lunes, 2 de julio de 2012

RUMBO NORTE-DESTINO INCIERTO PERU


RUMBO NORTE-DESTINO INCIERTO PERU

El 28 de junio disparando del invierno patagónico salimos con rumbo norte, lo del destino incierto es porque nunca se sabe que capricho va a tener el gobernante de turno, en este caso nuestra queridísima Cristina, (vivo o muerto, no querrá juntarse con el marido?).  Dejemos la mala onda y hagamos lo que nos gusta contra viento y marea y que se vayan todos los políticos al carajo.
Como salimos después del mediodía llegamos al ACA  de Piedra del Águila sin muchas ganas de seguir, estacionamos en nuestro lugar predilecto harto conocido y salimos de compras, De  hace mucho tiempo yo sabía que  el Autoservicio  que está cerca del ACA era de una persona que había vivido en El Trébol, mi pueblo natal,  al verlo a pesar de los años y de  los kilos lo reconocí pero no me animé a decirle nada porque no me acuerdo su nombre, compramos carne que resultó por demás tierna, comimos, miramos películas y a dormir.
San Juan formaciones rocosas
Siempre que salimos de viaje hay que pasar los primeros mil kilómetros antes de llegar a un camino entretenido pero igual disfrutamos escuchando música y tratando de encontrar algo nuevo en un camino harto conocido, ya sabemos donde dormir, donde comprar comida, donde están la canillas para cargar agua y como siempre algo que no se puede creer en plena zona petrolera, nunca conseguimos diesel Euro. Así llegamos a General Alvear, como siempre que pasamos allí visitamos la tumba de Juan Bautista Bairoleto. Hace unos años recién me despertaba de la siesta y prendí el televisor, ese día, no me acuerdo porqué me sentía bastante deprimido, pasando canales me detuve en un programa que estaba contando la historia de Bairoleto, bandido rural, las cosas nunca son casuales, siempre llegan por algo, ese día el famoso bandido pasó a ser  mi inspiración por ser un defensor de la libertad por sobre todas las cosas, sufrió las injusticias del poder y luchó contra ellas, a partir de allí cuando necesito ayuda de arriba, se la pido y  nunca me falló. Nunca fui un creyente y menos de las religiones, pero ahora respeto todas las creencias aunque no este de acuerdo.
San Juan Dique Ullun
Aunque no teníamos intenciones de pasar por San Rafael tuvimos que ir a ver si conseguíamos diesel euro, ahora que son nacionales en las YPF ni el olor, si conseguimos en una Shell y a  un precio no muy alto.  Pasamos de largo la ciudad de Mendoza que ya conocíamos y seguimos para San Juan, nos asombró la pobreza entre las dos capitales, creo que ser pobre va de la mano con la falta de agua  porque la aridez de la zona es espantosa. En la capital de la provincia la cosa cambió, es una ciudad chica pero muy prolija aunque la basura desparramada es una constante en  las dos provincias, después de almorzar en un parque seguimos para el dique de Ullum a quince kilómetros de la ciudad, las formaciones de tierra durante el camino son sorprendentes. Conseguimos un camping muy lindo y pasamos la noche, eso sí  totalmente solos, por las dudas nos arrimamos a la casa del sereno.
San Juan- Autódromo
Siguiendo por San Juan y no en “curda”, estacionamos en el centro y practicando nuestra tradicional costumbre tomamos café con medias lunas,  luego nos dirigimos a una  oficina de turismo donde un señor muy amable nos dio todos los informes del turismo de la provincia.  Ayer habíamos disfrutado de una temperatura primaveral y  estábamos  pensando que todo iba a ser igual, hoy parece que volvimos a Bariloche, concretamente nos estabamos cagando de frío, eso no nos amilanó para seguir conociendo. Almorzamos estacionados en pleno centro y salimos para el valle del zonda, el jardín de los poetas fue una de los lugares a conocer, debe ser muy lindo en verano, en invierno esta todo seco y bastante descuidado. El autódromo estaba pegado y aunque no había nadie en la entrada pasamos debajo de la barrera,  allí recordé que se llamaba Eduardo Copello “ El Maestro” para quien no lo oyó nombrar fue uno de los mejores corredores de los sesenta, corrió principalmente para Renault Argentina con Gordini primero y haciendo historia con los Torino, falleció no hace mucho, solterón y dedicado a la joda nocturna, algo que me chocó un poco porque fue uno de mis grandes ídolos.
San Juan- La Cava del Zonda
Cerca de allí estaba La Cava del Zonda, una cueva hecha para fabricar champaña,  trabajan  tres personas fabricando cuatrocientas botellas muy artesanalmente con máquinas que tienen una antigüedad que va desde los setenta años hasta los cien,
Un lugar recomendable, no quería volver a hablar del tema pero en este momento no están produciendo porque por culpa del gobierno no pueden importar ni los filtros ni las etiquetas, como en muchos otros casos a todo lo largo del país una verdadera cagada K.
Por el camino nos llamó la atención una cueva museo y curiosos como somos, fuimos, un antropólogo con unos años encima tiene una colección bastante interesante adentro la caverna, nos dio un montón de datos, nos hizo cruzar las manos y los brazos, y nos dijo como éramos, la pegó en su totalidad.
Otro circuito turistico de los prospectos lo comenzamos al día siguiente, la primer sugerencia un dique sobre el río San Juán, el camino desandaba por viñedos y pequeñas casas de adobe que iban salpicando el terreno. Al principio todo bíen porque aunque era un camino vecinal estaba pavimentado, después de unos kilometros el asfalto terminó, empezando un ripio bastante tortuoso, y cada vez peor, consecuencia: nos volvimos. Otro de los lugares a conocer era un monumento histórico, cuando nos dimos cuenta nos pasamos de largo, de cualquier manera un pequeño poblado de adobe muy antiguo y la experiencia de pasar por debajo de unas arcadas de un canal,  fue suficiente para que el trayecto sea interesante.
San Juan- Albardón
Ya en el pueblito de Albardón nos encontramos con un lugar histórico, un algarrobo donde Sarmiento daba clase en sus mocedades.
El proximo punto era unas termas muy cerca del poblado, como muchas otras cosas, debido a que todavía no empezaba la temporada de invierno, estaba cerrada.
San Juan-Bodega El Milagro
 Ya de vuelta encontramos una bodega para visitar, mi intención nunca fue conocer una gran bodega sino que mi interés radicaba en una bodega artesanal ¡mejor no pudimos encontrar!  no solo por los vinos allí elaborados de exelente calidad, sino porque el dueño Juan José que amablemente nos acompaño en una visita guiada, resultó de primer nivel, aprendimos muchísima cosas sobre el  cuidado y tipo de las vides, clases de uvas y de vinos que degustamos. También compartimos un grato momento intercambiando experiencias de vida,  nos mostramos nuestras respectivas casas, siendo la de él muy interesante, ya que el dormitorio está bajo tierra,  lo que lo hace más fresco en verano y por supuesto tibio en invierno. La bodega se llama El Milagro y se encuentra en la población de Albardón ¡Muy recomendable!
San Juan- Ciudad
A  la tarde un paseo por la peatonal y la experiencia de subir el campanil de la catedral desde donde se vé toda la ciudad de San Juán completaron el día. 

Volvimos a dormir en el mismo camping de la noche anterior, siempre en absoluta soledad y a la mañana siguiente fuimos a la casa natal de Don Domingo Faustino Sarmiento.
 El acto de viajar, si uno lo aprovecha, es la escuela más grande que hay, solamente hay que dejar de lado, la diversión fácil y uno puede llenarse de cultura y conocimientos inagotables. Haciendo honor a esto fuimos recorriendo y leyendo muchos escritos que hay en la casa museo.
San Juan-Higuera casa Domingo F. Sarmiento
 Ahí recordamos cosas que posiblemente aprendimos en la escuela primaria y que no le dimos la menor importancia, por ejemplo, que doña Paula Albarracín, mujer moderna y emprendedora para su época, siendo aún soltera ganaba su sustento con el telar  y mantenía a su numerosa familia fabricando toda clase de alfombras y tapices. Así compra el terreno y encara la construcción de su casa demostrando una pujante personalidad que luego iba a ser trasmitida a su famoso hijo. Del que no se habla mucho es del padre de Sarmiento, posiblemente debe haber sido  una persona que pasó sin dejar un rastro importante en la historia.
 Con Sarmiento se puede estar de acuerdo o no de sus ideas unitarias, posiblemente para aquella época su postura debe haber sido necesaria para consolidar los cimientos de la república, lo que  no dejamos de reconocer es su invaluable aporte a la educación del país, eso no tiene precio. Más adelante llegaron Além, Yrigoyen y Perón y tiraron por la borda la educación, los cimientos y varias cosas más, pero eso es otro tema.
San Juan- Casa de Sarmiento
Un detalle que marca la grandeza de la persona es que aún siendo enemigos de posturas absolutamente contrarias visitó a Urquiza en su palacio pudiendo intercambiar ideas que seguramente nutrieron el pensamiento de ambos.
 Las comparaciones son odiosas, pero no pudimos evitar hacerlo con la actual conducción de la que ocupa el cargo de presidenta el día de hoy y que cuando alguien se le opone se vuelve loca y no le tira con los platos, pero su forma de actuar aún a otro nivel, es la misma.
Ya entrado el mediodía seguimos viaje con destino a San Agustín del Valle Fértil, lugar que sabíamos que tenía una estación de servicio ACA donde pasaríamos la noche.
Allí me ocurre una cosa muy graciosa, cuando voy a comprar algo que nos faltaba para la comida, en la caja del negocio había un señor contando una anécdota que le había ocurrido en su viaje a Bariloche con una amiga de esa localidad, me meto en la conversación y le hago conocer mi punto de origen, resultando que la amiga referida también es conocida por nosotros por  habernos controlado en la aduana en nuestro segundo viaje a Chile, como dice el dicho popular, el mundo es chico.
Valla de la Luna- Submarino
Valle de la Luna- Bochas
Valle de la Luna- Hongo
 A la mañana salimos para la luna ¡no! en un ovni ¡no! me confundí era el Valle De La Luna, apenas llegamos a la entrada del parque provincial fuimos a una oficina donde contratamos la excursión. Una caravana de autos con un guía  nos iba llevando a los distintos puntos en un trayecto de treinta y dos kilómetros. El Valle de la Luna es un sitio arqueológico y geológico casi único en el mundo, a medida que se fue  levantando la cordillera, las capas que estaban debajo quedaron arriba, pero esta capa en particular siempre queda en el medio o sea que en la generalidad de los casos está enterrada a muchos metros de profundidad, en el caso de Ischigualasco, que es así como se llama el parque provincial, por una rara casualidad la capa geológica quedó descubierta, esto permite a arqueólogos y geólogos de todas las partes del mundo poder estudiar este lugar único. Los geólogos por supuesto estudian la conformación de la arenisca compactada que en algún momento fue el fondo de un gran lago, en este caso la arenisca es un gris claro y el viento fue esculpiendo todas las formas extrañas que le dan la fama bien merecida, así aparecen el gusano, el submarino, el hongo y muchísimas otras realmente espectaculares. En los que debió ser la parte más profunda del lago está la cancha de bochas, allí hay unas esferas redondas formadas por alguna piedrita que al deslizarse desde las partes altas hasta esa profundidad se le fue adhiriendo arena hasta formar una piedra redonda casi perfecta, lo único que en las fotos parecen más grandes debido a que no hay ninguna referencia, pero en realidad ninguna supera los cincuenta o sesenta centímetros de diámetro, de todas manera un fenómeno por demás interesante. La excursión termina en el hongo y allí se despide el guía, dejamos salir a todos y nos quedamos a almorzar  en ese valle increíble en total soledad y silencio, prendimos la radio pero enseguida la apagamos para llenar el alma con el silencio. La vuelta se hace bordeando la otra capa que antes estaba debajo de Ischigualasco, ahora esta más alta y en este caso delimita el valle formando un paredón muy alto de tierra y piedra de un color rojizo intenso, esta capa es la que pertenece al parque nacional Talampaya,  esto lo conoceremos a la vuelta  ya que la entrada está sobre la ruta cuarenta.
Ya casi llegando al complejo dos liebres maras aparecieron en el camino, paramos y como si estuvieran amaestradas se quedaron para la foto, fuimos avanzando muy lentamente, ellas se fueron corriendo con sus tradicionales saltitos para dejarnos paso y quedaron muy mansamente al costado.
Formación del Talampaya
En el complejo hay un museo arqueológico con esqueletos y replicas de los primeros dinosaurios, estos no eran muy grandes.
 Como sabemos la vida nace en el mar y luego los peces fueron desarrollando sus aletas hasta formar rudimentarias patas y así aparecen los primeros dinosaurios anfibios, antecesores de lo lagartos y cocodrilos actuales, esto es lo que hace interesante a Ischigualasco y mundialmente famoso entre los arqueólogos. Dejamos extasiados el lugar y fuimos desandando el camino hacia La Rioja por una quebrada magnifica que le fue dando forma al paisaje.
Aunque faltaban pocos kilómetros para llegar a La Rioja, esta no se hacía presente, eso si, la basura en la ruta era cada vez mayor. Llegando a la ciudad, ahí nos dimos cuenta del porqué no se veía, simplemente no tiene edificios altos, la construcción es baja generalmente de una planta. Veredas rotas, carteles pegados en las paredes, casas y jardines desprolijos, mucha basura, ni siquiera es pintoresca, conclusión ciudad fea y sucia, que me perdonen los Riojanos pero es la verdad, además el tránsito es malísimo lleno de motitos que te pasan por todos lados en forma totalmente suicida.
 Dejamos la ropa para lavar y volvimos un par de kilómetros a una estación de servicio que vimos a la entrada.
La Rioja- Dique Los Sauces
A la mañana como es nuestra costumbre fuimos a una oficina de turismo donde nos indicaron los pocos lugares que tienen para visitar. Fuimos hasta un pueblito típico, Sanagasta, que ese sí valió la pena y tanto de ida como de vuelta pasamos por el dique Los Sauces, un pequeño embalse que retiene la poca agua de lluvia que cae en La Rioja, para rescatar: el túnel que une la ciudad con el lago.
A través de los kilómetros recorridos nuestra experiencia indica que la pobreza y la cultura van de la mano y con la falta de agua se agrava aún más, en La Rioja se hace ver.
A la noche fuimos a cenar festejando nuestros cuarenta y cuatro años de casados. El restaurante uno de los pocos presentables que vimos, por suerte resultó ser excelente.
Para dormir volvimos a la estación de servicio de la noche anterior. Daban un desayuno muy bueno y barato.
Ya llegando a San Fernando del Valle de Catamarca el paisaje fue cambiando, todo es más verde y hay plantaciones  de todo tipo, es mucho más limpio y ordenado pero al igual que La Rioja la ciudad no se hacía ver, a diferencia de la primera, es porque la población está en un valle. La edificación es más moderna, hay edificios altos pero mantienen viejas edificaciones muy bien cuidadas, prácticamente no hay basura y la cultura es mucho mejor.
Estacionamos muy cerca del centro y almorzamos, como es nuestra costumbre dormimos la siesta y algo que hacemos siempre que llegamos a un lugar nuevo, fuimos primero a la Oficina de Turismo, una chica muy amable nos dio todos los datos necesarios, entre ellos el del camping municipal.
Catamarca- Catedral
 Luego de conocer la Catedral  donde guardan la Virgen del Valle, muy venerada en Catamarca, caminamos por la muy prolija y larga peatonal que nos pareció de las mejores que hemos visto.
Unos de los proyectos que teníamos era tomar un café frente a la plaza de Catamarca en magas cortas, la frustación llegó a nuestras puertas junto con el frío y no creo que lo hagamos en verano porque hace cincuenta grados de temperatura, queda para otra oportunidad.
Ya de noche entramos en el camping, en la entrada no había nadie pero nos instalamos igual, las instalaciones excelentes, el lugar cuando lo vimos al día siguiente, también.
Frente al camping hay una ruinas pertenecientes al “Pueblo Perdido” una civilización que data del año doscientos al mil cuatrocientos. Como no hay datos de cómo se denominaban se los llamó como las primeras ruinas que se encontraron el la zona, la civilización de La Aguada. Las ruinas corresponden a uno de los tantos poblados que hay en Catamarca, pero este es el más antiguo.
Catamarca- Pueblo perdido
El asentamiento consta de unas diez habitaciones que están agrupadas de dos en dos con un espacio techado abierto en el medio, este se usaba para cocinar, taller y punto de reunión de la familia, las habitaciones eran para dormir. A continuación seguían los depósitos de granos, la entrada de los mismos era en forma de S, el motivo, evitar que entraran las llamas a comer los granos, animal doméstico que se usaba para carga; también se obtenía carne y lana. Más al fondo y en la parte más alta, lo que posiblemente servía para rituales religiosos, había una especie de templo.
 Una mención especial  merece el Chaman, jefe, curandero y guía espiritual del poblado.
Este se trasladaba al otro mundo consumiendo una droga alucinógena  extraída de una planta, esta droga es tan fuerte que destruye la corteza cerebral por lo que se usaba únicamente en ocasiones especiales lo cual no los hace menos “faloperos”, vamos a sumarle que tomaban chicha, bebida hecha con granos de maíz, agua y saliva para fermentar y como resultado tenemos lo que hoy llamamos borrachos drogadictos.
Esto no le quita méritos a sus construcciones, los cimientos se hacían de lajas gruesas enterradas en la tierra formando un muro de unos sesenta centímetros de anchura, dentro de estas lajas se rellenaba con piedras y adobe, este muro tenía una altura de un metro.  Se terminaba la pared con ladrillos de adobe, el techo era de palos de algarrobo, caña, las hojas de una planta del lugar y adobe.
Cultivaban maíz y  legumbres en terrazas donde preparaban el suelo de tal manera que retuviera la humedad de la poca lluvia que cae en ese valle.
Una constante de la civilización desde México hasta la región de Cuyo es la práctica de los sacrificios humanos, todo esto lo explicó muy amablemente un estudiante becado de arqueología, sutilmente nos dijo que la civilización de La Aguada posiblemente  haya sido integrada a la Inca, cuando la verdad es que el Inca lo invadió y lo esclavizó, eso nos da la pauta de que la historia no siempre es la verdad,  porque hoy la civilización Inca está como la gran victima de los Españoles cuando ellos habían echo lo mismo con otras tribus, tampoco fueron santos ni mucho menos.
Calculamos que en el lugar de las ruinas estuvimos más de una hora, tiempo que el joven estudiante nos llenó de datos interesantes que confirman mi teoría de que viajar es una enorme escuela. No creemos que hacer tantos kilómetros para meterse en un casino valga la pena.
Catamarca-El Rodeo
El Rodeo era nuestro próximo pueblo de destino, viajamos por la quebrada de Catamarca en una camino sinuoso hasta que, en un pequeño valle apareció el lugar, la primera expresión que se me ocurrió fue ¡es como Tanti!, un pueblo de las sierras de Córdoba. Almorzamos en una calle lateral y continuamos el recorrido. A la salida del pueblo el camino sube bastante regalando una hermosa vista del pueblo.
Enseguida nos metimos en una quebrada muy cerrada en la que serpenteaba un arroyo y a continuación luego de un pueblito casi Cordobés, nos encontramos con un gran lago formado por el dique Las Pirquitas. Visitamos la represa y seguimos hacia la cuesta del Portezuelo.
Los que conocen del folklore Argentino se acordaran de aquellas famosas coplas que dicen así:
                           Desde  la Cuesta del Portezuelo
                            Mirando abajo parece un sueño
                            Un pueblito aquí, otro más allá
                            Y un camino largo que baja y se pierde.
Catamarca-Cuesta del Portezuelo
Tal cual la canción! Hoy, el camino está pavimentado pero angosto, ya desde abajo impresiona bastante, ni les cuento lo que es transitarlo con el motorhome, primero se va en subida de la mano de la montaña y hay que ir esquivando las piedras que sobresalen,  para los autos está bien,  pero para nuestro alto vehículo es  no apto. Llegamos un poco más arriba de mitad montaña y en un mirador que había, pegamos la vuelta, se hacía de noche, la vista increíble, La bajada del lado del precipicio ¡ tensionante¡¡¡ hay algunos lugares que la Ducato y un auto no pasan, de protecciones tipo guarda-rail ó  muro, ni hablar y el precipicio es en serio,  no hay escalones, es una bajada sin atenuantes. Llegamos abajo contentos de haber vivido semejante experiencia, este tipo de cosas que uno supera a pesar del lógico temor, hacen que se obtenga seguridad interior y aplomo en momentos difíciles. Superar miedos es crecer siempre ¡vale la pena! Los miedos  son como una especie de calabozo que no te dejan disfrutar plenamente de la vida y cada miedo es un ladrillo de tu propia prisión interior, mientras más miedos, más alta es la muralla, vivir libre significa tumbar uno a uno esos ladrillos.
Ya camino al campig me dí cuenta que me dolían los brazo, seguramente  fue la tensión del manejo en semejante camino, pero esa noche dormímos con una inconfesa satisfacción interior por haber volteado unos ladrillos más de los muros de nuestra prisión.
Catamarca-Virgen del Valle
De San Fernando del Valle de Catamarca nos faltaba una cosa más, la Gruta de la Virgen del Valle. Los catamarqueños son gente de mucha fe y si los ayuda a vivir mejor está muy bien, aunque siempre cuestiono los que aprovechan comercialmente todas las religiones sin excepción.
La leyenda indica que un poblador de la zona encontró en el siglo XVIII una imagen de la virgen. Ahora en la cueva hay una réplica, la estatua original se venera en la catedral de la ciudad. Los milagros son innumerables, entre algunos que leí, un Mexicano muy enfermo le dejó una medalla de oro y se curó, cuando volvió a su país se ufanó por haberle  dejado oro a la virgen  como una especie de pago. Al poco tiempo volvió a enfermarse, entonces viajó nuevamente a Catamarca y se arrepintió ante la imagen venerada, esta vez sí le dejó la medalla con humildad y amor y se curo para siempre.
Dejamos la provincia muy conformes con lo que vimos y conocimos.

Cuesta del Totoral
 La ruta va desandando un  valle  franqueado por cordones montañosos,. Llegando a la provincia de Tucumán el camino empieza a subir  hasta llegar a la cuesta del Totoral, una bajada interminable hasta el llano de Tucumán y Santiago Del Estero, por suerte a pesar de lo sinuoso el camino es ancho y se transita sin problemas.
Hace una treintena de años, viajamos en tren a Salta de mochileros  con nuestros hijos y dos amigas de Juliana adolescentes, Sofía y Adriana. Al pasar por Tucumán los changos le tiraron piedras al tren, una de las piedras casi roza la cabeza de una de las chicas, impactando en el porta-equipaje del vagón, produciendo un ruido equivalente a un tiro. A la vuelta, por las dudas, bajamos las ventanillas, pero otro pasajero no lo hizo, la piedra rompió el vidrio y una de las astillas se clavó en el ojo de un pequeño niño. Como consecuencia, el tren estuvo dos horas parado, tuvieron que llevar el niño al hospital, nunca supimos si perdió el ojo.
Con desconfianza, por la experiencia sufrida, entramos a Tucumán. Antes de llegar a la primera población de la provincia empezamos a ver ranchitos construidos en terrenos de la ruta, en muchas de ellas y al costado del ferrocarril se repite este fenómeno, la desconfianza fue creciendo y con razón, a los pocos kilómetros un gomerazo impactó con el parabrisas haciendo un hueco de dos centímetros al vidrio exterior del triple, las puteadas contra los tucumanos fueron terribles. Piensen que 30 años antes tanto de ida como de vuelta nos tiraron piedras y luego de tanto tiempo vuelve a hacer lo mismo, evidentemente no progresaron, siguen siendo los mismos atrasados de la época de la colonia. Hablando con otros turistas, él que conoce la realidad tucumana pasa con miedo y lo más rápido posible por la provincia.
Menos mal que a los pocos kilómetros ya nos desviamos para Santiago del Estero, no sin antes transitar treinta y dos kilómetros de la peor ruta que se pueden imaginar, en el límite quise hacer una denuncia policial para el seguro y ni siquiera tenían papeles, la tuve que hacer en las Termas de Río Hondo. Por supuesto el milico se cargó con toda mi bronca, ni palabra pudo decir.
Que me perdonen lo Tucumanos, seguramente gente buena hay, pero realmente a su provincia en este momento no se puede ir, es peligroso, ellos estarán acostumbrados, pero para nosotros es una barbarie. El estado y la gente con cultura deberían trabajar para inculcar desde  abajo un cambio de mentalidad que permita conocer la región si sobresaltos. Tienen que entender que el turismo es una fuente importante de divisas y de trabajo.
 Conclusión; a Tucumán no vayan y si tienen que hacerlo hágalo rápido y sin detenerse.
Termas de Río Hondo-Represa
Apenas pasamos la frontera de las provincias la ruta se torno excelente, llegamos a las Termas y enseguida fuimos a la policía e hicimos la denuncia correspondiente. Compramos algunas cosas y volvimos a un camping que vimos en la entrada, muy lindo lugar y con piletas termales, lo primero que hicimos fue meternos en una de las piletas. El agua caliente, a cuarenta y seis grados, fluye en forma permanente de perforaciones de ciento cincuenta metros, un placer.
Allí nos quedamos cinco días a descansar, la ciudad es parecida a Carlos Paz pero llena de viejos, a efectos de referencias, no hay supermercados, todos son negocios chicos, ninguno tiene tarjeta y boletas legales no existen, los controladores fiscales deben ser aparatos del demonio porque no vimos ninguno. Hay negocios tipo La Salada por todas partes, una de las ferias  pegada al paredón del dique merece un párrafo aparte por su pintoresquismo ya que los negocios de ropa están mezclados con parrillas que ofrecen pescado y cabrito. Callecitas angostas sin trazado aparente  permiten circular autos y peatones.
Feria- Las Termas de Río Hondo
En uno de los locales compramos queso de cabra y salame de Colonia Caroya, allí me acordé de mi amigo Luís de Bariloche que ya está saturado con su trabajo actual y sueña con tener un negocio de este tipo, su esposa Roxana no quiere ni hablar del tema, ojala puedan encontrar un camino  en común y que se cumplan sus sueños.
La represa y el embalse: impresionantes, el lago es tan grande que no se ve la costa del fondo, en los alrededores del dique hay un hotel cinco estrellas y un barrio muy lindo.
 El Autódromo en este momento está siendo remodelado para hacer carreras internacionales, el nuevo aeropuerto internacional está en plena construcción y existe una costanera de más de tres kilómetros de primer nivel que une la ciudad con el dique, las obras están pensadas en grande, no se hace nada chico.
Una isla en el río fue transformada en reserva ecológica con un puente colgante que la une con la costa, en el interior de la isla una pasarela de quebracho con una extensión  de seiscientos metros permite recorrerla.
Termas de Río Hondo- Reserva natural
 Sería lindo tener en Bariloche gobernantes que piensen con la grandeza con que lo hacen los Santiagueños y que por otra parte, bien merece un lugar internacional como el nuestro.
Los días transcurrieron entre mañanas de compras en el centro, caminatas después de la siesta y baños termales hasta bien entrada la noche, no sin antes algún almuerzo de cabrito tradicional de la zona.
Ya sobre el último día que estuvimos en las Termas, un mediodía llegó un grupo grande que se instaló al lado nuestro para pasar el día, mientras nosotros lavamos la ropa ellos se hicieron una tremendo asado,  terminaron de comer y nosotros de lavar, así que le pedí permiso para asar dos hamburguesas, enseguida me ofrecieron amablemente parte del montón de asado que les sobró, auque nos negamos al principio, no porque no queríamos, en realidad se nos cían las babas, pero siempre en estos casos nos da
Termas de Río Hondo- Piletas termales del camping
un poco de vergüenza, por suerte no nos dieron pelota y trajeron una tablita llena de carne, nos hicimos amigos y todo el grupo que eran como doce subió a ver la casa. Cuando pregunte de donde venían me dijeron de Tucumán, creo que me puse un poco colorado, menos mal que no les dije del blog porque sino íbamos a pasar un papelón.
Sin lugar a dudas como en todos lados, en Tucumán hay gente buena  y mala, lo que pasa es que los malos son muchos y son de verdad muy malos.
Pasamos cinco días muy lindos. Posiblemente fue uno de los mejores camping en los que estuvimos, hasta el encargado nos trajo su seca-ropa.
La última tarde estuvimos en la pileta termal hasta bien entrada la noche disfrutando la entrada del sol en espectaculares arreboles.
Nos despedimos del camping de las Termas con algo de nostalgia por lo bien que lo pasamos, recogimos ropa que dejamos en un lavadero y nos dirigimos hacia Santiago del Estero. Éramos concientes de que alargábamos sesenta y ocho kilómetros pero antes de pasar por Tucumán era preferible dar la vuelta. Hablando posteriormente con otros turistas nos dimos cuenta que hicimos muy bien. Por ser la provincia más chica del país es un verdadero desastre, piedrazos, piquetes para cobrar peajes, milicos que te “coimean” y todos los chiches que te puedas imaginar.
Santiago del Estero es una ciudad del norte que no dice nada, pobre como la tierra improductiva que la rodea, pero si tenemos que juzgar a la provincia por el esfuerzo turístico que está haciendo es admirable, un ejemplo, sobre todo para Bariloche que si miramos la naturaleza lo tiene todo, la parte privada es buena, pero en lo que corresponde al estado es un desastre total.
Cargamos combustible en el ACA, por suerte tenía Euro y seguimos por la ruta treinta y cuatro hasta Rosario de la Frontera. Llegamos bastante temprano a una estación de servicio muy completa. Nos instalamos en el bar que tenía Internet, nos comunicamos con Juliana y Alexa, nos vimos por la camarita y nos hablamos por celular, como todas las noches, con nuestro hijo Nicolás.
Si uno controla la tecnología sin hacerse dependiente es simplemente grandiosa, no me puedo olvidar que el simple hecho de comunicarte por un celular tan fácil y natural se lo debemos a Menem. Antes de eso, conseguir un teléfono significaba esperar seis años como mínimo, hoy lo compramos en un kiosco, para hablar desde Salta a Bariloche tenías que ir a una telefónica y esperar de ocho a doce horas. Por desgracia los argentinos solo tenemos memoria izquierda.
La noche fue un poco movida ya que “tunning” pisteros y afines hicieron bastante ruido, igual dormimos bien, lo que pasa es que viajando de la manera que lo hacemos el estrés no existe y uno está mucho más tranquilo.
Camino a Salta
La ruta hasta la ciudad de Salta es excelente, cuatro manos y banquina pavimentada. Va serpenteando entre colinas con paisajes de monte, alternados con praderas sembradas. Todo hace un conjunto entretenido.
Llegamos a Salta antes del mediodía, por fin pudimos comprar en un supermercado y pagar con tarjeta, en las Termas no lo pudimos hacer y lo extrañábamos. Que dependiente se hace uno de los supermercados, ya no estamos acostumbrados al almacén de la esquina, lo que pasa es que uno puede elegir la mercadería y los precios son mejores, ni hablar de poder comprar con tarjeta, el gasto duele menos.
Antes de almorzar encontramos un camping del CIRCE muy barato y tranquilo, como el día estaba muy nublado y con llovizna nos quedamos a descansar adentro de la casa. Después de viajar y conocer lugares durante diecisiete días es bueno tener un día casero.  Me acordé de mi amigo Tavo dice que viajar  es un trabajo, no sé si eso es tan así,  pero personalmente es la única manera  que me gusta trabajar.
Salta-Cabildo

Salta-Iglesia
Como cada vez que llegamos a un lugar nuevo, lo primero que hicimos es buscar información turística, ya con el plano en mano, empezamos a recorrer el centro de Salta. Edificaciones muy antiguas de una belleza singular se van mezclando con modernos edificios. Salta y su zona de influencia es prospera.
Antes de llegar a la ciudad las tradicionales fincas salteñas adornan el paisaje y prácticamente no se ve pobreza. Alrededor de la plaza central hay modernos hoteles entre la vieja catedral, el cabildo y la gobernación, este último es un edificio de principios de siglo tipo europeo de cuando el país era del primer mundo. Recorrimos varias calles destacando, la casa de Guemes, un convento Franciscano muy antiguo y una de las iglesias que adornan la ciudad, por su colorido entre rosa y bordó, le da una característica especial sobresaliendo de las demás construcciones.
Salta-Casa de Guemes

Salta-Antiguo Convento
El ornamento de muchos de los edificios es único en el país, no hay otra localidad que la pueda igualar, una de las características más comunes son los balcones de madera sobresaliendo de las casas, sus ménsulas y rejas hacen un trabajo de carpintería inigualable, aunque hay algunos más antiguos que a pesar de  su construcción sencilla no dejan de ser atractivos, todo eso le da a sus calles un  especial aire romántico,  que sumados a la iluminación de grandes faroles de tipo colonial,  le dan a la noche un ambiente donde zambas chacarera y canciones,  recorren las angostas veredas transportando a sus transeúntes a viejas épocas pasadas.
Recorriendo una de sus modernas peatonales descubrimos  San Miguel, un antiguo mercado municipal que mantiene las viejas tradiciones mezclando negocios de almacén, carnicería, verdulería, artesanías y restaurantes de comidas típicas. En uno de los tantos recovecos entramos a un patio de comida donde generalmente come el lugareño, las mesas están todas juntas y abarrotadas, nos sentamos al lado de dos viejitas salteñas y pedimos tamales empanadas y pizza, todo muy rico, echo en el momento y muy bien atendidos, el lugar por supuesto no era de lujo pero la experiencia fue increíble. Compramos algunas verduras y nos dirigimos hacia el monumento de Guemes, el general salteño que sucedió a Belgrano cuando este se enfermó, sus gauchos llamados los infernales por su uniforme totalmente rojos iniciaron la guerra de guerrillas rechazando siete invasiones de los realistas. A lo treinta y seis años muere traicionado por algunas familias salteñas que estaban de acuerdo con los españoles, fue el único general  argentino alcanzado por una bala enemiga.
El monumento está al final de una avenida franqueada  por viejas y lujosas casonas, su magnificencia y estilo lo hace comparable, aunque más chico, con el monumento a San Martín en el cerro la gloria, Mendoza.
Salta-Monumento al Gral. Guemes
El monumento está a pie del cerro Guemes y del otro lado comienza un angosto camino que te lleva hacia la cumbre, por supuesto lo encaramos con la Ducato, la ruta muy parecida a la cuesta del portezuelo, lo único que esta es más corta (tres kilómetros) y tiene un muro de piedra del lado del precipicio. Hace muchos años subimos a pié y solamente había un precario mirador desde donde se apreciaba toda la ciudad, hoy hay un tremendo complejo donde llega un teleférico que viene desde la base. Una serie de cascadas artificiales y un parque donde añosos árboles se mezclan con un jardín muy bien cuidado le dan un atractivo excelente. Bajamos y recorrimos el parque Guemes (todo se llama como el general).
  Ya entrada la noche llegamos al camping donde compartimos el lugar con un motorhome de El bolsón cuyos dueños eran un poco mayores que nosotros.
Vista panorámica de la ciudad de Salta

Salta-Cumbre Cerro Guemes
Al día siguiente fuimos  a una oficina del seguro que tiene la camioneta para sacar una extensión que nos cubre en Chile y Perú, como salió mucho más barato de lo calculado nos fuimos a comer al restaurante que funciona en la antigua casa donde nació Guemes. Riquísimos locros y empanadas se degustan mientras artistas salteños entretienen con viejas canciones de nuestro folklore. En esa precisa casa donde vivía la hermana del general, esta le comunica que lo habían traicionado, por la misma puerta donde entramos nosotros sale a caballo y al doblar la esquina lo esperaban soldados realistas que con un fuego cruzado lo hieren de gravedad, sigue montado hasta un lugar más alejado de la ciudad donde lo esperaban sus soldados, allí después de diez días de sufrimientos fallece con toda la gloria.
Como la catedral estaba cerrada fuimos al museo del tren de Las Nubes, un jubilado maquinista hijo y nieto de ferroviarios, nos muestra videos mientras cuenta anécdotas por demás interesantes, una que me quedó grabada fue la que contó sobre una vez que viajando en una locomotora a vapor hacia Jujuy, una pareja para al tren en el medio de la nada, la mujer estaba por parir y como el parto venía complicado necesitaba llegar a la ciudad, en el camino se adelanta el parto y tiene a la bebé entre la caldera y la carbonera. Durante muchos años esa beba que luego se hizo mujer no dejó de visitar al maquinista todas la veces que bajaba a Salta.
Salta-Catedral
Luego de la emocionante experiencia fuimos a La Catedral, la humildad del pequeño museo del Tren nos chocó con la riqueza de La Catedral de Salta, en ningún otro templo se puede ver tanto oro como allí, la ornamentación es increíble, sin lugar a dudas sirve para admirar, pero si existe dios, no creo que orando entre tanto lujo lo puedan encontrar.
Otra vez volvimos al camping de noche esta vez un poco más cansados después de dos días agitados donde de tanto conocer se te mezclan las cosas.
Otro camino sinuoso y angosto nos esperaba para ir a Jujuy, el asfalto de apenas cuatro metros que apenas pasan dos autos va serpenteando entre una frondosa selva con altísimos árboles donde cuelgan lianas y claveles del aire, abajo infinidad de arbustos hacen impenetrable la luz del sol.
Salta-Jujuy-Camino de cornisa
En la mitad del camino una pequeña población turística nos ofreció un lugar bajo una enorme estatua de Cristo donde pudimos almorzar, ya continuando el viaje, la selva se fue alternando con algunos embalses que con su sereno color azul rompían la espesura del verde selvático.
Llegamos a San Salvador de Jujuy donde después de informarnos en la correspondiente oficina de turismo nos instalamos en una estación de servicio que vimos en la entrada.
Cuando uno está paseando lo ideal sería despreocuparse de los trámites, pero en este país socialista de mierda no se puede, tuvimos que ir a la AFIP  a pedir permiso para usar nuestra plata. Esto a  un extranjero, salvo Cuba y Venezuela le parece algo de otro mundo, todos los ciudadanos de cualquier país van a cualquier cajero  de cualquier parte del mundo y disponen de su dinero y de un crédito que le otorga su banco, nosotros no.   Menos unos pocos locos como nosotros, este es el país que soñaron durante mucho tiempo casi todos los habitantes de Argentina, espero que ahora no se quejen y se la aguanten, van a venir cosas peores.
Jujuy- Casa de Gobierno
Después de una larga cola cumplimos con la burocracia socialista y fuimos a tomar café a una estación de servicio con wi-fi , nos comunicamos con nuestra hija y nieta.  Salimos a recorrer un poco Jujuy, la ciudad no tiene mucho salvo una feria artesanal en la plaza central y el palacio de la gobernación, las proporciones de este enorme edificio son perfectas y como todas las construcciones de principios del siglo XX, el estilo europeo y su magnificencia se hacen notar.
Lo demás sin pena ni gloria, todo muy común, es posible que después de ver Salta “La Linda” sea muy difícil  encontrar una ciudad  que se la pueda comparar.
Seguimos por la ruta nueve que va hacia La Quiaca y en Yala, un pueblito a once kilómetros de la capital de la provincia, nos instalamos en un camping que nos recomendaron en la oficina de turismo, recorrimos los alrededores del lugar, cenamos, vimos una película y a dormir.
La mañana nos esperaba con trabajo, cuando estamos en un camping el trabajo es: limpieza general y lavado de ropa, tenemos dos fuentones así que cada uno lava su ropa. Estoy pensando seriamente en inventar un pequeño lava-seca-ropa que nos facilite el trabajo.
En mangas cortas a mil setecientos metros de altura comenzamos una caminata por Yala hasta Los Nogales, un pueblo a cinco kilómetros de distancia. Convencidos de que era un camino de montaña en medio de la selva, al ir desandando el camino resultó ser una calle pavimentada con hermosas casas de fin de semana rodeadas de grandes parques perfectamente mantenidos, si bien no era lo esperado igual disfrutamos del paseo llegando hasta un puente que cruza el río Yala, tomamos un helado que compramos en un pequeño autoservicio muy oscuro y volvimos en bajada, por lo que la vuelta fue más rápida.
Jujuy- Comienzo de la Quebrada
La tarde se prestaba  para un asadito y como todos los vecinos del camping estaban prendiendo fuego, nos entusiasmamos y fuimos hasta una carnicería. Un rico pedazo de vacío con un chorizo y papas fritas, todo regado con un vinito sanjuanino, hicieron de la cena algo especial, lo lindo es que pudimos comer afuera a pesar de ser pleno invierno. 
Pumamarca-Cerro siete colores

Pumamarca- Plaza
Apenas salimos de Yala la quebrada literalmente se nos vino arriba, empezamos a subir entre dos cadenas montañosa que nos iba regalando distintos colores, así fueron pasando pueblitos como Volcán y Tumbaya hasta que aparece el cerro siete colores en Purmamarca en una explosión de diferentes tonos de rojos, verdes, amarillos y violetas. Formaciones geológicas como estas son bastante raras, al igual que el Valle de la Luna. En ocasiones las capas que normalmente están a mucha profundidad, aparecen  como para contarnos un poco de la historia de la tierra  y ofrecernos  una acuarela de colores únicos.
El pueblito al pie del cerro acompaña la naturaleza con un colorido de tejidos en puestos de ventas callejeros, esto le da ese toque místico que le mereció ser unos de los patrimonios de la humanidad. Las calles angostas empedradas y las casas bajas casi todas con paredes y techos de adobe mantienen la tradición necesaria para seguir deleitando a los visitantes, a pesar de que adentro hay negocios  muy bien puestos con tarjeta de crédito y algún cajero automático aparece entre las casitas. El comercio de artesanías es sin lugar a dudas el motor del lugar. Al ir recorriendo sus calles y sobre todo al mediodía, aromas de platos típicos nos va diciendo que en pequeños restaurantes muy sencillos podemos degustar los riquísimos platos del norte argentino.
Pumamarca-Calles del pueblo
Almorzamos y dormimos la siesta estacionados en una de sus angostas calles mientras coyas con sus vestimentas y costumbres típicas iban transitando al lado nuestro, una que nos llamó la atención llevaba un nene atado con una manta en su espalda, eso sí, mandando mensajes por celular. La edad de las mujeres es indefinida, bien podrían tener treinta años o cincuenta su rostro no aparenta juventud, el clima seco debe curtir la piel de tal manera que los lugareños ya nacen viejos.
Seguimos subiendo la quebrada por Posta de Hornillos, allí descanso Belgrano después de las batallas de Salta y Jujuy. Tilcara apareció en nuestro camino y por supuesto entramos, transitar con la Ducato en esas calles angostas empedradas es toda una sensación. La plaza del lugar rodeada de antiguos edificios está llena de negocios de venta de artesanías, acá un poco más baratas, es posible que a medida que vayamos subiendo los precios se abaraten.
Camping Humahuaca-Motorhome 6x6
Humahuaca era el destino para pasar la noche, llegamos temprano y nos instalamos en un pequeño camping donde estaba estacionado un motorhome MAN 6X6 de Irlanda, impresionante, a mi hijo Nico le hubiera gustado verlo.
Humahuaca está a tres mil metros de altura, hasta ahora la puna no nos hizo efecto pero me acordé de una anécdota que contamos en el museo del tren de las nubes cuando hicimos la excursión hace treinta años, la locomotora chocó contra uno de los topes que hay en las Z, el encargado del museo y otro maquinista que estaba allí se acordaron de ese accidente, lo había protagonizado un viejo maquinista que debido a la permanente exposición a la falta de oxigeno por la altura, tenía el cerebro  un poco afectado y se dormía en cualquier momento y en cualquier lugar y ese día se durmió unos segundos antes de frenar la locomotora, menos mal que venía muy despacio, igual estaban sirviendo el desayuno en el tren, volaron tazas y platos por todos lados, después de ese accidente lo jubilaron.
Después de estar un par de horas en Humahuaca, el efecto de la falta de oxigeno empezó a sentirse, para colmo soplaba el viento zonda que trae el aire desde la puna, las consecuencias son que el oxigeno baja, si bien nuestra respiración y ritmo cardíaco eran bastante normales, no se le puede errar respirada. El otro problema la calefacción electrónica, me imagino que debe funcionar igual que los inyectores de un vehículo, pero para encenderlo necesita electricidad, cuando se prende no hay problema porque para llegar a la temperatura elegida el paso de gas oil y la electricidad que consume son abundantes, pero cuando alcanza la temperatura el paso de combustible y electricidad es muchísimo menor, el oxigeno es poco y no alcanza a encender la llama.
Humahuaca-Iglesia

Humahuaca-Figura del Franciscano
La amplitud térmica es de no creer, mientras viajábamos de Purmamarca a Humahuaca tuvimos que encender el aire acondicionado de la camioneta, obviamente en mangas cortas, apenas bajó el sol, el termómetro literalmente se cayó, calculo que la mínima de la noche debe haber sido cinco grados bajo cero. A la mitad de la noche y con la calefacción sin funcionar la temperatura interior estaba en cinco grados, por suerte tenemos una colcha chilena de plumas y el frío no lo sentimos, volví a prender la calefacción y en un rato ya estaba arriba de los veinte grados. A la mañana cuando no levantamos la poca transpiración interior de los vidrios estaba congelada.
Hoy ya un poco más acostumbrados a la altura fuimos hacia el centro, muy sorprendidos por las callecitas, no tienen más de cinco metros de ancho y en conjunto con las casas te transportan al siglo XVIII.
Decidimos dejar la caminata por el pueblo para la tarde y nos metimos en una antigua cafetería con WI FI  para entrar en Internet, la conexión era de la época de la colonia Española, perdimos un montón de tiempo y no pudimos hacer nada, cuando salimos del bar, vimos mucha gente en la pequeña plaza mirando hacia el Cabildo. Al mediodía, de la torre del reloj del edificio, sale una figura de tamaño natural de un padre franciscano que con lentos movimientos da la bendición a los presentes, para llegar a tiempo corrí unos treinta metros, llegué agitado como si hubiera corrido treinta cuadras.
Humahuaca-Callecitas de la ciudad
 Almorzamos, dormimos un rato de siesta y después de charlar con un simpático matrimonio de artesanos que paran en el mismo camping salimos a caminar. Humahuaca tiene diez mil habitantes, las casas y calles son increíbles  aunque todo está un poco sucio y hay muchas casas abandonadas, igual es tan pintoresco que eso no quita la emoción que te produce transitar las angostas aceras. En una de las manos se estacionan los autos pegados a la pared de las casas y cuando eso ocurre apenas pasa otro auto subiendo una rueda en la vereda contraria, creo que la Ducato no dobla por las esquinas, por las duda no me voy a meter.
Subiendo despaciosamente al ritmo coya llegamos al imponente monumento a los héroes del ejército del Norte que vencieron a los españoles, todo está lleno de puestos de ventas de artesanías principalmente de tejidos y cerámicas, al lado del monumento se conserva una pequeña torre de adobe desde donde Belgrano y sus soldados vigilaban la quebrada.
Humahuaca-Cabildo
Dos calles más abajo está la plaza con el correspondiente templo y su Cabildo, todo alrededor esta lleno de negocios de artesanías y pequeños almacenes, entre medio aparece el siglo XXI  representado por un moderno Banco pero en un viejo edificio.
Caminamos un buen rato por todas las calles que pudimos, la tentación nos venció y compramos algunas artesanías que nos parecieron baratas, como soy bastante curioso, al joven que nos vendió un tapiz, estudiante de derecho, le hice unas cuantas preguntas: una de las cosas que nos llamó la atención fue la cantidad de casas abandonadas que había, según le entendí, la gente joven que las heredó y como en todo pueblo chico emigran a las grandes orbes, pero vuelven para la época del carnaval y pasan unos días. La otra pregunta era porqué había tantos grafitis en contra del perro Santillán. Este  personaje de ideología izquierdista encabezo una revuelta popular no me acuerdo por que motivo ya hace algunos años, como todo socialista cuando llegó al poder empezó a acomodarse él y sus amigo y usurpó tierras, un alberge indígena y varias cagadas más. El que fuera un dirigente popular y demagogo, pasó a ser enemigo público.
Humahuaca de noche
Ya  al atardecer nos metimos en un bar a tomar el té esperando la noche, porque sospechábamos que con los antiguos faroles prendidos, todo iba a ser una belleza y así fue, extasiados recorrimos las mismas calles hasta bien entrada la noche.
Una altura mayor nos esperaba camino a la Quiaca, con cierta desconfianza encaramos el camino, el GPS nos iba indicando lo cerca que estábamos del cielo, a medida que subíamos se iba tornando de un celeste oscuro, casi azul.
 En la mitad del camino llegamos a lo tres mil setecientos ochenta metros de altura máxima, después comienza la planicie de la puna a tres mil quinientos metros estable hasta llegar a la Quiaca que baja un poco. Durante el trayecto los cerros adquieren formas y colores increíbles, es como si pétalos de rosa gigantes de distintos colores fueran aflorando de las profundidades.
Camino a la Quiaca- Llamas
En la planicie aparecen establecimientos ganaderos con su característica construcción de adobe, casi todos tiene electricidad o paneles solares y Direct TV. El ganado es variado, fuimos encontrando llamas, vacas, ovejas, burros y cabras, por cierto es una zona bastante próspera, esto se refleja en los pocos pueblos que hay al costado de la ruta. Llegamos a nuestro destino y nos desilusionamos un poco, La Quiaca es una ciudad más del norte pero sin el encanto de Humahuaca, Tilcara o Purmamarca, todo es un bullicio de coyas con carrito que corriendo pasan mercadería para el lado de Bolivia, el famoso contrabando hormiga, incontrolable, en esas carretillas debe pasar cualquier cosa, tanto de ida como de vuelta.
Pueblito de Yavi
Con la mala experiencia que habíamos tenido en Ciudad del Este y como no teníamos interés en comprar nada no cruzamos la frontera, el nuestro es un turismo de conocer lugares, vivir el lugar y adquirir conocimientos, las compras y la diversión nocturna no entran en nuestra forma de ser.
Atardecer en la Quebrada
 Por suerte seguimos unos kilómetros más y conocimos Yavi, un pueblito que data de la época de la colonia, la iglesia y la casa del Marqués se mantienen en perfecto estado, la zona era un marquesado del virreinato del Perú. Calles empedradas y casitas de adobe adornan el conjunto pero distinto a todo lo que vimos anteriormente. Nos chocó cuando vimos a un joven que nos dijo algo que no entendimos, no sabemos si drogado o borracho, entendemos que en un pueblo con esas características no debe haber una expectativa de progreso personal, sobre todo viendo pasar el mundo moderno en los turistas que los van a ver como fenómenos, pero son reservas indígenas empeñados en mantener su forma de vida sin tener en cuenta la evolución del ser humano, no es bueno  vivir en el pasado.
Regresamos a Humahuaca y como hacía dos días que vivíamos allí, casi nos pareció volver a casa.