmente son únicas, exquisitas con un sabor
especial, muy recomendable. Como estábamos solos en el local establecimos con su dueña una amena
conversación que nos llevó a contar nuestras aventuras de viaje y ella las
suyas. Por afinidad de conceptos enseguida se estableció una buena relación y por
su inteligente definición descubrimos que no somos turistas, somos VIAJEROS, tanto a ella como a nosotros nos gusta descubrir
lugares y vivirlos. Participar de una excursión guiada donde todo está
organizado indudablemente no es para nosotros.
Al día siguiente nos teníamos que encontrar y conocer con nuestros consuegros mendocinos que tienen
una linda casa de fin de semana en El Salto. El lugar de encuentro era el Camping de Potrerillos, enseguida se
estableció una hermosa relación que seguramente perdurará por mucho tiempo, de
allí fuimos hasta su casa y a pesar del tremendo frio reinante de ese día el
calor del nuestro encuentro superó con creces el gélido clima.
Barreal y el parque nacional El Leoncito era nuestro próximo
destino, para poder llegar hasta allí hay que pasar por Uspallata. El camino de Potrerillos a Uspallata ya lo
hicimos varias veces, aun así, nunca deja de sorprendernos, realmente es uno de
los trayectos más hermoso del país. Después de Uspallata entramos al valle de
Calingasta, este valle esta entre la pre-cordillera y la cordillera, para ubicarse las montañas que están detrás de las
ciudades de Mendoza y San Juan pertenecen a la pre-cordillera. El valle de Calingasta está a un promedio de
1800 msnm, es un valle desértico y frío y allí se encuentran las ciudades de
Barreal y Calingasta, la primera es la
más importante, se encuentra a orillas de rio Los Patos, tiene 7000 habitantes y un importante
regimiento de gendarmería. El camino para llegar hasta allí es casi todo
pavimentado , solamente hay unos 30 km de muy buen ripio, ya en la provincia de
San Juan comienza un asfalto nuevo desde donde se empieza a ver La Pampa de
Leoncito que le da el nombre al parque nacional homónimo, ustedes se
preguntaran porque en esa ruta nacional dejaron 30 km sin pavimentar , la
respuesta es simple ,se lo robaron, como tantas rutas argentinas, empresas amigas del gobierno cobran y nunca
terminan las obras, las hacen mal o
simplemente no las hacen, por supuesto parte de esa plata va a parar al
bolsillo del gobernante de turno, alguna vez se tendrá que crear la figura de
traición a la patria con penas ejemplares, en China los fusila y le cobran la
bala a la familia, aquí no pretendemos tanto pero por lo menos meterlos presos
y quitarle todos sus bienes.
La ciudad de Barreal es una población relativamente humilde
pero pintoresca, su atracción principal es la Pampa del Leoncito. Es una
antigua y enorme laguna seca que a diferencia de los salares su piso es de
arcilla con una dureza de pavimento, allí se practica el carrovelismo, una
actividad que consiste en transitar la pampa con unos carritos de tres ruedas
impulsados por una vela de wind-surf, estos alcanzan elevadas velocidades,
nosotros anduvimos un trecho con el motor-home con la cesación de andar sobre
asfalto rugoso.
La otra atracción son
los observatorios astronómicos, el que está a menor altura tiene varios
telescopios al aire libre, las noches despejadas se pueden realizar visitas
guiadas imperdibles, a nosotros nos tocó una noche increíble pero con una
temperatura de 6 grados bajo cero, igual disfrutamos viendo por los telescopios
la luna esconderse detrás de la cordillera, como era cuarto creciente pudimos
apreciar lo que los astrónomos llama la luz cenicienta, es la parte oscura de
la luna tenuemente iluminada por el reflejo de la tierra, se aprecia únicamente
con los telescopios. Una vez que no
tuvimos el reflejo de la luna empezamos a ver una cantidad de estrellas
increíble que debido al aire diáfano (uno de los mejores del mundo) se pueden
apreciar a simple vista, con el telescopio es otra cosa, por ejemplo: al lado
de la cruz del sur se observa un circulo de cielo negro como si no hubiera
estrellas en ese sector, pero a través del telescopio pudimos ver que allí
había millones de estrellas, en otro sector pudimos ver lo que los astrónomos
llaman “El Alhajero”, esto es un cúmulo de estrellas de varios colores que dan la
sensación de diamantes, también pudimos observar los anillos de Saturno y las
tormentas de Júpiter con total claridad. Con excelentes explicaciones del
astrónomo de turno vimos en una pantalla gigante todas las constelaciones que
vemos en el hemisferio sur, luego con una linterna laser apuntaba en el cielo
las que se presentaba en ese momento así nos pudimos enterar de la constelación
de Cosiuco, esta es en realidad la decimotercera que por capricho de quien sabe
que personaje de la historia no la tuvimos en cuenta hasta ahora, debido a esto
muchas fechas de nacimiento no coincide con la realidad de los signos, tampoco
los meses ya que estos deberían ser 13, pero como el número nos es bien querido
por la religión católica, el papa Gregorio se mandó el invento del calendario
actual con meses de 30 ó 31 días más el año bisiesto, todo un despelote que
hace que no vivamos la realidad, quizás si
pudiéramos cambiar es posible que viviéramos más en armonía con el
universo y a lo mejor seríamos mejores
personas, pero por ahora no creo que se pueda. Luego de un rico y reconfortante
café que con la temperatura bajo cero
fue como un bálsamo, nos despedimos de los amables encargados de la visita para retornar por el angosto camino de
montaña, todo fue una fantástica experiencia que recordaremos para siempre. Un
detalle curioso: pregunté si alguna vez habían observado ovnis, no me
contestaron y el cambio de conversación fue instantáneo.
Al día siguiente fuimos a visitar el observatorio más grande
que está un poco más arriba, cubierto con una inmensa cúpula, como era de día no pudimos observar el cielo, pero sí
la amable guía nos dio una excelente explicación técnica, así nos enteramos que
es uno de los observatorios más grandes del planeta y que sus imágenes no se
observan directamente sino por pantallas
de computadoras, actualmente es alquilado por varios países cuyos astrónomos ni
siquiera hace falta que vengan al país, las imágenes son trasmitidas vía
satélite a sus países de origen, en breve están instalando mecanismos que
podrán manejar el telescopio a distancia. El trabajo de los astrónomos por
supuesto es nocturno, la mayoría vive en la Ciudad de San Juan y tienen un
régimen de 5 días de trabajo y cinco de descanso, los días de trabajo viven en
cómodas instalaciones en el mismo lugar. Alrededor del telescopio más grande
hay otros tres un poco más chicos que pertenecen a otros países.
Los observatorios están dentro del parque nacional “Pampa
del Leoncito”, allí pudimos hacer un recorrido pedestre de una hora de duración
en donde estuvimos en contacto directo con la naturaleza del lugar y su
historia, todo muy bien señalizado con
carteles que nos iban informando a lo largo de todo el interesante trayecto.
De Barreal demasiado no se puede decir, en realidad no hay
mucho que ver, pero en verano debe ser un tranquilo lugar de descanso, nosotros
hicimos caminatas alguna de las cuales nos llevaron hasta el rio Los Patos que
nace en la cordillera precisamente en el paso de Los Patos dentro de la
provincia de San Juan por allí cruzo El
General San Martín en su gesta libertadora hacia Chile dirigiendo una de las
dos columnas de soldados, la otra cruzo por el paso de Uspallata en Mendoza.
Una mención especial merece el Camping Municipal, impecable,
para mí está entre los 3 mejores del país.
En esos días cumplimos nuestro 48 aniversarios de casados, es nuestra tradición
ir a tomar un desayuno en algún lindo
lugar, en Barreal imposible, terminamos comprando medias-lunas en una
panadería, dos capuchinos en una máquina de la estación de servicio y los
tomamos en el motor-home, la otra tradición es la cena, otra sorpresa, un solo
restaurante abierto , temperatura bajo cero sin calefacción y la dueña emponchada como para el polo, comimos muy rico pero con la campera puesta
y un perro que nos ponía la pata en la pierna pidiendo comida, postre no había
así que decidimos tomar un helado en la estación de servicio, los helados eran
viejos del verano por lo que terminamos
comprando dos chocolates, la jornada fue inolvidable, igual lo tomamos con
mucho humor pasándola lo mejor posible
El valle de Calingasta tiene una salida que baja hacia la
ciudad de San Juan, con las fuertes lluvias que hubo en el otoño quedó bastante
destruido por lo que después de hacer varias averiguaciones decidimos regresar
por Uspallata volviendo a pernoctara en el camping del ACA en Potrerillos. A la
mañana siguiente pasamos por la casa de nuestros consuegros en la ciudad de
Mendoza donde nos esperaban con una suculenta picada, mientras compartíamos un
agradable momento con la familia de nuestra nueva nuera Macarena, tres de las tías nos recomendaban “cuiden a
Macarena”. Partimos hacia Fiambalá, en el trayecto recibimos un mensaje nada
tranquilizador del hermano de mi señora respecto a la salud de mi suegra, por
lo que decidimos acortar nuestro viaje e ir hacia Carlos Paz que está más cerca
de El Trébol.
En el trayecto pasamos por Chepes, allí pernoctamos en una
estación de servicio, ante mi queja de que no había agua en ninguna canilla,
nos enteramos que el pueblo prácticamente no tiene agua y que la restringen al
máximo, esa misma noche vimos en televisión la noticia de que la hija de la ex
presidenta tenía una caja de seguridad con varios millones de dólares que no
puede justificar, suficiente dinero como para darle un sistema de agua al
pueblo de Chepes, la bronca es que se autodenominaban “el gobierno del Pueblo”,
así siempre fue el verso socialista a través de la historia.
Como la salud de mi suegra mejoró nos quedamos unos días en
el camping del ACA de Carlos Paz disfrutando unas largas caminatas por la
excelente costanera y paseos por el centro, recomendable el café y las
medias-lunas de Vito’s en pleno centro de la ciudad. También fuimos a Peko’s un complejo con diversiones como para pasar un
día entretenido.
Luego de pasar unos días en familia en El Trébol y en Nuevo Torino donde viven nuestra hija, nietos,
yerno Damián y sus agradables padres
Yoli y Eladio decidimos ir a una de las tantas termas de Entre Ríos por recomendación de un señor que también
tenía motor-home. Elegimos María Grande,
un pueblo de 7000 habitantes a 70 km al
noreste de Paraná que hasta ese momento ni siquiera sabíamos que existía,
cuando llegamos nos encontramos con un complejo con Camping, proveeduría,
restaurante y negocio de artesanías, todo muy prolijo y con excelentes aguas
termales, hay piletas en el exterior y varias cubiertas, los vestuarios son de
lo mejor que hemos visto. Allí pasamos 8 días inolvidables compartiendo los
últimos tres con Norma y Oscar, nuevos amigos rodanteros de Pergamino. Caminatas al centro a la mañana para tomar un
rico café en la estación de servicio y piletas termales hasta que se escondía
el sol fueron las delicias de los hermosos días que pasamos allí, encima no es
caro, de todas las termas que fuimos con
camping incluido fue la más barata, muy recomendable, aunque los fines de semana las instalaciones resultan un poco chicas. También
se pueden alquilar alguna de las muchas cabañas que hay en el mismo terreno o
alojarse en el Hotel que aunque lo vimos solamente de afuera parece muy
confortable.
Volvimos a Nuevo Torino justo para cumplir una de mis metas
que era ver una carrera de TC en el
óvalo de Rafaela, hasta allí fuimos con mi yerno Damián el sábado a ver la
clasificación y el domingo la carrera, en el circuito nos esperaban amigos de Damián que habían ido
como muchas otras personas el jueves por la tarde, la gente que se instaló el
jueves arma terrenos con lonas donde estacionan los autos o el Motor-home,
arman las carpas y un baño de campaña. Nuestros amigos dormían en un acoplado
tapado con lonas y comían en una gran carpa, completaban las instalaciones con
un generador, un freezer , un calefón eléctrico para bañarse y cantidad de
bebida y carne, en total llevaron 8 cajones de cerveza, 3 cajones de vino, 2
cajones de Gancia, 2 cajones de Fernet, 1 botella de whisky, 1 de Vodka, y
muchas Coca Colas para preparar el tradicional trago de fernet con coca,
invento cordobés que salvó de la quiebra a la fábrica de Fernet, todo eso para
7 personas, demás está decir que la mayoría estaba bastante pasados de alcohol
como casi todas las 90.000 personas que presenciaron la carrera. El circo
indescriptible. Debo reconocer que al principio me chocó un poco todo pero una
vez que uno empieza a integrarse a la fiesta, se empieza divertir junto con
ellos, a pesar de que en mi caso no tomo alcohol salvo algún trago de cerveza.
En todo ese circo uno ve cosas increíbles, los asados infaltables, calculo que
el domingo debió haber unas 20.000
fogatas prendidas, los kilos de asado incontables, el humo terrible. Las
comparsas de la barras que apoyan alguna de las marcas de automóviles festejan
de ruidosa manera los triunfos de sus
pilotos, eso sí: a diferencia del futbol todo se hace en armonía, el aglutinante
es el automovilismo antes que nada. La parte deportiva, fantástica ver 46 autos
a fondo peleando por un puesto es para el “tuerca” sinfonía para el alma.
Cuando terminó la carrera quise encontrar una palabra que definiera este gran
circo, después de un rato me salió DELIRIO.
Después de unos días en Nuevo Torino volvimos a Carlos Paz,
allí teníamos que encontrarnos con viejos amigos con los cuales compartimos
hermosos momentos recordando viejos tiempos, desde allí partimos hacia Potrero
de los Funes en San Luis. La ruta desde Mina Clavero hasta La ciudad de Merlo es un viejo trazado con muchas curvas de 90
grados que pasa por antiguas poblaciones serranas, entre ellas está Villa Las
Rosas, allí la ruta pasa por el centro de la población. Como era sábado nos
encontramos con una gran feria que ocupaba la plaza central, curiosos como
somos y como la vida no nos corre decidimos parar para ver de que se
trataba la feria, para nuestra sorpresa
nos encontramos con comidas regionales de primera calidad preparadas por los
mismos productores, empanadas de todas variedades, fiambres y quesos caseros,
comidas árabes y muchas cosas más, como era mediodía y a pesar de que teníamos
comida preparada en el motor-home decidimos probar todo lo que nos permitía el
estómago. Empanadas árabes, sándwich de queso provolone casero y exquisitos
pastelitos de postre fueron los elegidos, también compramos algunos fiambres y
quesos caseros que fuimos consumiendo en los días posteriores. Si pasan por
Villa Las Rosas, Provincia de Córdoba,
todos los sábados del año se encontran con esta feria y si es posible pasen al mediodía que vale la
pena probar las ricas y naturales
comidas allí preparadas.
En Potrero de los Funes nos encontramos con un panorama
bastante desolador provocado por un incendio terrible que consumió muchas hectáreas durante varios días,
se cree que los iniciadores de este incendio fueron descuidados acampantes
porteños que consideran que se puede
hacer cualquier cosa en cualquier lugar sin importarle absolutamente nada.
Igual nos quedamos 2 días visitando la ciudad de La Punta en donde
recientemente con motivo del bicentenario
de la Declaración de la Independencia se inauguró una réplica de la casa de Tucumán tal cual
era en aquella época. Desde la réplica
del Cabildo parte un sendero que lleva hasta la casa de Tucumán en donde se
encuentran carteles recreando las diferentes postas que había en aquella época
entre Buenos Aires y Tucumán, todo muy bien preparado como nos acostumbra la
provincia de San Luís. Como si esto fuera poco están haciendo un gran hotel
replicando en tamaño real La Recova que
estaba frente al Cabildo y la Casa
Rosada, este enorme edificio funcionaba como mercado y me imagino que en aquel
tiempo, salvando las diferencias, debe
haber funcionado como los shopping actuales, como era un edificio muy viejo y
estaba en muy mal estado, durante la Presidencia de Pellegrini se decide
demolerlo y trasladar la Pirámide de
Mayo hasta su emplazamiento actual en la Plaza de Mayo, lo que no sabía Carlos Pellegrini era que los corruptos e
infames de Máximo Kirchner y Hebe de
Bonafini podían utilizar el predio para
una fallida movilización en contra de un
gobierno democrático elegido por la mayoría del pueblo, lo insólito es que durante
muchos años se llenaron la boca con la palabra democracia y llamándonos
“golpistas” a los que criticábamos con razón las medidas de su gobierno y ahora que perdieron las
elecciones, los “golpistas” son
ellos y la democracia se les fue al
carajo. Mención aparte, la Provincia de San Luis es el país que todos soñamos.
Como siempre recorrimos el conocidísimo trayecto hasta Bariloche y como todas las veces que nos encontramos con la vista de la
ciudad en la punta del lago, decimos que este es el mejor lugar en donde
decidimos vivir a pesar de todos sus defectos.
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